Una bala en la cabeza
6.5
1,186
Acción. Bélico
Año 1967. Ben, Frank y Paul crecieron juntos en los suburbios de Hong Kong. Su amistad se ve amenazada cuando un día, tras un violento enfrentamienro con Ringo, un camorrista malencarado, éste muere y los amigos se ven obligados a huir a Vietnam, un país en plena guerra entre el norte y el sur. Allí sus planes para empezar una nueva vida pronto se frustran... (FILMAFFINITY)
4 de mayo de 2013
4 de mayo de 2013
14 de 16 usuarios han encontrado esta crítica útil
Tal vez el exagerado prestigio que adquirió en occidente John Woo, cuando su cine no llegaba a los espectadores occidentales, y directores como Quentin Tarantino proclamaban a los cuatro vientos sus excelencias, haya finalmente jugado en su contra. Por un lado su carrera emigró a Hollywood donde sus películas perdieron garra y parte de las señas de identidad que las caracterizaban. Por otro lado, sus películas hongkonesas empezaron a llegar en tromba editándose en Dvd con muchos años de retraso, y muchos se sintieron decepcionados por una filmografía que delataba a un director bastante discreto aunque con una innegable pericia a la hora de rodar escenas violentas, sobre todo a la hora de utilizar el escenario como otro elemento integrante de la acción. En la actualidad, el espectador occidental avezado en el cine trash oriental, el Chambara japonés, el género yakuza, el Wuxia chino o el thriller de Hong Kong, ya está más que preparado para poder valorar en su justa medida el cine de este director. En primer lugar, es un cine que no interesara nada a los cinéfilos prejuiciosos que consideren que el cine sólo puede y debe ser un espejo de realidades sociales, una manifestación artística de primer nivel que manufacture únicamente cine de autor, o cine de prestigio artístico. Aquellos espectadores que acuden a las salas de cine con frac únicamente dispuestos a ver clásicos imperecederos u obras de arte, menospreciaran este tipo de cine.
Yo particularmente no he entendido jamás esta postura, puedo disfrutar tanto de una película de Ingmar Bergman, Rosellini, Bresson, Bela Tarr como de una película de John Woo, Dario Argento o Lucio Fulci. Todo depende del momento y del estado de ánimo particular que tenga en ese instante. Lógicamente no exijo las mismas cosas al cine de unos y al cine de los otros.
Para mí, la carrera de John Woo en Hong Kong, está llena de autenticas bazofias, de películas reguleras y de al menos cuatro estupendos y muy disfrutables thrillers descabellados y carnavalescos: A better tomorrow (1986), The killer (1989), Una bala en la cabeza (1990), Hard Boiled (1992).
Estas cuatro películas recogen prácticamente todos los temas, clichés y manías personales del autor, además de contar con la colaboración de su habitual Chow Yun-Fat, actor al que no conocía ni Cristo en su momento, y que empezó a ser conocido a partir de su salto a Hollywood junto a John Woo hacia mediados de los noventa del siglo pasado.
En Hollywood perdió el desparpajo y la frescura sus mejores películas de Hong Kong, frente a las producciones no pobres pero algo desaliñadas que realizo en China, en Hollywood realizó películas mucho mejores técnicamente pero bastantes más aburridas. Sus películas perdieron su sentido del humor, y las secuencias ralentizadas o los planos secuencias memorablemente violentos y llenos de coreografías imposibles dejaron de funcionar en Hollywood. El ritmo de producción acelerado del cine de acción de Hong Kong, resultaba bastante incompatible con las producciones americanas de acción del aquel entonces, mas aseadas en la fotografía y en los efectos especiales, pero menos abiertas a la improvisación y al jolgorio coreográfico de sus escenas de acción. John Woo estaba acostumbrado a encargarse el mismo de la producción, la dirección, el guión, intervenía en pequeños papeles y sospecho que incluso supervisaba personalmente el catering, ya puestos. En Hollywood esto no era posible.
