El secreto de Mónica
Drama. Intriga
Cuando se dirige a Buenos Aires para reunirse con su esposa Mónica (Carmen Sevilla), Juan (Jardel Filho) sufre un accidente de coche leve que le obliga a permanecer unas horas en el pueblo de San Diego. Entonces descubre, casualmente, que su esposa vivió allí y que se vio involucrada en un proceso judicial por la muerte de su padre. Intrigado, decide averiguar qué pasó exactamente, pero las versiones que algunas personas le dan sobre ... [+]
21 de abril de 2013
21 de abril de 2013
17 de 17 usuarios han encontrado esta crítica útil
Una película realmente atractiva, construida a partir de los testimonios que el sorprendido marido obtiene de aquellos que conocieron a su mujer en el pueblo donde transcurre la mayor parte de la acción y todo ello antes de que la conociera él. Jardel Filho, Ana Casares y Antonia Herrero ofrecen unas estupendas creaciones. Y no menos estupenda está la protagonista de todo este enredo dramático, la gran estrella del cine español de otros tiempos Carmen Sevilla que se luce bastante. La cinta se filmó en Argentina y esto le dió un aliciente más. La dirección es de Forqué, en cuya filmografía hay varias obras que destacan de manera especial. Es una película que a nivel temático puede interesar más o menos dependiendo del tipo de espectador que la visione pero aunque resulte algo premiosa a veces se le debe de reconocer su buen gusto en todos los aspectos. "El secreto de Mónica" es una película muy especial que ofrece en grandes dosis esa elegancia que es imprescindible en cualquier manifestación artística. Y además es casi una obra maestra. La película deja un recuerdo absolutamente inolvidable en la memoria del espectador con paladar y contiene diálogos geniales.
4 de febrero de 2019
4 de febrero de 2019
7 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
Realmente una agradable sorpresa pues pensaba que era poco más que una especie de culebrón, pero no, va más allá gracias a Dios. Y es que al éstar co-producida con España hubo más medios económicos que elevaron la calidad media de la cinta.
Pero no, es muy entretenida, bien interpretada y el interés aumenta según pasan los minutos.
Tiene de todo, desde costumbrismo a intriga, melodrama no desaforado sino bien matizado, y el empaque técnico es competente. Una estimable película en definitiva.
Buena interpretación de nuestra encantadora Carmen Sevilla, aquí en una interpretación con matices.
Merece la pena pues, entre otras cosas, el argumento está bien trenzado gracias a un meritorio guión que saca a flote los varios elementos positivos de la cinta.
https://filmsencajatonta.blogspot.com
Pero no, es muy entretenida, bien interpretada y el interés aumenta según pasan los minutos.
Tiene de todo, desde costumbrismo a intriga, melodrama no desaforado sino bien matizado, y el empaque técnico es competente. Una estimable película en definitiva.
Buena interpretación de nuestra encantadora Carmen Sevilla, aquí en una interpretación con matices.
Merece la pena pues, entre otras cosas, el argumento está bien trenzado gracias a un meritorio guión que saca a flote los varios elementos positivos de la cinta.
https://filmsencajatonta.blogspot.com
30 de junio de 2023
30 de junio de 2023
6 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
El mejor José María Forqué es, creo yo, el de la época de esta película, finales de los 50 y primeros sesenta, cuando realizó sus mejores obras, de las que la más conocida es Atraco a las 3 (1962), pero también la inconmensurable y recientemente rescatada "El Juego de la Verdad" (1963) entre tantas otras de muchísima calidad.
Y tras esas dos, esta coproducción con Argentina rodada allí, podría ser una buena candidata a figurar en el 'Top 3' del director.
Protagonizada por la gran Carmen Sevilla, fallecida solo tres días antes de cuando escribo estas líneas, y por el gran Alberto de Mendoza, se trata de un enfático melodrama con aire de 'western pasional' en el que un señor de buena posición (Jardel Filho) cae por casualidad en el pueblo de su esposa, desconociendo que ella procedía de allí y que había tenido un pasado algo escabroso. En cuanto se entera, tras ver una foto suya en un escaparate como Reina de las Fiestas, como es natural, querrá saber toda la verdad. Y a partir de ese momento, un poco al modo que se nos contaba en Rashomon (Akira Kurosawa, 1950), a través de varios 'flashbacks', conoceremos los distintos puntos de vista que sobre su esposa y sobre ciertos oscuros hechos tienen distintas personas del pueblo que los vivieron.
Y tras esas dos, esta coproducción con Argentina rodada allí, podría ser una buena candidata a figurar en el 'Top 3' del director.
Protagonizada por la gran Carmen Sevilla, fallecida solo tres días antes de cuando escribo estas líneas, y por el gran Alberto de Mendoza, se trata de un enfático melodrama con aire de 'western pasional' en el que un señor de buena posición (Jardel Filho) cae por casualidad en el pueblo de su esposa, desconociendo que ella procedía de allí y que había tenido un pasado algo escabroso. En cuanto se entera, tras ver una foto suya en un escaparate como Reina de las Fiestas, como es natural, querrá saber toda la verdad. Y a partir de ese momento, un poco al modo que se nos contaba en Rashomon (Akira Kurosawa, 1950), a través de varios 'flashbacks', conoceremos los distintos puntos de vista que sobre su esposa y sobre ciertos oscuros hechos tienen distintas personas del pueblo que los vivieron.

