Society
5.7
1,820
Terror. Intriga
Bill Whitney vive con sus padres y su hermana Jenny en una lujosa mansión de Beverly Hills. Su existencia, a primera vista, parece de ensueño para cualquier chico de su edad. Es el primero de la clase y también es el mejor deportista y su novia es la muchacha más bonita. Pero a pesar de toda esta vida perfecta, Bill sospecha que su familia no es del todo normal... (FILMAFFINITY)
21 de julio de 2019
21 de julio de 2019
8 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil
Bill Clinton, Kevin Spacey, George Soros, Tony Blair, Michael Bloomberg, el ex primer ministro israelí Ehud Barak, Henry Kissinger, el abogado de Harvard Alan Dershowitz, el Príncipe británico Edward.... La lista es tan obscenamente larga y vergonzosa que es difícil no creer en gobiernos en la sombra y sociedades secretas que dominan el mundo.
La anterior lista pertenece a la red clientelar del multimillonario (y pedófilo) Edward Epstein, un poderoso financiero que poseía un jet privado bautizado "Lolita Express" para captar menores de entornos desfavorecidos y llevárselas a su isla privada donde se montaba orgías con toda la jet de depredadores sexuales de la élite mundial.
"Society" de Brian Yuzna nos cuenta lo mismo pero de una forma descarnada, voraz y desenfadada. Y si bien es cierto que sus defectos son amplios y de bulto, (ritmo demasiado irregular y actuaciones lamentables) la película no deja de transmitir ese poso malsano de sentirnos, al igual que su protagonista, meros títeres de las élites que nos succionan, mastican y degluten ante nuestras miradas: y no podemos hacer nada.
No podemos hacer nada porque si poderosos como Kevin Spacey, el citado Epstein o el producto del "Señor de los Anillos", Harvey Weinstein han sido condenados por la "justicia" Americana, (sic) por continuos abusos y violaciones, no es porque haya una justicia divina que vela por nosotros, pobres corderitos, a ésta chusma se la ha condenado porque, de alguna u otra forma, han fallado al establishment al que pertenecen y es un velado aviso para/con aquellos de esa élite de depredadores sexuales que osen interponerse o alzar un dedo contra alguno de los múltiples intereses que dicha jet-set posee por ancho y largo mundo.
Para finalizar, la gran virtud de "Society" es que bajo ese aura de terror y serie b trash, subyace la triste realidad de que el mundo del poder y del dinero son aun más tangibles y reales que la propia ley de gravitación universal y si al acabar de visionar un producto tan excelso como "Eyes Wide Shut" te dejó con más preguntas que respuestas: Brian Yuzna te ofrece todo un plato de realidad viscosa como versión "unrated" de la póstuma película del genio neoyorkino.
La anterior lista pertenece a la red clientelar del multimillonario (y pedófilo) Edward Epstein, un poderoso financiero que poseía un jet privado bautizado "Lolita Express" para captar menores de entornos desfavorecidos y llevárselas a su isla privada donde se montaba orgías con toda la jet de depredadores sexuales de la élite mundial.
"Society" de Brian Yuzna nos cuenta lo mismo pero de una forma descarnada, voraz y desenfadada. Y si bien es cierto que sus defectos son amplios y de bulto, (ritmo demasiado irregular y actuaciones lamentables) la película no deja de transmitir ese poso malsano de sentirnos, al igual que su protagonista, meros títeres de las élites que nos succionan, mastican y degluten ante nuestras miradas: y no podemos hacer nada.
No podemos hacer nada porque si poderosos como Kevin Spacey, el citado Epstein o el producto del "Señor de los Anillos", Harvey Weinstein han sido condenados por la "justicia" Americana, (sic) por continuos abusos y violaciones, no es porque haya una justicia divina que vela por nosotros, pobres corderitos, a ésta chusma se la ha condenado porque, de alguna u otra forma, han fallado al establishment al que pertenecen y es un velado aviso para/con aquellos de esa élite de depredadores sexuales que osen interponerse o alzar un dedo contra alguno de los múltiples intereses que dicha jet-set posee por ancho y largo mundo.
