2001: Odisea del espacio
1968 

7.8
118,303
Ciencia ficción
La película de ciencia-ficción por excelencia de la historia del cine narra los diversos periodos de la historia de la humanidad, no sólo del pasado, sino también del futuro. Hace millones de años, antes de la aparición del "homo sapiens", unos primates descubren un monolito que los conduce a un estadio de inteligencia superior. Millones de años después, otro monolito, enterrado en una luna, despierta el interés de los científicos. Por ... [+]
1 de noviembre de 2008
1 de noviembre de 2008
6 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
Bueno, ayer tuve el visionado definitivo hasta el momento de esta absoluta enormidad.
Con ésto no quiero decir que acabara por vislumbrar la luz al final del túnel de esa última media hora, pero el grado de fascinación, perplejidad y embelesamiento con el que la acabé rozó los límites de mi más extrema admiración. Qué grande, Kubrick, por el amor de dios, pero qué grande. Es evidente que algunos detalles, en lo que se refiere al diseño y al estilismo, son víctimas de su propia época, los 60, y han quedado desfasados a día de hoy, pero la vigencia y la majestuosidad de la mayor parte de secuencias que pueblan esta enormidad es tan contundente y atronadora que abruma. La capacidad de Kubrick para epatar es total y absoluta. Cuarenta años han pasado y todavía no ha sido superada y continúa siendo una meta que se antoja complicada. Seguro que Spielberg, a su modo, todavía sueña con hacer algo como ésto algún día. En fin, poco queda por decir a estas alturas.
Obra maestra, claro.
Con ésto no quiero decir que acabara por vislumbrar la luz al final del túnel de esa última media hora, pero el grado de fascinación, perplejidad y embelesamiento con el que la acabé rozó los límites de mi más extrema admiración. Qué grande, Kubrick, por el amor de dios, pero qué grande. Es evidente que algunos detalles, en lo que se refiere al diseño y al estilismo, son víctimas de su propia época, los 60, y han quedado desfasados a día de hoy, pero la vigencia y la majestuosidad de la mayor parte de secuencias que pueblan esta enormidad es tan contundente y atronadora que abruma. La capacidad de Kubrick para epatar es total y absoluta. Cuarenta años han pasado y todavía no ha sido superada y continúa siendo una meta que se antoja complicada. Seguro que Spielberg, a su modo, todavía sueña con hacer algo como ésto algún día. En fin, poco queda por decir a estas alturas.
Obra maestra, claro.
4 de marzo de 2009
4 de marzo de 2009
6 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
Que mas queda para decir de "2001, Odisea al Espacio" que no se haya dicho aún. Que es la película más filosófica y profunda de ciencia ficción que se haya hecho jamás. Que su director reafirmó en esta obra ese estilo tan particular, tan único, tan magnético que logra mantenerte atornillado contemplándola aún cuando durante sus dos horas y media de rodaje tan solo 20 minutos sean de dialogo y el resto de la cinta deliciosas y endulzantes melodías como "Así hablo Zaratustra" (En las secuencias de los primates) y el famosísimo vals "El Danubio Azul" que hace bailar al compás de sus notas con una gracia casi inconcebible, impensada, a las aparatosas e imponentes naves interestelares y estaciones espaciales en una pieza tan inédita como majestuosa. Que su inicio en el "Amanecer del Hombre" es mas un documento de campo que una cinta fílmica simulada (se presencia el primer asesinato de la humanidad). Que su desenlace es mas un presagio y un vaticinio galilesqo de un futuro demasiado probable que un final inconcluso e incomprensible que como una moda made in Hollywood busca dejar pensando, reflexionando al espectador. Que sus efectos especiales son un banquete visual, una perfecta coordinación y un diseño tan magistralmente esbozado que nos hace olvidar por completo de lo irreales que son sus locaciones. Que Hal 9000 es el asesino mas frío de la historia del filmografía pero a la vez su deceso es la secuencia mas dramática, mas emotiva (¡es una maquina!!!) de una cinta que justamente no se destaca por derrochar emociones. Que ha sido una de las injusticias mas incomprensibles que no se haya llevado muchos premios mas de la academia (inclusive mejor película) que el modesto y casi insignificante lauro que destacan sus efectos visuales en proporción a un filme de semejante envergadura y sus aun mayores repercusiones a lo largo del tiempo. Que ha quedado y quedará grabada en el inconsciente colectivo como una obra absolutamente fabulosa, una de las pocas películas perfectas jamás filmadas. Que cada uno de los componentes que la forman están tan perfectamente ubicados, diseñados, puestos en escena que, como lo pregona la intención de su musicalización, parecen bailar ensamblados naturalmente al son de su banda sonora. Que es imposible no enamorarse de ella y guardarla para que en un futuro nuestros hijos y nietos contemplen la brillantez de un hombre tan estelar como su arte mismo. Que si usted no la vio debería verla pues es una experiencia que perdura para toda la vida. Que su seducción hace que me repita a la hora de calificarla.
