La condesa descalza
1954 

7,3
6.750
Drama. Romance. Intriga
Tres cineastas estadounidenses descubren a una extraordinaria bailarina llamada María Vargas. Sin perder ni un minuto, se trasladan a Hollywood y lanzan a la desconocida al estrellato. Kirk, el productor de sus películas, corteja en vano a María. Ella, para humillarle, accede a acompañar al multimillonario Bravano en un crucero por la Riviera. (FILMAFFINITY)
4 de octubre de 2024
4 de octubre de 2024
1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
346/32(30/09/24) Atractivo, a la par que algo artificioso melodrama, el tiempo no ha hecho bien, aun así, conserva buenos valores la hacen por momentos cautivadora. Era uno de mis lunares al no haberla visto aún, lo he subsanado atendiendo al 70 aniversario del estreno (29/09/1954). Escrita y dirigida por Joseph L. Mankiewicz (en su primer trabajo en color), versa sobre la vida y amores de la sex symbol española ficticia María Vargas. Protagonizada por un brillante elenco encabezado por la seductora Ava Gardner, Humphrey Bogart y Edmond O'Brien. Un relato con trazas a la Carmen de Prosper Mérimée, que ingeniosamente va saltando por varios narradores omniscientes, que en modo racconto, desde el cementerio donde entierran a la diva relatan su vida, mayormente es contada por el director de cine Harry Dawes (Bogart), figura paternal para María, con secciones adicionales narradas por Oscar Muldoon (O'Brien), publicista a sueldo de un poderoso productor, y el Conde Vincenzo Torlato-Favrini (Rosanno Brazzi). Una historia que esta notoriamente estructurada como la mítica “Ciudadano Kane” ( un racconto fragmentado que se inicia en la muerte del protagonista) , para más inri, la obra maestra de Orson Welles está guionizada por Herman J. Mankiewicz, hermano del director y guionista aquí, aquí en vez de revisar libremente la vida del magnate William Randolph Hearst (aquí sui Rosebud son sus pies descalzos), María Vargas es el alter Ego de nada menos que Rita Hayworth, había estado casada con el príncipe Aly Khan, amén de haber sido también esposa (anteriormente) de precisamente (vasos comunicantes) Orson Welles.

Humphrey Bogart & Ava Gardner
Posee un halo fatalista ya desde si escenario del presente en un camposanto bajo la lluvia, de allí retrocedemos para desarrollar un a especie de cuento de La Cenicienta española suigéneris, deconstruyendo el glamuroso Hollywood enfrentado a una mujer de una pieza, orgullosa, digna, segura delo que quiere y de lo que no. Una joven de familia humilde, que es descubierta para el cine estadounidense, donde alcanza el estrellato pero siempre mantenido los pies en nel suelo (y nunca mejor dicho), en una típica odisea de descubrimiento, auge y … (pues eso). Todo ello surtido por diálogos jugosos, mordaces, divertidos, emocionantes, cínicos. Ello en un paisaje donde reina el culto a las las falsas apariencias, y donde prevalece la amoralidad, la pleitesía al vellocino de oro, y donde subyace el vacío, la amargura, por lo que la personalidad pura de María Vargas es una rara avis condenada. El director construye una atmósfera enrarecida, malsana, donde la degradación se sugiere en medio de situaciones donde chocan la arrogancia con los pusilánimes, el despotismo frente a la gente de una pieza. Brotando las lacras humanas de envidias, celos, frustraciones, desesperanza, ello en la búsqueda eterna de la protagonista de sincero Amor.

