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Críticas 4.659
Críticas ordenadas por utilidad
Críticas ordenadas por utilidad
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1 de noviembre de 2020
25 de 36 usuarios han encontrado esta crítica útil
Casi cuarenta años después nos llega la segunda parte de "El Resplandor" (1980), que aunque no sea de mis películas favoritas del género de terror, pues reconozco que está bien. En cambio esta "Doctor Sueño", si es hasta ya tedioso el título, no lo está. Si es que se ve venir leyendo la sinopsis de que aquí no hay chicha. En cualquier caso, se trata de la adaptación cinematográfica de la novela homónima de Stephen King, como no, publicada en el 2013, que se supone que es una obra de terror. Sin embargo, aquí llega su primer problema, que hoy en día está bastante extendido: que no respeta el género. Mike Flanagan se desliza por el drama penoso, otra vez el dichoso drama en todos lados, por el pasteleo y por un tono demasiado blando incompatible con el miedo. También ayuda a que viola la regla no escrita de que el villano debe ser siempre más poderoso que el bueno o que el relato debe seguirse a partir de la víctima, no del malo. No me extraña que el responsable sea el mismo autor de la horrible "La maldición de Hill House" (2018), más centrada torpemente en los conflictos personales que en lo paranormal. Por todo ello, la película es un rollo feminista-inclusivo, no asusta, no engancha, no conmueve y por momentos es hasta ridícula, como esa batalla final con un hacha, tirando por ahí los fusiles que llevaban hace un rato.
Rebecca Ferguson
A mi modo de ver aquí hay otro error estructural en la película y no me refiero a que dure incomprensiblemente dos horas y media, se hace más larga que la cuesta de enero, que es la evolución del protagonista. Uno espera realmente a un adulto responsable que ayude a los niños con el resplandor, un verdadero doctor parapsicológico, y no un borracho rehabilitado o no. Ya sé que en la novela es así, pero no queda bien como se ha enfocado. Más grave aún es la poca identidad de los antagonistas y lo pésimamente que están concebidos sus poderes. Es que no sé ni lo que hacen. Al final, como se ve en el tiroteo, son unos auténticos mantas. Lo peor es que cuando te lo muestran, la rubia Snakebite (Emily Alyn Lind), es más incomprensible porque una persona con este inmenso poder, todo lo que no sea ser millonaria y viviendo la vida que más le apetezca, no tiene sentido. Por último, el personaje de Abra (Kyliegh Curran) está muy mal construido porque no me creo que de la nada maneje tan bien sus poderes y supongo que lo está porque según nuestra izquierda feminista moderna, una mujer, negra y niña, cambiando groseramente la original rubia y con ojos azules del libro, es que a los progres les molesta que sea así, nunca puede tener miedo, ni dudas, ni mostrar debilidad sino actuar con una prepotencia permanente.
22 de diciembre de 2016
25 de 36 usuarios han encontrado esta crítica útil
Conocí esta historia por un artículo o reportaje en un periódico, con motivo del doscientos aniversario de la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna dirigida por el doctor Balmis, es decir, por el 2003. y me pareció una aventura absolutamente fascinante. Primero por el lado humano, cómo unas personas altruistas se embarcaron, nunca mejor dicho, en una campaña de vacunación contra la viruela que iba a durar más de una década y que les llevar a recorrer medio mundo, de forma voluntaria y desinteresada, despreciando peligros, fatigas y contrariedades. Y segundo porque esta época me resulta bastante atractiva. Rectifico, me gusta ese principio del siglo XIX pero para España, esos años previos antes del triple desastre a partir de 1808, es decir, un reino que aunque pasaba por ciertas dificultades aún conservaba su brillante imperio colonial, su monarquía absoluta y sus costumbres, creencias y modos de vida tradicionales. Luego llegó la invasión y guerra contra el francés, la independencia de hispanoamérica y la imposición del liberalismo, ya en 1833 o 1840 si incluimos las guerras carlistas, que nos destrozaron para siempre. Esto hace que los primeros años del 1800, hasta 1833, tengan una nota melancólica que se aviene a la perfección con la hazaña de Balmis y su gente. Por cierto, ya que estamos con la vacuna de la viruela, os informo que el primer país que la probó fue Austria, en 1800, y que a partir de aquí fueron los estados absolutistas y reaccionarios los que la implantaron primero mientras que los liberales y avanzados se negaban por atentar a la libertad. Por ejemplo, la vacunación obligatoria fue aprobada en Baviera en 1807, Dinamarca en 1810 o Rusia en 1812. Mas en Inglaterra no lo fue hasta 1853 y en Francia hasta 1902.