¿Se ha dicho algo de todo eso? Si es así, disculpen ustedes, pero no esta de mas recordarlo, Kubrick y su Odisea lo merecen, se lo han ganado.
Chapeau Maestro.
Chapeau Maestro.
6 de junio de 2010
6 de junio de 2010
6 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
Decía Peter Greenaway que tras 100 años de historia el 99% del cine no es más que teatro filmado. Dejando de lado a otros formatos audiovisuales es enteramente cierto que casi todo lo que se proyecta en una sala de cine se ajusta a dicha definición. Por eso no todo aquel que se enfrenta por primera vez a 2001 supera ese prejuicio, pero la primera visión es como un crudo desvirgue: Te puedes enamorar, te puede gustar, te puede disgustar o incluso asquear, pero si la has aguantado entera ya sabes que, en lo que se refiere al 7º arte, ya eres adulto y maduro.
2001 es cine, y del bueno. Es imagen en movimiento, es música y diálogo, es mensaje y ficción, es una desesperante escena verista y es una elipsis de 4 millones de años, es una magna ópera visual y la mejor dirección artística posible. Es cine, puñetas, 100% cine.
El ritmo de su narración es exquisito: Las distintas partes de la película guardan un gran equilibrio a nivel global y entre sus partes internas. No hay ninguna secuencia realmente larga pero tampoco hay escenas que corran veloces. Todo va a un ritmo de andante, animado como un vals, pero facil de bailar... como un vals.
2001 es cine, y del bueno. Es imagen en movimiento, es música y diálogo, es mensaje y ficción, es una desesperante escena verista y es una elipsis de 4 millones de años, es una magna ópera visual y la mejor dirección artística posible. Es cine, puñetas, 100% cine.
El ritmo de su narración es exquisito: Las distintas partes de la película guardan un gran equilibrio a nivel global y entre sus partes internas. No hay ninguna secuencia realmente larga pero tampoco hay escenas que corran veloces. Todo va a un ritmo de andante, animado como un vals, pero facil de bailar... como un vals.

Como un vals de naves, tierras y lunas ¡la profundidad de campo que se puede llegar a recrear con un par de globos iluminados y una rueda de bicicleta! No hay, ni probablemente habrá ya, una película con mejores efectos especiales. 40 años más tarde de su filmación no hay una solo grieta visible para el experimentado ojo de la era digital (a su lado la Guerra de las Galaxias da grima), es quizás el film de Kubrick que mejor envejece. Casi podríamos decir que el cine de ciencia ficción aún no se ha recuperado del enorme salto técnico que esta película supuso; lees la Odisea, y te da por pensar que aún siendo un poema (y 2001 lo es), no se ha hecho mejor novela en 3000 años...
El montaje ¡qué montaje! Yo tengo la teoría de que si durante meses les pones a unos alumnos "Lo que el viento se llevó" y "2001" una vez tras otra, acabarán asimilando por osmosis toda la técnica filmica de la primera y el script de la segunda, y no necesitarían ver una sola película más para aprender a hacer cine.
El montaje ¡qué montaje! Yo tengo la teoría de que si durante meses les pones a unos alumnos "Lo que el viento se llevó" y "2001" una vez tras otra, acabarán asimilando por osmosis toda la técnica filmica de la primera y el script de la segunda, y no necesitarían ver una sola película más para aprender a hacer cine.

