Críticas ordenadas por utilidad
Movie added to list
Movie removed from list
An error occurred
Documental
2014Documental, Intervenciones de: Paco de Lucía, Camarón de la Isla ...
9
8 de marzo de 2015
8 de marzo de 2015
5 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
No toco instrumento alguno. Disfruto de la música como cualquier persona. No simpatizo con los lugares comunes de la cultura gitana. Estos son mis antecedentes, tintados de cierta aversión hacia determinadas formas de expresión de la comunidad gitana.
Francisco Sánchez Varela nos muestra la vida de un genio de una forma lineal, desde su vida de niñez hasta su inesperado fallecimiento, que irrumpe en el documental dejándolo inconcluso, al menos en la forma que se había previsto inicialmente. El propio Paco de Lucía nos va mostrando las claves de su vida como músico con intervenciones de otros artistas que trabajaron con él algunas de ellas recogidas de forma expresa para la elaboración del documental y otras capturadas de los archivos.
Y Paco de Lucía nos va contando sus dudas de artista, su introversión y de cómo la guitarra le ha ayudado a forjar a la persona y al genio. En cuanto a su formato el documental me parece excelente, con fotografías y grabaciones de archivo bien incorporadas a la narración y con detalles de los momentos esenciales de su discografía. Y sin embargo, advierto al ver el documental que el protagonista no es otro que la guitarra cuyo sonido lo llena todo y deja las palabras muy cortas para expresar el ritmo y la armonía que despliega el instrumento en manos de Paco.
Y mediado el documental escucho a Santana, a Mclaughlin -si se escribe de esa forma-, a Chick Corea y me olvido de sus raíces gitanas y solo veo a un trabajador incansable, a un ser solitario, a un artista con sus dudas, a un buscador de nuevas formas de expresión, a un perfeccionista, al compositor, al genio.
Francisco Sánchez Varela nos muestra la vida de un genio de una forma lineal, desde su vida de niñez hasta su inesperado fallecimiento, que irrumpe en el documental dejándolo inconcluso, al menos en la forma que se había previsto inicialmente. El propio Paco de Lucía nos va mostrando las claves de su vida como músico con intervenciones de otros artistas que trabajaron con él algunas de ellas recogidas de forma expresa para la elaboración del documental y otras capturadas de los archivos.
Y Paco de Lucía nos va contando sus dudas de artista, su introversión y de cómo la guitarra le ha ayudado a forjar a la persona y al genio. En cuanto a su formato el documental me parece excelente, con fotografías y grabaciones de archivo bien incorporadas a la narración y con detalles de los momentos esenciales de su discografía. Y sin embargo, advierto al ver el documental que el protagonista no es otro que la guitarra cuyo sonido lo llena todo y deja las palabras muy cortas para expresar el ritmo y la armonía que despliega el instrumento en manos de Paco.
Y mediado el documental escucho a Santana, a Mclaughlin -si se escribe de esa forma-, a Chick Corea y me olvido de sus raíces gitanas y solo veo a un trabajador incansable, a un ser solitario, a un artista con sus dudas, a un buscador de nuevas formas de expresión, a un perfeccionista, al compositor, al genio.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Señalo varios extractos de la narración del propio Paco.
Cuenta en el documental que cuando ganó los dos primeros millones y vio que no empleó el dinero en los demás dejó de llamarse a sí mismo comunista. Así era la fortaleza de sus convicciones.
Paco nos relata como en sus primeros contactos con el Jazz le preguntó a un músico con el que ya había tocado ante el público cómo tendría que hacer para improvisar. Y este le tomó a broma pues no lo creía capaz de desconocer semejante cosa tras sus actuaciones. Y Paco le agarra del brazo y le dice que se va a volver loco si no se lo dice. Y Paco nos cuenta cómo le enseñó algo que todos creían que ya sabía. Así era la humildad del artista.
Cuenta en el documental que cuando ganó los dos primeros millones y vio que no empleó el dinero en los demás dejó de llamarse a sí mismo comunista. Así era la fortaleza de sus convicciones.
Paco nos relata como en sus primeros contactos con el Jazz le preguntó a un músico con el que ya había tocado ante el público cómo tendría que hacer para improvisar. Y este le tomó a broma pues no lo creía capaz de desconocer semejante cosa tras sus actuaciones. Y Paco le agarra del brazo y le dice que se va a volver loco si no se lo dice. Y Paco nos cuenta cómo le enseñó algo que todos creían que ya sabía. Así era la humildad del artista.