Ahora bien, a Almudena de Arteaga, autora de la novela "Ángeles custodios" en la que se basa esta película, le importa muy poco esta expedición humanitaria de la que conserva los nombres de sus protagonistas y poco más. La prueba del desprecio por la peripecia auténtica es que se saca de la manga una vulgar intriga con envenenamientos y otras maldades, y por supuesto, un triángulo amoroso que no viene a cuento. No les interesa la verdadera historia de Isabel Zendal Gómez, cuya pista se acabó perdiendo en México; ni los 22 niños expósitos, que nunca más regresaron a España; ni Francisco Javier Balmis, que dio la vuelta al mundo con su vacuna, pasando por la China o Santa Elena; ni José Salvany y Lleopart, que enfermo y medio ciego, acabó falleciendo en 1810 en Cochabamba, el antiguo Alto Perú, actual Bolivia, después de siete años en los que recorrió 18.000 kilómetros por todo América vacunando en total a un millón de personas, en la misma época en la que los revolucionarios incendiaban el continente en su lucha por la independencia. Qué más da cuando podemos presentar a una prefeminista como la Isabel de María Castro, se supone que se enamoran de ella porque era una "adelantada" a su tiempo, o poner a un malvado ultracatólico, que no sé ni qué quiere. Porque esa es otra, lo de la pelota como amuleto es que da vergüenza ajena, primero porque es cutre y segundo porque revela que han querido tapar cualquier sombra de creencia católica, salvo en los villanos. Me quedo sin lugar a dudas con la preciosa aventura de Balmis y su equipo, y no con esta parida televisiva, que formalmente no está mal hecha, incluso entretiene, pero que no tiene ningún aprecio por la verdadera esencia de la heroica hazaña.
29 de diciembre de 2023
24 de 34 usuarios han encontrado esta crítica útil
Resulta difícil evaluar una película cuando en realidad nos la dejan a medias, a pesar de estirarse durante un total de 163 minutos. "Misión imposible: Sentencia mortal - Parte 2" regresará en el 2025 y entonces será el momento de saber si serán capaces de rellenar esos agujeros que nos ha dejado la presente o si bien no hay manera, como me temo. Por ejemplo, ¿cómo es posible que la dichosa llave se encuentre en un submarino ruso? Y de ahí, ¿cómo llega a las manos siguientes? El juego del gato y del ratón que se traen es tan confuso que hay un momento en que se nos escapa cómo un personaje se hace con una mitad. Aunque ya puestos, ¿me puede alguien explicar a qué viene este recuerdo falso sobre un pasado que no hemos visto hasta ahora? Aunque quizá lo más importante es que la trama no tenga demasiado sentido teniendo en cuenta que la Inteligencia Artificial puede realizar muchas funciones pero desde luego no es Dios ni puede predecir el futuro, ni los comportamientos humanos. Ahí se han pasado como tres pueblos.
