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Escalofrío

Terror Una pareja que está esperando un hijo, un día, aburridos de estar en casa y puesto que no localizan a ningún amigo, deciden ir a dar una vuelta con su perro. Por casualidad se cruzan con otra pareja, Bruno y Berta, que les invita a pasar la tarde en su casa. Una vez allí, comenzarán a sucederse hechos extraños. (FILMAFFINITY)
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6
22 de agosto de 2017 1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Una sombra de sospecha es el señuelo que prende en el ánimo del espectador cuando comienza la proyección. Así se mantiene pegado a su butaca entre la atracción y el rechazo a lo que la pantalla ofrece.
El desasosiego se va convirtiendo en cierto placer morboso porque se suceden planos originales muy bien concebidos y el ejercicio de tensión se sustenta en una base sólida.

Pero se trata de una ilusión.
La película se va desmoronando por sus propios deméritos ya que hay momentos en que su flaqueza argumental le conduce hacia lo desconcertante y otras veces su desarrollo carece de sutileza o de tacto.

Su generosidad sólo encuentra campo abonado cuando se trata de mostrar cuerpos desnudos.
6
27 de agosto de 2021 1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Curioso híbrido de terror esotérico y erotismo que le coge prestadas bastantes cosas a "La semilla del diablo" y carga las tintas en el aspecto sexual con una secuencia satánico-orgiástica bastante subida de tono y con desnudos frecuentes y no siempre justificados de las bellas, cada una en su estilo, Sandra Alberti y Mariana Karr.

Se nota que los pergeñadores de la película buscaban la calificación de "S" (películas que por su contenido sexual o violento tenían por aquel entonces en España una distribución restringida pero que por eso mismo llamaban la atención de un público que llevaba 40 años con el NoDo y las películas de la monja alférez y tenía ganas de carnaza...así que solían hacer muy buenas taquillas), cosa que consiguieron.
No es el único truco de marketing que se utiliza: la primera escena del film es una intervención del por aquel entonces famoso experto en ocultismo y derivados doctor Jiménez del Oso, hablando del mal, el satanismo y otras hierbas del campo.
Se nota que Juan Piquer, productor en esta ocasión, se las sabía todas a la hora de rentabilizar sus pelis.

De todas formas, la película en sí misma es bastante interesante. Se nota que está hecha con cuatro duros, de hecho casi todo ocurre en una sola localización, los actores son muy pocos, los efectos especiales son muy simples (aunque hay que decir que funcionan aceptablemente), y el guión tiene más agujeros que la capa de ozono. De hecho, prácticamente todo lo que sucede es totalmente absurdo en el sentido más estricto del término, pero esa misma ristra de sinsentidos, amén de causar alguna que otra carcajada "accidental", contribuye a crear cierta atmósfera irreal y delirante, como de pesadilla, y la sucesión continua de situaciones extrañas no deja lugar al aburrimiento. Es de agradecer además que el metraje sea tirando a corto: si la historia da para lo que da, ¿para qué estirarla? Luego las interpretaciones son bastante aceptables, los momentos picantes son bastante picantes y hay alguna que otra escena terrorífica bastante bien conseguida.
Un punto negativo es la música, que no aporta gran cosa en ningún momento y hay escenas donde llega a molestar más que otra cosa.

Pero en general está bastante bien, una curiosidad perfectamente recuperable y disfrutable que ha envejecido mejor de lo que cabía esperar.

Más en spoiler. Destripamiento de varias escenas incluido.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Me ha gustado la película, pero tiene momentos muy absurdos. Mucho. Ya la forma de conocerse y relacionarse de los cuatro personajes se lleva la palma...

-Venid a pasar el fin de semana a nuestra mansión decadente en mitad de ninguna parte.
-Pero si no nos conocemos...
-Sí, hombre sí, pero no te acuerdas...

Y van.

-Sentaos, sentaos ahí entre la mesa con una calavera encima y la estantería esa llena de libros sobre satanismo, y bebed un poco de este vino medio fosforito...
-¿Vosotros no bebéis?
-No, nosotros no tenemos sed.

¿Qué podría salir mal?

-Oye, mirad a ver, que se os ha colado en casa un colgao y ha intentado violarme ahí en el pasillo...
-Venga, venga, dejaos de esas tonterías y venid aquí al pentagrama a hacer una orgía los cuatro...

