Haz click aquí para copiar la URL

Sola

Drama. Terror Tras recibir una mala noticia, Marta decide encerrarse en casa por voluntad propia. Aunque este confinamiento no será fácil de sobrellevar, teniendo en cuenta que empiezan a suceder cosas extrañas.
Críticas 3
Críticas ordenadas por utilidad
21 de marzo de 2024
4 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
Este film trata, entre otras cosas, sobre el poder beneficioso de la soledad, de aprender a vivir en soledad y ese proceso de autoconocimiento que hace que crezcas y madures como persona, y te hace ver con otra perspectiva la forma de entender la vida, y hace que excluyas de tu vida a quienes no importan, aunque éstos puedan ser tus amigos más cercanos, y a incluir a quienes importan, aunque éstos ya no estén contigo (Ya me entenderá quien vea el film).

Una de las grandes sorpresas del 2023, Cine con mayúsculas, Arte puro sin intención de ser comercial, un goce para el alma de quien se acerque a este film.
El Cine que Importa
¿Te ha resultado interesante y/o útil esta crítica?
17 de junio de 2023
5 de 12 usuarios han encontrado esta crítica útil
(Critica profesional publicada en la revista cultural Cualia)

Uno de los mayores miedos que muchas personas tienen en esta época es escuchar su voz interior. Aunque parezca mentira, hay quienes temen ser quien son, conocer sus inseguridades y miedos, aquello que puede hacerles sentir vulnerables, imperfectos. En una palabra: humanos. Por eso existen tantos mecanismos que posibilitan esos paraísos artificiales que anestesian, tantas actividades que mantienen ocupada la cabeza para evitar ponerla en funcionamiento en torno a lo verdaderamente trascendente. Quien decida cerrar las puertas hacia todo lo exterior para quedarse en la soledad acompañada, apostará por el sentido común. No son muchos los que dirigen la atención a su propio yo, sólo unos pocos valientes lo consiguen de veras. Y, no sólo eso, sino que con ello llegan a crear algo propio para compartirlo ante los demás, ayudándole a reflexionar sobre lo que debe ser la naturaleza humana.

Cuántas voces quieren hablar con su propia personalidad y no llegan a ser escuchadas, a superar la barrera de la invisibilidad. Más allá de las oficiales autorizadas. Por suerte, otras van haciéndose camino progresivamente, llegando finalmente a hacerse un espacio propio e identitario. Este es el caso del joven cineasta gaditano José Manuel Rebollo, que ha tenido a bien regalarnos una película única en su mensaje y en su personalidad.

Sola (2023) es una historia que pueden ser muchas, pues seguramente gran parte del público sentirá empatía e identificación con los sentimientos que transmite. Y lo hace desde la trinchera del espacio privado, algo verdaderamente valiente. En este caso, su personaje protagonista se ha visto abocado al aislamiento por una serie de circunstancias concatenadas: la pérdida de la familia, el desengaño amoroso o la enfermedad. Todo ello le empuja a la melancolía o, lo que es peor: a la ausencia de deseo e ilusión por la vida.

Poco a poco, ese encerramiento en la casa familiar —un auténtico palacio en El Puerto de Santa María— lo va plagando todo de azules —un aspecto más el simbolismo que inunda toda la película, por su asociación con una parte muy concreta de los sentimientos—, rodeando la existencia de Marta de un ambiente viciado o poco saludable. Todo son recuerdos de un pasado doloroso en lo afectivo. Esa atmósfera enrarecida irá tiñendo de nuevos colores la trama, pasando del drama intimista al misterio, suspense e incluso terror psicológico. Y, de ahí, mágicamente, llegaremos a lo emotivo incluso con toques de comedia.

Sólo un creador con todas las letras es capaz de manejar todos estos géneros hasta el punto de condensarlos en un argumento, llevándonos de uno a otro con total naturalidad. Rebollo lo logra de forma sobresaliente, recordándonos elementos presentes en el suspense de Otra vuelta de tuerca, la Repulsión de Polanski o, por qué no, El fantasma y la señora Muir o el Volver de Almodóvar.

Andalucía y su mística, entre lo religioso y lo profano, siempre esotérico y espiritista —fruto del cruce cultural ya milenario— cala hondo en esta cinta, de estética tan clásica en el mejor de los sentidos. Un regreso a las narrativas que nunca debieron abandonarse —no de forma tan radical—, con un perfecto manejo de los tiempos pausados y de los diálogos bien administrados.

La figura de la madre y del abuelo estarán presentes en ese recuento vital de la protagonista, guiándose en su propia aclaración de ideas. En su banda sonora, predomina acertadamente la fusión del folclore y la dulce melodía de caja de música, distorsionados en ocasiones como en una pesadilla o en una alucinación propiciada por los monstruos goyescos de la mente.

