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Caricias

Drama. Romance. Comedia Rodada en catalán, adaptación de la obra de Sergi Belbel sobre diversas historias de amor y desamor. La ciudad, inquieta, de noche. Asistimos a una ronda (discontinua) de once historias de personajes con diferentes relaciones: parejas, madre-hija, compañeros, hermanos, jóvenes-viejos, padre-hijo, amantes, padre-hija, madre-hijo... que no consiguen acariciarse (comunicarse, amarse). En la época actual, final de milenio. Situaciones ... [+]
Críticas 7
Críticas ordenadas por utilidad
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8
4 de abril de 2010
8 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil
11 personas.
11 personas sin identidad, sin nombre.
11 historias de gente fría, sin cariño, sin cariño para dar ni para recibir.
11 historias de soledad, de soledad impuesta.
11 historias de incomunicación.
1 noche.
1 Ciudad: Barcelona.
Ventura Pons rueda en 1996 esta adaptación de una novela. Una de sus mejores películas hasta la fecha (aunque tiene otras obras muy aceptables como “Anita no pierde el tren”, “Manjar de amor”, “Amigo amado” o “Morir o no”).
Caricias es la historia de unos personajes durante una sola noche. Son gente sin nombre, sin identidad. Son personas sin comunicación. Unos personajes que de igual manera ni han recibido cariño y tampoco lo transmiten a sus seres queridos (padres, madres, amantes, maridos).
Pons recurre a sus temas de siempre pero logra crear su obra más completa y compleja. Para ello elabora uno de sus mejores guiones. Un guión absurdo sin sentido, pero que nos cuenta todo a cerca de sus personajes.

Un reparto encabezado por algunos de sus musas tanto femeninos (Rosa María Sardá), como masculinos (Roger Comá) que realizan un buen trabajo que hacen de está una muy buena película.
No apta para depresivos o gente de bajón.
6
30 de agosto de 2009
6 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
He visto la película Caricias con interés desde el principio y aunque hay un buen elenco de actores y muy buena interpretación, creo que está desarrolada de una manera demasiado teatral con lo que resta interés como trabajo cinematográfico. Ventura Pons nos muestra una serie de personajes unidos más por el desamor que por el amor. A momentos cae en el histrionismo y la exageración y en algun otro momento consigue emocionar.

Caricias es una película coral que merece bien verla a pesar de sus momentos lentos y a veces tediosos, pero la interpretación de algunos de sus actores y la contemplación de la ciudad Condal junto a algunos planos del director hacen obligada su vision.
7
14 de junio de 2021
6 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
No dejo de meterle mano a la filmografía de Ventura Pons y no deja de sorprenderme lo mal valoradas que están cada una de las películas que entran por mis ojos. Incluso "Caricias", que es de las más vistas y de las mejores valoradas, es para mí mejor de lo que apunta la mayoría. Estamos en los años noventa y comparándolo con lo que se hacía entonces, aunque resulte inadecuado como recurso, creo que está a años luz de la línea de cine que se hacía.

Puede que su tendencia lingüística produzca dolor de cabeza a más de uno, ya ves, como si no estuviéramos hartos de ver películas en inglés subtituladas, japonesas o de vete a saber de dónde si hace falta. Pero claro, una película en catalán y rodada en Barcelona (pese a su evidente aspecto teatral) echa para atrás a cierto sector. Por lo visto hay una versión en castellano, pero lo que no se puede cambiar es el origen del propio Ventura Pons, y eso escuece.

En todo caso la película es buena, es original, puede que las once historias no sean todas perfectas, existe una asimetría de la misma manera que existen gustos y filias. Una noche plagada de seres infelices, una noche de ausencias y carencias, de dolor y lágrimas. Pero al menos no es un drama de esos que duelen, tal vez porque no nos da tiempo a que nos atrape nadie por la brevedad de sus capítulos.