La capacidad ilimitada de los cargadores de las armas que se disparan, las piruetas circenses de los protagonistas, los montajes combinando planos secuencias elaboradísimos y rápidos junto a pequeños intervalos de escenas ralentizadas se hicieron plomizas y aburridísimas en sus películas americanas. Realizo auténticos bodrios como Broken Arrow, Blanco humano, Mision Imposible 2, Windtalkers…
Desde mi punto de vista solo consiguió acercarse a esos thrillers chinos descabellados, demenciales, pero llenos de ritmo frenético y de personajes absurdos pero al mismo tiempo carismáticos y graciosos por sus neurosis y traumas personales en “Cara a Cara” de 1997. Antológicos John Travolta y Nicolas Cage, intercambiando sus roles y ámbitos familiares de criminal y policía, sobreactuando de manera exageradísima para dar vida a unos personajes totalmente frustrados y oligofrénicos, que daban rienda suelta a sus desengaños, fiascos, delirios de grandeza y particulares sentidos del honor , en un enfrentamiento “face to face” violento, brutal y tragicómico.
Tuvo que volver a Hong Kong en 2009, para realizar una película digna, involucrándose en un Wuxia épico titulado Acantilado Rojo.
Yo particularmente no he entendido jamás esta postura, puedo disfrutar tanto de una película de Ingmar Bergman, Rosellini, Bresson, Bela Tarr como de una película de John Woo, Dario Argento o Lucio Fulci. Todo depende del momento y del estado de ánimo particular que tenga en ese instante. Lógicamente no exijo las mismas cosas al cine de unos y al cine de los otros.
Para mí, la carrera de John Woo en Hong Kong, está llena de autenticas bazofias, de películas reguleras y de al menos cuatro estupendos y muy disfrutables thrillers descabellados y carnavalescos: A better tomorrow (1986), The killer (1989), Una bala en la cabeza (1990), Hard Boiled (1992).
Estas cuatro películas recogen prácticamente todos los temas, clichés y manías personales del autor, además de contar con la colaboración de su habitual Chow Yun-Fat, actor al que no conocía ni Cristo en su momento, y que empezó a ser conocido a partir de su salto a Hollywood junto a John Woo hacia mediados de los noventa del siglo pasado.
En Hollywood perdió el desparpajo y la frescura sus mejores películas de Hong Kong, frente a las producciones no pobres pero algo desaliñadas que realizo en China, en Hollywood realizó películas mucho mejores técnicamente pero bastantes más aburridas. Sus películas perdieron su sentido del humor, y las secuencias ralentizadas o los planos secuencias memorablemente violentos y llenos de coreografías imposibles dejaron de funcionar en Hollywood. El ritmo de producción acelerado del cine de acción de Hong Kong, resultaba bastante incompatible con las producciones americanas de acción del aquel entonces, mas aseadas en la fotografía y en los efectos especiales, pero menos abiertas a la improvisación y al jolgorio coreográfico de sus escenas de acción. John Woo estaba acostumbrado a encargarse el mismo de la producción, la dirección, el guión, intervenía en pequeños papeles y sospecho que incluso supervisaba personalmente el catering, ya puestos. En Hollywood esto no era posible.
La capacidad ilimitada de los cargadores de las armas que se disparan, las piruetas circenses de los protagonistas, los montajes combinando planos secuencias elaboradísimos y rápidos junto a pequeños intervalos de escenas ralentizadas se hicieron plomizas y aburridísimas en sus películas americanas. Realizo auténticos bodrios como Broken Arrow, Blanco humano, Mision Imposible 2, Windtalkers…
Desde mi punto de vista solo consiguió acercarse a esos thrillers chinos descabellados, demenciales, pero llenos de ritmo frenético y de personajes absurdos pero al mismo tiempo carismáticos y graciosos por sus neurosis y traumas personales en “Cara a Cara” de 1997. Antológicos John Travolta y Nicolas Cage, intercambiando sus roles y ámbitos familiares de criminal y policía, sobreactuando de manera exageradísima para dar vida a unos personajes totalmente frustrados y oligofrénicos, que daban rienda suelta a sus desengaños, fiascos, delirios de grandeza y particulares sentidos del honor , en un enfrentamiento “face to face” violento, brutal y tragicómico.
Tuvo que volver a Hong Kong en 2009, para realizar una película digna, involucrándose en un Wuxia épico titulado Acantilado Rojo.
2 de abril de 2008
2 de abril de 2008
14 de 17 usuarios han encontrado esta crítica útil
He de comenzar diciendo que la gente que lea críticas de películas de John Woo estará hasta las narices de mí, porque he metido comentarios en la mayoría, pero es que su cine de Hong Kong es el que me resulta más interesante de la filmografí de este director, porque detrás de los disparos hay personajes de carne y hueso.
Y en esta película más.
