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Rusia Rusia · Stalingrado
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Voto de Ferdydurke:
6
Voto de Ferdydurke:
6
Drama Frederick Manion (Ben Gazzara), un teniente del ejército, asesina fríamente al presunto violador de su mujer (Lee Remick). Ella contrata como abogado defensor a Paul Biegler (James Stewart), un honrado hombre de leyes. Durante el juicio se reflejarán todo tipo de emociones y pasiones, desde los celos a la rabia. Uno de los dramas judiciales más famosos de la historia del cine. (FILMAFFINITY)
30 de septiembre de 2020
3 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil
Faja. Macho. Bragas jajaja. Impulso irresistible. Putón verbenero. Calentón es graciosa la traducción.
La realidad entera es un chiste malo y esta película, por si alguien todavía lo dudaba, con generosas pruebas lo demuestra, de diversas maneras, en el fondo y en la forma, a tumba abierta, siempre del más negro infierno la puerta abierta.
Y de paso, que nunca está mal ni es tarde o sobra, se caga en la sacrosanta justicia, norteamericana en este endiablado caso, vale para todas, el resto van seguidas, en rodada, unidas a la misma cordada, en su pomposa inutilidad, en su aire de circo o teatro de variedades para frikis, barraca de feria con ridículas ínfulas, llena de monstruos y engendros, de actores sobreactuados haciendo el indio; un espectáculo de medio pelo, pavoroso, preñado de estrambote; un entretenimiento burdo que no sirve absolutamente para nada, a lo sumo, y es pedir mucho, para pasar el rato si estás muy aburrido o se te ha escapado el gato, y finalmente para que parezca que hay algún tipo de orden en el mundo, cuando es claro que todo está regido por un siniestro disparate, a más reglas, mayor caos, más se demuestra que todo está manga por hombro.
James Stewart & Lee Remick
(A partir de aquí es posible que haya algún spoiler, no lo tengo muy claro, diría que no, pero lo dejo en manos más sabias que las mías, el jurado popular decidirá)
La cosa es palmaria, evidente, nítida, muy cristalina, te puedes bañar en sus aguas; ella se insinuaba, con todos, hasta con el casto y puro de Jimmy, qué vergüenza, qué fresca, qué poco seria y nada respetuosa, se liaba o acostaba con cualquiera, si la cosa se tercia, le daba igual ocho que ochenta, el marido se encelaba y la hostiaba, y tanto fue el cántaro a la fuente que al final tuvo que matar a ese cabestro, cutre exboxeador, al primer idiota que pasaba por allí, para cerrar por todo lo alto la macabra, grotesca fiesta. O si peor me lo pones, era todo un juego permitido y provocado por todos para acabar siempre en orgía levantisca y muy enhiesta, se les fue de las manos y acabaron como el rosario de la aurora. Aunque en realidad es lo de menos todo eso, si la violó o no, si el marido los pilló mientras estaban follando o era solo un voyeur que se masturbaba mirando, si se enfadó o disfrutó, si ella se resistió y por eso fue golpeada o si fue el militar después el que la atacó tan despechado, o si fue todo pactado, si hubo algún placer en todo ello o solo tormento, si fue espontáneo todo aquello o estaba planeado muy de antemano, si eran sádicos, masoquistas, si había dinero por medio o solo juego, es todo, tanto, lo de menos, bagatelas para un asesinato, daños colaterales, detalles sin importancia, el esquema está claro, meridiano, y es el más arriba señalado. Eso cuenta esta película de aquella manera, a la broma y la joda, ríendo pero como en serio, para que el personal no se eche las manos a la cabeza y después pueda echar la siesta, que mañana hay que trabajar y las tiendas están abiertas.
James Stewart & Ben Gazzara
Todo lo demás es relleno, triste cuento, hay que engordar el pavo para el día de acción de gracias o lo que sobre mejor tal vez para navidad.
También se chotean con mucha guasa de la psiquiatría, lo cual nos alegra el alma a los más locos, esa chufla, la risión, dime una cosa y su contrario que todo me vale, las mismas supinas idioteces con diferentes collares.
Es una película fuerte, bien tensada, de tono medio y calidad en su apostura, con buenos trajes va vestida, con sentido del humor y buenos diálogos, pero lo que cuenta está muy visto y es pueril aparentemente, trivial, tedioso, muy tonto, lo mismo de siempre, solo la salva el poderoso sarcasmo que la alimenta y alienta, la mucha mala idea que la adorna, de hecho, toda esa retahíla del juez tan bonachón con los abogados tan indisciplinados y los testigos tan morrocotudos es más infantil que un partido de fútbol y ni hablemos de un periodista deportivo que mucho me deprimo, algo muy consabido, mil veces visto, una guardería para niños con dificultades de aprendizaje, lo interesante es la sordidez que la recorre, aunque tampoco demasiado, no nos emocionemos, son al fin y al cabo solo unos cuantos pobres desgraciados al retortero, procaces y necios, unos pícaros demasiado evidentes, desgraciadamente sin ningún misterio, mala gente, sin ningún talento.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Los abogados lo han hecho gratis finalmente, solo por volver al terreno de juego. Estaban apartados y desesperados, rendidos y arruinados, y ahora, según parece, todo apunta, les van a llover los casos. Los malos se han reído de todos, se han salvado y ahora, tras importante juerga mediante, han huido a la carrera, con el rabo entre las piernas, sin saldar sus numerosas deudas, se acabó la función, esta casa es una ruina, nos vamos en la carretera.
Si nos queremos poner más quisquillosos, no es mi caso, pero por poner solo un ejemplo, no es muy creíble lo de la hija que les salva a cambio de nada, a cambio de manchar el nombre de su padre. Pero bueno, en realidad no había ya nada que ensuciar, todos estaban perdidos de ordinariez y bajeza, de estulticia y garrulería, de mucha miseria, chapoteando en la misma mierda.
Y los buenos leguleyos en verdad, si nos sinceramos, son los más malos de todos, le salvan a sabiendas de que es horriblemente culpable, a un asesino descarado, pero claro, ellos son los que menos creen en el sistema, y a la vez paradójicamente sus máximos garantes, lógicamente, el profesional de algo, de cualquier cosa, es el que menos se cree su trabajo, el más escéptico respecto a ese teatro, ya que es el que más lo conoce y sufre de primera mano, toda esa mentira, que todo está putrefacto, ellos son, per se, la sangre envenenada que riega la enfermedad legal, en resumen, el mismo mal, total.
Justicia, psiquiatría, ejército. Ciencia, ley, defensa, y ataque si toca, los pilares de la sociedad están completamente corrompidos, son la corrupción por definición, lo que decíamos, el mal es abismal, está en todas partes, no hay la más mínima posibilidad de salvación o redención, estamos condenados, para siempre, aunque unos pagan más el pato que los otros, estos se suelen conformar con poner los platos rotos.
El trío calavera es un verdadero encanto, pero la mejor de todos es, no cabe duda, Lee Remick, que pasa de puta a monja como una diosa, con su sombrero y su pelo, como una maga, bravo por ella, viva, guapa, hermosa.
Alfa
India2026
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Pawn Turned King (C)
Cortometraje
Estados Unidos2021
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