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The Kawai Complex Guide to Manors and Hostel BehaviorSerieAnimación

Serie de TV. Animación. Comedia Serie de TV (2014). 12 episodios. Usa, un estudiante de secundaria que aspira a comenzar un estilo de vida de soltero, se muda a un apartamento nuevo, solo para descubrir que no sólo comparte una habitacion con un compañero de cuarto pervertido que tiene una obsesion para las niñas menores de edad, sino tambien que otra chica, Ritsu, un amor a primera vista, que vive en el mismo edificio. (FILMAFFINITY)
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8
28 de agosto de 2015 1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Bokura wa Minna Kawaisou (Kawaisou a partir de ahora) es un anime extremadamente recomendable por varios motivos y especialmente reseñable por su gran calidad en todos los aspectos. Sorprendente, teniendo en cuenta que es muy poco popular en un género - la comedia - donde los mastodontes del mercado no destacan precisamente por estar bien cuidados.

Trama (7/10)
La historia se centra en torno a Usa-kun, un "perdedor" que se enamora a primera vista de una chica bastante raruna en la biblioteca de su colegio, con la que convenientemente compartirá residencia este curso. Su mala suerte y poca costumbre al tratar con las mujeres será el hecho que propiciará las muy divertidas situaciones en las que a menudo se involucrará sólo por gustarle más a dicha chica.
Mencion aparte y bien resaltada merecen los personajes secundarios, compañeros de residencia de ambos dos estudiantes, que aportan muchísimo contenido y diversión a la trama y, más adelante, proporcionará un significado de gran valor al conjunto.

Personajes (8/10)
Curiosamente el personaje principal es el menos elaborado y más estereotipado. El resto, incluyendo a Ritsu (la chica) y al resto de compañeros de residencia, son personajes maravillosamente construidos y ciertamente únicos. Son realmente divertidos y a pesar de que el género se lo suele permitir, no son planos ni carecen de evolución durante la trama, sino que se desarrollan tanto ellos como sus relaciones interpersonales.
No son de diez, sin embargo, porque a pesar de evolucionar se toman la libertad de recalcar sus fallas -dejando en entredicho la trama- para provocar alguna risa, que para el capítulo 9 (de 12 + OVA) ya tendremos demasiado repetidas y serán poco interesantes.

Originalidad (6/10)
No esperaba excesiva originalidad de un anime cómico centrado en el romance y las tradiciones japonesas, y así ha sido. Kawaisou aporta poco o nada al género, aunque sin duda aprende de los errores. No abusa de la ridiculez, siendo quizá menos ambicioso que los exitosos -ya veremos si buenos- Bo Bo Bo o Nichijou; pero si que hace buen y agradable uso de ella para hacernos reir. En cierto modo, la trama y los temas principales impiden la originalidad, en mi opinión.

Calidad artística (9/10)
El dibujo y la banda sonora son de una grandiosa calidad y el opening se encuentra entre mis favoritos, siendo sinceros. Es quizá lo que mayor calidad aporta a Kawaisou y es lo que me hace pensar que fue producida con gran cariño y cuidado. Y no solo son hermosos, sino que se adaptan de forma perfecta al género y a la situación concretas, cosa que no es moco de pavo en una producción que presentará ambas comedia y tragedia encadenadas cada breves minutos. Un aplauso.
No recibe un 10 únicamente por la falta de originalidad en ciertos aspectos, pero se acerca a la obra maestra.

Le doy un 7/8 general a Kawaisou, mientras que a animes más simples o simplemente menos elaborados les he dado un 8 o 9 y es quizá por un par de motivos que considero esenciales. En primer lugar, porque los primeros capítulos -he aquí una recomendación a los que vayan a verlo por primera vez- no enganchan en absoluto y no son de recibo en relación a lo bien que se estructura la serie en torno al cap. 4. En segundo lugar, porque Kawaisou carece de ningún tipo de ambición, y eso es algo que valoro incluso demasiado: simplemente se limita a hacernos reir, pero aunque los personajes son buenos y te identificarías con ellos, parece que la propia producción te está incitando a olvidarlos. Pese a lo malo que me pueda parecer "Mirai Nikki", nunca olvidaré a Gasai Yuno. Pero ríete si me acordaré, no ya dentro de un año, sino dentro de un mes o dos, del nombre de este anime que quizá pudo haber sido mucho más, pero que se queda un poco a medias.

Como Usa-kun.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Si hay segunda temporada va a ser un truño.
4
21 de agosto de 2023 Sé el primero en valorar esta crítica
Mientras disfrutaba de las exitosas publicaciones de su serie de comedia escolar "Love Lab", la escritora independiente reciclada en artista manga Ruri Miyahara decidió crear algo diferente de sus trabajos típicos en formato "cuatro viñetas", y el editor de la popular revista Shonen Gahosha la contrata con ese propósito, el de una historia más elaborada; para ella significó el mayor paso comercial de su carrera.
Inspirada por el clásico manga de Rumiko Takahashi "Maison Ikkoku", "Bokura wa Minna Kawaiso" se empieza a publicar en 2.010 y relata las experiencias de un grupo de personas lejos del ambiente escolar (algo original, por fin) en una ciudad que ella modela como su Gifu natal, considerándola así una de sus obras más personales.

