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Franklyn

Ciencia ficción. Thriller. Romance Jonathan Preest es un detective que oculta su rostro tras una máscara. Es un hombre escéptico que odia El Ministerio, una institución religiosa y enigmática que gobierna Meanwhile City y que, durante siglos, se ha encargado de proporcionar creencias a la población. Preest planea una venganza contra El Ministerio, pero, además, trata de castigar a los asesinos de una chica que él intentó proteger. Es el único ateo de Meanwhile City, e ... [+]
Críticas 28
Críticas ordenadas por utilidad
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6
10 de diciembre de 2010
20 de 25 usuarios han encontrado esta crítica útil
Dos años después de haber sido estrenada en el London Film Festival, en el Reino Unido, por fin llega a los cines españoles Franklyn, un complejo melodrama de corte fantástico, con tintes de thriller futurista, realizado por el debutante Gerald McMorrow, que proviene del mundo de la música y la publicidad.

El guión del propio McMorrow narra dos tramas paralelas buscando el efectismo. Éste consiste en ir dejando migas de pan por aquí y por allá, a modo de pistas, con el propósito de mantener al espectador atento, para después tratar de sorprenderlo con ciertos giros, presumiblemente inesperados.

El principal problema son ciertas incoherencias en la historia. El realizador británico no consigue conjugar con solvencia el Londres actual, con un universo denominado Ciudad Intermedia, de forma que la narración puede resultar confusa en algunos instantes.

En todo momento la película ofrece una sensación de déjà vu. Por ejemplo, los góticos decorados de Ciudad Intermedia, con un estilo futurista un tanto retro, recuerdan sobremanera a Dark City de Alex Proyas. Después está el personaje interpretado por Ryan Phillippe, un violento y amargado justiciero enmascarado que, para terminar de recordar a Rorschach de Watchmen, acumula un sinfín de monólogos voz en off durante todo el film.
Para terminar con las influencias, citar las vueltas de tuerca a lo M.Night Shyamalan, el ambiente asfixiante de Blade Runner, el tramo final de Magnolia de Paul Thomas Anderson, en clave de fábula del destino o la función de los clérigos y la religión como ley de Equilibrium de Kurt Wimmer.

En cuanto al elenco, un nombre destaca sobremanera: Eva Green. Su interpretación sobre una chica desequilibrada, que juega peligrosamente con la vida y la muerte, es excepcional. La acompañan un discreto Ryan Phillippe en el papel antes mencionado, un solvente Bernard Hill como preocupado padre en busca de su desaparecido hijo y un impersonal Sam Riley, muy poco implicado en su rol de romántico incurable.

En conclusión, McMorrow abre demasiados frentes, tantos que al final le resulta imposible cerrarlos todos. A los mundos paralelos hay que sumar el romance, la crítica a la religión, consideraciones filosóficas, dramas familiares, realidad, sueños, mitos, traumas de guerra... Resulta imposible profundizar en todo ello, con un metraje de menos de cien minutos.
Sin embargo, se las ha arreglado para narrarnos este tremendo embrollo de manera entretenida, lo cual siempre es de agradecer.
4
4 de enero de 2011
13 de 16 usuarios han encontrado esta crítica útil
Bonito proyecto de película, impecable, variopinta y exótica mezcla de imaginería gótica y tecnología más o menos "rudimentaria", al más puro estilo de eso que se está dando en llamar "Steam Punk". Un misterio por resolver, dos mundos, y como guinda del pastel Eva Green. Pues bien, no he entendido absolutamente nada.

Una bonita y siniestra fotografía, un diseño de decorado y vestuario originales y atractivos, al menos 3 buenos actores, música adecuada, sin estridencias, y sobre esta base aparentemente sólida, la nada, grandilocuente y grotesca nada. Y no puedo decir que no me haya gustado o que me haya aburrido, más bien me debato entre "va a ser que me ha pillado espeso y no la he entendido" o un ganador por poco "no hay nada que entender, la película no cuenta nada de nada". Ni siquiera queda la opción "eeh, es que lo explican todo en la segunda parte".

En fin, estética modernista, técnicas de matrix, sensualidad trastornada y poco o nada que contar.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
El protagonista, sin acertar a saber qué trastorno tiene, aunque está claro que está "colgao", trata de superar un... ¿Trauma?; producido por el asesinato-desaparación de su hermana preadolescente. Para ello, su mente se inventa un submundo o algo así (ciudad intermedia en spanish, meanwhile city , "ciudad mientrastanto", en british, ustedes veran qué nombre es más apropiado) en el que está acorralado por una organización que trata de dar con él con las oscuras intenciones de.. ¡¡Tachan!! Darle permiso para seguir investigando ese asesinato-desaparición-muerte.

Mientrastanto, un chico bastante aparente recién plantado por su novia prácticamente en el altar, se reinventa una amiga imaginaria de la infancia para superar el trauma y hasta aquí puedo leer.

Mientras mientrastanto, la que creo creer que es la novia del querubín, con más que serios problemas mentales y unos aires de grandeza artísticos completamente infumables, se dedica a explorar-explotar sus más que evidentes desajustes, yo me atrevería a decir intelectuales más que mentales, y probablemente esto es lo mejor de la película, aunque sigo sin poder decidir si Eva Green le pidio consejo a Helena Bonham Carter para construir el personaje o si directamente la imitó.

