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Casta de malditos

Cine negro. Intriga. Thriller Después de pasar por la cárcel, Johnny Clay ha decidido dar el último golpe de su vida, el que le permita retirarse junto a su amada Fay. El plan es llevarse la recaudación de las carreras de caballos de un hipódromo. Después de una meticulosa selección de colaboradores, planea la estrategia del asalto con una precisión insospechada. Tratará de provocar un altercado en la sala de apuestas y matar al caballo favorito de la séptima ... [+]
Críticas 147
Críticas ordenadas por utilidad
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8
2 de febrero de 2015 2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
“Atraco perfecto” tiene bastantes cosas en común con la película que le precede “El beso del asesino“, por un lado todos esos perdedores que aspiran a dejar de serlo pero que no lo consiguen por tener planes demasiado ambiciosos para la suerte que suelen tener. Por otro todas esas escenas en pequeños cuartos que tienen tanta intensidad que hacen que todo lo que suceda fuera de ese pequeño espacio parezca no tener ninguna importancia.

Hasta ahí lo que tienen en común, porque aquí tenemos la primera muestra del auténtico potencial de Kubrick, la puesta en escena y la grandiosidad en el aspecto visual de la película ya es casi absoluto, con un blanco y negro formidable, unos personajes muy interesantes, un guión que es una joya, un montaje perfecto tanto tecnica cómo narrativamente, la manera en la que todo se sucede sin calma pero sin prisa es impresionante, una de las mejores demostraciones de lo que puede crecer una película sólo por cómo está montada.
Una película grandiosa, con escenas inolvidables.
6
12 de abril de 2015 2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
La película no es mala, pero no es lo suficientemente buena como para merecer un 8. Kubrick ha hecho mucho mejores películas que ésta y uno puede esperar con The Killing más de lo que ofrece.

Lo mejor es el juego con el tiempo, cómo va alternando las diferentes fases del atraco de forma desordenada, pero sin perder la coherencia.

Lo peor es el atraco en sí, que junto a los personajes, no termina de cuajar. Tampoco ayuda una banda sonora que sí, es pegadiza, pero por lo monotemática que resulta.

Esta película merece la pena no por el contenido, sino por el continente. Es decir, demuestra una gran técnica y acierto por parte del director y cercanos consiguiendo convertir la castañita que es el argumento en una "Castañita perfecta".
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
La mujer del taquillero es burda y descarada y, aun así, consigue llegar al final de la película. El taquillero demuestra ser, así, lo suficientemente cándido y estúpido para no ser digno de confianza. Estos dos personajes le restan mucha credibilidad al conjunto y en sus escenas están los puntos más débiles de The Killing.

Lo de la maleta es bastante ridículo. Si no podías cerrarla, ponle unas bridas o algo, qué se yo... Todas las escenas relacionadas con el saco de billetes son para olvidar, porque ya desde el principio el señor del hipódromo casi se deja más billetes fuera de la bolsa que dentro. En el descampado, Johny se deja otros tantos. Yo, si hubiera sido él, hubiera cogido alguno de los de fuera y hubiera comprado unas bridas (es broma, las hubiera comprado con otro dinero o, mejor aún, hubiera comprado una maleta mejor).

Nikki muere porque se le pincha el coche por llamar nigga a un pobre negro simpático que tira la herradura que le iba a regalar justo detrás de su coche. Sin preguntas, el policía que viene después del incidente le pega un tiro (yo creo que, por mucho que Kubrick se empeñe en enfocar a la herradura como causante de su muerte, no hacía falta una rueda pinchada para que el policía le acertase).
Joe Sawyer, Ted de Corsia, Elisha Cook Jr., Sterling Hayden & Jay C. Flippen
Los actores son bastante poco creíbles, menos el luchador gigantesco. Ése me parece el mejor de la película y, además, es el único que acaba bien, con sus $2500 que le habían pagado por adelantado.

