Godfather of HarlemSerie
2019 

Chris Brancato (Creador), Paul Eckstein (Creador) ...
6.8
1,587
Serie de TV. Drama
Serie de TV (2019-2025). 4 temporadas, 40 episodios. Cuenta la historia del infame jefe del crimen Bumpy Johnson, quien a principios de la década de 1960 regresó de cumplir una condena de diez años de prisión, para encontrar el vecindario que una vez gobernó en ruinas. Con las calles controladas por la mafia italiana, Bumpy debe enfrentarse a la familia criminal Genovese para recuperar el control.
Un especial finalizará la serie.
Un especial finalizará la serie.
30 de octubre de 2019
30 de octubre de 2019
28 de 36 usuarios han encontrado esta crítica útil
Cuando Rudolph Giuliani, alcalde republicano de Nueva York, se propuso transformar la gran manzana, implementó una política que ha pasado a la posteridad como ”tolerancia cero”. Se trataba de una serie de medidas, de amplio espectro, que transformaron la ciudad. Hubo una reducción drástica de la delincuencia, los crímenes y otros delitos menores. Pasó a ser una de las grandes urbes más seguras del mundo, pese a que su política aún a día de hoy continua bajo el escrutinio de la controversia. Entre aquellas medidas, una era la de acabar con la endémica corrupción policial. Descentralizó la cadena de mando, brindó grandes poderes a los agentes, que pasaron a ostentar una remuneración nunca antes vista. Así de crudo. Pagarles mucho para evitar la tentación del soborno. La serie ‘El padrino de Harlem’, creada por Chris Brancato y Paul Eckstein, que emite HBO, no tiene a la corruptela policial entre sus elementos nucleares. Pero sin su concurso no se explica la repercusión y el ascenso de figuras como las de Ted Bundy (Forest Whitaker), sobre la que se basa la serie.
Mucho se ha escrito sobre la putrefacción que aquejaba a la policía de Nueva York. El director que mejor lo ha plasmado en el cine ha sido el gran Sidney Lumet, con títulos como ‘Serpico’ o ‘La noche cae sobre Manhattan’. En la primera lució Al Pacino una soberbia interpretación, haciendo de la integridad personal un valor imperecedero ante un ambiente de deshonestidad generalizada. En la segunda era Andy García como fiscal, quién se las tenía tiesas en un thriller de sombría complejidad.
La historia del mafioso Ted Bundy no puede entenderse sin la corrupción policial y de ciertas élites (políticas, religiosas, activistas) que conviven con actividades ilegales bajo la escusa del mal menor. O recurriendo directamente a las mismas, haciendo bueno aquello de que el fin sí justifica los medios. ‘El padrino de Harlem’ arranca con Bundy saliendo de la cárcel. Habiendo estado casi una década a la sombra, va a iniciar un tortuoso camino para recuperar el poder perdido. Lo más interesante de la propuesta radica en el entramado de intereses que se cuece a su alrededor. La etapa histórica en que transcurren los hechos atesora unas potencialidades que Brancato y Eckstein exprimen con soltura.
La lucha por los derechos civiles, el endémico problema racial, los clanes repartiéndose el jugoso pastel de los opiáceos y el juego, alternan en un baile de doble moral dónde la política, a lomos de una sociedad que vive el vértigo del cambio, actúa de manera camaleónica. Así figuras como Malcolm X (Nigél Thatch) y el congresista Powel (Giancarlo Esposito), cuecen entre bambalinas un menú no apto para estómagos delicados.
‘El padrino de Harlem’ atesora un lenguaje directo y explícito que le sienta muy bien, y en el que los subtextos apuntalan unas personalidades complejas, difíciles de etiquetar. El reparto es de lujo. Vemos al Forest Whitaker de las grandes ocasiones. De tez impenetrable, rara vez exterioriza sus sentimientos. Hay un retrato crudo, sin aliño de un vil criminal. Lástima que los actores que dan vida a la mafia italiana ( Vincent D’Onofrio, Chazz Palminteri y Paul Sorvino) estén en gran medida desaprovechados. No estamos ante una obra maestra. Pero sí frente a una serie más que digna.