6
4 de marzo de 2015
4 de marzo de 2015
3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
Mi segunda crítica en filmaffinity. Al parecer me voy especializando en ofrecer comentarios en donde nadie ha escrito nada. Digamos que soy la cola del ratón de los críticos de cine pero en plan monopolio. O me leen o se quedan sin saber nada. En algún lugar tenía que posicionarme…
Empiezo por preguntarme si casi cualquier tipo de comentario sobre el subgénero documental debe ser tenido en cuenta como spoiler. O incluso si puede hablarse propiamente de spoiler cuando estamos hablando de este tipo de cine. Como no es momento este para afrontar dudas, me voy directamente a la sección inferior.
Empiezo por preguntarme si casi cualquier tipo de comentario sobre el subgénero documental debe ser tenido en cuenta como spoiler. O incluso si puede hablarse propiamente de spoiler cuando estamos hablando de este tipo de cine. Como no es momento este para afrontar dudas, me voy directamente a la sección inferior.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Las declaraciones de varios ecologistas arrepentidos que han cambiado su posición acerca del uso de la energía nuclear sirven de guía al documental. Así que estos señores van poco a poco mostrando las ventajas de esta fuente energética, único aliado posible para doblegar el uso desaforado de los combustibles fósiles, que constituyen el eje del mal del mix energético.
Pero es a la hora de poner en evidencia la mala prensa de la energía nuclear donde el documental consume la mayor parte de su tiempo, y a veces de un modo efectivo. Una parte del metraje se dedica a seguir a nuestros ecologistas en diversos lugares del planeta contador geiger en mano (eso supongo, pues nada de ese aparatito y la forma de medir la radiación se explican con detalle) midiendo la radiación ambiental. De entre estos lugares obviamente dos son visita obligada, los alrededores de las centrales nucleares de Chernóbil y Fukushima en donde se han registrado los dos escapes nucleares de mayor grado hasta la fecha. Sorprende ver cómo el contador ofrece tanta radiación en esos sitios, a los que en principio nunca iríamos, como en la cocina de casa mientras que en una playa del Brasil donde niños juegan y otros se entierran en la arena, el contador geiger ofrece niveles casi prohibitivos de radiación debido a la presencia de un mineral radioactivo abundante de la zona.
Y el documental explica que la central de Chernóbil no tenía las más elementales medidas de seguridad nuclear pues ni siquiera el núcleo de la central estaba guardado en un cofre de hormigón cuando hoy en día las centrales nucleares que se han construido más recientemente se hubiesen apagado solas –sin necesidad de intervención humana- ante cualquier incidente que hubiese llevado a ebullición del núcleo. Y no digamos nada de las centrales de cuarta generación que utilizan como combustibles básicos los residuos de centrales nucleares más antiguas y que, por tanto, sirven como mecanismos de reciclaje de residuos. Como en la actualidad lo que se está reciclando como combustible de las nucleares las viejas ojivas nucleares de los estados que inutilizan sus proyectiles. Y hablando de residuos, al parecer estos en la actualidad no ocuparían más que la superficie de un campo de fútbol siendo una pequeña parte del mismo residuo potencialmente dañino a muy largo plazo.
Y frente a estos argumentos se confronta el imperio de los combustibles fósiles que constituyen más del 75 por 100 de nuestra fuente energética y que producen muertes por doquier o la debilidad de las fuentes renovables, pues todas ellas necesitan al menos de gas natural cuando el viento no sopla o el sol se oculta.
Al final la impresión que queda es el sesgo intencionado del documental dirigido a defender la energía nuclear, y si realmente es posible vivir en un mundo autorreciclado donde reine exclusivamente la energía del mar, del viento, de las mareas, de la tierra y del sol y hasta qué punto el efecto invernadero es tan dañino para nuestro futuro. Pero ninguna de estas cuestiones se han planetado.
¿Saben cuántas muertes están directamente relacionadas con el desastre de Chernóbil?, treinta y una. Y con todo el revuelo mediático del desastre nuclear en Japón, allí de momento no ha habido ninguna defunción. Compárese esta cifra con los muertos del Katrina o las 26.000 personas que fallecieron inmediatamente después al reventar una presa en China… Para pensárselo un poco más.
