arrow

Hombre muerto

Western William Blake decide abandonar su puesto de contable en Cleveland (Ohio) después de recibir una oferta de trabajo en Machine, una inhóspita ciudad industrial en el Oeste de los EEUU. Sin embargo, cuando llega, resulta que su puesto lo ocupa otra persona. Charlie Dickinson, el hijo del propietario de la empresa, mata a su mujer cuando la encuentra en la cama con Blake, quien a su vez liquida a Charlie. De este modo, un simple contable de ... [+]
Críticas 86
Críticas ordenadas por utilidad
escribe tu crítica
6
28 de octubre de 2009
117 de 137 usuarios han encontrado esta crítica útil
Siendo el western uno de mis géneros favoritos, reconozco que éste me generaba -si no miedo- sí ciertas reticencias. En primer lugar porque los western en b/n me van más bien poco y en segundo lugar porque esta singular aportación de Jarmusch al género no me inspiraba, así a bote pronto, demasiada confianza. Una vez vista la peli, sin embargo, he de decir que, afortunadamente, mis temores solo se cumplieron a medias.

Por de pronto “Dead Man” arranca de forma poderosa. La llegada de William Blake (Johnny Deep) a Machine Town y el consiguiente recorrido por su embarrada calle principal es francamente un prodigio visual. Jarmusch consigue mediante su hábil manejo de cámara que el espectador sienta en sus propias carnes el canguelo experimentado por ese lechuguino de ciudad penetrando en un territorio desconocido, hostil, amenazante. Sensación que se acentúa, a mi juicio, gracias a su elaborada puesta en escena y a la extraordinaria habilidad de J.J. en crear atmósferas, en cierta medida, kafkianas. Pero si en algo se caracteriza el cine de Jarmusch en general, y esta peli en particular, es en el extravagante perfil de sus personajes. Empezando por el prota, el falso poeta William Blake (Deep), y acabando por cualquiera de los interpretados por esa pléyade de actorazos (Mitchum, Byrne, Hurt, Henriksen, Buscemi o Thornton) que, de una forma tan fugaz como rutilante, intervienen en esta peli.
Lamentablemente, “Dead Man” pierde fuelle y se tambalea a medida que la persecución de nuestro ‘wanted’ particular avanza. En este tramo el ritmo narrativo apenas mantiene estables las constantes vitales y el tedio empieza a adueñarse paulatinamente de cualquier espectador que no acredite ser un devoto seguidor de Jarmusch y su soporífera poética. De hecho, yo sólo rescataría en esta fase central la guitarra de Neil Young, los agudos comentarios de Nadie, el indio, y ciertos flashes de humor absurdo (“¿tiene tabaco?”), pero poco más. Así pues, lo dicho: este tramo se hace tan largo y aburrido como contemplar a doscientas babosas disputando una etapa del Tour de Francia. Un coñazo, vaya.

Afortunadamente, todo llega a su final. Y el final de “Dead Man” es bello. Bellísimo. Quizás porque, aunque el destino de nuestro “Dead Man” estaba más que cantado, la forma escogida por Jarmusch para plasmarlo es de un lirismo sobrecogedor.
10
17 de septiembre de 2006
125 de 186 usuarios han encontrado esta crítica útil
Con estas palabras del poeta y dibujante francés de origen belga Henri Michaux a modo de prólogo de la obra, comienza esta fascinante película del líder del cine independiente de los Estados Unidos durante la década de los 80 Jim Jarmusch...

Una OBRA MAESTRA en sentido absoluto, y junto con "Sin Perdón" de Clint Eastwood el mejor western y la mejor película de la década de los 90...

Una mezcla entre un western espiritual y una road movie tántrica... un fascinante viaje a través de los sentidos y hacia los abismos de una conciencia aletargada y condenada al dulce encanto y a la noche eterna...

Un canto sensorial y plañidero, espiritual y etéreo, homenaje a la metempsicosis intrínseca del bagaje indio...

