Al sur de Granada
2003 

5.7
8,559
Comedia
A principios de los años veinte, Gerald Brenan, un joven idealista inglés, de familia noble, que aspira a ser escritor, llega a Yegen, un pueblecito de la Alpujarra granadina. Su propósito es aislarse del mundo, con dos mil libros como única compañía, y olvidarse de su etapa como oficial del ejercito británico en la I Guerra Mundial. Allí encuentra no sólo la paz que necesita para leer y escribir, sino también el amor de Juliana, una ... [+]
5 de abril de 2009
5 de abril de 2009
129 de 146 usuarios han encontrado esta crítica útil
Que alguien escriba que en esta película "incultura y gracia andaluza son retratados a la perfección", puede considerarse una opinión más o menos discutible, pero que quien lo afirme diga ser de Granada sólo puede deberse a la ignorancia de lo mas cercano que muchas personas poseen, y que hace que tenga que venir a explicarle lo que tiene al lado "un guiri".
Porque evidentemente quién así escribe o nunca ha estado en las Alpujarras o nunca ha oído hablar a un Alpujarreño. El acento de los actores supuestamente andaluces no sólo no pertenece a esa zona de Andalucía si no que no corresponde a ningún otro lugar porque es un acento inventado y a lo más que se parece lejanamente es al de una caricatura del de bajo Guadalquivir, diferente al de estas tierras. Estamos acostumbrados a que directores extranjeros mezclen la semana santa con las fallas valencianas, y hasta puede hacer gracia, pero que un director español lo haga es absolutamente inaceptable.
Colomo nos hace un retrato, narrado de forma convencional, casi de documental dramatizado, de un escritor que vino a estas tierras buscando el exotismo, lo ancestral, una población nativa, inculta, primitiva y no contaminada por la civilización occidental, dónde él pudiera sentirse el amo, y desfogar libremente sus instintos sexuales, eso si con gran cariño, respeto y admiración por sus gentes, aunque para casarse eligiera a una norteamericana, WASP, "of course", y dejara en sus admiradas tierras varios hijos de distintas mujeres. Osea que buscaba una especie de Tahiti de secano, de paraiso del sur, bien baratito y sin tener que embarcarse en largas travesias.
Un personaje que estaba maravillado con el analfabetismo que encontró, porque era parte del encanto del lugar y que llegó a escribir: «¿Qué importaba esta ignorancia?» "«Los habitantes de Yegen sabían todo lo necesario para su prosperidad y felicidad y sólo habrían adquirido unas frases pedantescas de haber sabido más. Dentro de los límites prescritos por su manera de vivir, eran sensatos y civilizados y organizaban sus asuntos mejor que muchas comunidades más importantes. Al ser campesinos españoles y católicos tenían detrás de ellos una vieja tradición y solía ocurrir que la viveza de su conversación aumentaba en proporción inversa a la educación formal que habían recibido porque entonces hablaban de lo que realmente sabían».(South from Granada. London: Hamish Hamilton, 1957).
Vergüenza ajena da leerlo, pero más vergonzoso es que hoy, que afortunadamente el analfabestismo está erradicado y no precisamente gracias a personas como Don Geraldo (tal como se hacia llamar) , le dediquen peliculas hagiográficas y le pongan su nombre a institutos de secundaria, él que hizo tan poco por sacar de la incultura a las gentes que tan felíz le hicieron y que se prevalio de su superioridad para cometer sus desmanes.
Porque evidentemente quién así escribe o nunca ha estado en las Alpujarras o nunca ha oído hablar a un Alpujarreño. El acento de los actores supuestamente andaluces no sólo no pertenece a esa zona de Andalucía si no que no corresponde a ningún otro lugar porque es un acento inventado y a lo más que se parece lejanamente es al de una caricatura del de bajo Guadalquivir, diferente al de estas tierras. Estamos acostumbrados a que directores extranjeros mezclen la semana santa con las fallas valencianas, y hasta puede hacer gracia, pero que un director español lo haga es absolutamente inaceptable.
Colomo nos hace un retrato, narrado de forma convencional, casi de documental dramatizado, de un escritor que vino a estas tierras buscando el exotismo, lo ancestral, una población nativa, inculta, primitiva y no contaminada por la civilización occidental, dónde él pudiera sentirse el amo, y desfogar libremente sus instintos sexuales, eso si con gran cariño, respeto y admiración por sus gentes, aunque para casarse eligiera a una norteamericana, WASP, "of course", y dejara en sus admiradas tierras varios hijos de distintas mujeres. Osea que buscaba una especie de Tahiti de secano, de paraiso del sur, bien baratito y sin tener que embarcarse en largas travesias.