Pero es a la hora de poner en evidencia la mala prensa de la energía nuclear donde el documental consume la mayor parte de su tiempo, y a veces de un modo efectivo. Una parte del metraje se dedica a seguir a nuestros ecologistas en diversos lugares del planeta contador geiger en mano (eso supongo, pues nada de ese aparatito y la forma de medir la radiación se explican con detalle) midiendo la radiación ambiental. De entre estos lugares obviamente dos son visita obligada, los alrededores de las centrales nucleares de Chernóbil y Fukushima en donde se han registrado los dos escapes nucleares de mayor grado hasta la fecha. Sorprende ver cómo el contador ofrece tanta radiación en esos sitios, a los que en principio nunca iríamos, como en la cocina de casa mientras que en una playa del Brasil donde niños juegan y otros se entierran en la arena, el contador geiger ofrece niveles casi prohibitivos de radiación debido a la presencia de un mineral radioactivo abundante de la zona.
Y el documental explica que la central de Chernóbil no tenía las más elementales medidas de seguridad nuclear pues ni siquiera el núcleo de la central estaba guardado en un cofre de hormigón cuando hoy en día las centrales nucleares que se han construido más recientemente se hubiesen apagado solas –sin necesidad de intervención humana- ante cualquier incidente que hubiese llevado a ebullición del núcleo. Y no digamos nada de las centrales de cuarta generación que utilizan como combustibles básicos los residuos de centrales nucleares más antiguas y que, por tanto, sirven como mecanismos de reciclaje de residuos. Como en la actualidad lo que se está reciclando como combustible de las nucleares las viejas ojivas nucleares de los estados que inutilizan sus proyectiles. Y hablando de residuos, al parecer estos en la actualidad no ocuparían más que la superficie de un campo de fútbol siendo una pequeña parte del mismo residuo potencialmente dañino a muy largo plazo.
Y frente a estos argumentos se confronta el imperio de los combustibles fósiles que constituyen más del 75 por 100 de nuestra fuente energética y que producen muertes por doquier o la debilidad de las fuentes renovables, pues todas ellas necesitan al menos de gas natural cuando el viento no sopla o el sol se oculta.
Al final la impresión que queda es el sesgo intencionado del documental dirigido a defender la energía nuclear, y si realmente es posible vivir en un mundo autorreciclado donde reine exclusivamente la energía del mar, del viento, de las mareas, de la tierra y del sol y hasta qué punto el efecto invernadero es tan dañino para nuestro futuro. Pero ninguna de estas cuestiones se han planetado.
¿Saben cuántas muertes están directamente relacionadas con el desastre de Chernóbil?, treinta y una. Y con todo el revuelo mediático del desastre nuclear en Japón, allí de momento no ha habido ninguna defunción. Compárese esta cifra con los muertos del Katrina o las 26.000 personas que fallecieron inmediatamente después al reventar una presa en China… Para pensárselo un poco más.
7
3 de septiembre de 2014
3 de septiembre de 2014
3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
Mi primera crítica de una película, quizá la última. Lo hago porque esta no se merece el vacío de opiniones.
Cole es una historia de mundos encontrados, campo vs ciudad, familia pobre y desestructurada vs familia rica y perfecta, personas que luchan vs las que no tienen nada por qué luchar porque lo tienen todo. Pero Cole es sobre todo una historia de amor. Como otra cualquiera salvo que esta tiene gancho. El de sus dos personajes principales, Cole y Serafina.
Véanla por el glamour de la pareja, y por esas canciones country que acompañan las transiciones entre campo y ciudad de nuestro personaje, y por la madre de Cole que vigila el mundo con sus ojos perdidos, y por ese primer beso en el medio del camino...
Cole es una historia de mundos encontrados, campo vs ciudad, familia pobre y desestructurada vs familia rica y perfecta, personas que luchan vs las que no tienen nada por qué luchar porque lo tienen todo. Pero Cole es sobre todo una historia de amor. Como otra cualquiera salvo que esta tiene gancho. El de sus dos personajes principales, Cole y Serafina.
Véanla por el glamour de la pareja, y por esas canciones country que acompañan las transiciones entre campo y ciudad de nuestro personaje, y por la madre de Cole que vigila el mundo con sus ojos perdidos, y por ese primer beso en el medio del camino...
Más sobre blunsburibarton
Cancelar
Limpiar
Aplicar
Filters & Sorts
You can change filter options and sorts from here
US
Canadá
México
UK
Irlanda
Australia
Argentina
Chile
Colombia
Uruguay
Paraguay
Perú
Ecuador
Venezuela
Costa Rica
Honduras
Guatemala
Bolivia
Rep. Dominicana



