El dentista 2
Terror
¿Quién se había creído que el demente doctor Feinstone estaría encerrado mucho tiempo? El hospital mental de alta seguridad en el que está recluido no es suficiente para retenerle y, tras la fuga, se instala en un pequeño pueblo donde nadie conoce su horrible pasado de dentista asesino. Aquí está dispuesto a comenzar una nueva vida. Si embargo, sus sádicos instintos homicidas se apoderan nuevamente de él... (FILMAFFINITY)
29 de mayo de 2008
29 de mayo de 2008
22 de 30 usuarios han encontrado esta crítica útil
Hace un tiempo, y sin haber visto la primera parte, pero aprovechando que la televisaban, decidí echarle un vistazo a una de las anteriores cintas del ahora vilipendiado (o por lo menos aquí, desde que pisó la Fantastic Factory) Brian Yuzna, “El dentista 2”, y no pudo ser mayor acierto, pues me topé con un producto que posee las virtudes que deben poseer estas propuestas pero, sobretodo, una de ellas en especial: No tomarse a sí misma con demasiada seriedad.
Y esa es la máxima de El dentista 2, donde nuestro entrañable dentista, moldeado por Corbin Bernsen, busca refugio en una pequeña localidad, huyendo de su pasado, e intentando forjarse un buen futuro, aunque algo atormentado por diversas alucinaciones que le irán persiguiendo a lo largo de todo el relato.
De este modo, y partiendo de una base suficientemente simple como para idear una historia que pueda atraer al respetable, se inicia una entretenida y apetitosa carrera por observar como transcurrirá la acción y, sobretodo, quienes serán las pobres víctimas de nuestro confundido protagonista.
Destacaría en ella, la fotografía y la decoración, sumamente minimalista en algunos puntos, siendo un punto bastante sugestivo en el momento de que el dentista de rienda suelta a su macabra imaginación.
No está nada mal tampoco el transcurso de sus especiales crónicas, donde no hay momentos que se rindan a socarronería y simplicidad más burdas, que siempre parecen carcajearse del espectador en estos casos.
Inolvidable también la caracterización del ya mentado Corbin Bernsen, que no está nada mal haciendo de psicópata algo trastornado.
Mención a parte para los instantes finales, sencillamente brutales y, sobretodo, a esa última secuencia que da cierre a las peripecias de nuestro entrañable protagonista.
Este, por tanto, debería ser muy grato divertimiento para todos aquellos que busquen pasar un rato de lo más entretenido disfrutando de los buenos momentos que llegará a brindar susodicho film.
Ahora sólo espero poder ver el trabajo de Yuzna en su antecesora que, según una de las máximas actuales, suelen ser mejores. Así lo espero pues, puede estar graciosa.
En cuanto a esta, recomendable.
Y esa es la máxima de El dentista 2, donde nuestro entrañable dentista, moldeado por Corbin Bernsen, busca refugio en una pequeña localidad, huyendo de su pasado, e intentando forjarse un buen futuro, aunque algo atormentado por diversas alucinaciones que le irán persiguiendo a lo largo de todo el relato.
De este modo, y partiendo de una base suficientemente simple como para idear una historia que pueda atraer al respetable, se inicia una entretenida y apetitosa carrera por observar como transcurrirá la acción y, sobretodo, quienes serán las pobres víctimas de nuestro confundido protagonista.
Destacaría en ella, la fotografía y la decoración, sumamente minimalista en algunos puntos, siendo un punto bastante sugestivo en el momento de que el dentista de rienda suelta a su macabra imaginación.
No está nada mal tampoco el transcurso de sus especiales crónicas, donde no hay momentos que se rindan a socarronería y simplicidad más burdas, que siempre parecen carcajearse del espectador en estos casos.
Inolvidable también la caracterización del ya mentado Corbin Bernsen, que no está nada mal haciendo de psicópata algo trastornado.