Un personaje que estaba maravillado con el analfabetismo que encontró, porque era parte del encanto del lugar y que llegó a escribir: «¿Qué importaba esta ignorancia?» "«Los habitantes de Yegen sabían todo lo necesario para su prosperidad y felicidad y sólo habrían adquirido unas frases pedantescas de haber sabido más. Dentro de los límites prescritos por su manera de vivir, eran sensatos y civilizados y organizaban sus asuntos mejor que muchas comunidades más importantes. Al ser campesinos españoles y católicos tenían detrás de ellos una vieja tradición y solía ocurrir que la viveza de su conversación aumentaba en proporción inversa a la educación formal que habían recibido porque entonces hablaban de lo que realmente sabían».(South from Granada. London: Hamish Hamilton, 1957).
Vergüenza ajena da leerlo, pero más vergonzoso es que hoy, que afortunadamente el analfabestismo está erradicado y no precisamente gracias a personas como Don Geraldo (tal como se hacia llamar) , le dediquen peliculas hagiográficas y le pongan su nombre a institutos de secundaria, él que hizo tan poco por sacar de la incultura a las gentes que tan felíz le hicieron y que se prevalio de su superioridad para cometer sus desmanes.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Colomo dulcifica una historia bastante sórdida de un señorito que preña a su criada de 15 años, el propio Brenan se refirio a Juliana en estos terminos: "Tenía que proceder del sector más pobre de la vida pueblerina, no sólo porque eran las más fáciles de obtener, sino porque eran las que más me atraían". Juliana quedó encinta y dio a luz a Elena en 1931. A pesar de que ya se había casado con una poeta norteamerica, el inglés visita Yegen y conoce a la pequeña. Dos años más tarde regresa para llevársela y le cambia el nombre por el de Miranda Helen. Algunos años después, Brenan se volvio a encontrar con Juliana en el hotel Alhambra Palace de Granada, donde le presenta a su propia hija con la condición de que Juliana no le revele su verdadera identidad. Hoy, por los mismos hechos hubiera tenido graves problemas con la justicia. "Te presento a esta mujer que fue mi criada", fueron sus palabras. Edificante historia para los niños que estudian en el instituto de Málaga que lleva su nombre.
Colomo tergiversa la historia, ya que en la pelicula parece que es Juliana la que no quiere que su hija sepa que ella es la verdadera madre, cuando fue una condición que le puso Brenan para que pudiera conocerla. Esto desmonta todo su discurso, ya que demuestra que se avergonzaba de Juliana, haciendola pasar por su criada, y al llevarse a su hija del pueblo, tambien demuestra que era una mentira eso de la admiración que sentia por aquellas gentes y sus maneras de vivir, ya que como prueban los hechos, los consideraba inferiores.
En realidad estos curiosos impertinentes, que observaban a los españoles con la mirada escrutadora del entomólogo y del que Brenan fue un ejemplo tardio, hicieron un gran daño a la cultura, reflejando en sus escritos el folclorismo y la España de pandereta, una imagen que todavía hoy cuesta sacudir y dando lugar a un "turismo de ilustrados" que expoliaron el patrimonio cultural, arrancando frisos y azulejerias para adornar sus palacios según la moda del orientalismo. No digo que él lo hiciera, sino que otros animados por el exotismo, lo hicieron. Como contrapunto habría que recordar las misiones culturales por los pueblos, que llevaron a cabo durante la república muchos de nuestros intelectuales como Lorca, intentado llevar cultura, cultura necesaria para todo el mundo, y no solo para los superiores como Brenan parecía defender.
Colomo tergiversa la historia, ya que en la pelicula parece que es Juliana la que no quiere que su hija sepa que ella es la verdadera madre, cuando fue una condición que le puso Brenan para que pudiera conocerla. Esto desmonta todo su discurso, ya que demuestra que se avergonzaba de Juliana, haciendola pasar por su criada, y al llevarse a su hija del pueblo, tambien demuestra que era una mentira eso de la admiración que sentia por aquellas gentes y sus maneras de vivir, ya que como prueban los hechos, los consideraba inferiores.