La interpretación se abre libremente para el público, que va poco a poco armando y reconfigurando las piezas de este complejo puzle audiovisual que, precisamente, parte de la sencillez formal —valga la paradoja—. Sobrevolarán asuntos tan cruciales y determinantes como la soledad, la salud mental, los afectos y el planteamiento sobre lo que representa para la sociedad conceptos como lo “normal” o lo “diferente”, en términos de binomio locura-cordura: “Nadie quiere juntarse con un loco, ¿pero acaso todo el mundo tiene los pies en la tierra? […] Imagínate a alguien muy normal. Que tenga un trabajo fijo, que se levante por las mañanas de lunes a viernes para ir a trabajar. Que sea super puntual, que no entre en ningún tipo de disputas, que se afeite todos los días y que no diga tacos. Incapaz de infringir ninguna norma. ¿No crees que tanta normalidad rozaría la locura? ¿No crees que tanta perfección podría ser una manía? Sería tan normal que ya resultaría extraño. Nadie es normal, pero todos somos humanos”.

Las interpretaciones de sus protagonistas son auténticos tour de force dramáticos, más cuando se trata de un reducido elenco que debe enfrentarse a la extensión considerable del film. A destacar, la labor de la actriz principal María Andrómeda, sobre la que se sostiene el peso argumental, sin por ello olvidar a los otros dos intérpretes principales: Mabel Carrión y Asencio Salas.

Sola se presenta como la ópera prima de Rebollo, tras una extensa experiencia como realizador de cortometrajes —como Laura (2015) o Historia de una flor (2019), con los que logra quedar finalista en el festival Notodofilmest, o Tú (2021), con el que obtiene el premio AC/E al mejor talento español por el cortometraje—. El 19 de mayo llegará a los cines, por lo que recomendamos encarecidamente al respetable público —desde este humilde púlpito— que tome la decisión de apostar por este ejemplo de genuina calidad.

Copyright del artículo © Javier Mateo Hidalgo. Reservados todos los derechos.
Link: https://cualia.es/critica-sola-2023-viaje-hacia-el-interior-de-uno-mismo/
Javier Mateo
¿Te ha resultado interesante y/o útil esta crítica?
16 de junio de 2023
5 de 15 usuarios han encontrado esta crítica útil
José Manuel Rebollo vuelve más fuerte que nunca con su primer largometraje, Sola.

Después de deleitarnos con sus muy bien logrados cortometrajes, entre ellos, Laura (2015), En un momento (2018), e Historia de una flor (2019), todos interconectados por temas similares que terminan por volcarse en Sola como pequeñas piezas de un rompecabezas que se ve completo una vez la realización de este filme.

Dicen que todos los caminos llevan a Roma, pues varias de las historias pintadas por este director español llevan a la salud mental vinculada con el deseo, de una u otra manera. La relación madre e hija, el deseo de la muerte, la imposibilidad de la vida y la lucha constante contra sí mismo y contra el tiempo, son los puntos centrales de esta película, que, ambientados con la composición musical de Willy Sánchez de Cos, quedan hermosamente enmarcados en nuestras mentes, incluso horas después de ver el filme.

Sola es la historia de Marta (María Andrómeda), una chica con una enfermedad de la cual no se habla mucho, lo que nos da a entender que simplemente puede ser otra de las malas pasadas de su mente. Una mujer que lucha con el dolor de la pérdida de su madre dentro de una casa que es tan protagonista como ella. La casa juega un rol principal dentro de la historia, siendo el punto de encuentro de sus penas, fantasmas y demonios.

A ratos, es casi un cine de observación. El silencio inunda la pantalla y llena el vacío de las palabras en conjunto con los movimientos lentos de Marta, quien posee un lenguaje corporal particular, el movimiento de sus manos son la prueba física del trabajo que le cuesta sentirse a gusto consigo misma. Con el correr de los minutos, este personaje gana fuerza; es muy interesante verla florecer o marchitarse (según el ojo de cada espectador) entre planos abiertos, que a pesar de estar llenos de decoración gracias al ambiente maravillosamente logrado, hace que se vean vacíos, solitarios y tristes.

Un buen coctel de cine dramático con suspenso, sin caer en las vulgaridades de uno o de otro. Posee los matices perfectos para pasearse de un género a otro de manera inteligente y balanceada.

Describo esta película como necesaria. Hablar de la salud mental es tan importante como mostrarla. Y mostrarla desde el respeto y del entendimiento no es tarea fácil, pero Rebollo lo logra y nos envuelve en un universo original, donde los colores brillantes de la ropa de Marta y los azules oscuros de muchas escenas se contradicen entre lo que Marta desea mostrar al mundo exterior y lo que realmente siente dentro.

Paracon Producciones es la productora del director, y estoy segura de que, de su mano, veremos grandes proyectos en los próximos años.

Para críticas y análisis de otras películas, puedes ir a mi pagina web: https://neonfilms.fr
Carla Aguilar López
¿Te ha resultado interesante y/o útil esta crítica?
Cancelar
Limpiar
Aplicar
  • Filters & Sorts
    You can change filter options and sorts from here
    arrow