Ichigo 100%SerieAnimación
5.3
154
Serie de TV. Animación. Comedia. Romance
Serie de TV (2005). 24 episodios. Junpei Manaka sueña con ser un gran director de cine. Un día, cuando sale a la terraza del tejado de su escuela, una hermosa chica cae sobre él. Antes de que ella se escape avergonzada el viento le levanta la falda, dejando ver unas bragas estampadas con fresas. Manaka se enamora inmediatamente de la chica, y esa escena se queda grabada en su mente, pensando que sería genial poder grabarla con su camara ... [+]
26 de noviembre de 2009
26 de noviembre de 2009
2 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
Ichigo 100% es una serie muy bien lograda, para ser sinceros la única razón por la que originalmente vi, esta serie, es por las chavas que aquí aparecen, ¿les molesta que sea tan cínico? En si la trama no tiene nada de original, tal vez lo único que tiene de original, es que el protagonista nos es el típico perdedor de este tipo de series como Love Hina, Maburaho, Tenchy Muyo, no el si sabe lo que quiere.
Esta serie tiene todos los clichés que este tipo de series presentan, si eres de los que no te gusto Love Hina definitivamente no te la recomiendo, si por el contrario te encanto esta serie, es casi seguro que Ichigo 100% te va a encantar.
El por que del nombre de la serie se debe a que Ichigo en japonés son fresas y por que 100% pues por que el le vio las bragas al 100%.
Ichigo es una de las pocas series que me gustan de tipo harem, ya que sus escenas y sus faldas no son tan subidas de tono como otras, son más fresotas.
Esta serie tiene todos los clichés que este tipo de series presentan, si eres de los que no te gusto Love Hina definitivamente no te la recomiendo, si por el contrario te encanto esta serie, es casi seguro que Ichigo 100% te va a encantar.
El por que del nombre de la serie se debe a que Ichigo en japonés son fresas y por que 100% pues por que el le vio las bragas al 100%.
Ichigo es una de las pocas series que me gustan de tipo harem, ya que sus escenas y sus faldas no son tan subidas de tono como otras, son más fresotas.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Bueno pero de que se trata esto la trama de Ichigo es tremendamente sencilla, un día el por accidente ve las bragas de una chica tremendamente hermosa, en la azotea las bragas tenían forma de fresitas, el por que del nombre de la serie se debe a que Ichigo en japonés son fresas y por que 100% pues por que el le vio las bragas al 100%.
El estaba baboseando por esta chica, cuando un amigo le dice que mejor deje de soñar y se le declare a Tsukasa Nishino, la cual es la chica más bella del instituto (la mas buenota de la serie), esta lo acepta y empiezan a ser novios.
Así comienza la historia entre Junpei, Aya y Nishino, pero en el transcurso de la serie Junpei tiene más historias con otras chicas, quedando en duda quien se va a quedar con Junpei, pero de que trata esto pues básicamente de que Jumpei elija a una aunque es bastante indeciso.
Cada una de las chicas que están enamoradas de Junpei representan los tres tipos de chavas, que aparecen en este tipo de animes.
Aya Toujo; serie la típica chica normalota de esta serie, algo voluptuosa y la que tiene más probabilidades de quedarse con Jumpei. Al principio de la serie ella se vestía con lentes y se peinaba como monjita, por lo que no se le consideraba linda. Hasta es un poco cansado el hecho de que Jumpei no se de cuenta de que Aya y la chica de la azotea son la misma persona.
Satsuki Kitaoji: es la clásica chica voluptuosa de este tipo de series y un poco mayor que es la rival en amores de la protagonista, y es la más atrevida, y decidida de todas, tal vez demasiado atrevida (zorra seria la palabra correcta).
Yui Minamito: representa el otro tipo de protagonista que es el de la chica tierna y un poco menor, pero no por ello menos linda.
Rikiya Komiyama y Hiroshi Sotomura representan también dos estereotipos usados en este tipo de series, uno el primero es el tipo guapote, que esta mejor que el protagonista, pero por alguna extraña razón no tiene tanto pegue, el otro es el amigo feo, que quiere con todas las chavas pero nadie le hace caso.
