Adiós a Las Vegas
7.2
57,636
Romance. Drama
Ben Sanderson (Nicolas Cage), un guionista alcohólico, acaba de perder su trabajo en Hollywood debido a que sus problemas con la bebida afectan a su rendimiento. Sin amigos y sin familia, decide ir a Las Vegas con el propósito de beber hasta morir. Nada más llegar a la ciudad, conoce a Sera (Elisabeth Shue), una atractiva prostituta que trabaja en la calle de la que se queda prendado. (FILMAFFINITY)
10 de abril de 2011
10 de abril de 2011
72 de 123 usuarios han encontrado esta crítica útil
Antes de que nadie me acuse de tener el corazón de piedra y de ser insensible al dolor ajeno o, peor aún, de ser una recatada monjita que no tolera palabras gruesas y escenas subidas de tono, debo aclarar una cosa: me encantan el sufrimiento, las putas, los tacos y el alcohol. Que no le haya puesto a esta peli más que un aprobadito raspado no tiene nada que ver con ello. Qué va. Es más, si de mí dependiera, no habría aquí una sola puta sino varias, de diversas edades, colores y nacionalidades. Si con una sola puta guapa, rubia y bien alimentada se habla de almas heridas, de descenso a los infiernos de la soledad, etcétera, imaginaos qué estupendo efecto dramático se habría logrado con un coro de cortesanas multiétnicas, mal alimentadas, magulladas y enfermas, como las que nuestros más respetables vecinos compran cada noche en esa esquina cercana hacia la que preferimos no mirar. Elisabeth Shue, en cambio, vive en un apartamento con piscina y cocina americana, come arroz integral y, por si fuera poco, acaba entrando en el dorado paraíso de los autónomos. Maldita burguesa, ya me diréis si eso es sufrir.

Elisabeth Shue & Nicolas Cage
En cuanto a procacidades, las hay, pero no las suficientes, y siempre acompañadas de su respectivo antídoto en forma de babas y arrumacos de tortolito. Sí, ahí está la puta explicando cómo el semen de uno de sus clientes le corría por la cara y el pelo, desgarradora experiencia donde las haya, de no ser porque la puta la remata con un calamitoso “te quiero, cariñito mío” con sintetizadores de fondo. Y así, un puñado de veces. Estoy exagerando, claro, pero ya me entendéis. A Figgis le da miedo que la puta hable y se comporte todo el rato como una puta y opta por disfrazarla de vez en cuando de Doris Day. Una catástrofe, vaya, ñoña y guarra a partes iguales. Resulta curioso, además, que haya quien se escandalice por cosas tan naturales como coitos, felaciones y pajas y no por lo mal rodadas que están, con aburridos planos frontales en los que, o mucho me engaña la vista o lo que le chupa la Shue a Cage es el ombligo, o pacatas escenas de sexo en ropa interior que hacen de “Pijama para dos” el culmen del hardcore extremo.

Nicolas Cage & Elisabeth Shue
Alcohol lo hay en abundancia, es cierto, y de todos los tipos imaginables. Hay, además, un escritor borracho, figura folklórica donde las haya, que sirve para legitimar cualquier parida del guión porque, ya se sabe, “in vino veritas”, y más si quien suelta la frase se gana la vida tecleando y uniendo palabras, algo que, por lo visto, le reviste a uno del don de la lucidez extrema. Lo terrible del caso es que Figgis, no contento con repetir la jugada del sintetizador, apuesta por subrayar los mohínes y aspavientos de Cage con una interminable retahíla de canciones de Sting a cual más flácida y deprimente. Y, dios mío, a cámara lenta. ¿Cómo no va a beber el hombre? Ni el mismísimo Bob Esponja resistiría el dolor de semejante tortura. Y eso, con botellas de por medio, sí sería un auténtico drama, huelga decir por qué.
11 de agosto de 2005
11 de agosto de 2005
37 de 55 usuarios han encontrado esta crítica útil
¿Eres una solitaria? Te iré a buscar al cruce de la gasolinera, cuando empiece a caer la torpe, la parda, la tarde. Trae ginebra.