Un consejo: véala en versión original.
Mucho se ha escrito sobre la putrefacción que aquejaba a la policía de Nueva York. El director que mejor lo ha plasmado en el cine ha sido el gran Sidney Lumet, con títulos como ‘Serpico’ o ‘La noche cae sobre Manhattan’. En la primera lució Al Pacino una soberbia interpretación, haciendo de la integridad personal un valor imperecedero ante un ambiente de deshonestidad generalizada. En la segunda era Andy García como fiscal, quién se las tenía tiesas en un thriller de sombría complejidad.
La historia del mafioso Ted Bundy no puede entenderse sin la corrupción policial y de ciertas élites (políticas, religiosas, activistas) que conviven con actividades ilegales bajo la escusa del mal menor. O recurriendo directamente a las mismas, haciendo bueno aquello de que el fin sí justifica los medios. ‘El padrino de Harlem’ arranca con Bundy saliendo de la cárcel. Habiendo estado casi una década a la sombra, va a iniciar un tortuoso camino para recuperar el poder perdido. Lo más interesante de la propuesta radica en el entramado de intereses que se cuece a su alrededor. La etapa histórica en que transcurren los hechos atesora unas potencialidades que Brancato y Eckstein exprimen con soltura.
La lucha por los derechos civiles, el endémico problema racial, los clanes repartiéndose el jugoso pastel de los opiáceos y el juego, alternan en un baile de doble moral dónde la política, a lomos de una sociedad que vive el vértigo del cambio, actúa de manera camaleónica. Así figuras como Malcolm X (Nigél Thatch) y el congresista Powel (Giancarlo Esposito), cuecen entre bambalinas un menú no apto para estómagos delicados.
‘El padrino de Harlem’ atesora un lenguaje directo y explícito que le sienta muy bien, y en el que los subtextos apuntalan unas personalidades complejas, difíciles de etiquetar. El reparto es de lujo. Vemos al Forest Whitaker de las grandes ocasiones. De tez impenetrable, rara vez exterioriza sus sentimientos. Hay un retrato crudo, sin aliño de un vil criminal. Lástima que los actores que dan vida a la mafia italiana ( Vincent D’Onofrio, Chazz Palminteri y Paul Sorvino) estén en gran medida desaprovechados. No estamos ante una obra maestra. Pero sí frente a una serie más que digna.
Un consejo: véala en versión original.
14 de mayo de 2020
14 de mayo de 2020
12 de 14 usuarios han encontrado esta crítica útil
La serie cuenta la historia de Bumpy Johnson, que ya apareciese en American Gángster de Ridley Scott. Presenta un reparto muy potente, en el que encontramos altibajos.
En general el desarrollo confirma la máxima de "el hombre nace sólo, vive sólo y muere sólo", pero obviamente con una orientación totalmente contraria a la deseada por Buda, basada en la idiosincrasia de aquella sociedad, por otro lado apasionante.
El personaje de Forrest Whitaker muestra la necesaria dicotomía con talento, ora entrañable cuando necesita, ora frío y despiadado hasta el punto que sorprende, como un felino agazapado. Notable interpretación.
Giancarlo Espósito confirma su capacidad camaleónica con una acertada mirada cínica, D`onofrio realiza otro papel solvente y Palminteri si que parece desaprovechado, en una historia que muestra correctamente las miserias y traiciones de aquellos que rigen los destinos de muchos.
En general se puede decir que luce una forma bien estructurada, en ocasiones con un brillo que no llega a emocionar y algunas pequeñas lagunas respecto al guión, que mantiene al espectador entretenido sin llegar a ser muy recomendable en comparación con otras series o películas del ramo.
