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La herida luminosa

Drama El doctor Enrique Molinos, un prestigioso y descreído cardiólogo, vive en una situación de permanente tensión con su mujer, a causa de sus creencias religiosas, pero, sobre todo, porque ella anima a su hijo Ernesto a seguir la carrera sacerdotal. Molinos es infiel a su mujer y, aunque ella lo sabe, tratará de mantener en secreto la situación ante la sociedad. (FILMAFFINITY)
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6
27 de diciembre de 2016
8 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil
Un reputado cardiólogo es infiel a su esposa y desaprueba que su hijo se inicie en el sacerdocio. Pero la repentina muerte de su joven amante dará un vuelco a su vida.

El argentino Tulio Demicheli dirige este melodrama de tintes folletinescos, basado en la exitosa obra teatral de Josep Maria de Sagarra. Estimable pese a sus limitaciones, posee cierta atmósfera y cuenta con un buen reparto, donde destacan Arturo de Córdova y Amparo Rivelles como el atormentado matrimonio protagonista, que encontrará su salvación en la fe. Cuarenta años después, José Luis Garci rodó un remake.



"Para ustedes será una herida muy grande. Una herida demasiado cruel. Pero, al mismo tiempo, será una herida luminosa."
4
25 de marzo de 2016
7 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil
Primero vamos a aclarar de dónde demonios sale esta obra. La pregunta no tendría mucha miga si a los tres segundos no nos colocan como actriz principal a una tal "Empar Rivelles". ¿Pero esto qué es? ¿No se sabían el nombre? ¿Lo han puesto en inglés? ¿Un error gravísimo en los títulos? No. Es que resulta que han puesto su nombre en catalán. Todos los créditos del principio vienen en catalán. ¿Es esto posible en la España de Franco? Pues no sé pero de momento no lo es porque "La herida luminosa" aunque rodada mayormente en Cataluña y con la madrileña Amparo Rivelles, figura como una producción mexicana. Ya veréis lo raro que suena escucharlos a todos hablar con ese acento latinoamericano en la Barcelona de los años 50, pero haciéndose pasar por ¡castellanos!

En fin, que de lo que se trata es de un drama, un dramón sería mejor decir, de tintes religiosos, lo cual es muy apropiado para estas fechas de la Semana Santa. Es en concreto una de las diversas adaptaciones de la obra de teatro homónima del catalán Josep Maria de Sagarra, el autor de "El café de la marina" (1933), estrenada en 1954 y representada numerosas veces además de en el teatro, en televisión y cine, ahora en 1956 y en 1997 de la mano de José Luis Garci. Con todo, no sé si Segarra tira más por lo religioso, que por el thriller, el melodrama o lo romántico, que de todo ofrece Tulio Demicheli, pero al final lo que se impone es lo primero. en una obra que empieza bien pero que termina agotando por sus excesos de todo tipo. Grandilocuente, "fea" y con ánimo de catequizar. Mejorable.
1
14 de noviembre de 2015
8 de 16 usuarios han encontrado esta crítica útil
Y lo demás al "spoiler"; allá vamos.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
JUSTO LO CONTRARIO QUE "EL ESQUELETO DE LA SEÑORA MORALES".

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ATENCIÓN: Después de escribir esta crítica me llamaron la atención sobre el hecho de que "El esqueleto..." es posterior a esta película. No voy a tocar el texto, pero ahora la crítica se puede leer al revés: No se trata de corregir "la primera" en términos morales, sino de "arreglarla", si queremos, con una genialidad.
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Mismísimos protagonistas -parejaza de actores, fabulosos juntos- con la misma premisa -señora que ha perdido el juicio con la moral católica llevada a su literalidad enloquecida, es decir, con la moral católica a secas- que hace la vida imposible a su marido-, pero dada la vuelta ex-profeso en un contexto en el que el marido es un adúltero confeso, ella tiene más paciencia y comprensión que un santojob hasta el extremo de dejarse matar, y un final opuesto al de la otra.