Obligada la visión con la pareja de turno, sea la relación más estable que se haya tenido, el rollo de ayer que promete para esta noche, la esposa o la chatina. Porque es una historia de clamor ¡qué amor! Un romanticismo seco y en vaso ancho que te lleva al idealismo descontrolado, a la inspiración del poeta. Sólo se llega allí con los aires de grandeza y cuentan que en Las Vegas siempre hay temporal. Siempre hay amor.
Siempre hay amor en las putas.
Y sentido del humor.
Y dolor.
Dolor ¿no era eso el tan manido Romanticismo? Ocurre que hoy todo se prostituye. ¡Creo que necesito un trago!
Obligada la visión con la pareja de turno, sea la relación más estable que se haya tenido, el rollo de ayer que promete para esta noche, la esposa o la chatina. Porque es una historia de clamor ¡qué amor! Un romanticismo seco y en vaso ancho que te lleva al idealismo descontrolado, a la inspiración del poeta. Sólo se llega allí con los aires de grandeza y cuentan que en Las Vegas siempre hay temporal. Siempre hay amor.
Siempre hay amor en las putas.
Y sentido del humor.
Y dolor.
Dolor ¿no era eso el tan manido Romanticismo? Ocurre que hoy todo se prostituye. ¡Creo que necesito un trago!
14 de octubre de 2011
14 de octubre de 2011
22 de 26 usuarios han encontrado esta crítica útil
Con ustedes, Nicolas Cage. Con el título describo perfectamente su larga carrera, llena de grandes altibajos. Tan pronto te hace el papelón del año como la cagada del siglo. Ese es el sr.Nicolas... Pero pese a todo, uno de mis actores favoritos, y un grande. Con esto ya lo e dicho todo de él. En la película, claro está, hace el papel de su vida, una clase magistral de interpretación al alcanze de pocos, un papel que conmueve de principio a fín y que te encoge el corazón.
Elisabeth Shue lo borda, haciendo también el papel de su vida, y siendo sinceros, el único que vale la pena. Pero aun así, buena actriz y bellísima mujer.
Y la película en sí, una pasada, pero no sería nada de nada sin el duo protagonista, dieron en el clavo a la primera, cosas de la vida.
En fín, una pequeña obra maestra.
Elisabeth Shue lo borda, haciendo también el papel de su vida, y siendo sinceros, el único que vale la pena. Pero aun así, buena actriz y bellísima mujer.
Y la película en sí, una pasada, pero no sería nada de nada sin el duo protagonista, dieron en el clavo a la primera, cosas de la vida.
En fín, una pequeña obra maestra.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Lo mejor: El gran Nicolas Cage, y la portentosa Elisabeth Shue, bellísima.
Lo peor: Que podían haber aprovechado más el papel que interpreta Elisabeth Shue.
Lo peor: Que podían haber aprovechado más el papel que interpreta Elisabeth Shue.
19 de septiembre de 2011
19 de septiembre de 2011
19 de 21 usuarios han encontrado esta crítica útil
“No sé si empecé a beber porque me dejó mi esposa, o si ella me dejó porque comencé a beber”. Con esta frase se empieza a exponer la trama del film. La profesión más antigua del mundo y el vicio por excelencia de la raza humana forman parte de la vida de dos personajes con pocas semejanzas, pero que poseen en común algo en lo que uno se escuda y de lo que el otro huye, pero que al final de cuentas es lo que los une: la soledad.
La historia se relata mediante una protagonista confesándose con su terapeuta, tal vez este detalle logra que el espectador asimile la relación entre prostituta y alcohólico como algo sincero, y no se distraiga confabulando con posibles vuelcos de escena en los que la prostituta acabe engañando y robando al alcohólico, situación más fácil de imaginar en la vida real.