Esta es la historia de tres amigos que viven en Hong Kong. No tienen dinero ni futuro.
Como la vida en China no les depara ningún futuro y los camorristas se la tienen jurada deciden irse a Vietnam para hacerse ricos. Saben que allí tendrán una oportunidad única de ganar dinero fácil con el tráfico de armas. Así que se van con lo único que tienen: su amistad.
Salvando las distancias (que son muchas) me recuerda a la obra maestra de Cimino, El Cazador. Porque son 3 amigos fuera de su entorno y realizando un viaje en el que ninguno de ellos volverá a ser el mismo.
La película más dramática de John Woo hasta la fecha.
Y en esta película más.
Esta es la historia de tres amigos que viven en Hong Kong. No tienen dinero ni futuro.
Como la vida en China no les depara ningún futuro y los camorristas se la tienen jurada deciden irse a Vietnam para hacerse ricos. Saben que allí tendrán una oportunidad única de ganar dinero fácil con el tráfico de armas. Así que se van con lo único que tienen: su amistad.
Salvando las distancias (que son muchas) me recuerda a la obra maestra de Cimino, El Cazador. Porque son 3 amigos fuera de su entorno y realizando un viaje en el que ninguno de ellos volverá a ser el mismo.
La película más dramática de John Woo hasta la fecha.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Lo más duro de toda la película es que el chico que tiene la bala en la cabeza no muere. Esta herida le deja con una deficiencia mental y terribles dolores de cabeza que le llevan a una agonía continua. El protagonista absoluto del film, el talentoso Tony Leung, le descubre viviendo como un vagabundo y decide terminar con su sufrimiento.
Después de matar a su mejor amigo, Leung va a por el tercero en discordia, que se ha convertido en millonario y tienen un duelo final a muerte.
Antes de eso Tony le deja un regalo en la mesa del lujoso despacho. Es un paquete envuelto en un trapo azul. Cuando lo destapa ve que es la calavera de su amigo con un orificio en la cabeza. El dramatismo de esas imágenes y la música que le acompaña de fondo mientras vemos un flash back de los tres riendo y andando en bici (que es como se inicia la película) dejan muy tocado.
Dura película donde las haya.
Después de matar a su mejor amigo, Leung va a por el tercero en discordia, que se ha convertido en millonario y tienen un duelo final a muerte.
Antes de eso Tony le deja un regalo en la mesa del lujoso despacho. Es un paquete envuelto en un trapo azul. Cuando lo destapa ve que es la calavera de su amigo con un orificio en la cabeza. El dramatismo de esas imágenes y la música que le acompaña de fondo mientras vemos un flash back de los tres riendo y andando en bici (que es como se inicia la película) dejan muy tocado.
Dura película donde las haya.
26 de noviembre de 2010
26 de noviembre de 2010
4 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
Primero que nada, la película tiene 8 minutos en su inicio que son lamentables, después logra atraparte y mantenerte pendiente el resto de la película, aunque es muy larga es entretenida.
Esta vez dejan atrás a los personajes que son capases de cualquier cosa, bueno por lo menos no es ninguno de los protagonistas y se crean personajes muy humanos, mostrando una cara de pobreza e ignorancia, pero no se quita el cliché de los vietnamitas malos por naturaleza y crueles por gusto, se olvida mencionar que defendían SU país, pero dejo en claro algo notable y es que en las guerras no puede haber héroes y casi todo pierden, menos los avariciosos y oportunistas.
Las actuaciones son muy buenas, acentuando el hecho de que en la película hay demasiados sentimientos y tiene un gran guión.
Esta vez dejan atrás a los personajes que son capases de cualquier cosa, bueno por lo menos no es ninguno de los protagonistas y se crean personajes muy humanos, mostrando una cara de pobreza e ignorancia, pero no se quita el cliché de los vietnamitas malos por naturaleza y crueles por gusto, se olvida mencionar que defendían SU país, pero dejo en claro algo notable y es que en las guerras no puede haber héroes y casi todo pierden, menos los avariciosos y oportunistas.
Las actuaciones son muy buenas, acentuando el hecho de que en la película hay demasiados sentimientos y tiene un gran guión.
11 de diciembre de 2017
11 de diciembre de 2017
4 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
Hubo un tiempo mejor en el que éramos amigos, prácticamente hermanos. Un tiempo en el que cada uno de nosotros daría su vida por el otro.
