El viaje de sus vidas
3.9
201
Comedia
Tres amigas en la cincuentena recrean un viaje en tren a través de Europa, pero esta vez Maddie, de 17 años, ocupa el lugar de su madre, cumpliendo su último deseo. Con pasaportes perdidos, huelgas de trenes y enredos románticos en su camino, deben dejar a un lado las viejas disputas para completar el viaje en cinco días y recordarse a sí mismas que todavía están en la flor de la vida.
23 de julio de 2021
23 de julio de 2021
7 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil
Para su debut como directora de largometrajes de Jules Williamson, ha elegido una especie de road movie entre la comedia y el drama, basada en una experiencia similar que la realizadora vivió hace muchos años.
El guion del joven Jordan Waller, también un casi recién llegado a los largos, sostiene con mucha dificultad una historia en la que no hay nada ni remotamente original, ni sorprendente ni, aunque lo pretenda, divertido.
Entre los dos elaboran un relato de mujeres que despliegan a lo largo de diferentes escenarios europeos, muy poco reconocibles, salvo la espectacular catedral de Palma de Mallorca. Las aventuras que viven las protagonistas están llenas de contratiempos previsibles, bromas de fisiología femenina mil veces contadas y momentos de enfrentamientos por rencores y cuentas pendientes que también han sido vistas en el cine, y en los telefilms, con demasiada asiduidad.
Llama la atención, por otro lado, la torpeza con la que se describen los ambientes de Gerona o de un desconocido pueblo italiano. Puede deberse a no haber podido contar con suficiente presupuesto para rodar en las localizaciones pretendidas, pero la carencia de medios se tendría que haber soslayado con un poco más de imaginación y un bastante menos de estereotipos (la fiesta supuestamente italiana, entre el peinado flamenco, la corrupción siciliana y el parto tercermundista llega a dar vergüenza ajena).
No escatima, sin embargo, en el lanzamiento de mensajes positivos acerca de la amistad, de aprovechar las oportunidades o de rehacerse después de las adversidades; todos ellos de manual, muy superficiales y contrarrestados con las actitudes inmaduras y alocadas de los principales personajes.
Es una pena que sea la película póstuma de Kelly Preston, una de las protagonistas que falleció de cáncer un año antes de su estreno. Aunque no fuera una actriz de primera línea, se merecía un último legado mejor que este.
Por no concluir sin decir algo positivo, que siempre hay, aparte de la buena intención, se agradece el rescate de un Franco Nero con aire de incombustible latin lover. Y sin duda lo mejor del film es la actuación de Judi Dench; sus palabras en el funeral de su hija son de un realismo y una belleza que animan a ver, exclusivamente, los diez primeros minutos de El viaje de sus vidas.
www.contraste.info
El guion del joven Jordan Waller, también un casi recién llegado a los largos, sostiene con mucha dificultad una historia en la que no hay nada ni remotamente original, ni sorprendente ni, aunque lo pretenda, divertido.
Entre los dos elaboran un relato de mujeres que despliegan a lo largo de diferentes escenarios europeos, muy poco reconocibles, salvo la espectacular catedral de Palma de Mallorca. Las aventuras que viven las protagonistas están llenas de contratiempos previsibles, bromas de fisiología femenina mil veces contadas y momentos de enfrentamientos por rencores y cuentas pendientes que también han sido vistas en el cine, y en los telefilms, con demasiada asiduidad.
Llama la atención, por otro lado, la torpeza con la que se describen los ambientes de Gerona o de un desconocido pueblo italiano. Puede deberse a no haber podido contar con suficiente presupuesto para rodar en las localizaciones pretendidas, pero la carencia de medios se tendría que haber soslayado con un poco más de imaginación y un bastante menos de estereotipos (la fiesta supuestamente italiana, entre el peinado flamenco, la corrupción siciliana y el parto tercermundista llega a dar vergüenza ajena).
No escatima, sin embargo, en el lanzamiento de mensajes positivos acerca de la amistad, de aprovechar las oportunidades o de rehacerse después de las adversidades; todos ellos de manual, muy superficiales y contrarrestados con las actitudes inmaduras y alocadas de los principales personajes.
Es una pena que sea la película póstuma de Kelly Preston, una de las protagonistas que falleció de cáncer un año antes de su estreno. Aunque no fuera una actriz de primera línea, se merecía un último legado mejor que este.
Por no concluir sin decir algo positivo, que siempre hay, aparte de la buena intención, se agradece el rescate de un Franco Nero con aire de incombustible latin lover. Y sin duda lo mejor del film es la actuación de Judi Dench; sus palabras en el funeral de su hija son de un realismo y una belleza que animan a ver, exclusivamente, los diez primeros minutos de El viaje de sus vidas.
www.contraste.info
26 de julio de 2021
26 de julio de 2021
4 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
Debo reconocer que tiene buenas intenciones. El paisaje de esta película resulta coloreado y sumerge escasamente a su espectador en varios episodios de transición quizá vulgarmente genuinos para lo que acostumbramos a ver.
Sus actrices, la herramienta más eficaz de este título; sin ellas, no merecería ni el insuficiente que yo le doy.
La percibí algo pesada y no muy creativa.
Se pueden ver de mejores...
Sus actrices, la herramienta más eficaz de este título; sin ellas, no merecería ni el insuficiente que yo le doy.
La percibí algo pesada y no muy creativa.
Se pueden ver de mejores...
5 de diciembre de 2021
5 de diciembre de 2021
3 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
Hay que vivir cada momento.
Un mensaje con el que seguro estaría de acuerdo Kelly Preston, a quien se dedica la película debido a su triste y prematuro fallecimiento.