Ventura Pons mola, mucho más de lo que dicen.
6
31 de julio de 2020 2 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
Desde la ciudad nerviosa.
Ataque verbal con olor a semen y ensalada tropical.
Está bien. Historia por relevos; cuenta la tuya que ahora voy yo con la mía.
Lo feo, lo que no se dice, la lucha, hacerse daño, agredir y defenderse, herirse.
Animales dañados y acorralados, en mal estado, que llenos de miedo, rabia y desesperación golpean y se protegen.
Por este orden: David Selvas, Laura Conejero, Julieta Serrano, Monserrat Salvador, Agustín González, Naim Thomas (sí, el de OT1), Sergi López, Merce Pons, Jordi Dauder, Roger Coma y Rosa María Sardá. Algunos están muy bien, los más jóvenes no tanto. Once cuentos y una caricia.
Negrura, dolor. Brillantez. Se saca partido a los diálogos; una artificiosidad crispada, tensa; saltan chispas de sarcasmo.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Violencia doméstica (reparte él tanto como ella; hoy supongo que no se podría contar de esta manera, ella solo podría ser víctima); recuerdos, nostalgia y homosexualidad femenina; enfermedad terminal, traición fraternal y vagabundeo; niñato en la noche, robo, saqueo; pederastia (o no, es un adolescente ya talludito y él se ofrece; otra escena, imagino, que hoy habría que eliminar antes de que se te coma la censura omnímoda), coche, baño, incesto (o sí, eso parece); fetidez y desgracia; odio al padre por un pescado; homosexualidad masculina se supone que un poco de pago con espejo y ya somos cuatro, o tres si me quito de en medio; madre adolorida y desagradecida que sin escrúpulos la condenada y muy necesitada sisa; y, finalmente, estalla el universal y necesario amor que nos arropa, consuela y reconcilia con la puta vida, después de tanta mala agonía, chaparrón que dulcifica.
Se juega a la provocación, a lo no timorato; se pretende estirar la habitualmente pacata realidad, destrozarla un poco, que con los pedazos rotos se construya algo más bueno, lo cual es estupendo.
Pero dentro de una convencionalidad (formal: estructura clara, sin fisuras, que se repite; y de contenido: modelo dramático obsesivo que se va reduplicando; un personaje zahiere y el otro responde, aunque no sea siempre de la misma forma y, obviamente, tenga sus matices) que acomoda y que permite que el fuerte material no se les vaya de las manos; y eso está bien, pero también puede ser un poco malo, limita un tanto, achata la saludable propuesta, la lima y hace que no duela demasiado.
Teatro filmado. Intento de que sea cinematográfico. Bastante logrado, no del todo, claro.
Me lo quedo.
4
23 de abril de 2010
5 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil
Basada en la obra de Sergi Belbel, quien también se ha encargado del guión para su traslación fílmica, Caricias nos relata varias historias de (des)amor y relaciones familiares. Ventura Pons filma la película casi de manera experimental, es decir, más que una película se podría decir que estamos viendo una obra de teatro, con pocos decorados y con la curiosidad de que en pantalla siempre tenemos a dos actores interactuando, siendo uno de ello el encargado de servir como enlace para la escena siguiente, y así sucesivamente hasta cerrar el círculo.

Las historias se tornan crudas e incluso en ocasiones crueles, con historias dramáticas de odio y animadversiones varias. Por pantalla desfilan parejas que se detestan hasta el punto de llegar al maltrato físico (David Selvas y Laura Conejero), familias desestructuradas (Sergi López y Naim Thomas) o amantes ocasionales (Jordi Dauder y Roger Coma). Además, existe poco humor, pero el que hace acto de presencia se podría decir que es más satírico o negro que otra cosa (ver la escena de la bañera), dando poca tregua al espectador.

Los actores hacen un trabajo correcto, si bien, aunque ninguno destaque especialmente se nota que intentan sacar partido a un guión que se nutre sobremanera de los diálogos. Ello es (nuevamente) una muestra del evidente origen teatral del relato. De todas maneras ello también es un punto negro dentro de la película, me refiero a la vacuidad de dichos diálogos y la sensación que provocan de no llevarnos a ninguna parte, que se esfuerzan en sonar contundentes y terminan resultando redundantes. Ello se torna en un problema puesto que deberían ser el pilar básico de una producción de estas características, deviniendo el acabado de forma irregular y sólo parcialmente interesante.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Sirva como buena muestra de diálogos poco afortunados la escena que comparte Sergi López con Mercé Pons, en la que interpretan a unos amantes. Dichos diálogos se basan en la ruptura de la relación y el personaje de López se pasa casi toda la escena hablando sobre el horrible olor de la entrepierna de ella, causando sopor e incluso vergüenza ajena.
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