En realidad estos curiosos impertinentes, que observaban a los españoles con la mirada escrutadora del entomólogo y del que Brenan fue un ejemplo tardio, hicieron un gran daño a la cultura, reflejando en sus escritos el folclorismo y la España de pandereta, una imagen que todavía hoy cuesta sacudir y dando lugar a un "turismo de ilustrados" que expoliaron el patrimonio cultural, arrancando frisos y azulejerias para adornar sus palacios según la moda del orientalismo. No digo que él lo hiciera, sino que otros animados por el exotismo, lo hicieron. Como contrapunto habría que recordar las misiones culturales por los pueblos, que llevaron a cabo durante la república muchos de nuestros intelectuales como Lorca, intentado llevar cultura, cultura necesaria para todo el mundo, y no solo para los superiores como Brenan parecía defender.
8 de octubre de 2006
8 de octubre de 2006
33 de 44 usuarios han encontrado esta crítica útil
Hay algo que no entiendo sobre esta película, ¿Cómo ningúna organización de Andalucía se ha quejado por tal desfachatez lingüistica? Es una ofensa a ocho millones de hablantes. Esos acentos exageradísimos, esas frases desordenadas, y palabras con constante alteración en el orden de sus letras. El andaluz tiene sus caracteristicas, pero ni son esas, ni están tan acentuadas. No veia tal ofensa a un idioma y una cultura desde "La Juani" de Médico de Familia. Si querian que pareciera Granada, que hubieran contratado actores de la tierra, que seguro que no desmerecen la actuación de estos, especialmente la de Guillermo Toledo.
Por lo demás, típica película española del montón, con guión y puesta en escena mediocres, pero que puede entretener, aunque no emocionar.
Por lo demás, típica película española del montón, con guión y puesta en escena mediocres, pero que puede entretener, aunque no emocionar.
21 de julio de 2009
21 de julio de 2009
23 de 25 usuarios han encontrado esta crítica útil
Gerald Brenen fue un escritor inglés que después de la Primera Guerra Mundial (en la que combatió) llega a Yegen, un pueblo de la Alpujarra granadina, buscando un lugar inhóspeto y tranquilo para escribir. Una vez allí, se prendó del lugar y la forma de vida de sus gentes; lo que le valió para pasar en España gran parte del resto de su vida. La película supone una libre interpretación de la vida de Gerald en su primera etapa en España: la que vivió en Yegen. En esa época, Gerald era un joven aficionado a las grandes caminatas que se sorprende ante la diferencia cultural entre el mundo de alto estanding conocido por él y la españa más profunda llena de analfabetismo, cacequismo, y curas. Todo eso no impide que se quede maravillado por la joven que le hacía los quehaceres de la casa; a la que termina dejándola embarazada. Ese romance se ve suspendido cuando a las pocas semanas de embarazo Gerald tiene que volverse a Inglaterra. Tres años más tarde, un Gerald Brenan casado con otra mujer vuelve a por la niña.
Primeramente hay que recalcar que aunque la historia cuenta en lineas generales los sucesos acontecidos en la realidad, estos no sucedieron exactamente como se ven reflejados. Gerald Brenan más que admiración, sentía pena por los habitantes de Yegen. Además tampoco era tan buena persona como se indica. La película cuenta la relación entre Gerald y Juliana de forma muy romántica cuando la realidad es que esa chica fue utilizada por Gerald. Tras regresar a España, Gerald se llevó a Helena porque no podía permitir que su hija fuera educada por unos ignorantes; es más, rechazó el nombre de Elena puesto por Juliana y la nombró Miranda.
Otra cosa que no se corresponde con la realidad es la falsa realidad érotico-festiva existente en la cinta: es inconcebible eso en una sociedad dirigida por la moral eclesiástica. Visualmente se agradecen los desnudos integros de una belleza como es Verónica Sánchez, pero como ya he dicho no tienen ningún sentido. Tampoco tiene mucho sentido que una mujer de 30 años ( la edad de Verónica) interprete a una niña de 15, ni los para nada logrados acentos (especialmente cantoso es el de Guillermo Toledo).
Resulta curioso que también se mienta sobre la identidad de las personas que le visitaron. La segudna visita que recibe no fue realizada por los primeros que le visitaron (Dora Carrington y Lytton Strachey) como cuenta la película, sino por Virgina Woolf (sí, la famosa escrtora) y su marido.