¿Qué hacemos entonces aquí, matándonos como animales en mitad de un mundo reducido a cenizas y esclavo de un caos infernal? ¿Qué demonios nos pasa ahora?...¿no éramos amigos?
A pesar de su dudoso y un tanto lamentable comienzo, con "Una Bala en la Cabeza" nos encontramos, sin lugar a dudas, ante la obra maestra de John Woo, quien comenzaba así los '90 tras lograr el éxito con su clásico de la acción "The Killer". Pero es curioso lo que en un principio iba a ser esta película, porque en realidad el director planeaba con su guión realizar la tercera parte de la saga "Un Mañana Mejor", siendo producida, como las otras dos anteriores, por el todopoderoso Tsui Hark.
Lo que pasó es que este último quedó bastante contrariado con Woo por diferencias creativas, con lo que finalmente sí que se hizo una tercera entrega, pero con Hark de productor y director, hoy conociéndose con el título de "Un Mañana Mejor III: Amor y Muerte en Saigón" (en mi opinión muy inferior a las que contaban con Woo tras las cámaras). Hay que reconocer que Hark le hizo bien la puñeta a éste, porque la historia de "Un Mañana Mejor III" presentaba el mismo tema y escenario que la que ideó Woo en un principio, y encima la estrenó antes, comparando así todo el mundo la de "Una Bala en la Cabeza" con aquella cuando salió en cines.
Puede que Woo estuviera curtido en grandes producciones, pero nunca había llevado a la pantalla una peripecia semejante como la que organiza en "Una Bala en la Cabeza". Rueda en Tailandia y Hong Kong con un enorme presupuesto y sitúa la acción en 1.967, momento de tensión para el Mundo entero derivado de ese infame conflicto entre Vietnam y EE.UU. aunque incorporando hechos actuales que azotaban a su China de finales de los '80, haciendo mención a las famosas manifestaciones que se daban en Tiananmén por aquel entonces contra la República y la situación económica. Y, como en toda película de John Woo, se tratan temas como la amistad, la ética humana y el paso del tiempo, recurrentes en su obra, cosa que aquí podemos ver en su máxima expresión.
Ben, Paul y Frank, en efecto, son amigos. Uno soñador, otro ambicioso y el tercero simplemente torpe; tres amigos que crecieron, se criaron juntos y pertenecieron a la misma banda callejera en los barrios más pobres de Hong Kong. Pero a finales de los '60, acechando cerca la infernal guerra de Vietnam, la situación en el país va de mal en peor, sirviendo las calles como escenario para librar batallas campales día sí y día no, con lo que sentar la cabeza y procurarse un futuro halagüeño no es tarea sencilla.
La solución para el trío de jóvenes es la que otros muchos tomaron antes: marchar a los territorios directamente afectados por la guerra y hacer lo posible por ganar dinero, porque como dicen en el film, "cuanto más caos haya más fácil será enriquecerse". Así terminan yendo a Saigón, una ciudad en ruinas donde la depravación, la corrupción y el vicio campa a sus anchas, lo que hace que prosperar allí sea más complicado de lo que creen, viéndose envueltos en una monstruosa guerra que pondrá en peligro no sólo sus vidas, sino la amistad que antaño les unía. Dividida la trama en cuatro arcos, ésta comienza de manera muy acelerada, combinando dosis de humor, romance, drama y acción centrándose en la vida de los tres amigos en Hong Kong, una vida que están a punto de cambiar para hacer realidad su sueño de hacerse ricos.
Pasados más o menos 25 minutos vamos a Saigón, donde la historia toma fuerza y donde vemos a Ben, Frank y Paul atrapados en un lugar hostil y decadente, un lugar donde la moral se compra con dinero y los problemas se resuelven a balazos. Woo nos mete de cabeza en una sucesión de violentas y espectaculares secuencias de acción donde se intensifica el ritmo y el tono dramático, llevándonos así al campamento de prisioneros e iniciándose el tercer arco.
La mejor parte del film, demoledora y descorazonadora, es puro drama del más angustioso, donde somos testigos de la insensibilización que experimentan los amigos por la presión que en ellos ejercen los soldados vietnamitas; tras ese memorable asalto con helicópteros a lo Coppola y el terrible acto de Paul la trama pega un vuelco de 180º. En esa media hora final el tiempo ha pasado, vemos un mundo reducido a cenizas y cambiado por la guerra y Woo prepara el encuentro final entre los tres protagonistas; trágico a más no poder el de Frank y Ben y brutal el de este último y Paul, terminando con otra gran escena de acción como es el duelo a muerte que se traen los dos mientras acontecen, a modo de "flashback", los bonitos recuerdos de una juventud ya lejana.