¿Y la música? Desde los valses de Johan Strauss a los delirios dodecafónicos de Giorgi Lygeti pasando por los imprescindibles silencios, no hay secuencia del film que no tenga una respiración propia a través del sonido. Pero los silencios, esos son sublimes, ya sólo por ellos merece un oscar a la banda sonora...
Y el ganador al oscar al mejor actor es...¡HAL9000!
Magnífica, hechizante, trascendente, elegante, perfeccionista, monumental, honesta, directa y aburrida. Sí, aburrida, como aburrida tiene que ser una tarde para que duermas la mejor siesta que recuerdes. Yo la he visto, casi 20 veces, y la verdad, no me aburro con ella, pero reconozco que la virtud del entretenimeinto no la tiene, ni creo que la necesite, pero así es.
Y el ganador al oscar al mejor actor es...¡HAL9000!
Magnífica, hechizante, trascendente, elegante, perfeccionista, monumental, honesta, directa y aburrida. Sí, aburrida, como aburrida tiene que ser una tarde para que duermas la mejor siesta que recuerdes. Yo la he visto, casi 20 veces, y la verdad, no me aburro con ella, pero reconozco que la virtud del entretenimeinto no la tiene, ni creo que la necesite, pero así es.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Un dato interesante: de 59 páginas de criticas, sólo se empieza a bajar del 8 apartir de la 30, cuando por ser la mitad debería ir ya por el 5 ¿A que se debe la nota media? A que casi todos le dan notas altisimas o bajisimas.
5 de junio de 2011
5 de junio de 2011
6 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
Película tremendamente ambiciosa, se plantea responder a las preguntas fundamentales de la humanidad, ¿quienes somos?, ¿de dónde venimos?, ¿a dónde vamos?
Para ello, en lugar de explicárnoslo, nos lo muestra, por ello los diálogos apenas tienen importancia, y muchos de ellos son superfluos, ha de ser el espectador el que llegue a las conclusiones. Debido a ello la explicación final depende del espectador.
Kubrick y Clarke lo hacen desde un punto de vista científico, alejándose de la religión, aunque no falten interpretaciones que ven un punto de vista metafísico, pero la interpretación está en el ojo, o en la mente, del que mira.
La película nos habla de un hipotético cambio (¿evolución?) de la humanidad en dos fases, la primera en la prehistoria, la segunda en el 2.001.
Pese a la gran elipsis, en todo momento el film no se aparta de lo que quiere contar, e incluso en esa, magistral, parte que tiene como protagonista a HAL 9.000, la cual pareciera en paralelo a la historia principal, esta continua con su discurso, que no es otro que el nacimiento de la inteligencia, de la consciencia, esto que ocurría en la prehistoria vuelve a ocurrir, ahora en el espacio.
Para ello, en lugar de explicárnoslo, nos lo muestra, por ello los diálogos apenas tienen importancia, y muchos de ellos son superfluos, ha de ser el espectador el que llegue a las conclusiones. Debido a ello la explicación final depende del espectador.
Kubrick y Clarke lo hacen desde un punto de vista científico, alejándose de la religión, aunque no falten interpretaciones que ven un punto de vista metafísico, pero la interpretación está en el ojo, o en la mente, del que mira.
La película nos habla de un hipotético cambio (¿evolución?) de la humanidad en dos fases, la primera en la prehistoria, la segunda en el 2.001.
Pese a la gran elipsis, en todo momento el film no se aparta de lo que quiere contar, e incluso en esa, magistral, parte que tiene como protagonista a HAL 9.000, la cual pareciera en paralelo a la historia principal, esta continua con su discurso, que no es otro que el nacimiento de la inteligencia, de la consciencia, esto que ocurría en la prehistoria vuelve a ocurrir, ahora en el espacio.

2001 se recrea en el movimiento, especialmente el movimiento de las naves en el espacio, lento, pausado y lo convierte en un vals, la utilización de la música clásica es magistral, aunque la música que compusiera Alex North es estupenda, el uso de música clásica de gran significado produce una conexión inmediata con otras épocas de la humanidad.