Entonces, si "Misión imposible: Sentencia mortal - Parte 1" es sólo medio película, cuenta con una trama tipo Macguffin y le falta lógica interna, ¿qué tenemos a su favor? Pues a un Tom Cruise en buena forma para su edad, mucho ritmo y abundantes secuencias de acción, algunas de las cuales son realmente llamativas, sobre todo las del final, con el paracaídas y la de los vagones del tren. Sin embargo otras no funcionan en absoluto y si me conocéis, ya sabréis por qué motivo es: la presencia de mujeres en plan feminista empoderado. Aquí no han puesto a una de estas tipas, ni dos, ni tres sino a cuatro, para que haya paridad entre sexos en el reparto, como se aprecia en el póster promocional y una de ellas, la copratogonista es absolutamente insoportable. Pero claro, toda mujer en una obra de acción, en el papel de hombre, fuera de los roles tradicionales femeninos, es una auténtica estafa y automáticamente corrompe el producto para volverlo una tontería. Estoy hasta las narices de tanta hembra varonil, igualitaria y petarda.
26 de julio de 2013
20 de 26 usuarios han encontrado esta crítica útil
Pues sí y no. Sí, porque por extraños que nos parezca los sucesos recogidos en "Terror en Amityville" prácticamente todos, y algunos otros se quedan fuera, se desarrollaron así. O al menos es lo que relata Jay Anson en su libro de 1977 "El horror vuelve a Amityville", basado en la experiencia de la familia Lutz en la famosa mansión donde un año atrás realmente Ronald DeFeo asesinó a su familia. Pero también puede ser no, porque hay cierta polémica sobre un fraude masivo en el que tanto los Lutz como Jay Anson estarían implicados. Yo en ésto, ni entro ni salgo, pero lo que me interesa es que aunque sea verídico lo que sale, no está bien contado. Lo más terrorífico aquí, aparte del corrector bucal y que te birlen el dinero, es el comportamiento tan pasivo de los protagonistas. Les da igual todo, incluso tienen comportamientos incoherentes, absurdos o contradictorios.

Es evidente que Stuart Rosenberg está empeñado en recoger los hechos tal cual sucedieron lo cual, por un lado le permite ahorrarse explicaciones infundadas o un final más espectacular, pero por el otro, la película queda reducida a una serie de fenómenos paranormales uno detrás de otro, eso sí, aderezados por la inquietante música de Lalo Schifrin. Lo malo es que no sólo carece de diálogos o reflexiones que todos nos haríamos en esa situación, sino que encima "Terror en Amityville" no consigue asustarte, ni producirte al menos algún repullo. A lo sumo, expectación por lo que va a suceder. Por lo demás, las actuaciones son flojas, salvo la de Rod Steiger, pero Margot Kidder está atractiva ya sea con las coletas, el lacito, la margarita, las botas o de colegiala. Por último, atención a la escena censurada, y tan patéticamente doblada luego, en plena democracia ya.
10 de agosto de 2011
19 de 24 usuarios han encontrado esta crítica útil
De hecho, lo que hace Jeannot Szwarc es copiar todo lo que puede del original de Steven Spielberg. Eso hace que la cinta, pese a ser correta y con un tono muy adecuado, sea repetitiva, previsible y por momentos cansina. Los ataques del tiburón se ven venir (y hasta las escenas) y además la atmósfera épica de la anterior es sustituida por un ambiente más juvenil, más light, más de cine para adolescentes.

Aún así, cuando se centra la historia en el escualo, más o menos la segunda parte de la película, consigue entretenerte. Seguramente, la clave está en que ese monstruo marino, con la música de John Willians, atacando desde las aguas a indefensos bañistas tiene bastante de inquietante y que por poco que se haga, te transmite la angustia de la situación.

Así, aunque menos fresca que la oringal, digna versión del gran clásico de Steven Spielberg.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Toda la parte del final es bastante aceptable: Cuando el tiburón ataca a Tina y a su chico, cuando los chicos son atacados y salvan a Mike, el hijo mayor de Brody, por los pelos, cuando el tiburón se carga al helicóptero, cuando Sean cae al agua y el final cuando Brody electrocuta al tiburón.
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