Por el resto, muy bien aprovechados los paisajes de la alpujarra granadina, una gran interpretacción de Verónica Sánchez, y un Antonio Resines que desde que interpretó al padre del del uno más uno son siete no hace que repetir el mismo personaje.
Primeramente hay que recalcar que aunque la historia cuenta en lineas generales los sucesos acontecidos en la realidad, estos no sucedieron exactamente como se ven reflejados. Gerald Brenan más que admiración, sentía pena por los habitantes de Yegen. Además tampoco era tan buena persona como se indica. La película cuenta la relación entre Gerald y Juliana de forma muy romántica cuando la realidad es que esa chica fue utilizada por Gerald. Tras regresar a España, Gerald se llevó a Helena porque no podía permitir que su hija fuera educada por unos ignorantes; es más, rechazó el nombre de Elena puesto por Juliana y la nombró Miranda.
Otra cosa que no se corresponde con la realidad es la falsa realidad érotico-festiva existente en la cinta: es inconcebible eso en una sociedad dirigida por la moral eclesiástica. Visualmente se agradecen los desnudos integros de una belleza como es Verónica Sánchez, pero como ya he dicho no tienen ningún sentido. Tampoco tiene mucho sentido que una mujer de 30 años ( la edad de Verónica) interprete a una niña de 15, ni los para nada logrados acentos (especialmente cantoso es el de Guillermo Toledo).
Resulta curioso que también se mienta sobre la identidad de las personas que le visitaron. La segudna visita que recibe no fue realizada por los primeros que le visitaron (Dora Carrington y Lytton Strachey) como cuenta la película, sino por Virgina Woolf (sí, la famosa escrtora) y su marido.
Por el resto, muy bien aprovechados los paisajes de la alpujarra granadina, una gran interpretacción de Verónica Sánchez, y un Antonio Resines que desde que interpretó al padre del del uno más uno son siete no hace que repetir el mismo personaje.
14 de diciembre de 2014
14 de diciembre de 2014
15 de 18 usuarios han encontrado esta crítica útil
El gran inconveniente de "Al sur de Granada" es que como película, que es a su vez la adaptación del libro autobiográfico de Gerald Brenan (Matthew Goode) escrito en 1957, es una mentira al por mayor. La obra es medio real pero también una invención maquillada para hacerla más políticamente correcta. Gerald Brenan fue un famoso hispanista británico, cuyo nombre ha sido puesto a institutos o aularios de universidades, como es el caso de la de Málaga, del que llegué a leer hace algún tiempo su más popular ensayo, "El laberinto español", no muy acertado, todo hay que decirlo. Después de mucho peregrinar, entre 1919 y 1936 vivió en distintas poblaciones de Granada y luego mucho más tarde, en 1968, se domicilió en Alhaurín el Grande donde acabó falleciendo en 1987 con 92 años.
Lo más importante es que la espina dorsal de "Al sur de Granada" es una "hermosa historia de amor", que en la realidad no es ni hermosa ni de amor. Bueno en la ficción tampoco pero lo pretende. Se ve que el tal Brenan era bastante asqueroso y entre sus aficiones estaba la de tener hijos sueltos con mujeres de ínfima condición social, en las que en ocasiones parece ser que llegaba a violar, como es en el caso de Juliana (Verónica Sánchez, que hace una interpretación bastante buena), que encima era menor de edad. Pero lo más curioso de todo es que este comportamiento de "cacique reaccionario" no lo ejecuta uno así sino un representante de lo más progre que había en Inglaterra, relacionado con el Círculo de Bloomsbury, amigo de Lytton y antifranquista radical. Vamos, lo más normal.
Lo más importante es que la espina dorsal de "Al sur de Granada" es una "hermosa historia de amor", que en la realidad no es ni hermosa ni de amor. Bueno en la ficción tampoco pero lo pretende. Se ve que el tal Brenan era bastante asqueroso y entre sus aficiones estaba la de tener hijos sueltos con mujeres de ínfima condición social, en las que en ocasiones parece ser que llegaba a violar, como es en el caso de Juliana (Verónica Sánchez, que hace una interpretación bastante buena), que encima era menor de edad. Pero lo más curioso de todo es que este comportamiento de "cacique reaccionario" no lo ejecuta uno así sino un representante de lo más progre que había en Inglaterra, relacionado con el Círculo de Bloomsbury, amigo de Lytton y antifranquista radical. Vamos, lo más normal.
