La desaparición de Eleanor Rigby: Ella
2013 

6,6
1.396
Drama. Romance
Crónica de la crisis de un matrimonio analizada en un díptico de dos películas que analiza la relación desde dos puntos de vista: el del marido (McAvoy) y el de la mujer (Chastain). 'The Disappearance of Eleanor Rigby: Her' y 'The Disappearance of Eleanor Rigby: Him' exploran la relación de una pareja de Nueva York en un momento difícil en su matrimonio, tanto desde el punto de vista del marido -dueño de un restaurante-, como desde el ... [+]
2 de junio de 2015
2 de junio de 2015
20 de 22 usuarios han encontrado esta crítica útil
Las historias de amor llevan desde tiempos inmemoriables rodeándonos, sin embargo cada año aparecen decenas de nuevas películas tratando los mismos temas y cosechando buenos datos de audiencia. Esto lleva a la conclusión de que la gente disfruta con estas ideas, por tanto todos los directores intentan lanzar una obra de amor con algún aliciente nuevo. Las grandes diferencias residen en el desarrollo, que es donde mayormente se innova. Por ejemplo está Los Puentes de Madison, que puede parecer más de lo mismo, pero al acabar de verla estás tan sobrecogido que sabes que es diferente a todo hasta ahora, te has metido en la piel de los protagonistas. Otro ejemplo más o menos reciente es la trilogía Antes del… de Richard Linklater, donde su mayor virtud residente en cómo se grabó y el tiempo que hubo entre cada una de las películas, respetando así al máximo los libros y transcurriendo cada uno en una ciudad diferente, de manera casi lineal y constante en la duración, donde vemos que apenas en una hora se es capaz de enamorar a alguien, sin nada más que hablar y comprender.

James McAvoy & Jessica Chastain
El 2014 nos deparó también algunas obras románticas (o presumiblemente románticas) y que causaron bastante buena impresión. Begin Again es la que más recuerdo, una aventura neoyorkina sobre la búsqueda de la amistad y el amor mediante la música, con un transcurso de comedia agradable y una conclusión que te roba una enorme sonrisa. Otro estreno fue el que nos confiere: La desaparición de Eleanor Rigby. Estrenada previamente en los festivales de Cannes y Toronto, en forma de díptico: Él y Ella, con una duración conjunta de en torno a las tres horas y, sin embargo, a nuestros cines llegaba con una versión reducida que no supera las dos horas y haciendo un copia-pega del par de obras que viene. Esta decisión de la distribuidora no deja de ser totalmente lícita, pero engaña a la gente haciéndole pensar que esa película está concebida así, y por ende causa un chasco enorme al observar la falta de chispa y garra, esto se debe al contraste tan marcado que existe entre la obra Él y Ella, lo cual hace que se note demasiado la diferencia entre escenas. Es decir, Él guarda un toque oscuro y pensativo, Her es más luminosa, y… si los mezclas encuentras un montaje malo, te percatas que son películas diferentes que han enlazado, y además dejas de desarrollar muchos secundarios que dan realismo a los protagonistas.
La recomendación es que veáis previamente Él, y posteriormente Ella. Es importante este orden para comprender mejor las situaciones. Him (Él) es la historia vista desde el punto de vista de Conor (James McAvoy), donde su vida cambiará cuando Eleanor (Jessica Chastain) lo abandona. La debacle de él es muy grande, sin saber qué hacer y cómo reconducir su vida. Los personajes secundarios dan sentido a la obra, la personalidad del padre te enseña porque el hijo es así, los amigos del bar ayudan a comprender a Conor que no todo está acabado. La comedia y los problemas cotidianos no faltarán, humanizando todavía más todas las escenas. Eleanor aparece lo justo, no se necesita más pues no es su película, en Her (Ella) ya la conoceremos, no hay prisa. Precisamente esto provoca una intriga en conocerla, pero la cámara no la seguirá y se volteará persiguiendo a él, dejándote con la gran duda de qué ha pasado.
La situación traumática que provoca el principio del fin apenas se comenta, no se incide prácticamente en ella ni se desarrolla, lo cual es muy bueno. No es necesario conocerla, lo importante es intentar arreglar la relación y no recordar el pasado. Contrasta bastante con la vida real, ya que siempre se intenta hablar del pasado, bien para tener razón o simplemente para atacar. La desaparición de Eleanor Rigby: Él trata poco la relación amorosa para llevarte más por los sentimientos encontrados. La banda sonora de esta parte es especialmente buena, ya adelanto que en Her es totalmente opuesta. Así pues, una profunda historia de amor (nada de cuentos de hadas) y que ni el comienzo ni el final es como desearías, habiendo entre ellos un giro de 180º.