Llega un momento en la película en el que uno se pregunta ¿Quién necesita más a quién? Si bien ambos personajes presentan problemas mayúsculos, da la sensación de que “Ben” tiene las cosas más claras, el fin que planeó para su vida es patético y macabro, pero al menos es una decisión personal planificada, mientras tanto “Sera” es un personaje sombrío y desorientado, que posiblemente acabará como “Ben” solo que después de varios años de constante sufrimiento.
La historia se relata mediante una protagonista confesándose con su terapeuta, tal vez este detalle logra que el espectador asimile la relación entre prostituta y alcohólico como algo sincero, y no se distraiga confabulando con posibles vuelcos de escena en los que la prostituta acabe engañando y robando al alcohólico, situación más fácil de imaginar en la vida real.
Llega un momento en la película en el que uno se pregunta ¿Quién necesita más a quién? Si bien ambos personajes presentan problemas mayúsculos, da la sensación de que “Ben” tiene las cosas más claras, el fin que planeó para su vida es patético y macabro, pero al menos es una decisión personal planificada, mientras tanto “Sera” es un personaje sombrío y desorientado, que posiblemente acabará como “Ben” solo que después de varios años de constante sufrimiento.

Elisabeth Shue & Nicolas Cage
Las actuaciones son excelentes, Elisabeth Shue en el papel de su vida, nunca más se la verá en alguna performance sobresaliente, Nicolas Cage tendrá varios aciertos más en su carrera, pero sin lugar a dudas nunca más mostrará su talento histriónico como lo hizo en este film. Y Mike Figgis (el director) conseguirá un éxito que lastimosamente será inédito para su carrera.
Dr.Juventus
Dr.Juventus
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
La película está basada en la autobiografía del guionista John O'Brien, quien a diferencia de su alter ego no muere por el alcohol, se suicidó de un disparo en la cabeza pocos meses antes del estreno de la película. Bueno tal vez si haya sido el alcohol después de todo ya que podría haberlo hecho en estado etílico. Perdonen mi humor negro pero se dice que pidió ser cremado, dos meses después consiguieron apagar el fuego.
18 de noviembre de 2015
18 de noviembre de 2015
21 de 27 usuarios han encontrado esta crítica útil
No me gusta "Leaving Las Vegas" por ser una historia sobre el alcoholismo. Esa parte ni siquiera me convence . Nadie que beba al ritmo de Nicolas Cage en esa película podría aguantar vivo cuatro semanas. Tampoco podría mantenerse en pie la mayor parte del tiempo. Ni razonar. Ni acordarse de nada. Ni bailar. Ni conducir. Ni comer. Ni jugar. Y dudo de que pudiera llegar a sentir lo suficiente como para enamorarse. Alguien que se bebe una botella de vodka del tirón y después lo que le echen simplemente no podría ni moverse. Probablemente moriría asfixiado en la primera vomitona porque no sería capaz de volver la cara.
Para pelis sobre el alcohol yo me quedo y siempre me quedaré con "Días de vino y rosas", que eso sí es realismo y horror puro y duro. En cambio aquí todo es tan increíble que no da ni miedo porque sabes que ese tío, con lo que bebe, es imposible que esté vivo. Tal vez ahí a Mike Figgis se le haya ido un poco la mano. Quizás debiera haber sido un poco más comedido en cuanto a las cantidades de alcohol que consume su protagonista para hacerlo humano, real.
Para pelis sobre el alcohol yo me quedo y siempre me quedaré con "Días de vino y rosas", que eso sí es realismo y horror puro y duro. En cambio aquí todo es tan increíble que no da ni miedo porque sabes que ese tío, con lo que bebe, es imposible que esté vivo. Tal vez ahí a Mike Figgis se le haya ido un poco la mano. Quizás debiera haber sido un poco más comedido en cuanto a las cantidades de alcohol que consume su protagonista para hacerlo humano, real.

Elisabeth Shue & Nicolas Cage
No, para mí ésta no es una buena película sobre el alcoholismo. Pero en cambio es una magnífica historia de amor. Amor sin sexo, sin futuro, sin sentido, sin esperanza. Como hay pocas historias de amor en el cine o en la literatura, no digamos ya en la vida.