Pero va a un ritmo lento. En cuatro años sólo aparecen cuatro volúmenes, y entonces se anuncia la producción para su versión anime, encargada a Shigeyuki Miya, un veterano diseñador artístico, creador de storyboards y director de la estrenada un año antes "Blood Lad", a quien le encantó lo atractivo del argumento y los personajes; no pierde, aun así, su condición de dar publicidad al manga, que proseguiría cuatro años más. Atractivo según se mire, de hecho la serie da comienzo entre las paredes de un instituto, que visitaremos de vez en cuando, y el tema central es el romance poco halagüeño entre dos compañeros de opuestos caracteres.
Muy original no es. Curiosa e irónicamente lo más estereotipado que aquí hallamos son estos Ritsu y Kazunari, quien ni siquiera existía cuando Miyahara empezó a crear la historia, sino que se añadió de manera casi forzada tras considerar a la chica, verdadera protagonista, "un personaje demasiado inexpresivo y poco interesante". Tal vez esa sea la razón de estar tan sujeto a los clichés del "shojo": el ejemplo de estudiante poco decidido, paranoico, blando, fracasado, sólo con un interés en la cabeza (un romance) y, cómo no, amable con todo el mundo.

El atractivo lo forma el universo a su alrededor, el cual, gracias al magnífico diseño artístico de Mayuzumi Masaki, se presenta en un derroche visual que inunda la pantalla de luz constante y colores vivos, apreciándose la influencia del estilo de Makoto Shinkai (esos azules, verdes y naranjas tan singulares). La trama y el escenario, efectivamente heredados de "Maison Ikkoku", une a los jóvenes y otras tres personas (sin contar a Sumiko, anciana casera del lugar) bajo un mismo techo donde, capítulo tras capítulo, habrán de compartir las vicisitudes de su cotidianidad; el punto clave es que todos ellos están marcados por sus personalidades desordenadas, inestables, casi anti-sociales, y existencias en mayor o menor medida fracasadas.
En eso se basa "Kawaiso", en compartir los momentos, las ilusiones, tragedias y secretos de otros sin importar las diferencias ni los gustos personales; sin importar los desvíos sadomasoquistas del paria Shirosaki, los ataques de ira de la solitaria e insatisfecha Mayumi, la afición por la manipulación emocional de la engañosa Sayaka o la timidez y miedo a las relaciones de la propia Ritsu. Las interacciones son lúcidas, los diálogos ágiles y frescos y el humor un festival absurdo desplegado en situaciones cotidianas más o menos realistas o pasajes algo increíbles (Chinatsu, una niña enamorada de Shirosaki (¿?) ).

Los fallos de esta serie empiezan por su incapacidad de hacer evolucionar a los personajes; el ir descubriendo detalles sobre sus problemas personales, su pasado o que se vayan abriendo emocionalmente a sus compañeros de posada no implica una evolución real. La historia (en el anime) termina como empezó, con todos manteniendo intactas sus personalidades, sin grandes cambios (salvo tal vez Ritsu)...y el mayor escollo es la existencia de Sayaka y Mayumi, intrascendentes y desagradables personajes cuyas molestas intervenciones no sólo ralentizan el ritmo de cada capítulo, sino un posible avance entre Ritsu y el subnormal de Kazunari (por si no fuera suficiente ya con su eterna indecisión).
Incluso la autora confesó recibir cartas de fans quejándose de las continuas interrupciones en la relación de los dos chicos. Razones no les faltaban. Kazunari se convierte, además, en víctima de otro elemento que perjudica mucho a "Kawaiso", y es el humor, que nunca toma el camino fácil de la sexualización vulgar, gracias a Dios, pero la alternativa es otro cliché, clásico y ofensivo, del anime para adolescentes: la constante creencia de que infligir humillación o maltrato físico en personajes masculinos tiene que ser divertido mientras se elogia, por el contrario, la fuerza o lucidez de los femeninos.

Podría justificarse el hecho de que la obra es creación de una mujer, sin embargo este síntoma, terrible, inunda la comedia romántica del manga/anime independientemente del sexo del autor; por culpa de eso el 80% de los "gags" se basan en dejar por los suelos a los pobres Kazunari y Shirosaki, cuyas descripciones tampoco son precisamente las mejores si el objetivo es simpatizar con ellos, y el porcentaje restante se empeña en crear situaciones cómicas a un nivel de estupidez y gratuidad (la búsqueda de un cienpiés por la posada (¡¿?!) ) que, de nuevo, vuelven a solapar lo más importante de la serie.
Y es ese amor a todas luces imposible de los estudiantes que sí se irá desarrollando en el manga, donde de paso aparecerán muchos más personajes secundarios. ¿Cómo se las arregló Miyahara para que esos secundarios resultasen más elaborados e interesantes que su pareja protagonista?
Una lástima, aunque "Kawaiso" tuvo su público, claro, esencialmente los fanáticos de la obra original, la cual ha superado ya los tres millones de ventas en Japón.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Para subrayar la bajeza de la condición masculina según la autora hay una escena, clave, donde Sayaka y Mayumi intervienen en las crueles burlas a Kazunari por parte de los amigos de una antigua compañera de instituto, en un restaurante de estilo tradicional donde éste ha empezado a trabajar.

Ambas entran en la habitación y representan con él una función ridícula de mimos y cariños para provocar los celos de los imbéciles abusadores. Sí, parece que le defienden...pero atención porque sólo le protegen cual posesión que únicamente ellas pueden manipular o maltratar.
¿Por qué? Porque jamás le defienden una vez regresan a la posada, de hecho seguirán burlándose de él y tratándole cual despojo humano. Lo que esconde ese instante engañoso es mucho más siniestro que lo pretende hacer creer al espectador; Miyahara fue muy poco sutil con respecto a esto y su cinismo es bastante repelente...
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