24 de febrero de 2015
24 de febrero de 2015
13 de 16 usuarios han encontrado esta crítica útil
Creo que considerar "comedia" esta película solo es posible si el espectador es originario o "pace" en Yegen, la Alpujarra en general, la provincia de Graná o cercanías. A un forastero no iniciado en estas tierras se la pueden "meté doblá" con despistarse "una mijica", cambiando lo de comedia por "drama" o "mala".
Podemos asegurar que Fernando Colomo no ha estado nunca en la Alpujarra. Se habrá alojado, habrá grabado escenas, cruzaría palabras con algún parroquiano... pero lo que es "estar", no. Pasó por allí. O eso o el GPS que existía a comienzos de siglo tenía los mapas desactualizados. Pilló la A92 y se equivocó de desvío y terminó grabando en algún pueblo sevillano rodeado de montañas, casi en la provincia de Málaga.
¿"Tú hacuxao habláun granaíno"? Por no hablar de las sutilezas alpujarreñas. No quiero ni pensar en el motrileño. A Fernando Colomo le podría dar algo malo. Y ya no solo eso. Un forastero como yo ha pisado bastantes casas granaínas como para saber que aqui no se suelen bailar sevillanas con demasiada frecuencia. Alguna vez, para hacer la gracia y ya está. Parece como que Colomo pensó: "qué complicado, la gente del pueblo éste no parecen andaluces, pero entonces no va a retratar al andaluz que yo quiero. Bah, a quién le importa la Alpujarra o el Barrio de Triana?". Un asturiano hablando con acento mañico allí en la Santina. Un extremeño con acento murciano. Algo así. "Cohone", ¿cómo se va uno a creer la película?
Esto no tiene nada que ver con Graná y se atreve a firmarlo un simple gallego.
Podemos asegurar que Fernando Colomo no ha estado nunca en la Alpujarra. Se habrá alojado, habrá grabado escenas, cruzaría palabras con algún parroquiano... pero lo que es "estar", no. Pasó por allí. O eso o el GPS que existía a comienzos de siglo tenía los mapas desactualizados. Pilló la A92 y se equivocó de desvío y terminó grabando en algún pueblo sevillano rodeado de montañas, casi en la provincia de Málaga.
¿"Tú hacuxao habláun granaíno"? Por no hablar de las sutilezas alpujarreñas. No quiero ni pensar en el motrileño. A Fernando Colomo le podría dar algo malo. Y ya no solo eso. Un forastero como yo ha pisado bastantes casas granaínas como para saber que aqui no se suelen bailar sevillanas con demasiada frecuencia. Alguna vez, para hacer la gracia y ya está. Parece como que Colomo pensó: "qué complicado, la gente del pueblo éste no parecen andaluces, pero entonces no va a retratar al andaluz que yo quiero. Bah, a quién le importa la Alpujarra o el Barrio de Triana?". Un asturiano hablando con acento mañico allí en la Santina. Un extremeño con acento murciano. Algo así. "Cohone", ¿cómo se va uno a creer la película?
Esto no tiene nada que ver con Graná y se atreve a firmarlo un simple gallego.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Y qué decir de la historia. No he leído nada de la vida de Brenan y me han quedado pocas ganas. Me ha dejado la sensación de ser un "guiri" con ganas de marcha. De esos que ahora van a Ibiza a tirarse de los balcones de los hoteles y caer, con suerte, en el agua de la piscina. Y practicar sexo entre ellos y con quien se ponga a tiro. Algo así, pero en plan bohemio. Míralo con sus libros. ¡Já! Lo peor es que después de leer en este mismo apartado de comentarios alguno que otro, el tipo me deja todavía más estupefacto. Sobre todo la escena final en la que la madre, humilde ella en todos los sentidos, se encuentra veinte años después con Brenan y esposa, y su hija alpujarreña (anda que no es cutre obligar a hacer ese papel a la misma actriz que interpretaba el papel de madre de joven), y ella se presenta a su hija como "una antigua ama de llaves" de su padre. Dicen algunos que fue al revés, que Brenan se lo puso como condición para permitirle verla. Si es verdad, punto y final para una película "má mala que la vin".
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