Debido a lo pausado, la escasez de diálogos y el ser una obra difícil, de la cuál el espectador ha de sacar el significado, no es una película para todo tipo de público.
Se trata de una película cinematográficamente poderosa, bellas imágenes y grandioso sonido van de la mano de forma impecable, la última parte, sin diálogos, en la que, como prácticamente único sonido, se escucha la respiración de Bowman es impecable en ese aspecto.
Cada imagen y sonido así como los movimientos de cámara están deliberadamente pensados, no se deja nada al azar, debido a ello es una película extremadamente fría, aséptica, pero lo que pareciera un defecto, redunda en su beneficio, nos muestra a una humanidad deshumanizada y el personaje fundamental, el más carismático del film, resulta una máquina sin cuerpo, el cerebro de la Discovery, el ser más "humano" de la película, obligado a ocultar información, a realizar una misión, muy a su pesar y por ello habrá de proteger dicha misión.
Debido a lo pausado, la escasez de diálogos y el ser una obra difícil, de la cuál el espectador ha de sacar el significado, no es una película para todo tipo de público.
Se trata de una película cinematográficamente poderosa, bellas imágenes y grandioso sonido van de la mano de forma impecable, la última parte, sin diálogos, en la que, como prácticamente único sonido, se escucha la respiración de Bowman es impecable en ese aspecto.
Cada imagen y sonido así como los movimientos de cámara están deliberadamente pensados, no se deja nada al azar, debido a ello es una película extremadamente fría, aséptica, pero lo que pareciera un defecto, redunda en su beneficio, nos muestra a una humanidad deshumanizada y el personaje fundamental, el más carismático del film, resulta una máquina sin cuerpo, el cerebro de la Discovery, el ser más "humano" de la película, obligado a ocultar información, a realizar una misión, muy a su pesar y por ello habrá de proteger dicha misión.

Película fundamental y maravillosa, todo un ejemplo de hacer cine filosófico y a la vez cine científico, nunca ha sido superada en ninguno de los campos. Probablemente la obra cumbre de su director, lo que es decir muchísimo, una de las grandes joyas del cine.
29 de marzo de 2014
29 de marzo de 2014
6 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
Es difícil criticar una película como 2001: Una odisea del espacio. La primera vez que la vi tendría 19 o 20 años y no me gustó nada. Me pareció aburrida, ininteligible y pedante. Sin embargo en un segundo visionado unos cuantos años después, tengo que decir que me ha fascinado. Fui injusto con ella porque la vi con unos prejuicios que me impidieron juzgarla objetivamente. Además por aquel entonces uno no era tan maduro como ahora.
La película trata de ser una explicación realista del origen del hombre y sus diferentes procesos evolutivos. Desde el primate hasta el ente racional de hoy en día. El guión está documentado científicamente por cualificados astrofísicos como Carl Sagan de manera que las escenas que tienen lugar en el espacio exterior están dotadas de gran realismo. En este sentido los efectos especiales resultan muy creíbles y se llevaron el oscar con todo merecimiento. Otro de los puntos fuertes de la película es su poderosa banda sonora. Nunca el uso de composiciones de música clásica estuvo tan acertado como en esta película, tanto "El Danubio Azul" de Johann Strauss como "Así habló Zarathustra" de Richard Strauss encajan decisivamente en momentos cumbre de la trama. El diseño de producción está muy conseguido y las naves espaciales parecen muy modernas incluso hoy en día.
La película trata de ser una explicación realista del origen del hombre y sus diferentes procesos evolutivos. Desde el primate hasta el ente racional de hoy en día. El guión está documentado científicamente por cualificados astrofísicos como Carl Sagan de manera que las escenas que tienen lugar en el espacio exterior están dotadas de gran realismo. En este sentido los efectos especiales resultan muy creíbles y se llevaron el oscar con todo merecimiento. Otro de los puntos fuertes de la película es su poderosa banda sonora. Nunca el uso de composiciones de música clásica estuvo tan acertado como en esta película, tanto "El Danubio Azul" de Johann Strauss como "Así habló Zarathustra" de Richard Strauss encajan decisivamente en momentos cumbre de la trama. El diseño de producción está muy conseguido y las naves espaciales parecen muy modernas incluso hoy en día.