Mención a parte para los instantes finales, sencillamente brutales y, sobretodo, a esa última secuencia que da cierre a las peripecias de nuestro entrañable protagonista.
Este, por tanto, debería ser muy grato divertimiento para todos aquellos que busquen pasar un rato de lo más entretenido disfrutando de los buenos momentos que llegará a brindar susodicho film.
Ahora sólo espero poder ver el trabajo de Yuzna en su antecesora que, según una de las máximas actuales, suelen ser mejores. Así lo espero pues, puede estar graciosa.
En cuanto a esta, recomendable.
11 de enero de 2013
11 de enero de 2013
9 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil
Otra de esas maravillas que adornaban hace años las estanterías de los videoclubs en forma de VHS. Pues bueno realmente no tengo mucho que añadir respecto a esta secuela que no haya dicho en mi crítica hacia la primera. Sin más voy a decir que me gustó tanto como la primera y es que es difícil que si te llamó la atención la original, ésta te pase inadvertida. Cuenta con nuevas escenas grotescas, correctos efectos de maquillaje artesanales, mala leche y bastante diversión. Obviamente no es buena, pero como frikada perversa y joya de la serie B es única, idem que su primera parte. A destacar la interpretación de Corbin Bernsen que repite como el psicótico dentista protagonista, que aquí está todavía más perturbado si cabe. A los que os gustó la primera, NO OS LA PERDÁIS, lo pasaréis pipa y por supuesto los que sintáis pavor por los dentistas, ni os acerquéis a ella...
1 de abril de 2010
1 de abril de 2010
5 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
Siguiendo el desarrollo de la primera parte, la secuela empieza donde se quedó. Nuevamente Bernsen hace una interpretación magistral como dentista loco por los cuernos de su mujer. En este caso empieza en otro pueblo una nueva vida. Intenta alejarse de su anterior trabajo pero finalmente se convierte en dentista nuevamente su locura aparecerá. Nuevas escenas gore con mucha sangre y repulsión y repito la genial interpretación de un enorme Bernsen. No es inferior a su predecesora y al que le gustara, seguro que no le decepcionará la secuela. El final muy currado, de suspense y tensión.
4 de abril de 2026
4 de abril de 2026
Sé el primero en valorar esta crítica
El terror no tiene por qué nacer de causas sobrenaturales; existen experiencias cotidianas capaces de activar el pánico. Pasear de noche por un barrio poco recomendable, perder el último tren, el miedo a volar o la inquietud ante una cita médica. Es muy común sentirse incómodo al ir al dentista: estar tumbado a merced del doctor, el frío de los utensilios quirúrgicos, la anestesia o el chirrido del rascador contra el esmalte. Si eres de estos últimos, esta es tu película.
¿Pero de qué va El dentista 2 ? El Dr. Feinstone (Corbin Bernsen) fue ingresado en un sanatorio tras las torturas infligidas a sus víctimas. Es un psicópata de manual que, a pesar de estar en un centro de máxima seguridad, logra escapar hacia Missouri. Allí suplanta una identidad e intenta iniciar una nueva vida, pero su psique no está curada; los traumas y su obsesión enfermiza con la higiene dental no tardarán en quebrar su frágil cordura.
Dos años después del estreno de la cinta original, Brian Yuzna intentó alargar la sombra del éxito con esta secuela que, más allá de su paso por festivales, se editó prácticamente para el mercado doméstico. Si bien la primera entrega —siempre dentro de la serie B— tuvo recorrido en salas y una acogida aceptable, esta continuación ni lo intentó. La conclusión es lógica: muerta la sorpresa, el espectador sabía que encontraría más de lo mismo. Por ello, la apuesta fue subir el volumen de la morbosidad visual y dejar de lado las sutilezas argumentales. El que alquilaba este título sabía perfectamente a qué venía.