Con una fotografía en blanco y negro apabullantemente perfecta a cargo de Robby Müller (autor de la misma en "Paris Texas" de Wenders y/o en "24 hour party people" de Winterbotton entre otras muchas) en un fino y descarado homenaje de estilo a lo Ansel Adams y su innovador y visionario estilo de paisajes del western, inspirados durante su infancia en la reserva india de Yosemite... fotografía poética y lírica muy en la honda de los trabajos de Terrence Malick sólo que en blanco y negro y su panegírico sobre la madre naturaleza...

Una banda sonora (por muchas crítica que reciba) realmente cautivadora y evocadora, aplastantemente perfecta, que "casa como anillo al dedo" con cada fotograma de la cinta, extraída de las cuerdas de la Les Paul Custom de Neil Young, y en esta caso muy en la honda de las minimalistas bandas sonoras de Eastwood en cintas tales como "Sin Perdón" o "Million Dollar Baby"...

El ritmo lento pero cadencioso, el lirismo de las imágenes sabiamente fotografiadas por la cámara en estado de gracia de Müller, y la impresionante actuación de Johnny Depp (la mejor de su filmografía), junto con las menos brillantes actuaciones de otros personajes más esporádicos (como la antológica aparición de Robert Mitchum, los cameos de gente como Billy Bob Thornton, Iggy Pop, Gabriel Byrne, Crispin Glover, Steve Buscemi o Alfred Molina) hacen de esta película una de las mejores y más redondas películas que jamás se hayan visto...

O B R A M A E S T R A.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Comienza la cinta y William Blake (Johny Depp), un contable de Cleveland que acaba de dar sepultura a sus progenitores y que se dirige sin muchos ahorros a la localidad fronteriza de Machine de donde ha recibido una oferta de trabajo como contable en la empresa metalúrgica de John Dickinson (Robert Mitchum), se dirige en tren hacia el oeste... Las notas mágicas salidas de la Les paul Custom de Neil Young llenan el ambiente de connotaciones blues a lo John Lee Hooker versión chill-out sessions...

De repente el maquinista del tren(Crispin Glover) se dirige con su rostro enjuto y sucio hacia Blake y le hace una serie de crípticas y esotéricas profecías...

Una vez en Machine, Blake se dirige a la Metalúrgica Dickinson, donde el presidente John (R. Mitchum) un loco que suele hablar a solas en su despacho con un oso disecado le comenta que la vacante ya ha sido ocupada desde hacía ya un mes...

Desconsolado, esa noche Blake conoce a una chica llamada Thel Russell(Mili Avital) con quien termina acostándose... de repente aparece su ex-novio Charlie (Gabriel Byrne), hijo del presidente de Metalúrgicas Dickinson a quien Blake termina por matar en un intercambio de disparos que también acaban con la vida de Thel...

Asustado, Blake huye a lomos de un corcel pinto, propiedad de los Dickinson...

A partir de entonces Blake será un proscrito, ya que John Dickinson ofrece una recompensa de 500 dólares a todo aquel que le capture vivo o preferiblemente muerto.

A pesar de que el encargo se lo encomienda exclusivamente a tres asesinos mercenarios; el sanguinario y legendario Cole Wilson(Lance Henriksen), el bocazas Conway Twill (Michael Wincott) y el niño negro Johny "El niño" Picket(Eugene Byrd), la orden de búsqueda y captura se extiende por todos los sitios, con lo que a la caza se suman todos los marshalls y mercenarios comedores de judías del camino...

Mientras Blake, zaherido, encamina su particular viaje con el indio criado en Inglaterra Nobody(Gary Farmer) a lomos de su corcel blanco con una huella de mano negra impresa en el muslo del jaco, y quien le cree un poeta famoso, hacia ese espejo donde se cruzan el cielo y la tierra...hacia ese lugar a donde se encaminan los espíritus y de donde también vienen...

Un sanguinario Cole Wilson matando a bocajarro a Jonny "El Niño" o comiendo los restos de Conway Twill, además de aplastar los sesos de una víctima en el camino de Blake, quien ha quedado postrado en actitud de icono religioso...

La madre naturaleza gobernándolo todo... y esa canoa final con ramas de cedro transportando el alma de Blake por las mágicas aguas del pueblo de Makah, mientras Nobody y Cole Wilson se abaten a tiros, hacia aquel espejo metafórico, cuna de su alma condenada al dulce encanto..., al sueño eterno...