La situación traumática que provoca el principio del fin apenas se comenta, no se incide prácticamente en ella ni se desarrolla, lo cual es muy bueno. No es necesario conocerla, lo importante es intentar arreglar la relación y no recordar el pasado. Contrasta bastante con la vida real, ya que siempre se intenta hablar del pasado, bien para tener razón o simplemente para atacar. La desaparición de Eleanor Rigby: Él trata poco la relación amorosa para llevarte más por los sentimientos encontrados. La banda sonora de esta parte es especialmente buena, ya adelanto que en Her es totalmente opuesta. Así pues, una profunda historia de amor (nada de cuentos de hadas) y que ni el comienzo ni el final es como desearías, habiendo entre ellos un giro de 180º.
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Her (Ella) es la historia desde el punto de vista de ella. Si la ves como la segunda parte te encuentras que el comienzo tiene sentido, pues ya conoces el problema de la parte anterior. La fotografía es más clara, una metáfora sobre como la ruptura le afecta menos a ella, que es la que toma el paso, que a él. Su situación es más firme, y se ve directamente en la relación con sus familiares: madre y hermana principalmente. En esta parte (de mayor duración) se ve el cambio que Eleanor intenta hacer para olvidarse del pasado, para ello empieza a estudiar e intenta desinhibirse, sin embargo le costará bastante y no le será posible siempre. La situación traumática causante de la ruptura se verá de manera más clara, dejando evidencias de lo que sucedió y cómo, aun así nunca se centran en ella nada más allá de alguna simple conversación. Muchos momentos te llevan a la primera parte del díptico, Él, por ello conviene no solamente ver esta obra después, sino de manera continuada como si de una única película de tres horas se tratase, así evitas que se olviden los detalles y cause mayor impresión.
Este dúo fílmico es muy notable y no aburre. Llegas a conocerlos tan bien que quieras saber más y más. Por ello da mucho coraje la creación de La desaparición de Eleanor Rigby: Ellos. Es una obra aburrida, principalmente al prescindir de detalles importantes que dotan a los protagonistas de carácter, ya que aquí parecen planos y fríos como un árbol. Tiene poco sentido cargarte una obra así cuando sabes que parte de una idea y conjunto bastante bueno, es como intentar hacer creer que un tráiler es una película completa. No está concebida así, por tanto considero imprescindible no ver esta versión y tratar de ver, en conjunto, las obras separadas. Además se pierde el desarrollo de todos los secundarios, que son de vital importancia en las decisiones y sentimientos de los protagonistas. En definitiva, un gran trabajo de Ned Benson que quedará empañado siempre ante la barbarie de resumir su gran obra.
(Léase en Mundo Crítica www.mundocritica.com)
Este dúo fílmico es muy notable y no aburre. Llegas a conocerlos tan bien que quieras saber más y más. Por ello da mucho coraje la creación de La desaparición de Eleanor Rigby: Ellos. Es una obra aburrida, principalmente al prescindir de detalles importantes que dotan a los protagonistas de carácter, ya que aquí parecen planos y fríos como un árbol. Tiene poco sentido cargarte una obra así cuando sabes que parte de una idea y conjunto bastante bueno, es como intentar hacer creer que un tráiler es una película completa. No está concebida así, por tanto considero imprescindible no ver esta versión y tratar de ver, en conjunto, las obras separadas. Además se pierde el desarrollo de todos los secundarios, que son de vital importancia en las decisiones y sentimientos de los protagonistas. En definitiva, un gran trabajo de Ned Benson que quedará empañado siempre ante la barbarie de resumir su gran obra.
(Léase en Mundo Crítica www.mundocritica.com)
8 de abril de 2015
8 de abril de 2015
14 de 17 usuarios han encontrado esta crítica útil
En principio, agradecer a los cines que se "atreven" a ofrecer el díptico de Ned Benson: Tanto la parte de Ella como la de El. Y no el "resumen", o lo que sea el engendro que se ha estrenado, también, en otros cines.
Y salgo del cine con sentimientos encontrados: la película (Ella) no me ha producido entusiasmo, pero sé que he visto una película seria, bien contada, con excelentes actores y actrices.Como todavía no he visto la otra parte del díptico (Él), sé que no tengo la visión completa de lo que el director ha querido contar desde las dos perspectivas posibles de una relación de pareja y de una tragedia que la ha disuelto.
La versión de la historia contada desde el punto de vista de Ella (Jessica Chastain) es la más dramática, pues no acepta lo ocurrido -quizá no se pueda aceptar- y se hunde en una negra depresión que como no puede ser de otra manera afecta a su pareja -o expareja- y a su padres y hermana.