La masa, por tanto, ya estaba prefabricada. La premisa del personaje atormentado por la infidelidad y su fijación con la boca de sus pacientes seguía siendo el hilo conductor, cambiando solo ubicaciones y secundarios. La baza ganadora reside en esos primeros planos de "matanza bucal" donde incisivos, molares, pus y sangre se muestran de forma grotesca y explícita. Pese al presupuesto reducido, los efectos son apañados para un film de estas características; lo que falta en medios se compensa con la actitud senil, posesiva y distorsionada de la realidad del odontólogo. En ese aspecto, el film ni engaña ni defrauda.
El problema es que no aporta nada nuevo a la saga; se limita a mostrar a un personaje aún más perdido en su universo paranoico, obligándolo a actuar de forma desmesurada y, por qué no decirlo, bastante histriónica. Sin méritos especiales, tampoco desmerece su visionado: en peores plazas hemos toreado. Guion sencillo, interpretaciones justas y diálogos olvidables para un entretenimiento gore dentífrico resultón. Se llegó a considerar una tercera parte que finalmente no cuajó. No es una gran recomendación a priori, pero para los aficionados al género, seguro que ya están mirando dónde verla.
https://elbauldelnecrocinefilo.blogspot.com/
¿Pero de qué va El dentista 2 ? El Dr. Feinstone (Corbin Bernsen) fue ingresado en un sanatorio tras las torturas infligidas a sus víctimas. Es un psicópata de manual que, a pesar de estar en un centro de máxima seguridad, logra escapar hacia Missouri. Allí suplanta una identidad e intenta iniciar una nueva vida, pero su psique no está curada; los traumas y su obsesión enfermiza con la higiene dental no tardarán en quebrar su frágil cordura.
Dos años después del estreno de la cinta original, Brian Yuzna intentó alargar la sombra del éxito con esta secuela que, más allá de su paso por festivales, se editó prácticamente para el mercado doméstico. Si bien la primera entrega —siempre dentro de la serie B— tuvo recorrido en salas y una acogida aceptable, esta continuación ni lo intentó. La conclusión es lógica: muerta la sorpresa, el espectador sabía que encontraría más de lo mismo. Por ello, la apuesta fue subir el volumen de la morbosidad visual y dejar de lado las sutilezas argumentales. El que alquilaba este título sabía perfectamente a qué venía.
La masa, por tanto, ya estaba prefabricada. La premisa del personaje atormentado por la infidelidad y su fijación con la boca de sus pacientes seguía siendo el hilo conductor, cambiando solo ubicaciones y secundarios. La baza ganadora reside en esos primeros planos de "matanza bucal" donde incisivos, molares, pus y sangre se muestran de forma grotesca y explícita. Pese al presupuesto reducido, los efectos son apañados para un film de estas características; lo que falta en medios se compensa con la actitud senil, posesiva y distorsionada de la realidad del odontólogo. En ese aspecto, el film ni engaña ni defrauda.
El problema es que no aporta nada nuevo a la saga; se limita a mostrar a un personaje aún más perdido en su universo paranoico, obligándolo a actuar de forma desmesurada y, por qué no decirlo, bastante histriónica. Sin méritos especiales, tampoco desmerece su visionado: en peores plazas hemos toreado. Guion sencillo, interpretaciones justas y diálogos olvidables para un entretenimiento gore dentífrico resultón. Se llegó a considerar una tercera parte que finalmente no cuajó. No es una gran recomendación a priori, pero para los aficionados al género, seguro que ya están mirando dónde verla.
https://elbauldelnecrocinefilo.blogspot.com/
Cancelar
Limpiar
Aplicar
Filters & Sorts
You can change filter options and sorts from here
US
Canadá
México
España
UK
Irlanda
Australia
Argentina
Chile
Colombia
Uruguay
Paraguay
Perú
Ecuador
Venezuela
Costa Rica
Honduras
Guatemala
Bolivia
Rep. Dominicana