Ese es el canto que hace El viaje de sus vidas, una comedia dramática entretenida, simpática, amable y tierna, que aprovecha al máximo las virtudes de sus actrices (entre las que se encuentra Sally Phillips, vista en la trilogía Bridget Jones como una de las amigas de la protagonista) para contar una historia de amistad, amor, viaje (termina en Mallorca, de hecho, y hace buen uso de su catedral y sus playas) y la máxima ilusión por vivir y disfrutar a cada momento.
Desde luego, no hay nada original en ella. De hecho, es un conjunto de tópicos que se suceden sin parar y, por tanto, no ofrece ninguna sorpresa al espectador. Pero ese tampoco era su objetivo. Lo que pretende, entretener y emocional, lo consigue de lleno gracias a su buen ritmo y ajustado metraje, y gracias sobre todo al buen rollo que transmite.
Inofensiva y aceptable.
Lo mejor: Su amabilidad y entretenimiento y el trabajo de las actrices.
Lo peor: Efectivamente, es un desfile de tópicos uno detrás de otro.
Un mensaje con el que seguro estaría de acuerdo Kelly Preston, a quien se dedica la película debido a su triste y prematuro fallecimiento.
Ese es el canto que hace El viaje de sus vidas, una comedia dramática entretenida, simpática, amable y tierna, que aprovecha al máximo las virtudes de sus actrices (entre las que se encuentra Sally Phillips, vista en la trilogía Bridget Jones como una de las amigas de la protagonista) para contar una historia de amistad, amor, viaje (termina en Mallorca, de hecho, y hace buen uso de su catedral y sus playas) y la máxima ilusión por vivir y disfrutar a cada momento.
Desde luego, no hay nada original en ella. De hecho, es un conjunto de tópicos que se suceden sin parar y, por tanto, no ofrece ninguna sorpresa al espectador. Pero ese tampoco era su objetivo. Lo que pretende, entretener y emocional, lo consigue de lleno gracias a su buen ritmo y ajustado metraje, y gracias sobre todo al buen rollo que transmite.
Inofensiva y aceptable.
Lo mejor: Su amabilidad y entretenimiento y el trabajo de las actrices.
Lo peor: Efectivamente, es un desfile de tópicos uno detrás de otro.
24 de julio de 2021
24 de julio de 2021
1 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
La directora Jules Williamson nos presenta su debut dentro del largometraje y para ella la película tiene mucho de autobiográfico y de componente emocional, porque ella misma hizo un viaje en Interrail en 1983. El guion es del actor Jordan Waller. La cinta se rodó hace dos años, pero por motivos de la pandemia no se ha podido estrenar hasta ahora. También podemos ver la última interpretación de la actriz Kelly Preston, fallecida en 2020. La historia bien podría ser un homenaje a la actriz, debido a lo que cuenta.
Nos cuenta la historia de tres amigas, ya en la cincuentena que quieren honrar la memoria de una amiga recientemente fallecida, para ello deciden repetir un viaje que hicieron cuando eran jóvenes en tren por varios sitios de Europa. En esta ocasión será la hija de la fallecida quien les acompañará y quien pondrá esa mirada juvenil que les hará recordar sus tiempos de locura.
El viaje les llevara a distintos escenarios de Londres, París, Italia, Barcelona y Palma de Mallorca. Ese será su destino final, en concreto en la Catedral de Palma, para poder ver el Festival de Luz, que se celebra todos los años y que se perdieron en el viaje que hicieron en su momento. El problema es que el viaje no tarda en salirse de lo previsto y todo lo planificado se irá complicando.
La película es una road-movie, que funciona mejor en su parte inicial, pero que a medida que va transcurriendo va perdiendo el interés. La directora lo que pretende mostrarnos es el valor de la amistad, independientemente de la edad. Destaca también la música de Blondie que va acompañando a las protagonistas durante todo el viaje. El reparto también es bastante sólido y destacan la breve aparición tanto de Judi Dench y Franco Nero. Si no le pides mucho a cambio y quieres pasar un rato agradable en el cine, le puedes sacar partido. Es otra película típica de esta época.
Lo mejor: Su propuesta inicial y la estancia de las protagonistas en Italia
Lo peor: Poco a poco la cinta se va despedazando como un azucarillo.
Pueden leer esta crítica con imágenes y contenidos adicionales en: http://www.filmdreams.net
Nos cuenta la historia de tres amigas, ya en la cincuentena que quieren honrar la memoria de una amiga recientemente fallecida, para ello deciden repetir un viaje que hicieron cuando eran jóvenes en tren por varios sitios de Europa. En esta ocasión será la hija de la fallecida quien les acompañará y quien pondrá esa mirada juvenil que les hará recordar sus tiempos de locura.
El viaje les llevara a distintos escenarios de Londres, París, Italia, Barcelona y Palma de Mallorca. Ese será su destino final, en concreto en la Catedral de Palma, para poder ver el Festival de Luz, que se celebra todos los años y que se perdieron en el viaje que hicieron en su momento. El problema es que el viaje no tarda en salirse de lo previsto y todo lo planificado se irá complicando.
La película es una road-movie, que funciona mejor en su parte inicial, pero que a medida que va transcurriendo va perdiendo el interés. La directora lo que pretende mostrarnos es el valor de la amistad, independientemente de la edad. Destaca también la música de Blondie que va acompañando a las protagonistas durante todo el viaje. El reparto también es bastante sólido y destacan la breve aparición tanto de Judi Dench y Franco Nero. Si no le pides mucho a cambio y quieres pasar un rato agradable en el cine, le puedes sacar partido. Es otra película típica de esta época.
Lo mejor: Su propuesta inicial y la estancia de las protagonistas en Italia
Lo peor: Poco a poco la cinta se va despedazando como un azucarillo.
Pueden leer esta crítica con imágenes y contenidos adicionales en: http://www.filmdreams.net
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