El canto del mar
1953 

6.9
27
Drama
En las zonas afectadas por la sequía del noreste de Brasil, grupos de migrantes se desplazan en busca de un lugar mejor donde vivir, al menos donde haya agua. Algunos de ellos se dirigen a Recife para coger un barco hacia Santos, con la esperanza de tener una vida mejor en el sur. En los barrios pobres de Recife, una anciana lavandera lava ropa para sobrevivir y mantener a su familia. Su marido, Zé Luis, un antiguo marinero, está loco ... [+]
22 de marzo de 2020
22 de marzo de 2020
2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
O canto de mar parece la suma de otras películas vistas antes o después. Es heredera de un cine anterior (Piénsese en Las hurdes de Buñuel o La terra trema de Visconti), al tiempo que anuncia otro cine por venir, el cinema novo que asaltaría las pantallas de medio mundo una década después, a caballo de películas como Barravento de Glauber Rocha o Vidas secas de Nelson Pereira.
Es también la película más brasileña de un autor que hizo carrera entre Francia e Inglaterra y que aquí vuelve a encontrarse con los temas, las imágenes, los personajes, de una tradición propia: las narrativas del sertón nordestino.
Cavalcanti cuenta el drama de una familia pobre que intenta sobrevivir a otro verano, mientras arrastran todas las taras y sueños de las familias pobres latinoamericanas. Madre lavandera y abnegada. Padre loco. Hijos jóvenes que sueñan otra vida en el Sur y que están dispuestos a cualquier cosa por lograrla, la prostitución o el crimen. Niños víctimas de las condiciones insalubres del lugar en donde viven. Tenemos así todos los ingredientes de un conflicto social en el que cada personaje se mueve al límite de sus posibilidades, en un mundo carnavalesco donde la muerte y la vida bailan agarradas de la mano. Hay risa y música y faenas del trabajo y danza y rituales afros y, al final, la lluvia otra vez.
Es también la película más brasileña de un autor que hizo carrera entre Francia e Inglaterra y que aquí vuelve a encontrarse con los temas, las imágenes, los personajes, de una tradición propia: las narrativas del sertón nordestino.
Cavalcanti cuenta el drama de una familia pobre que intenta sobrevivir a otro verano, mientras arrastran todas las taras y sueños de las familias pobres latinoamericanas. Madre lavandera y abnegada. Padre loco. Hijos jóvenes que sueñan otra vida en el Sur y que están dispuestos a cualquier cosa por lograrla, la prostitución o el crimen. Niños víctimas de las condiciones insalubres del lugar en donde viven. Tenemos así todos los ingredientes de un conflicto social en el que cada personaje se mueve al límite de sus posibilidades, en un mundo carnavalesco donde la muerte y la vida bailan agarradas de la mano. Hay risa y música y faenas del trabajo y danza y rituales afros y, al final, la lluvia otra vez.

Y está el mar como límite que contiene la marejada de los sueños y obstáculo para alcanzar un Sur moderno donde quizá resida la felicidad.
En el apartado técnico merece una atención especial la fotografía. Cavalcanti sabe dónde poner la cámara, cómo explorar los mejores ángulos del paisaje, la fotogenia de sus actores, muchos de ellos campesinos del lugar. La música, llena de motivos folclóricos y cantos criollos, también es un punto alto de una película parteaguas en la cinematografía nacional brasileña, que todavía se deja ver con agrado.
En el apartado técnico merece una atención especial la fotografía. Cavalcanti sabe dónde poner la cámara, cómo explorar los mejores ángulos del paisaje, la fotogenia de sus actores, muchos de ellos campesinos del lugar. La música, llena de motivos folclóricos y cantos criollos, también es un punto alto de una película parteaguas en la cinematografía nacional brasileña, que todavía se deja ver con agrado.
Cancelar
Limpiar
Aplicar
Filters & Sorts
You can change filter options and sorts from here
US
Canadá
México
España
UK
Irlanda
Australia
Argentina
Chile
Colombia
Uruguay
Paraguay
Perú
Ecuador
Venezuela
Costa Rica
Honduras
Guatemala
Bolivia
Rep. Dominicana