El estaba baboseando por esta chica, cuando un amigo le dice que mejor deje de soñar y se le declare a Tsukasa Nishino, la cual es la chica más bella del instituto (la mas buenota de la serie), esta lo acepta y empiezan a ser novios.
Así comienza la historia entre Junpei, Aya y Nishino, pero en el transcurso de la serie Junpei tiene más historias con otras chicas, quedando en duda quien se va a quedar con Junpei, pero de que trata esto pues básicamente de que Jumpei elija a una aunque es bastante indeciso.
Cada una de las chicas que están enamoradas de Junpei representan los tres tipos de chavas, que aparecen en este tipo de animes.
Aya Toujo; serie la típica chica normalota de esta serie, algo voluptuosa y la que tiene más probabilidades de quedarse con Jumpei. Al principio de la serie ella se vestía con lentes y se peinaba como monjita, por lo que no se le consideraba linda. Hasta es un poco cansado el hecho de que Jumpei no se de cuenta de que Aya y la chica de la azotea son la misma persona.
Satsuki Kitaoji: es la clásica chica voluptuosa de este tipo de series y un poco mayor que es la rival en amores de la protagonista, y es la más atrevida, y decidida de todas, tal vez demasiado atrevida (zorra seria la palabra correcta).
Yui Minamito: representa el otro tipo de protagonista que es el de la chica tierna y un poco menor, pero no por ello menos linda.
Rikiya Komiyama y Hiroshi Sotomura representan también dos estereotipos usados en este tipo de series, uno el primero es el tipo guapote, que esta mejor que el protagonista, pero por alguna extraña razón no tiene tanto pegue, el otro es el amigo feo, que quiere con todas las chavas pero nadie le hace caso.
2 de marzo de 2017
2 de marzo de 2017
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Entre cine y amoríos, ilusiones y decepciones, exámenes y películas, encuentros sexuales y trágicos...
Con estos temas tan propios del "harem" estuvo circulando "Ichigo 100%" desde principios de 2.002 hasta mediados de 2.005, margen de tiempo bastante corto en comparación con otras historias enmarcadas en el mismo género.
Tal vez fue por el paulatino descontento que a Mizuki Kawashita generó su propio trabajo, y eso que cuando empezó a publicarse ya era una veterana que tanto había experimentado con cómics enfocados a mujeres adultas como a chicos o a chicas jóvenes; siempre preocupada por el lado más "light" del dibujo, incluso hubo de ampliar el humor acomodándose a las reglas de Weekly Shonen Jump, donde se acababa de transferir, así como el "fan service". Al final de su serialización "Ichigo 100%" fue el manga de romance/comedia de mayor duración en la editorial y de la carrera de la artista hasta ese momento.
El éxito derivaría en una franquicia mediática de videojuegos, programas de radio y un "spin-off", si bien la adaptación animada (independientemente de varios OVA's ya lanzados) no llegaría hasta encontrarse la saga muy avanzada (por su 14.º volumen). Lo más extraño fue que se la encargaron desde MadHouse a Osamu Sekita, versátil como nadie en sus casi tres décadas de carrera pero muy ligado a la ciencia-ficción "mecha" (empezó en la "Mobile Suit Gundam" original, nada menos), a lo que respondió desconcertado, primero por no creer que tal manga había sido creado por una mujer, y luego por dudar que en televisión permitieran emitir una historia con tan alto nivel de erotismo.
La idea fue reducirlo considerablemente, pese a que nada más empezar el primer episodio vemos en primer plano la ropa interior de una chica, que le "cae del cielo" al protagonista, Junpei, en la azotea de su instituto. Encuentro fortuito y extraño que viene a marcar el tono desenfadado, absurdo y cursi, sostenido sobre los pilares del "harem" en su más estricta definición, donde aquél desea convertirse en cineasta...y de buenas a primeras entran en su vida una talentosa pero tímida aspirante a escritora (Aya, la que le cayó encima) y la chica más popular del centro (Tsukasa), con quien inicia una relación gracias a una declaración de amor imposible que hay que ver para creer.
