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Rusia Rusia · Stalingrado
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Voto de Ferdydurke:
6
Voto de Ferdydurke:
6
Drama En una casa vacía de su familia, Ramon, un poeta, recuerda el último día en la vida de su maestro Max Estrella: la última vez que salió con su amigo don Latino de Hispalis, su conversación con un ministro y su cena con Rubén Darío. (FILMAFFINITY)
12 de junio de 2016 3 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
Adaptación esmerada de un clásico mayor de nuestras letras del gran Valle.
Endiabladamente densa. Alusiones políticas, históricas y literarias en abigarrada algarabía y feliz promiscuidad, como de fiesta mayor o bacanal a ultranza.
Humor y tragedia. Miseria y espanto. Denuncia y lirismo. Esperpento. Una orgía de la palabra castellana.
Las últimas horas de Max Estrella. El poeta maldito. Con su escudero, Don Latino. De la tasca a la cárcel a la revuelta al periódico a la calle a la risa y al dolor de una España imposible, siempre presente, querida y sentida, como un cáncer terminal o una parodia grotesca y jotera, carnaval sin fin, horror a granel y sin medida, pero sin ponerse estupendos tampoco, de manera bufa y embarrada, sin altos vuelos, más a la pata la llana, acanalladamente.
Un ministro comprensivo, un preso catalán, unos modernistas procaces y Rubén como el vate definitivo de verbo fecundo y alquímico.
Rabal y Agustín, Paco y González. Pareja inmensa. Cómicos de la legua y de la vida. Acompañados por innumerables aciertos y caras conocidas de lo más granado: José Vivo, Riaza, Pardo, de Andrés,...
No es teatro, se pierde fulgor, esencialidad y misterio. Es una versión más prosaica y de andar por casa, más chusca y estrepitosa, más contumaz y mamotreto. Pero es cita importante, de guardar, se debe escuchar con la boca abierta y el alma en vilo o cerrado puño.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Es el eureka de unos majaderos y la agonía luminosa de un calvatrueno que como la corza herida sufre el dolor de un mal sueño y sabe que en España escribir es colorín, pingajo y hambre.
Nada.
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