Hay quien dice que no entiende cómo una mujer espectacular como la protagonista se enamora locamente de un borracho terminal, que no es precisamente un tipo de persona agradable para convivir. Y él avisa, que conste: rompo cosas, no sé dónde estoy, vomito por todas partes... Menudo planazo para elegirlo voluntariamente
Entiendo que nadie lo entienda. Quién en su sano juicio se entregaría voluntariamente a algo así? Es que no hay por ahí nada mejor para esa muchacha? En la película incluso un taxista se lo dice a la chica: "Tú podrías tener al hombre que quisieras". Y puede que sí, que fuera verdad. Pero se da la circunstancia de que a esa muchacha no la quiere nadie, y resulta que la única persona con la que se encuentra que le muestra algo de cariño y de consideración es el borracho Cage.
Hay quien dice que no entiende cómo una mujer espectacular como la protagonista se enamora locamente de un borracho terminal, que no es precisamente un tipo de persona agradable para convivir. Y él avisa, que conste: rompo cosas, no sé dónde estoy, vomito por todas partes... Menudo planazo para elegirlo voluntariamente
Entiendo que nadie lo entienda. Quién en su sano juicio se entregaría voluntariamente a algo así? Es que no hay por ahí nada mejor para esa muchacha? En la película incluso un taxista se lo dice a la chica: "Tú podrías tener al hombre que quisieras". Y puede que sí, que fuera verdad. Pero se da la circunstancia de que a esa muchacha no la quiere nadie, y resulta que la única persona con la que se encuentra que le muestra algo de cariño y de consideración es el borracho Cage.

Nicolas Cage & Elisabeth Shue
Y creo que también hace mucho que el tío está tan pallá que ni siquiera puede follársela. Y eso le permite a ella algo que nunca le había pasado: estar con alguien, hablar, abrazarse, sentir calor humano sin temer nada. La realidad es que ante algo así no es tan difícil enamorarse; si hicieran una encuesta por ahí serían bastantes las tías que sencillamente estarían encantadas. La impotencia sexual masculina es una virtud muy minusvalorada pero que muchas mujeres saben apreciar (Lástima que la Viagra lo haya jodido todo).
A este respecto es muy interesante cómo transcurre la historia o no-historia sexual entre nuestros protagonistas. A ella al principio le alivia la falta de sexo; está cansada, hastiada, le gusta que ese hombre la abrace y la desee sin follársela. Pero llega un momento en el que ella necesita sentirlo y sabe que solo puede llegar a él a través del alcohol. Y ahí vemos una de las escenas sexuales más conmovedoras e impactantes de la historia del cine. Ella se rocía de alcohol para que él beba sobre su cuerpo, para que chupe sus pezones, para que la lama, para que se desespere por ella. Es la única manera.
Y aunque solo fuera por esa secuencia yo le daría un 10. Por la cara de ella cuando cree descubrir cómo conseguirlo. Por la reacción de él cuando comprende lo que ella quiere y sabe que lo puede conseguir. Y sobre todo, por el final de esa escena, que no por esperado deja de ser absolutamente aniquilador.
A este respecto es muy interesante cómo transcurre la historia o no-historia sexual entre nuestros protagonistas. A ella al principio le alivia la falta de sexo; está cansada, hastiada, le gusta que ese hombre la abrace y la desee sin follársela. Pero llega un momento en el que ella necesita sentirlo y sabe que solo puede llegar a él a través del alcohol. Y ahí vemos una de las escenas sexuales más conmovedoras e impactantes de la historia del cine. Ella se rocía de alcohol para que él beba sobre su cuerpo, para que chupe sus pezones, para que la lama, para que se desespere por ella. Es la única manera.
Y aunque solo fuera por esa secuencia yo le daría un 10. Por la cara de ella cuando cree descubrir cómo conseguirlo. Por la reacción de él cuando comprende lo que ella quiere y sabe que lo puede conseguir. Y sobre todo, por el final de esa escena, que no por esperado deja de ser absolutamente aniquilador.
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