M A G I S T R AL.
5
12 de agosto de 2009
63 de 83 usuarios han encontrado esta crítica útil
Al comienzo, el protagonista persigue un objetivo que pronto se trunca. Desde ese momento, se encuentra perdido y sin rumbo en un entorno que desconoce. Y ahí la propia película también se pierde con el protagonista: se convierte en una sucesión de anécdotas sin fundamento ni objetivo. Este recurso de perderse el protagonista y la historia sería un hallazgo artístico si no fuera porque el espectador también se pierde: cada anécdota es más aburrida que la anterior, el metraje se hace interminable, acabas desconectando de la historia y deseando que ni los personajes ni Jarmush encuentren jamás a alguien que les de tabaco.

La película se queda en un aburrido ejercicio de estilo más vacío que mi cuenta corriente. Lo mejor: la primera media hora, la fotografía en blanco y negro, y la original banda sonora (aunque alguna veces sea altisonante).
7
12 de noviembre de 2009
45 de 51 usuarios han encontrado esta crítica útil
Nunca he pensado de “Dead man” fuera una película extravagante ni alternativa dentro del western. La mayor parte de lo que nos cuenta ya aparece en un buen puñado de películas de los setenta como “El hombre de una tierra salvaje” por citar alguna.

Es más, dentro del cine de Jim Jarmusch, esta película estaría entre sus obras más comerciales. El simple hecho de hacer un western siguiendo la corriente al alza que se produjo en la primera mitad de los noventa así lo demuestra. Que lo haga ahora por ejemplo.

El problema de Jarmusch es que para parecer “independiente” introduce toda una serie de elementos que no le son originales ni propios a la historia. Continuos fundidos en negro, algún plano gore de serie B, elección de guitarra eléctrica, fotografía en blanco y negro…

“Dead man” es una buena película del oeste aunque Jarmusch intente lo contrario, pertenece a esos directores que cuando escriben sus guiones se paran y dicen: -“No, esto no puede ir así, que parece demasiado normal”. E introduce un tic personal. Queda perdonado.

Por otra parte la historia tiene bastantes errores cronológicos; que el indio fuera detenido por las tropas inglesas de niño, que haya rifles Winchester, ferrocarril este-oeste, matanza del bisonte o tribus ausentes de las reservas no puede ser. No sé si lo hizo adrede o es que es de Ohio, que todo puede ser, pero hay que ajustar más las fechas que el cine no puede tener el contenido de la información de una tertulia en una barra de bar.

Grandes interpretaciones de casi todos los secundarios, en especial de un magnífico Robert Mitchum (lástima que no salga más minutos), que no tienen nada que envidiar a un Johnny Depp que se le ha visto en mejores circunstancias.

Por cierto, yo soy de los que le encanta la guitarra de Neil Young en la película.

La nota clavada: 7,1.
10
20 de enero de 2008
68 de 99 usuarios han encontrado esta crítica útil
Adoro esta película, para mí es la represenación máxima del cine indie junto con "Extraños en el paraíso" y "Buffalo 66". Es una de esas pelis que me gusta ver de madrugada y tumbarme a disfrutar de cine de verdad.

Es todo tan especial en "Dead Man": el papel de Johnny Depp, el del indio Nadie, John Hurt, Gabriel Byrne, Robert Mitchum, Alfred Molina, la maravillosa música de Neil Young etc.

Para mí no es un western propiamente dicho, es un viaje de un hombre que no esta del todo muerto, que vive un proceso espiritual que ha de llenar su espíritu, para poder morir de verdad.

Eso sí, admito que puede resultar muy rara para mucha gente y que por ello no le guste, o que se aburra o algo parecido. Hay que advertir que esta no es una película de entretenimiento, es una película que te enriquece la mente y el espíritu, que está hecha para ser disfrutada a través de los sentidos y que es pura poesía.

Es una grandísima obra de culto que cambiará la forma de ver el cine de todo aquel que la vea.
Cancelar
Limpiar
Aplicar
  • Filters & Sorts
    You can change filter options and sorts from here
    The Good Fight (Serie de TV)
    Serie
    Estados Unidos2017
    7.5
    3,458
    arrow