Alberto de Mendoza & Carmen Sevilla
La película tiene un guión en el que trabajaron varias manos antes de que los productores pidieran ayuda al maestro Jaime de Armiñán para asearlo y darle coherencia, según ha contado después él mismo. Y la verdad es que el resultado es estupendo.
Porque aunque todo suene algo hipérbólico y ajeno para nuestra actual mentalidad y el tono a ratos sea no ya el de un melodrama de Douglas Sirk sino el de un culebrón (no olvidemos que nos encontramos en Argentina), todo lo que se nos cuenta es tremendamente auténtico y real. Y por poco que nos guste lo que en la pantalla vemos, me temo que sigue siendo actual. Y sigue estando a la orden del día. Vamos, que cosas como lo que suceden en el filme, siguen pasando. Y las historias de desamor y engaño de que se hacen eco los tangos (o las coplas) no son fantasiosos cuentos de hadas de otra dimensión u otra galaxia.
Por lo demás, la cinta está fenomenalmente ambientada y realizada, recreando muy bien la atmósfera opresiva del villorrio, sus convenciones sociales clasistas y la represión de la sexualidad de un modo que, quizá por lo pegajoso del calor que se respira, incluso recuerda a las adaptaciones cinematográficas de Tennessee Williams.
Porque aunque todo suene algo hipérbólico y ajeno para nuestra actual mentalidad y el tono a ratos sea no ya el de un melodrama de Douglas Sirk sino el de un culebrón (no olvidemos que nos encontramos en Argentina), todo lo que se nos cuenta es tremendamente auténtico y real. Y por poco que nos guste lo que en la pantalla vemos, me temo que sigue siendo actual. Y sigue estando a la orden del día. Vamos, que cosas como lo que suceden en el filme, siguen pasando. Y las historias de desamor y engaño de que se hacen eco los tangos (o las coplas) no son fantasiosos cuentos de hadas de otra dimensión u otra galaxia.
Por lo demás, la cinta está fenomenalmente ambientada y realizada, recreando muy bien la atmósfera opresiva del villorrio, sus convenciones sociales clasistas y la represión de la sexualidad de un modo que, quizá por lo pegajoso del calor que se respira, incluso recuerda a las adaptaciones cinematográficas de Tennessee Williams.

Carmen Sevilla & Alberto de Mendoza
A ello conribuye mucho también no solo la gran fotografía en blanco y negro, casi siempre en exteriores, sino la genialidad de unos actores que no podían haber sido mejor elegidos: Carmen Sevilla está estupenda y luce tremendamente sensual y pícara (la secuencia del baile del primer 'flashback' es esplendorosa), pero también sabe ponerse dramática exhibiendo una tremenda verdad. Pero el que se lleva la palma, al menos a mi juicio, es Alberto de Mendoza, a quien no recuerdo haber visto nunca mejor que aquí. Y es que no creo que nadie haya hecho nunca mejor que él de macarra amoral y cínico. Y por eso el papel de chuleta aquí lo borda.
De el resto debe destacarse a la actriz argentina María Casares, que como amante despechada de Mendoza también se sale, y que por algo participaría un año después también en "El Juego de la Verdad". Pero también a Adolfo Marsillach, cuyo habitual comedimiento le vine como anillo al dedo al farmacéutico apocado y timorato que encarna. Y está impecable.
El resto de secundarios son actores argentinos que uno conoce poco pero cuyas pelis apetece ver por lo bien que se desenvuelven, empezando por quien hace de padre de Carmen Sevilla (Guillermo Bataglia),pero también por su atribulado marido (Jardel Filho), que parece un sólido actor americano de serie B. O la estirada madre de Marsillach (Antonia Herrero), que es clavadita a nuestra Cándida Losada.
Diré por último que hay también en la película cierto aire de 'western pasional' que me hizo recordar alguna de las consideradas obras maestras del género, como "Duelo al Sol" (King Vidor, 1946). Algo a lo que contribuyen una serie de factores:
--El pueblo aislado, en mitad de una extensión rural, vacía y desolada, en que tiene lugar la mayor parte de la acción.
--La estación del tren.
--La llegada de un forastero primero (Jardel Filho), pero sobre todo, de otro después (Alberto de Mendoza)
--La violencia soterrada, que de repente estalla. Aunque no haya armas de fuego.
--El asunto judicial, la prisión.
--Los exteriores o semiexteriores (graneros, cobertizos, terrazas) en que tiene lugar la mayor parte de una cinta en que hay pocos interiores. Mucho menos urbanos.
O será que basta con cruzar el charco y situarnos en la Pampa argentina para que nos salga algo parecido a un 'western'. En todo caso, la banda sonora de Augusto Algueró, que junto a un par de canciones de Carmen Sevilla, también incorpora ciertos aires argentinos, quizá contribuya también a ello.