Soberbios Tony Leung, Waise Lee y Jacky Cheung, quienes ponen de manifiesto su gran versatilidad como actores, no quedándose a la zaga Simon Yam, Chung Lin y las preciosas Fennie Yuen y Yolinda Yam. John Woo, con sus habituales técnicas (aparatosos efectos especiales, "slow motion", estilizada violencia), nos brinda un espectáculo sin igual; va más allá con este inclasificable (¿es una película de acción, bélica, un drama...?) y magistral film que, pese a su rodaje lleno de dificultades y su mal acogida en taquilla, permanece en el tiempo como uno de los más grandes de la Historia del cine asiático.
Como él mismo admitió, con "Una Bala en la Cabeza" consiguió dar vida a su "Apocalypse Now!" particular, aunque los ecos de "El Cazador" de Michael Cimino son más que evidentes.
¿Qué hacemos entonces aquí, matándonos como animales en mitad de un mundo reducido a cenizas y esclavo de un caos infernal? ¿Qué demonios nos pasa ahora?...¿no éramos amigos?
A pesar de su dudoso y un tanto lamentable comienzo, con "Una Bala en la Cabeza" nos encontramos, sin lugar a dudas, ante la obra maestra de John Woo, quien comenzaba así los '90 tras lograr el éxito con su clásico de la acción "The Killer". Pero es curioso lo que en un principio iba a ser esta película, porque en realidad el director planeaba con su guión realizar la tercera parte de la saga "Un Mañana Mejor", siendo producida, como las otras dos anteriores, por el todopoderoso Tsui Hark.
Lo que pasó es que este último quedó bastante contrariado con Woo por diferencias creativas, con lo que finalmente sí que se hizo una tercera entrega, pero con Hark de productor y director, hoy conociéndose con el título de "Un Mañana Mejor III: Amor y Muerte en Saigón" (en mi opinión muy inferior a las que contaban con Woo tras las cámaras). Hay que reconocer que Hark le hizo bien la puñeta a éste, porque la historia de "Un Mañana Mejor III" presentaba el mismo tema y escenario que la que ideó Woo en un principio, y encima la estrenó antes, comparando así todo el mundo la de "Una Bala en la Cabeza" con aquella cuando salió en cines.
Puede que Woo estuviera curtido en grandes producciones, pero nunca había llevado a la pantalla una peripecia semejante como la que organiza en "Una Bala en la Cabeza". Rueda en Tailandia y Hong Kong con un enorme presupuesto y sitúa la acción en 1.967, momento de tensión para el Mundo entero derivado de ese infame conflicto entre Vietnam y EE.UU. aunque incorporando hechos actuales que azotaban a su China de finales de los '80, haciendo mención a las famosas manifestaciones que se daban en Tiananmén por aquel entonces contra la República y la situación económica. Y, como en toda película de John Woo, se tratan temas como la amistad, la ética humana y el paso del tiempo, recurrentes en su obra, cosa que aquí podemos ver en su máxima expresión.
Ben, Paul y Frank, en efecto, son amigos. Uno soñador, otro ambicioso y el tercero simplemente torpe; tres amigos que crecieron, se criaron juntos y pertenecieron a la misma banda callejera en los barrios más pobres de Hong Kong. Pero a finales de los '60, acechando cerca la infernal guerra de Vietnam, la situación en el país va de mal en peor, sirviendo las calles como escenario para librar batallas campales día sí y día no, con lo que sentar la cabeza y procurarse un futuro halagüeño no es tarea sencilla.
La solución para el trío de jóvenes es la que otros muchos tomaron antes: marchar a los territorios directamente afectados por la guerra y hacer lo posible por ganar dinero, porque como dicen en el film, "cuanto más caos haya más fácil será enriquecerse". Así terminan yendo a Saigón, una ciudad en ruinas donde la depravación, la corrupción y el vicio campa a sus anchas, lo que hace que prosperar allí sea más complicado de lo que creen, viéndose envueltos en una monstruosa guerra que pondrá en peligro no sólo sus vidas, sino la amistad que antaño les unía. Dividida la trama en cuatro arcos, ésta comienza de manera muy acelerada, combinando dosis de humor, romance, drama y acción centrándose en la vida de los tres amigos en Hong Kong, una vida que están a punto de cambiar para hacer realidad su sueño de hacerse ricos.