En general el desarrollo confirma la máxima de "el hombre nace sólo, vive sólo y muere sólo", pero obviamente con una orientación totalmente contraria a la deseada por Buda, basada en la idiosincrasia de aquella sociedad, por otro lado apasionante.
El personaje de Forrest Whitaker muestra la necesaria dicotomía con talento, ora entrañable cuando necesita, ora frío y despiadado hasta el punto que sorprende, como un felino agazapado. Notable interpretación.
Giancarlo Espósito confirma su capacidad camaleónica con una acertada mirada cínica, D`onofrio realiza otro papel solvente y Palminteri si que parece desaprovechado, en una historia que muestra correctamente las miserias y traiciones de aquellos que rigen los destinos de muchos.
En general se puede decir que luce una forma bien estructurada, en ocasiones con un brillo que no llega a emocionar y algunas pequeñas lagunas respecto al guión, que mantiene al espectador entretenido sin llegar a ser muy recomendable en comparación con otras series o películas del ramo.
28 de mayo de 2021
28 de mayo de 2021
30 de 53 usuarios han encontrado esta crítica útil
Cuando una serie nos dice que es de ficción basada en hechos reales, mal vamos...
Esta serie nos cuenta la historia de uno de los mafiosos más importantes de Nueva York, Bumpey Johnson. No obstante esta serie no habla única y exclusivamente sobre la mafia en los años 60, lo cual es un arma de doble filo.
La mafia (tanto italiana como la negra) en esta década esta en primera línea, pero no es lo único, aparece también ligado a la figura de Malcolm X y la nación del islam y con el congresista Powell por la igualdad de derechos civiles. Esto es bueno o malo? Para mi es malo.
Con una serie que se llama "El padrino de Harlem" espero ver una serie de mafiosos, donde como subtrama podría entender que apareciesen otros temas que fueron coexistentes en la época. Sin embargo, en la serie estos temas forman parte de la trama principal. Ante esto considero que la serie debería haberse llamado Harlem a secas, de lo contrario estás vendiendo algo que no es.
Otro problema que tiene la serie es que esta basada en hechos reales pero es una historia de "ficción" esto se hace para no tener que ser necesariamente fiel a la historia original de Bumpey Johnson o de otros personajes principales o secundarios de la trama.
Un ejemplo imperdonable de esto, es que no aparece en la serie, Frank Lucas, el chófer de Johnson que acabaría sucediendole tras su muerte y que trabajó para el durante 15 años. En la serie no se le menciona en ningún momento y más tratándose de esta serie le guste o no a sus creadores como una especie de "precuela espiritual" de American Gángster que cuenta la historia de Frank Lucas.
La primera temporada es aceptable, tiene cosas que no me convencen del todo pero se deja ver. En cuanto a la segunda temporada, vais a encontrar un montón de movidas relacionadas con lo políticamente correcto (feminismo y minorías) que tira para atrás. Por mi parte, mi transito por esta serie ha concluido. Una verdadera lástima porque está Serie como Miniserie enfocada en la mafia hubiese triunfado mucho más a diferencia de como se ha enfocado.
Esta serie nos cuenta la historia de uno de los mafiosos más importantes de Nueva York, Bumpey Johnson. No obstante esta serie no habla única y exclusivamente sobre la mafia en los años 60, lo cual es un arma de doble filo.
La mafia (tanto italiana como la negra) en esta década esta en primera línea, pero no es lo único, aparece también ligado a la figura de Malcolm X y la nación del islam y con el congresista Powell por la igualdad de derechos civiles. Esto es bueno o malo? Para mi es malo.
Con una serie que se llama "El padrino de Harlem" espero ver una serie de mafiosos, donde como subtrama podría entender que apareciesen otros temas que fueron coexistentes en la época. Sin embargo, en la serie estos temas forman parte de la trama principal. Ante esto considero que la serie debería haberse llamado Harlem a secas, de lo contrario estás vendiendo algo que no es.