Entre sus amigos, sus padres y las chicas que tiene a su alrededor, incluyendo la clásica y desagradable amiga de la infancia (Yui, que contribuye un poco más a hacer de todo esto un desastre), Junpei vive la fantasía del "harem", día tras día, entre citas, equívocos, discusiones y las ilusiones de cumplir su sueño, moviéndose del instituto a una escuela superior. El problema es que el romance según la escritora, y es algo que Sekita no podía entender, se presenta desde el punto de vista del chico, una omnipresencia inútil, egoísta, irresponsable e indecisa (aunque muestre ráfagas de bondad) que domina sobre las vidas de las féminas.
Incluso una más hará del trío un cuarteto, la enérgica y agresiva Satsuki. Es lógico que al veterano director le pareciera ininteligible la trama y los personajes, pues el motivo de la atracción de las tres heroínas es un protagonista masculino odioso, el cual, como si de algún modo presagiara al Makoto de "School Days" (el trabajo de Kawashita tuvo que ser una gran influencia), aunque sin llevar a cabo relaciones sexuales, salta de hembra en hembra, toma decisiones por instinto, se arrepiente cuando ya es tarde y hace sufrir a todas.
Este énfasis en los enredos de parejas, enamoramientos efímeros y algún que otro instante de puro "fan service" (de tono inocente y tontorrón en comparación con el del manga) desplazan el tema más interesante que tenía la serie: el cine; pero lo peor, lo que la hace naufragar en el ridículo, es el trato tan pésimo a las mujeres, meros recipientes de la atención de Junpei y que en un episodio concreto se enfrentan a él y a su irresponsabilidad con un carácter fuerte y al siguiente ya están suplicando por su amor. Puede que funcione con la tímida Tojo, pero no con Tsukasa, quien nos hacía creer que se trataba del más complejo y oscuro personaje...para luego nada de nada...
Este devenir plagado de todos los clichés imaginables (no falta ni el episodio de San Valentín con el malentendido de los bombones), salpicado de momentos de puntual comedia e ingenio en los diálogos, provoca que todo se vuelva repetitivo e insoportable, porque ni el protagonista ni sus fieles seguidoras cambian absolutamente nada (para colmo de males se introduce una nueva más en los dos últimos episodios y, de rebote, el tema del cine, perdido entre tanta incoherencia sentimental).
Mera estrategia para acercar a más gente al manga (que proseguía con las mismas andanzas hasta que Junpei, convertido en cineasta, y Tsukasa, convertida en cocinera en París, volvían a ser pareja como al principio), el anime, pese a tener uno de los más horribles títulos que se hayan visto, ganó relativo éxito, llevándose la sorpresa de Sekita, quien lo consideraría demasiado enfocado al "fan service" (y señalando su mayor error en las descripciones físicas y emocionales de las mujeres, tan sujetas al punto de vista masculino...).
Con estos temas tan propios del "harem" estuvo circulando "Ichigo 100%" desde principios de 2.002 hasta mediados de 2.005, margen de tiempo bastante corto en comparación con otras historias enmarcadas en el mismo género.
Tal vez fue por el paulatino descontento que a Mizuki Kawashita generó su propio trabajo, y eso que cuando empezó a publicarse ya era una veterana que tanto había experimentado con cómics enfocados a mujeres adultas como a chicos o a chicas jóvenes; siempre preocupada por el lado más "light" del dibujo, incluso hubo de ampliar el humor acomodándose a las reglas de Weekly Shonen Jump, donde se acababa de transferir, así como el "fan service". Al final de su serialización "Ichigo 100%" fue el manga de romance/comedia de mayor duración en la editorial y de la carrera de la artista hasta ese momento.