Pasados más o menos 25 minutos vamos a Saigón, donde la historia toma fuerza y donde vemos a Ben, Frank y Paul atrapados en un lugar hostil y decadente, un lugar donde la moral se compra con dinero y los problemas se resuelven a balazos. Woo nos mete de cabeza en una sucesión de violentas y espectaculares secuencias de acción donde se intensifica el ritmo y el tono dramático, llevándonos así al campamento de prisioneros e iniciándose el tercer arco.
La mejor parte del film, demoledora y descorazonadora, es puro drama del más angustioso, donde somos testigos de la insensibilización que experimentan los amigos por la presión que en ellos ejercen los soldados vietnamitas; tras ese memorable asalto con helicópteros a lo Coppola y el terrible acto de Paul la trama pega un vuelco de 180º. En esa media hora final el tiempo ha pasado, vemos un mundo reducido a cenizas y cambiado por la guerra y Woo prepara el encuentro final entre los tres protagonistas; trágico a más no poder el de Frank y Ben y brutal el de este último y Paul, terminando con otra gran escena de acción como es el duelo a muerte que se traen los dos mientras acontecen, a modo de "flashback", los bonitos recuerdos de una juventud ya lejana.
Soberbios Tony Leung, Waise Lee y Jacky Cheung, quienes ponen de manifiesto su gran versatilidad como actores, no quedándose a la zaga Simon Yam, Chung Lin y las preciosas Fennie Yuen y Yolinda Yam. John Woo, con sus habituales técnicas (aparatosos efectos especiales, "slow motion", estilizada violencia), nos brinda un espectáculo sin igual; va más allá con este inclasificable (¿es una película de acción, bélica, un drama...?) y magistral film que, pese a su rodaje lleno de dificultades y su mal acogida en taquilla, permanece en el tiempo como uno de los más grandes de la Historia del cine asiático.
Como él mismo admitió, con "Una Bala en la Cabeza" consiguió dar vida a su "Apocalypse Now!" particular, aunque los ecos de "El Cazador" de Michael Cimino son más que evidentes.
25 de diciembre de 2021
25 de diciembre de 2021
3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
UNA BALA EN LA CABEZA (1990) -CINE MADE IN HONG KONG-
Hablar del cine Hongkones es hablar de John Woo, y hablar de Johh Woo, es hablar de una de sus mejores películas; "Una bala en la cabeza" o "Bullet in the head" (1990).
Una película, que por supuesto está en mi videoteca personal.
Una bala en la cabeza es uno de los proyectos más ambiciosos que John Woo ha llevado a cabo a lo largo de su carrera como director. Trata la guerra de Vietnam desde el punto de vista asiático. Una película autobiográfica, sobre los cambios que el propio John Woo experimentó y vivió a principios de los años 60, con tiempos de crisis, revueltas estudiantiles, ideales, pandillas de rockeros deambulando por las calles de Hong Kong.
Tenemos una cinta de más de dos horas de masacre sin piedad, muerte coreografiada como si de un ballet se tratara, ríos de sangre...Una explosión de energía pura.
Esta película en realidad, en un principio estaba pensada y orientada para el público asiático, pero debido a su gran éxito, salió a EE.UU y Europa, obteniendo excelentes críticas.
John Woo muestra en la cinta los aspectos negativos de como los asiáticos pueden ser tan perversos entre ellos mismos, y el mal que pueden hacerse entre "hermanos de sangre", pero también aspectos positivos, como los valores e ideales, que existían en el Hong Kong de los años 60.
La trama es sencilla; un viaje iniciático, convertido en un autentico infierno terrenal.
Una bala en la cabeza, es una autentica hoguera, no solo alimentada por la contienda bélica, sino por el fuego de asesinos, especuladores, delincuentes de poca monta....todos atraídos por el dinero fácil. La película ahonda con intensidad en el alma humana, logrando sublimar el concepto de melodrama con un gran poder destructivo.
John Woo ejerce su imaginario particular, un fascinante influjo fetichista con pequeños detalles que salpican la película. Una película que a su vez es cruel, descarnada, subversiva, caótica.
Una epopeya asiática de dimensiones épicas.