Una buena película, pero sin pasarse.
8
19 de julio de 2021 2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
65 años y se mantiene fresca como una lechuga. Esto le pasa al CINE cuando es CINE con mayúsculas.
La película es un despliegue formidable de cálculo. Todo está estudiado al milímetro, nada se improvisa.
Kubrick empieza a ser Kubrick y todo lo que vemos y escuchamos tiene una razón destinada al espectador. Un auténtico placer artístico, visual y sonoro.
Pero lo mejor de todo es la sensación que tenemos de que no hay nada calculado, de que la película fluye con una naturalidad pasmosa, de una secuencia a otra, que va transcurriendo porque sí, sin nadie que la cuide o vigile.
El ritmo es formidable y la tensión es excelente. Nos hace participar en el atraco y en la misma carrera, casi como un caballo más..
Para los que se inician en el CINE y para sus amantes: totalmente recomendada. Es un referente necesario para poder distinguir el auténtico CINE del montón de basura pretenciosa que nos inunda.
10
21 de marzo de 2023 2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Hay películas que marcan géneros. Hace días comentábamos La Jungla de Asfalto, sin duda una de ellas, ahora toca hablar de ésta, sin ninguna duda otra del mismo ámbito. La perfección hecha cine, la metodología científica al servicio de la cámara, y sobre todo la luz, esa luz de Kubrick tan peculiar, tan distintiva, tan poco común.
El hipódromo como campo de juego, en engaño, el chivato, el listo, la guapa, la furcia, el guapo, la (mala) suerte, y el desenlace final inesperado: los billetes de banco volando por la pista de despegue de ese avión a Boston que nunca podrá coger.
Marca género por tres circunstancias. Caracteriza a los personajes, los encuadra en fisonomías establecidas. Sobre éstas otros directores edificarán su propia contribución. Diferencia desde el primer momento quién es quién y qué hace y cómo se comporta. No hay duda para el público: el malo es malo y así se comportará en toda la película y el tonto es tonto. Sin más. Ello provoca que gran parte de la carga dramática de la película se desplace hacia el desenlace, que es el auténtico momento estelar de la película. Todo se orienta a este momento, y a su servicio se orientan otras tramas secundarias.
Elisha Cook Jr.
En tercer lugar, lo característico de este tipo de género es que el ladrón, el ratero, el atracador no es un delincuente profesional. Es una persona normal, que tiene su trabajo, su mujer, su vida, su forma de vivir ya establecida, amigos, compañeros, etc. Sin embargo intenta participar en un golpe como forma de superación económica y social. La sociedad meritocrática americana de los cincuenta no concede muchas oportunidades, y, desde luego, no concede una segunda. La forma de elevarse es clara: dinero, hay que tener dinero. Y cómo nadie pregunta de dónde ha salido, todo está permitido.
Tres apuntes adicionales. Sterling Hayden es un actor maravilloso. Quizá no es Dana Andrews, pero desde luego es un gran actor para los cánones establecidos en la época.
Los diálogos no es el punto más fuerte del director. Están bien, pero no muy trabajados. Y el metraje. La trama, la historia y su desarrollo hubieran aguantado mucho más metraje. Hay películas que diez minutos de más hacen insufrible la película, y otras en las que parece que necesitarían más metraje. Esta es una de ellas, y ello una prueba más de su intemporalidad.
8
14 de febrero de 2026 2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Una menos de las que tenía pendientes de Kubrick, dentro de una temática que siempre tiene mi interés, como la de robos y atracos, por más que pareciera que con el tiempo se la fue tomando a la ligera o no muy en serio. Aquí, en ‘The Killing’, el maestro nos lleva por una planificación que justamente no es del todo perfecta, porque hay muchas cuestiones, en ese asalto al establecimiento de carreras de caballos, que están bastante echadas a la suerte, libradas al azar. Este es uno de los puntos que se le pueden discutir si uno intenta hallar aspectos que le resulten inverosímiles, pero desde mi percepción, forma parte de los elementos que permiten jugar con la tensión en los distintos escenarios organizados para hacerse del motín.

Kubrick no lo hace de un modo rigurosamente lineal y esto le añade capas que enriquecen el relato, que hacen menos cantada y más interesante la historia. Y estamos hablando de 1956. Muy buena.
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