El éxito derivaría en una franquicia mediática de videojuegos, programas de radio y un "spin-off", si bien la adaptación animada (independientemente de varios OVA's ya lanzados) no llegaría hasta encontrarse la saga muy avanzada (por su 14.º volumen). Lo más extraño fue que se la encargaron desde MadHouse a Osamu Sekita, versátil como nadie en sus casi tres décadas de carrera pero muy ligado a la ciencia-ficción "mecha" (empezó en la "Mobile Suit Gundam" original, nada menos), a lo que respondió desconcertado, primero por no creer que tal manga había sido creado por una mujer, y luego por dudar que en televisión permitieran emitir una historia con tan alto nivel de erotismo.
La idea fue reducirlo considerablemente, pese a que nada más empezar el primer episodio vemos en primer plano la ropa interior de una chica, que le "cae del cielo" al protagonista, Junpei, en la azotea de su instituto. Encuentro fortuito y extraño que viene a marcar el tono desenfadado, absurdo y cursi, sostenido sobre los pilares del "harem" en su más estricta definición, donde aquél desea convertirse en cineasta...y de buenas a primeras entran en su vida una talentosa pero tímida aspirante a escritora (Aya, la que le cayó encima) y la chica más popular del centro (Tsukasa), con quien inicia una relación gracias a una declaración de amor imposible que hay que ver para creer.
Entre sus amigos, sus padres y las chicas que tiene a su alrededor, incluyendo la clásica y desagradable amiga de la infancia (Yui, que contribuye un poco más a hacer de todo esto un desastre), Junpei vive la fantasía del "harem", día tras día, entre citas, equívocos, discusiones y las ilusiones de cumplir su sueño, moviéndose del instituto a una escuela superior. El problema es que el romance según la escritora, y es algo que Sekita no podía entender, se presenta desde el punto de vista del chico, una omnipresencia inútil, egoísta, irresponsable e indecisa (aunque muestre ráfagas de bondad) que domina sobre las vidas de las féminas.
Incluso una más hará del trío un cuarteto, la enérgica y agresiva Satsuki. Es lógico que al veterano director le pareciera ininteligible la trama y los personajes, pues el motivo de la atracción de las tres heroínas es un protagonista masculino odioso, el cual, como si de algún modo presagiara al Makoto de "School Days" (el trabajo de Kawashita tuvo que ser una gran influencia), aunque sin llevar a cabo relaciones sexuales, salta de hembra en hembra, toma decisiones por instinto, se arrepiente cuando ya es tarde y hace sufrir a todas.
Este énfasis en los enredos de parejas, enamoramientos efímeros y algún que otro instante de puro "fan service" (de tono inocente y tontorrón en comparación con el del manga) desplazan el tema más interesante que tenía la serie: el cine; pero lo peor, lo que la hace naufragar en el ridículo, es el trato tan pésimo a las mujeres, meros recipientes de la atención de Junpei y que en un episodio concreto se enfrentan a él y a su irresponsabilidad con un carácter fuerte y al siguiente ya están suplicando por su amor. Puede que funcione con la tímida Tojo, pero no con Tsukasa, quien nos hacía creer que se trataba del más complejo y oscuro personaje...para luego nada de nada...
Este devenir plagado de todos los clichés imaginables (no falta ni el episodio de San Valentín con el malentendido de los bombones), salpicado de momentos de puntual comedia e ingenio en los diálogos, provoca que todo se vuelva repetitivo e insoportable, porque ni el protagonista ni sus fieles seguidoras cambian absolutamente nada (para colmo de males se introduce una nueva más en los dos últimos episodios y, de rebote, el tema del cine, perdido entre tanta incoherencia sentimental).
Mera estrategia para acercar a más gente al manga (que proseguía con las mismas andanzas hasta que Junpei, convertido en cineasta, y Tsukasa, convertida en cocinera en París, volvían a ser pareja como al principio), el anime, pese a tener uno de los más horribles títulos que se hayan visto, ganó relativo éxito, llevándose la sorpresa de Sekita, quien lo consideraría demasiado enfocado al "fan service" (y señalando su mayor error en las descripciones físicas y emocionales de las mujeres, tan sujetas al punto de vista masculino...).
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