La película nos cuenta sin dramatismo el intento de alguien que está dispuesta a morir -pero que no lo consigue-, por reconstruir su vida, sin estridencias ni, en el otro extremos, paños calientes.
En mi opinión sobra el recurso del flash back -siempre arriesgado-, utilizado para contarnos cómo era la vida de la pareja antes de la tragedia y sobra, también, cierta frialdad o distanciamiento que lastra todo el desarrollo dramático de la película.
Por lo demás... esto es Cine con mayúsculas. Podrá gustar o no, pero no se le puede negar su ambición narrativa y el buen hacer cinematográfico del escritor y director Ned Benson.
Y salgo del cine con sentimientos encontrados: la película (Ella) no me ha producido entusiasmo, pero sé que he visto una película seria, bien contada, con excelentes actores y actrices.Como todavía no he visto la otra parte del díptico (Él), sé que no tengo la visión completa de lo que el director ha querido contar desde las dos perspectivas posibles de una relación de pareja y de una tragedia que la ha disuelto.
La versión de la historia contada desde el punto de vista de Ella (Jessica Chastain) es la más dramática, pues no acepta lo ocurrido -quizá no se pueda aceptar- y se hunde en una negra depresión que como no puede ser de otra manera afecta a su pareja -o expareja- y a su padres y hermana.
La película nos cuenta sin dramatismo el intento de alguien que está dispuesta a morir -pero que no lo consigue-, por reconstruir su vida, sin estridencias ni, en el otro extremos, paños calientes.
En mi opinión sobra el recurso del flash back -siempre arriesgado-, utilizado para contarnos cómo era la vida de la pareja antes de la tragedia y sobra, también, cierta frialdad o distanciamiento que lastra todo el desarrollo dramático de la película.
Por lo demás... esto es Cine con mayúsculas. Podrá gustar o no, pero no se le puede negar su ambición narrativa y el buen hacer cinematográfico del escritor y director Ned Benson.
22 de diciembre de 2020
22 de diciembre de 2020
6 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
He visto Él y después Ella (recomiendo este orden). Me ha parecido un punto genial cómo, en las situaciones que comparten, las escenas en una y otra versión son casi iguales pero con sutiles diferencias. Es decir, como la vida misma, donde cada uno recuerda la situación de manera ligeramente diferente y "se cuenta la historia" a su manera (el relato).
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
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Por ejemplo, en la escena en ka que ella aparece en la casa mientras él está dormido después de haber estado recogiendo cosas para la mudanza, en la versión de él la conversación es de día, es ella quién le dice que le quiere, él cree que el niño era como su madre salvo los ojos que eran suyos... Mientras que en la versión de ella, la conversación es de noche, él le dice que el niño se parecía en todo a ella, es él quién le dice que le quiere...
No sé, me ha parecido una manera genial de contar cómo cada uno nos contamos lo que pasa , lo que nos pasa, y construimos nuestro propio relato de nuestra vida.
No sé, me ha parecido una manera genial de contar cómo cada uno nos contamos lo que pasa , lo que nos pasa, y construimos nuestro propio relato de nuestra vida.
28 de mayo de 2018
28 de mayo de 2018
2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Concebida originalmente como dos películas independientes de 95' minutos, "Él" y "Ella", para ver en este orden, con la historia contada desde los dos puntos de vista, con algunas escenas comunes, y estrenada en este formato en diversos festivales, se estrenó como una sola película de 120', "La desaparición de Eleanor Rigby: Ellos". En este caso, la historia se centra en el personaje de Jessica Chastain, la devastación provocada por la pérdida de un hijo y las trágicas consecuencias en la vida de la pareja y en una relación de la que se nos ha dado detalle de cómo y cuando se conocieron.
Ned Benson (también guionista), rueda esta película con un estilo clásico, ese forma de rodar que sugiere sin hacerse notar, que abre la ventana de forma natural para que contemplemos el interior, sin artificios de ningún tipo, todo contado de forma sutil y muy elegante, especialmente en esta entrega, "Ella". Planos medios prolongados con dos personajes dialogando, planos subjetivos desde detrás del alguno de los personajes, o en movimiento por las calles de un New York, mostrado mucho más sereno de lo que se nos refleja habitualmente, fundidos en negro que cierran y abren un nuevo acto, flashbacks justos y necesarios con algún pasaje del pasado, apenas unas pinceladas.