Y en medio de todo este lío el padre que lo es en un mundo anda a la búsqueda de su hijo huido del psiquiatrico y que a la vez es el obscuro (así, con la "b" que queda más gótico) y satánico culpable de la muerte de la niña, del trauma del hijo y vaya usted a saber qué más.

Y a toda esta sinopsis-explicación sólo me falta añadirle un "creo". Dudo mucho de que el director tenga una idea clara de cuál es su intención con esta película y de qué historia pretende contar, de lo que no tengo ninguna duda es de que está muy lejos de saber transmitirlo y transformarlo en imágenes coherentes.

Lo mejor:

- El indudable y malsano atractivo de Eva Green.
- La estética, la fotografía y la música.

Lo peor:

- El director-guionista, por no saber ni qué ni cómo contar la historia. El hecho de que alguien tenga mucha imaginación y buenas ideas no significa que sepa desarrollarlas.
- La absoluta inintegilibidad de la película, planteamiento y desarrollo obtusos.
- Aún no se por qué lleva una máscara.
- El desarrollo de personajes que no aportan nada a la "nada".
9
12 de diciembre de 2010
12 de 18 usuarios han encontrado esta crítica útil
Sorpresivamente Franklyn me ha parecido una digna película sci.fi con toque romántico. Iba al cine reticente pero desde el minuto uno la grandiosidad de una banda sonora espectacular y una fotografía maravillosa me trasladaron a ese mundo apagado, gris, amoral y ultrareligioso en el que se desenvuelve la trama. ¿Es Franklyn una utopía o una distopía? ¿Una broma o una propuesta sólida? Pues es todo y no es nada porque de lo que nos habla Franklyn es del poder que tiene el Poder para alterar aquello que quiere, para crear falsos dioses y fe de todo tipo, para doblegar al Individuo y hacerle creer que es parte de lo colectivo cuando ser Individuo implica abominar de la sociedad. Matar al Individuo...esa gran misión, para rescatar al Colectivo.
Preciosa fábula social que no viene mal en los tiempos que corren.

Lo mejor: Eva Green absolutamente espectacular en su interpretación. El diseño de la máscara con un cierto toque Burton. La música. La intención.

Lo peor: que a veces querer decir mucho puede equivaler a decirlo mal. Cierta caída a media película. Que nos llegue con retraso.

Nota: 9. Este director y estos actores se merecen una oportunidad por tan entretenido juguete macabro.
6
1 de julio de 2011
6 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
Debo decir, sin ánimo de pedantería, que la he entendido con bastante soltura, eso sí, solo al final. La película nos engaña desde el principio haciéndonos creer que es algo que no es, y más a menos cuando vamos por la mitad nos decimos… “Esto va de otra cosa, seguro…” y así es aunque no se nos desvela el sentido por completo hasta los últimos 10 minutos y debo decir que casi se agradece pues termina por sorprender cosa cada vez menos común en estos días. La película pasa en mi opinión por ser más que interesante aunque reconozco que precisamente por ofrecer cosas que luego no da puede parecer aburrida para algún tipo de público.
8
1 de septiembre de 2011
6 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
La trama gira en torno a un peculiar detective que oculta su cara bajo una inquietante máscara, y otros 3 personajes más que tienen en común la ciudad de Londres. Todo se desarrolla y gira en dos realidades: la de Londres actual y una realidad alternativa donde Londres es conocida como Meanwhile City donde cada esquina está ocupada por una secta que intenta captar adeptos para su propia religión. Jonathan Preest, quien encarna al detective, es la única persona atea en Meanwhile City la cual es gobernada totalmente por El Ministerio, un grupo enigmático que tiene como papel fundamental poner orden en la ciudad. Jonathan buscará derrotar al imperio de El Ministerio y cobrarse la venganza de una chica asesinada que el mismo intentó salvar y no pudo conseguirlo.

Mi consejo es que la veáis en versión original ya que la voz del narrador engancha como si del mejor locutor de radio se tratase. No tiene desperdicio alguno ya sea si hablo de la estética o de la originalidad del argumento e historia. Todo ello, sin nombrar al peculiar personaje principal Jonathan que le da un aire a Rorschach en The Watchmen.

Comenzando por la estética, ésta puede resultar algo familiar si la comparamos con Dark City, Gotham o alguna película de Tim Burton, donde el misterio y la oscuridad abundan por cada rincón de la ciudad. La orden de El Ministerio da un guiño al papel del agente Smith en Matrix con un toque más siniestro y unas habilidades de lucha propias de éste.

Esta película llega ahora a los cines españoles, dos años después de su estreno en Gran Bretaña. Dirigida por Gerald McMorrow del que poco puedo decir porque su filmografía es escasa, no os dejará con mal sabor de boca. Cierto que durante la historia, mezcla de personajes y realidades, uno puede llegar a perderse, pero tanta es la intriga que bloqueará a tu mente hasta buscar una respuesta a las acciones del extraño detective.

El final hará que encaje todo de una manera asombrosa al ritmo de la banda sonora de Joby Talbot que, sin duda alguna, lo borda. No es fácil acoplar el estilo de música de este compositor a una película de estética fantástica y surrealista.

Aunque la crítica puede opinar bastante mal sobre este filme, no deja de ser una gran película llena de detalles que no todo el mundo sabe apreciar.
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