A mí cuando me invitan a casa con la parienta las parejas amigas lo que hacen es darme la brasa con las fotos de las putas vacaciones, invitarme a guacamole del mercadona y poner alguna mierda de serie del Netflix.
Voy a cambiar de amistades pero ya...
7
3 de abril de 2026 1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
ESCALOFRÍO, 1978, escrita y dirigida por Carlos Puerto (Trauma; El francotirador), una coproducción hispano-mexicana que sigue la senda, sobre todo, de La semilla del diablo (salvando las distancias, pero añadiendo elementos fundamentales). Para grabar, Puerto contó con la colaboración no acreditada de Juan Piquer Simón y un prólogo (muy interesante) del Dr. Fernando Jiménez del Oso (conocido psiquiatra y periodista especializado en parapsicología (vamos, el Iker de la época).

La historia sigue a Andrés, Ana y el pastor alemán de la pareja, Blacky. La pareja espera un hijo y en un momento de aburrimiento deciden pasar un día en el campo para salir de la rutina. Durante su paseo se encuentran a otra pareja (de la que Andrés cree conocer al hombre) que los invita a su remota mansión. Una vez allí, se ven envueltos en una serie de eventos perturbadores relacionados con la parapsicología, la brujería y ritos satánicos.

Lo que me ha llamado la atención:
Primero: la atmósfera tan bien creada, en parte gracias a Simón, que ayudo en este aspecto. La casa pone la piel de gallina. Se mueve entre el silencio sepulcral pasando por los aullidos y gemidos de Blacky, o la aparición de personajes extraños que desaparecen de escena rápidamente. Se corta la tensión con un cuchillo. A nivel visual me parece excelente, no así la banda sonora estridente típica de la época.

Segundo: destaco, de nuevo, sobre todo, el trabajo de las actrices Sandra Alberti y Mariana Karr, estupendas las dos en comparación con la flojera de ellos.

Tercero: Sé que este SPOILER es IMPORTANTE PARA LOS AMANTES DE LOS ANIMALES. Blacky está bien, podéis verla, aunque durante toda la película estuve pendiente de él.

Cuarto: En España tuvo calificación “S”, en este caso por el sexo (nada explícito) y por la violencia.

A ver, el tema del sexo en este caso tiene sentido, ¿alguien se cree que una secta satánica con ritos de iniciación y cosas así no haya sexo? Incluso en La semilla del diablo o en el Exorcista lo hay (aunque en estos casos no se vea nada de nada). Pero podemos recordar Eyes White Shut, con la que no tiene nada que ver, pero en la que sí se puede ver alguna escena más subidita.
Entiendo que es un cine muy concreto y solo para los que quieren descubrir cine de terror que va un poco más allá.
6
4 de noviembre de 2025 Sé el primero en valorar esta crítica
Lástima que estemos ante una película con un guion bastante fallido, sin rumbo muchas veces, con absurdidades varias, que juguetea con la ambigüedad de entremezclar lo real y lo pesadillesco sin excesiva coherencia. Su propósito, quizá, residía en crear cierta atmósfera de inquietud y dar pie a algunas escenas epatantes y de destape gratuito, muy sui generis de la etapa setentera patria. En este apartado, al menos, hay varias escenas de lascivia sugerente, con cierta carga diabólica que le aportan cierta entidad al film. Sin embargo, la temática satánica resulta tan solo una excusa, un acompañamiento que parece que avance a trompicones, pero que, a la postre, no lleva a ninguna parte, a excepción de un final demasiado rebuscado y poco convincente, que bebe de modo torpe de "La Semilla del Diablo". La interpretación de los cuatro actores principales, sobre todo la femenina, hace que la película sea un poco menos tediosa, en esos momentos en que se queda varada en un punto muerto. La Banda sonora crea cierta tensión, pero no siempre. Algo que pasa en la dirección fotográfica; tan sólo acertada en algunas ocasiones. En definitiva, una película que podría haber dado mucho más de sí y de haberse convertido en todo un referente setentero de lo erótico-terrorífico.
4
7 de mayo de 2026 Sé el primero en valorar esta crítica
Escalofrío es satanismo, destape y eurohorror mezclados sin mucho criterio.

La película es absurda, morbosa, algo torpe y por momentos casi hipnótica. Su historia no aguanta demasiadas preguntas, pero tampoco las necesita: aquí se viene a ver ouijas, orgías satánicas, muñecas inquietantes, miradas turbias y gente que debería irse de una casa a los cinco minutos pero decide quedarse hasta el apocalipsis.

No es fina, no es redonda y no siempre da miedo. Pero tiene atmósfera, descaro y esa libertad cutre-maravillosa del fantaterror postfranquista: cuando España descubrió que podía enseñar tetas, invocar al demonio y llamarlo cine de género.

Una rareza imperfecta, pero con bastante más personalidad que muchas películas supuestamente “buenas”.
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