Para que quede claro que la producción opinaba lo contrario que en la anteior película, han puesto, como ya se ha dicho, a los mismos actores protagonistas, se han buscado a un director mexicano aunque la película es española, y además el guión lo firma Julio Coll, supuesto rojo y ateo confeso (y esto lo sé porque me lo dijo él mismo en muchas ocasiones, que no lo he leído en ninguna parte). Pues muy bien, todos ellos vendidos y/o acojonados, sin principios ni profesionalidad, no se sabe. En comparación con la película de la que esta es burda contestación (El esqueleto de la señora Morales), que es una obra maestra de la comedia negra de todos los tiempos, nos encontramos con este engendro malintencionado y respondón. Un insulto, puramente propagandístico, al cine, tanto a sus autores como a sus espectadores.

Sólo apta para católicos practicantes sin interés por el cine ni por la dignidad ni por la inteligencia. Aquí, efectivamente, dios tenía razón: Se vengó del descreído matando a su amor y después a su único hijo (con su persuasión habitual, vaya; es lo que tiene dios, que mucha sutileza no gasta), y de este modo el descreído se volvió creyente y dócil. Es para matarlos a todos de lo mismo de lo que nos han matado a los espectadores: Estupefacción.
8
22 de junio de 2025 Sé el primero en valorar esta crítica
Versión original de una cinta que tuvo su remake en una de Garci, con el mismo título, que me pareció interesante, sin ser de las mejores de él, pero que dejó una interpretación muy sentida de Guillén cuervo.
Ésta tiene guión del director con Julio Coll (que el año anterior había trabajado con De Córdova en la maravillosa Los peces rojos), uno de los mejores directores españoles de esa década y está dirigida por un director de origen argentino, que rodó en México mucho, y vivió en Madrid, donde murió en 1992.
Un poco al estilo de las de Douglas Sirk, muy colorida, y brillante. Las luces del personaje del médico están pero tratadas aquí por Arturo de Córdova, que en la de Garci por Fernando Guillén. Ambos actores magníficos. El español más hecho, más impostado, más teatral; el mexicano más galán, más estilo Hollywood, con menos matices quizá, pero más rotundo, más pleno.
En esta película es el hijo quien va a tomar los votos, en la de Garci es una hija.
Pero la historia es similar, aunque hay algunas diferencias notables. Básicamente en que en la de Garci el doctor se enamora de una colega, y aquí de su sobrina.
La mujer es Amparo Rivelles (que lo hace realmente bien) la sobrina es Yolanda Varela, y también in la amante es Mercedes Monterrey.
Me ha gustado mucho. Tiene un aire clásico y un fatalismo dramático que enamora.
La predestinación de un amor infantil es un mito recurrente en la historia de la humanidad.
La escenografía es excelente, y el diseño de producción muy interesante. Aquí se plantea un escenario más dramático, más cruel, más rupturista. La imposibilidad del divorcio genera una tensión añadida. No es EE.UU., no se puede romper el matrimonio y tener una nueva vida.
Y la amante está obsesionada con ocupar el papel de mujer a todos los efectos. La idea de un crimen aparece, se desarrolla y se proyecta.
8
20 de diciembre de 2025 Sé el primero en valorar esta crítica
Cuando valoro una película me fijo en tres cosas:
La historia (el guión)
Las interpretaciones
Como se cuenta la historia (dirección)
Aquí la historia es potente, aunque puede resultar un poco empalagosa y el fervor religioso me resulta incómodo.
Las interpretaciones sublimes. Amparo Rivelles hace de madre de José María Rodero que es tres años mayor que ella, pero está guapísima y sobresaliente. El resto del elenco también insuperable.
La dirección es también magnífica. Se mantiene el interés en todo momento, el rigor médico es notable, los diálogos intensos y los planos preciosos.
En resumen, es una película que hay que ver
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