Para finalizar, la gran virtud de "Society" es que bajo ese aura de terror y serie b trash, subyace la triste realidad de que el mundo del poder y del dinero son aun más tangibles y reales que la propia ley de gravitación universal y si al acabar de visionar un producto tan excelso como "Eyes Wide Shut" te dejó con más preguntas que respuestas: Brian Yuzna te ofrece todo un plato de realidad viscosa como versión "unrated" de la póstuma película del genio neoyorkino.
26 de noviembre de 2019
26 de noviembre de 2019
6 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
El cine de terror es uno de los principales géneros que se prestan a representar los miedos más inmediatos de la sociedad, haciendo crítica incisiva a través de, a priori, sus banales imágenes. El nuevo cine de terror, ese que viene con cierto pedigrí cultural, centra más su forma en la crítica social nada disimulada que en ofrecer productos desenfadados que, de forma descarada, dinamitan los estandartes de la sociedad.
El film que nos ocupa pertenece a ese raro cine en que, a partir de una metáfora completamente obvia y sin prejuicios, construye toda una composición física y carnal que funciona como alegoría explícita de aquello cuestionable en nuestra sociedad. En este caso, las diferencias entre los estatus sociales y la relación parasitaria que se establece entre ellos.
Que las clases altas se alimentan/beneficio del cuerpo/trabajo de las clases bajas es una verdad incuestionable, por ello el director opta por transformar a los primeros en una raza distinta, perversa y llena de vicios, poco dispuestos a la interacción, más allá de lo provechoso para ellos, con los de baja estirpe, materializando de forma física todos esos defectos.
El director vuelve a hacer gala de su predilección por lo grotesco y ofrece una viscosa orgía de sexo, látex, carne y vísceras que, simbologias aparte, funciona como ocaso de ese tipo de efectos físicos que deleitaron a los aficionados en décadas pasadas y que morirán definitivamente ante las infografías venideras. Una pena.
Lo mejor; Los efectos, originales donde los haya (esa vuelta del revés...)
Lo peor; Resulta demasiado obvia y fácil para que realmente resulte incisiva. (¿Podridos por dentro? ¡Qué novedad!)
El film que nos ocupa pertenece a ese raro cine en que, a partir de una metáfora completamente obvia y sin prejuicios, construye toda una composición física y carnal que funciona como alegoría explícita de aquello cuestionable en nuestra sociedad. En este caso, las diferencias entre los estatus sociales y la relación parasitaria que se establece entre ellos.
Que las clases altas se alimentan/beneficio del cuerpo/trabajo de las clases bajas es una verdad incuestionable, por ello el director opta por transformar a los primeros en una raza distinta, perversa y llena de vicios, poco dispuestos a la interacción, más allá de lo provechoso para ellos, con los de baja estirpe, materializando de forma física todos esos defectos.
El director vuelve a hacer gala de su predilección por lo grotesco y ofrece una viscosa orgía de sexo, látex, carne y vísceras que, simbologias aparte, funciona como ocaso de ese tipo de efectos físicos que deleitaron a los aficionados en décadas pasadas y que morirán definitivamente ante las infografías venideras. Una pena.
Lo mejor; Los efectos, originales donde los haya (esa vuelta del revés...)
Lo peor; Resulta demasiado obvia y fácil para que realmente resulte incisiva. (¿Podridos por dentro? ¡Qué novedad!)
11 de septiembre de 2017
11 de septiembre de 2017
5 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
Como producto es pésimo: malos actores, dirección amateur, montaje de risa, música de organillo, diálogos de partirse la caja... Sin embargo, la idea es original, la atmósfera que consigue es realmente inquietante, las escenas de la fiesta son perturbadoras y el maquillaje y las criaturas sorprendentes...
Un extraño caso de película mala pero que resulta fascinante...
El final es tan brusco que te quedas con ganas de más.
Un extraño caso de película mala pero que resulta fascinante...
El final es tan brusco que te quedas con ganas de más.