De el resto debe destacarse a la actriz argentina María Casares, que como amante despechada de Mendoza también se sale, y que por algo participaría un año después también en "El Juego de la Verdad". Pero también a Adolfo Marsillach, cuyo habitual comedimiento le vine como anillo al dedo al farmacéutico apocado y timorato que encarna. Y está impecable.
El resto de secundarios son actores argentinos que uno conoce poco pero cuyas pelis apetece ver por lo bien que se desenvuelven, empezando por quien hace de padre de Carmen Sevilla (Guillermo Bataglia),pero también por su atribulado marido (Jardel Filho), que parece un sólido actor americano de serie B. O la estirada madre de Marsillach (Antonia Herrero), que es clavadita a nuestra Cándida Losada.
Diré por último que hay también en la película cierto aire de 'western pasional' que me hizo recordar alguna de las consideradas obras maestras del género, como "Duelo al Sol" (King Vidor, 1946). Algo a lo que contribuyen una serie de factores:
--El pueblo aislado, en mitad de una extensión rural, vacía y desolada, en que tiene lugar la mayor parte de la acción.
--La estación del tren.
--La llegada de un forastero primero (Jardel Filho), pero sobre todo, de otro después (Alberto de Mendoza)
--La violencia soterrada, que de repente estalla. Aunque no haya armas de fuego.
--El asunto judicial, la prisión.
--Los exteriores o semiexteriores (graneros, cobertizos, terrazas) en que tiene lugar la mayor parte de una cinta en que hay pocos interiores. Mucho menos urbanos.
O será que basta con cruzar el charco y situarnos en la Pampa argentina para que nos salga algo parecido a un 'western'. En todo caso, la banda sonora de Augusto Algueró, que junto a un par de canciones de Carmen Sevilla, también incorpora ciertos aires argentinos, quizá contribuya también a ello.
10 de marzo de 2018
10 de marzo de 2018
5 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
Interesante film de este prolífico director, que en esta ocasión rodó este film al otro la del charco, con una mezcla de actores de ambos países. La protagonista absoluta es Carmen Sevilla, que aquí continúa haciendo el típico papel que marcó la primera parte de su carrera, pero con un punto más dramático,
La particularidad del film es que utiliza el modo flashback, para nuevamente regresar al presente, consiguiendo obtener una visión diferente de la protagonista. Dependiendo de quién explique la historia, ella es muy mala, o muy buena, provocando en el protagonista una sensación de agobio, porque quiere descubrir la verdad, aunque le pese en lo más hondo de su ser. Esa sensación de agobio traspasa la pantalla y contagia al espectador.
Todo en su conjunto está bien. Cómo no, encontramos varias canciones para que la Sevilla se sienta a sus anchas (música de su marido, Augusto Algueró), y un buen grupo de actores que consiguen que este film tire hacia delante de una forma bastante decente.
La particularidad del film es que utiliza el modo flashback, para nuevamente regresar al presente, consiguiendo obtener una visión diferente de la protagonista. Dependiendo de quién explique la historia, ella es muy mala, o muy buena, provocando en el protagonista una sensación de agobio, porque quiere descubrir la verdad, aunque le pese en lo más hondo de su ser. Esa sensación de agobio traspasa la pantalla y contagia al espectador.
Todo en su conjunto está bien. Cómo no, encontramos varias canciones para que la Sevilla se sienta a sus anchas (música de su marido, Augusto Algueró), y un buen grupo de actores que consiguen que este film tire hacia delante de una forma bastante decente.
16 de agosto de 2020
16 de agosto de 2020
4 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
La película es como una investigación sobre el pasado de de una mujer compleja, de ambiguos sentimientos, interpretada bien por Carmen Sevilla, fuera, al menos por esta vez, de papeles estereotipados y que ella exageraba. Aquí también canta, pero las canciones están en un contexto verosímil.
Está contenida, mérito también, imagino, de la dirección de Forqué.
Además de ella todos los demás intérpretes están bien, en especial Enrique Diosdado y Alberto de Mendoza.
Una acertada ambientación, captándose de forma correcta el mundillo de una ciudad provinciana.
A pesar de que se nos dan todos los elementos de juicio, a través de flash back, la intriga permanece hasta el final.
Una película que ayuda a valorar la calidad de Forqué, a pesar que , ya en los finales de los sesenta y hasta el final realizó no pocas películas mediocres. De las 46 películas que hizo, hay al menos una docena que merecen verse también hoy.
Está contenida, mérito también, imagino, de la dirección de Forqué.
Además de ella todos los demás intérpretes están bien, en especial Enrique Diosdado y Alberto de Mendoza.
Una acertada ambientación, captándose de forma correcta el mundillo de una ciudad provinciana.
A pesar de que se nos dan todos los elementos de juicio, a través de flash back, la intriga permanece hasta el final.
Una película que ayuda a valorar la calidad de Forqué, a pesar que , ya en los finales de los sesenta y hasta el final realizó no pocas películas mediocres. De las 46 películas que hizo, hay al menos una docena que merecen verse también hoy.
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