Otro problema que tiene la serie es que esta basada en hechos reales pero es una historia de "ficción" esto se hace para no tener que ser necesariamente fiel a la historia original de Bumpey Johnson o de otros personajes principales o secundarios de la trama.
Un ejemplo imperdonable de esto, es que no aparece en la serie, Frank Lucas, el chófer de Johnson que acabaría sucediendole tras su muerte y que trabajó para el durante 15 años. En la serie no se le menciona en ningún momento y más tratándose de esta serie le guste o no a sus creadores como una especie de "precuela espiritual" de American Gángster que cuenta la historia de Frank Lucas.
La primera temporada es aceptable, tiene cosas que no me convencen del todo pero se deja ver. En cuanto a la segunda temporada, vais a encontrar un montón de movidas relacionadas con lo políticamente correcto (feminismo y minorías) que tira para atrás. Por mi parte, mi transito por esta serie ha concluido. Una verdadera lástima porque está Serie como Miniserie enfocada en la mafia hubiese triunfado mucho más a diferencia de como se ha enfocado.
30 de abril de 2025
30 de abril de 2025
3 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
La serie empieza bien, hay buenas actuaciones, buena dirección y ambientación no está mal, pero se nota cierta carencia, no se siente uno inmerso en la época.
La serie va decayendo poco a poco, muy lentamente, casi de forma imperceptible, hasta llegar a su cuarta temporada donde esa caída se acentúa de forma clara.
En la 4ª ya no tiene esa esencia ni mucho menos.
Y es que quizás el personaje no de para tantos capítulos, en una serie de mafiosos donde ese elemento es el más flojo, algo imperdonable, pero lo disimula bien, pero claro, en la 4ª temporada ya ese disimulo no vale, y es donde se notan de golpe todas sus carencias.
La serie va decayendo poco a poco, muy lentamente, casi de forma imperceptible, hasta llegar a su cuarta temporada donde esa caída se acentúa de forma clara.
En la 4ª ya no tiene esa esencia ni mucho menos.
Y es que quizás el personaje no de para tantos capítulos, en una serie de mafiosos donde ese elemento es el más flojo, algo imperdonable, pero lo disimula bien, pero claro, en la 4ª temporada ya ese disimulo no vale, y es donde se notan de golpe todas sus carencias.
9 de julio de 2025
9 de julio de 2025
3 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
"El padrino de Harlem" (2019) fue una propuesta interesante, al menos durante sus dos primeras temporadas. Como ocurre con muchas series, a partir de la tercera hay una tendencia a la decadencia, y la continuidad narrativa se vuelve insostenible. La serie, que se basa parcialmente en hechos históricos pero también incluye elementos de ficción, necesita recurrir a recursos narrativos adicionales para estar a la altura del género. Lamentablemente, pierde fuerza y no logra brillar con intensidad. El género exige más violencia, sangre y un toque de picaresca, elementos que esta producción no ofrece.
Forest Whitaker está decentemente bien en el papel de mafioso, mientras que actores como Vincent D'Onofrio, Giancarlo Esposito, Lucy Fry, Nigel Thatch, Chazz Palminteri, Luis Guzmán, Paul Sorvino y Erik LaRay Harvey intentan dar color a la serie, pero solo logran "pintar sobre pintado": una buena pintura que cubre una mala base. En resumen, un reparto desaprovechado.
Las dos primeras temporadas son entretenidas; las siguientes resultan lentas, toscas y carentes de ideas. No aportan nada nuevo al género.
Forest Whitaker está decentemente bien en el papel de mafioso, mientras que actores como Vincent D'Onofrio, Giancarlo Esposito, Lucy Fry, Nigel Thatch, Chazz Palminteri, Luis Guzmán, Paul Sorvino y Erik LaRay Harvey intentan dar color a la serie, pero solo logran "pintar sobre pintado": una buena pintura que cubre una mala base. En resumen, un reparto desaprovechado.
Las dos primeras temporadas son entretenidas; las siguientes resultan lentas, toscas y carentes de ideas. No aportan nada nuevo al género.
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