14 de octubre de 2024
14 de octubre de 2024
5 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
Mira que de todas las películas que vimos en los años noventa durante las fiestas que hacían mis padres en casa, nunca dimos con Society, un clásico de 1989 que trata el Body Horror, pero también la sátira (con el tema de la alta sociedad), un poco/bastante el gore y también la comedia.
Está protagonizada por un maravilloso Billy Warlock (Bill) y Devin DeVasquez (Clarissa), entre otros.
Bill parece tenerlo todo. Proviene de una familia de la alta sociedad con mucho dinero. Además es popular en el instituto. Tiene un Jeep y unos padres y sobre todo una hermana, aparentemente perfectos. Pero un día aparece el exnovio de su hermana, Blanchard (Tim Bartell) que quiere entregarle una grabación sobre su familia. Es en este momento cuando todo en la vida de Bill se tambalea.
El resto de la historia es mejor verla, aunque los que tengan estómagos sensibles mejor abstenerse.
Me sigue haciendo gracia escuchar las bandas sonoras tan cutres que hacían en la época cuando tenían la mejor música de todos los tiempos (o una de las mejores), pero nunca la usaban. No sería hasta mediados de los 90 en los que algún compositor se daría cuenta de la birria que estaban haciendo anteriormente (en general).
El director es Brian Yuzna, que con los años llegó a adaptar alguna historia de Lovecraft, como Re-Animator, también grabó la famosa El dentista, que haría que en mi época de adolescente ninguna quisiéramos ir al médico o la ingeniosa Rottweiler, de la que guardo muy buenos recuerdos.
No es el mejor director de cine de terror pero sí ha hecho cuatro o cinco pelis que ya quisieran filmar algunos directores modernos.
Está protagonizada por un maravilloso Billy Warlock (Bill) y Devin DeVasquez (Clarissa), entre otros.
Bill parece tenerlo todo. Proviene de una familia de la alta sociedad con mucho dinero. Además es popular en el instituto. Tiene un Jeep y unos padres y sobre todo una hermana, aparentemente perfectos. Pero un día aparece el exnovio de su hermana, Blanchard (Tim Bartell) que quiere entregarle una grabación sobre su familia. Es en este momento cuando todo en la vida de Bill se tambalea.
El resto de la historia es mejor verla, aunque los que tengan estómagos sensibles mejor abstenerse.
Me sigue haciendo gracia escuchar las bandas sonoras tan cutres que hacían en la época cuando tenían la mejor música de todos los tiempos (o una de las mejores), pero nunca la usaban. No sería hasta mediados de los 90 en los que algún compositor se daría cuenta de la birria que estaban haciendo anteriormente (en general).
El director es Brian Yuzna, que con los años llegó a adaptar alguna historia de Lovecraft, como Re-Animator, también grabó la famosa El dentista, que haría que en mi época de adolescente ninguna quisiéramos ir al médico o la ingeniosa Rottweiler, de la que guardo muy buenos recuerdos.
No es el mejor director de cine de terror pero sí ha hecho cuatro o cinco pelis que ya quisieran filmar algunos directores modernos.
19 de mayo de 2010
19 de mayo de 2010
7 de 10 usuarios han encontrado esta crítica útil
Extraña y a ratos fascinante film que, efecitivamente, tiene algunas escenas que causan miedo. Y miedo por la forma en que tiene Yuzna de atemorizar, mediante una técnica aparentemente pobre pero eficaz de lo cutre que parece...aunque tal vez lo sea en realidad (cutre, digo).
Pero tiene fuerza en varios momentos, aunque la puesta en escena, y varias interpretaciones grandilocuentes, echan por tierra varios de los logros alcanzados.
Con todo, se sigue recordando pasado un tiempo, aunque tal vez sólo por lo desagradable de alguna escena.
Pero tiene fuerza en varios momentos, aunque la puesta en escena, y varias interpretaciones grandilocuentes, echan por tierra varios de los logros alcanzados.
Con todo, se sigue recordando pasado un tiempo, aunque tal vez sólo por lo desagradable de alguna escena.
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