La película fue un gran éxito de público y marcó tendencia en el campo de la ciencia ficción tanto por el contenido filosófico y metafísico de su argumento como por su estética visual. Su influencia se deja sentir hasta nuestros días ya que muchas películas del género toman prestados conceptos o copian descaradamente ideas de esta película. En su día fue objeto de multitud de debates sobre el significado de su argumento y la Academia la nominó a cuatro oscars entre ellos el de mejor guión y mejor director para Stanley Kubrick que consiguió con este film una de sus obras más significativas. En 1984 se rodó una secuela dirigida por Peter Hyams que aunque técnicamente rayaba a un gran nivel en general era inferior a su predecesora.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
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Todo comienza cuando hace millones de años los primitivos homínidos descubren la existencia de un monolito negro y rectangular. Dicho monolito es una creación superior que marca una de las fases de la evolución humana. En este caso cuando el mono descubre la utilidad de la tecnología. El hueso utilizado como arma le servirá para defenderse mejor de sus enemigos y cazar con más eficacia.
De ahí damos un salto en el tiempo de millones de años y nos situamos en el espacio cuando el hombre ha evolucionado de tal manera que es capaz de llegar a la Luna y se dispone a la conquista del Universo. (Aquí es donde tiene lugar la famosa secuencia en la que el mono lanza el hueso al aire y dicha imagen se enlaza con la de la nave espacial que tiene una forma muy parecida.) Un segundo monolito aparece semienterrado en la Luna señalando otro salto evolutivo y dejando clara la existencia de vida extraterrestre.
A continuación una nave espacial vuela hacia Júpiter. La nave está dirigida por una máquina dotada de inteligencia artificial, llamada HAL 9000, que se subleva contra los tripulantes matándolos a todos excepto a uno al detectarse un fallo en su predicción de errores que le lleva a tomar conciencia de sí misma y temer que la tripulación la desconecte. El único tripulante vivo consigue finalmente desconectar la máquina. Cuando por fin llega a Júpiter descubre otro monolito flotando en el espacio y al tratar de acercarse a él con la cápsula es absorbido hacia un hipnótico viaje psicodélico de luz y colores en el que es testigo de la formación del cosmos y de la vida, que termina con el astronauta y su cápsula dentro de una habitación decorada al estilo Luis XVI. Allí el astronauta será testigo de su propio envejecimiento y una vez muerto y en presencia de otro monolito alcanzará un estadio superior. Un nuevo salto evolutivo que lo convierte en un ser más evolucionado y extraordinario.
De ahí damos un salto en el tiempo de millones de años y nos situamos en el espacio cuando el hombre ha evolucionado de tal manera que es capaz de llegar a la Luna y se dispone a la conquista del Universo. (Aquí es donde tiene lugar la famosa secuencia en la que el mono lanza el hueso al aire y dicha imagen se enlaza con la de la nave espacial que tiene una forma muy parecida.) Un segundo monolito aparece semienterrado en la Luna señalando otro salto evolutivo y dejando clara la existencia de vida extraterrestre.
A continuación una nave espacial vuela hacia Júpiter. La nave está dirigida por una máquina dotada de inteligencia artificial, llamada HAL 9000, que se subleva contra los tripulantes matándolos a todos excepto a uno al detectarse un fallo en su predicción de errores que le lleva a tomar conciencia de sí misma y temer que la tripulación la desconecte. El único tripulante vivo consigue finalmente desconectar la máquina. Cuando por fin llega a Júpiter descubre otro monolito flotando en el espacio y al tratar de acercarse a él con la cápsula es absorbido hacia un hipnótico viaje psicodélico de luz y colores en el que es testigo de la formación del cosmos y de la vida, que termina con el astronauta y su cápsula dentro de una habitación decorada al estilo Luis XVI. Allí el astronauta será testigo de su propio envejecimiento y una vez muerto y en presencia de otro monolito alcanzará un estadio superior. Un nuevo salto evolutivo que lo convierte en un ser más evolucionado y extraordinario.
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