La película y su rodaje, fue una autentica pesadilla. John Woo llegó a pensar que nunca la terminaría, pero eso no afectó a que su resultado fuera soberbio, en el que el director domina el tiempo, estando a la altura de maestros como Sam Peckinpag o Sergio Leone, porque en realidad; "una bala en la cabeza", tiene mucho de "Grupo Salvaje (1969) y "Hasta que llegó su hora" (1968); las terribles consecuencias que acarrea para las personas que se resisten al cambio.
Podría contar escenas e imágenes maravillosas de esta película, pero necesito que la veais por vosotros mismos y opinéis. Para mi es sencillamente insuperable.
En definitiva, sin dudarlo afirmo, que, "Una bala en la cabeza" es la mejor película sobre la guerra de Vietnam en el cine de Hong Kong, digna compañera de "El cazador" (1978). "Platoon" (1986), o "Apocalypse Now" (1979).
Especial mención al actor protagonista, que es Tony Leung, un actor hongkones, y uno de los más cotizados a nivel internacional, con una filmografía de impacto.
AMORALIDAD. VIOLENCIA. SANGRE. DESGRACIA. HONOR. DIGNIDAD.
PERO SOBRE TODO REDENCION.
Una bala en la cabeza (1990)
Hablar del cine Hongkones es hablar de John Woo, y hablar de Johh Woo, es hablar de una de sus mejores películas; "Una bala en la cabeza" o "Bullet in the head" (1990).
Una película, que por supuesto está en mi videoteca personal.
Una bala en la cabeza es uno de los proyectos más ambiciosos que John Woo ha llevado a cabo a lo largo de su carrera como director. Trata la guerra de Vietnam desde el punto de vista asiático. Una película autobiográfica, sobre los cambios que el propio John Woo experimentó y vivió a principios de los años 60, con tiempos de crisis, revueltas estudiantiles, ideales, pandillas de rockeros deambulando por las calles de Hong Kong.
Tenemos una cinta de más de dos horas de masacre sin piedad, muerte coreografiada como si de un ballet se tratara, ríos de sangre...Una explosión de energía pura.
Esta película en realidad, en un principio estaba pensada y orientada para el público asiático, pero debido a su gran éxito, salió a EE.UU y Europa, obteniendo excelentes críticas.
John Woo muestra en la cinta los aspectos negativos de como los asiáticos pueden ser tan perversos entre ellos mismos, y el mal que pueden hacerse entre "hermanos de sangre", pero también aspectos positivos, como los valores e ideales, que existían en el Hong Kong de los años 60.
La trama es sencilla; un viaje iniciático, convertido en un autentico infierno terrenal.
Una bala en la cabeza, es una autentica hoguera, no solo alimentada por la contienda bélica, sino por el fuego de asesinos, especuladores, delincuentes de poca monta....todos atraídos por el dinero fácil. La película ahonda con intensidad en el alma humana, logrando sublimar el concepto de melodrama con un gran poder destructivo.
John Woo ejerce su imaginario particular, un fascinante influjo fetichista con pequeños detalles que salpican la película. Una película que a su vez es cruel, descarnada, subversiva, caótica.
Una epopeya asiática de dimensiones épicas.
La película y su rodaje, fue una autentica pesadilla. John Woo llegó a pensar que nunca la terminaría, pero eso no afectó a que su resultado fuera soberbio, en el que el director domina el tiempo, estando a la altura de maestros como Sam Peckinpag o Sergio Leone, porque en realidad; "una bala en la cabeza", tiene mucho de "Grupo Salvaje (1969) y "Hasta que llegó su hora" (1968); las terribles consecuencias que acarrea para las personas que se resisten al cambio.
Podría contar escenas e imágenes maravillosas de esta película, pero necesito que la veais por vosotros mismos y opinéis. Para mi es sencillamente insuperable.
En definitiva, sin dudarlo afirmo, que, "Una bala en la cabeza" es la mejor película sobre la guerra de Vietnam en el cine de Hong Kong, digna compañera de "El cazador" (1978). "Platoon" (1986), o "Apocalypse Now" (1979).
Especial mención al actor protagonista, que es Tony Leung, un actor hongkones, y uno de los más cotizados a nivel internacional, con una filmografía de impacto.
AMORALIDAD. VIOLENCIA. SANGRE. DESGRACIA. HONOR. DIGNIDAD.
PERO SOBRE TODO REDENCION.
Una bala en la cabeza (1990)
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