Ned Benson (también guionista), rueda esta película con un estilo clásico, ese forma de rodar que sugiere sin hacerse notar, que abre la ventana de forma natural para que contemplemos el interior, sin artificios de ningún tipo, todo contado de forma sutil y muy elegante, especialmente en esta entrega, "Ella". Planos medios prolongados con dos personajes dialogando, planos subjetivos desde detrás del alguno de los personajes, o en movimiento por las calles de un New York, mostrado mucho más sereno de lo que se nos refleja habitualmente, fundidos en negro que cierran y abren un nuevo acto, flashbacks justos y necesarios con algún pasaje del pasado, apenas unas pinceladas.
2 de agosto de 2022
2 de agosto de 2022
0 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
Ned Benson triunfa “cum laude” en un experimento narrativo de primera magnitud en “La desaparición de Eleanor Rigby”. Su propuesta es apasionante a priori y una vez vivida: consiste en hacer dos películas de un mismo drama psicológico apabullante, una desde el punto de vista de su protagonista femenina (“La desaparición de Eleanor Rigby: Ella”) y otra sobre los mismos hechos desde el punto de vista de su cónyuge (“La desaparición de Eleanor Rigby: Él”). Dos películas que, una vez vistas, se complementan porque, si bien versan sobre la misma historia e idénticos hechos, la percepción de los distintos acontecimientos cambia para cada uno de sus protagonistas. Un apasionante artificio que luego desarrollara magistralmente la histórica serie The Affair y, desde luego, el homenaje que merecía la canción homónima de The Beatles.
Para que semejante artefacto funcione hacen falta dos cuestiones elementales y ambas comparecen por derroche en esta obra maestra:
1.Un guión sólido, coherente, inteligente y en el que todos los detalles estén perfectamente medidos. Resulta importante (al menos para mí) ver primero la parte de “Ella”, no sólo porque es netamente superior a la de “Él” en intensidad y calidad dramática (el personaje de Eleanor Rigby es infinitamente más interesante que el de su marido), sino porque en la parte de “Ella” hay muchísimos más datos que ayudan a acercarse mejor a la historia que se nos narra que en la otra película que la complementa.
2.Un plantel actoral en estado de gracia para poder interpretar cambios de matices en una misma escena y que todo sea creíble. Y aquí el derroche de nombres y de calidad artística es de los que hacen época, especialmente en la parte de “Ella”, también netamente superior en este aspecto, como en todos los demás. Protagoniza una tal Jessica Chastain, cuyos padres son (ojo al dato) Isabelle Huppert y William Hurt, cuya profesora es Viola Davis y su marido James McAvoy, que tiene por padre a Ciarán Hinds.
Desgraciadamente, en cines se estrenó una única copia en la que se van montando escenas de las dos películas para contar una sola historia común y que, lógicamente, resulta inferior a la maravilla que supone poder percibir la historia desde el muy diferente prisma de sus dos protagonistas, una pareja que no es capaz de superar una enorme tragedia que ha cambiado sus vidas para siempre.
A través de los datos que se van dosificando a lo largo del metraje (especialmente en la parte de “Ella”), el espectador reconstruirá la magnitud de la tragedia y la imposibilidad de superarla. Un gran drama contemporáneo de aliento clásico.
Para que semejante artefacto funcione hacen falta dos cuestiones elementales y ambas comparecen por derroche en esta obra maestra:
1.Un guión sólido, coherente, inteligente y en el que todos los detalles estén perfectamente medidos. Resulta importante (al menos para mí) ver primero la parte de “Ella”, no sólo porque es netamente superior a la de “Él” en intensidad y calidad dramática (el personaje de Eleanor Rigby es infinitamente más interesante que el de su marido), sino porque en la parte de “Ella” hay muchísimos más datos que ayudan a acercarse mejor a la historia que se nos narra que en la otra película que la complementa.
2.Un plantel actoral en estado de gracia para poder interpretar cambios de matices en una misma escena y que todo sea creíble. Y aquí el derroche de nombres y de calidad artística es de los que hacen época, especialmente en la parte de “Ella”, también netamente superior en este aspecto, como en todos los demás. Protagoniza una tal Jessica Chastain, cuyos padres son (ojo al dato) Isabelle Huppert y William Hurt, cuya profesora es Viola Davis y su marido James McAvoy, que tiene por padre a Ciarán Hinds.
Desgraciadamente, en cines se estrenó una única copia en la que se van montando escenas de las dos películas para contar una sola historia común y que, lógicamente, resulta inferior a la maravilla que supone poder percibir la historia desde el muy diferente prisma de sus dos protagonistas, una pareja que no es capaz de superar una enorme tragedia que ha cambiado sus vidas para siempre.
A través de los datos que se van dosificando a lo largo del metraje (especialmente en la parte de “Ella”), el espectador reconstruirá la magnitud de la tragedia y la imposibilidad de superarla. Un gran drama contemporáneo de aliento clásico.
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