Perro perro
6.2
79
28 de abril de 2026
28 de abril de 2026
5 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
Tal vez la película menos comercial y entendible de Marco Berger, director de cine argentino que sigo desde hace un buen puñado de años y del que creo haber visto todas sus películas.
Aquí presenta una historia de amor canino, encarnado en un humano al que en su entorno tratan como un perro. Me parece una metáfora acertada aunque escasamente entendible sobre las relaciones que establecemos con las mascotas. El comportamiento mantiene muchas de las características atribuibles a un perro. El resultado: curiosa y extraña.
Aquí presenta una historia de amor canino, encarnado en un humano al que en su entorno tratan como un perro. Me parece una metáfora acertada aunque escasamente entendible sobre las relaciones que establecemos con las mascotas. El comportamiento mantiene muchas de las características atribuibles a un perro. El resultado: curiosa y extraña.
12 de mayo de 2026
12 de mayo de 2026
2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Berger siempre ha filmado hombres que se miran como perros abandonados esperando cariño. Tipos que no saben si quieren follar, abrazarse, dormir juntos o simplemente quedarse mirándose en silencio. Aquí directamente convierte a uno de ellos en perro. Y ya está. Sin explicación. O entras en el juego o la película te parece una tontería monumental.
Berger entiende muy bien algo que muchos directores queer no saben filmar: la dependencia afectiva masculina. Esa necesidad desesperada de contacto físico, atención, fidelidad y presencia constante. El perro-hombre no deja de mirar a Juan como si fuera el centro del universo. Y Juan entra en esa dinámica igual que entra alguien que adopta una mascota para llenar un vacío emocional enorme.
La película habla de eso. De gente que quiere que la quieran de forma incondicional. Y Berger lo mezcla con deseo homosexual, domesticación, celos de pareja y una incomodidad constante bastante divertida.
También tiene mucho de fantasía absurda. No intenta construir un universo coherente ni explicar reglas. Es más un cuento raro, medio erótico, medio ridículo. Y Berger lo sabe perfectamente. Hay escenas que rozan el cringe total y otras que son sorprendentemente tiernas.
Además, Berger sigue haciendo lo mismo de siempre: cuerpos masculinos sudados, silencios larguísimos, tensión física, abrazos que duran demasiado, miradas incómodas y gente que parece permanentemente a punto de besarse o pelearse. Si conoces su cine, aquí está todo eso llevado al extremo más extraño.
Y sí, como casi siempre, le sobra metraje. Berger no sabe cortar. Se enamora de los cuerpos, de las pausas y de la incomodidad. Pero también es parte de su encanto.
Berger entiende muy bien algo que muchos directores queer no saben filmar: la dependencia afectiva masculina. Esa necesidad desesperada de contacto físico, atención, fidelidad y presencia constante. El perro-hombre no deja de mirar a Juan como si fuera el centro del universo. Y Juan entra en esa dinámica igual que entra alguien que adopta una mascota para llenar un vacío emocional enorme.
La película habla de eso. De gente que quiere que la quieran de forma incondicional. Y Berger lo mezcla con deseo homosexual, domesticación, celos de pareja y una incomodidad constante bastante divertida.
También tiene mucho de fantasía absurda. No intenta construir un universo coherente ni explicar reglas. Es más un cuento raro, medio erótico, medio ridículo. Y Berger lo sabe perfectamente. Hay escenas que rozan el cringe total y otras que son sorprendentemente tiernas.
Además, Berger sigue haciendo lo mismo de siempre: cuerpos masculinos sudados, silencios larguísimos, tensión física, abrazos que duran demasiado, miradas incómodas y gente que parece permanentemente a punto de besarse o pelearse. Si conoces su cine, aquí está todo eso llevado al extremo más extraño.
Y sí, como casi siempre, le sobra metraje. Berger no sabe cortar. Se enamora de los cuerpos, de las pausas y de la incomodidad. Pero también es parte de su encanto.
27 de mayo de 2026
27 de mayo de 2026
Sé el primero en valorar esta crítica
Cuando uno conoce el cine de Marco Berger sabe lo que va a encontrar en sus historias... un drama romántico lento, pausado, dónde las acciones y miradas dicen más que mil palabras, una historia llena de homoerotismo, cuerpos desnudos y belleza física masculina.
Creo que cualquier seguidor de la filmografía de Berger sabe que el director ya no está en su ''prime" (mejor momento) y que talvez no se revienta y sigue pisando los lugares comunes... pero en esta ocasión considero que trae una propuesta interesante y fresca obvio llena de tensión sexual; es un Berger más surrealista y onírico que incluso se atreve a jugar con el blanco y negro en la fotografía.
La película utiliza esta increíble metáfora sobre el hombre (perro) mascota para ahondar en las relaciones humanas, la dependencia amorosa, los celos de pareja, las incógnitas y sobre todo en el deseo, el erotismo, la pasión y la sensualidad particularmente desarrolladas en un contexto homosexual. Sin ser la mejor cinta del cineasta Berger logra aprovechar los simbolismos, el ritmo y la premisa para entregarle al público un filme cargado de una ambigüedad mística, fantástica y algo absurda.
Creo que cualquier seguidor de la filmografía de Berger sabe que el director ya no está en su ''prime" (mejor momento) y que talvez no se revienta y sigue pisando los lugares comunes... pero en esta ocasión considero que trae una propuesta interesante y fresca obvio llena de tensión sexual; es un Berger más surrealista y onírico que incluso se atreve a jugar con el blanco y negro en la fotografía.
La película utiliza esta increíble metáfora sobre el hombre (perro) mascota para ahondar en las relaciones humanas, la dependencia amorosa, los celos de pareja, las incógnitas y sobre todo en el deseo, el erotismo, la pasión y la sensualidad particularmente desarrolladas en un contexto homosexual. Sin ser la mejor cinta del cineasta Berger logra aprovechar los simbolismos, el ritmo y la premisa para entregarle al público un filme cargado de una ambigüedad mística, fantástica y algo absurda.
Cancelar
Limpiar
Aplicar
Filters & Sorts
You can change filter options and sorts from here
US
Canadá
México
España
UK
Irlanda
Australia
Argentina
Chile
Colombia
Uruguay
Paraguay
Perú
Ecuador
Venezuela
Costa Rica
Honduras
Guatemala
Bolivia
Rep. Dominicana