Ava Gardner & Humphrey Bogart
Harry Dawes (Bogart), director de cine y guionista fracasado pasa por una mala racha, obligado a trabajar para el magnate Kirk Edwards (buen Warren Stevens), que ha decidido quiere producir una película. En busca de una actriz principal glamurosa, van de Roma a un club nocturno de Madrid para ver a una bailarina llamada María Vargas (Gardner). Mankiewicz, recordándome a la presentación e Rick Blaine en “Casablanca”, presenta a Maria fuera de plano, a través de los comentarios de la gente, y también mediante las reacciones de los espectadores que la ven bailar, creando un halo de interés por ella sugestivo, para cuando la vemos finalmente, sea, como no, a través primero de sus pies descalzos, pues es lo que deja a la vista cuando se esconde tras una cortina con (alguien al que ella llama irónicamente) su ‘primo’. Tras ello una chispeante charla de ella con Harry.
María es una persona alegre pero orgullosa a la que le gusta andar descalza y tiene una vida familiar problemática. A María le gusta Harry desde el primer momento, ya que conoce su trabajo, pero al instante siente antipatía por Kirk. Aunque ella huye durante su encuentro, Harry la sigue hasta la casa de su familia y la convence de que vuele con ellos a los Estados Unidos para rodar su primera película. Gracias a su experiencia y a la ayuda del sudoroso y poco sincero publicista Oscar Muldoon (O´Brien), su debut cinematográfico es una sensación. María se convierte en una estrella de la noche a la mañana y la carrera de Harry resucita; se hacen amigos y hacen dos películas más juntos. Tendrá importancia en el relato el rico playboy latinoamericano Alberto Bravano (Marius Goring), y el Conde Vincenzo Torlato-Favrini (Brazzi).
Película que se puede ver como una especie de fábula moral, donde los cerriles códigos morales hollywoodienses deben de castigar al verso libre que es María, mujer liberada sexualmente, no necesita el matrimonio para consumar, elije ella y nunca deja la elijan, nunca se deja llevar por lo crematístico, y si tiene que ayudar a su padre en la peor situación, aunque ello pueda acabar con su carrera, no lo duda. Ello en una evolución donde en el tramo final nos alejamos del universo Hollywood para en realidad hacer una alegoría de este mediante la decadente aristocracia en su declive, al borde de la desaparición.
Hay una notable actuación de Ava Gardner, creando un aura de carácter indomable, dueña de sí misma, no manipulable, de una beldad fascinante, personaje que adorna con rasgos de mito, apenas sonríe durante el metraje, desprendiendo en su enamorable mirada una honda melancolía, alguien magnético, mantenido una gran química con Bogart, aunque me resulta forzado que no haya rollo entre ambos, me cruje que Harry no intentara sobrepasar la línea de Pepito Grillo, por mucho que estuviera con pareja en la sosa Jerry (correctita Elizabeth Sellars). Como también me es estridente su comportamiento final (*spoiler), no casa con el carácter que habíamos tenido de ella... (sigo en spoiler)
María es una persona alegre pero orgullosa a la que le gusta andar descalza y tiene una vida familiar problemática. A María le gusta Harry desde el primer momento, ya que conoce su trabajo, pero al instante siente antipatía por Kirk. Aunque ella huye durante su encuentro, Harry la sigue hasta la casa de su familia y la convence de que vuele con ellos a los Estados Unidos para rodar su primera película. Gracias a su experiencia y a la ayuda del sudoroso y poco sincero publicista Oscar Muldoon (O´Brien), su debut cinematográfico es una sensación. María se convierte en una estrella de la noche a la mañana y la carrera de Harry resucita; se hacen amigos y hacen dos películas más juntos. Tendrá importancia en el relato el rico playboy latinoamericano Alberto Bravano (Marius Goring), y el Conde Vincenzo Torlato-Favrini (Brazzi).
Película que se puede ver como una especie de fábula moral, donde los cerriles códigos morales hollywoodienses deben de castigar al verso libre que es María, mujer liberada sexualmente, no necesita el matrimonio para consumar, elije ella y nunca deja la elijan, nunca se deja llevar por lo crematístico, y si tiene que ayudar a su padre en la peor situación, aunque ello pueda acabar con su carrera, no lo duda. Ello en una evolución donde en el tramo final nos alejamos del universo Hollywood para en realidad hacer una alegoría de este mediante la decadente aristocracia en su declive, al borde de la desaparición.
Hay una notable actuación de Ava Gardner, creando un aura de carácter indomable, dueña de sí misma, no manipulable, de una beldad fascinante, personaje que adorna con rasgos de mito, apenas sonríe durante el metraje, desprendiendo en su enamorable mirada una honda melancolía, alguien magnético, mantenido una gran química con Bogart, aunque me resulta forzado que no haya rollo entre ambos, me cruje que Harry no intentara sobrepasar la línea de Pepito Grillo, por mucho que estuviera con pareja en la sosa Jerry (correctita Elizabeth Sellars). Como también me es estridente su comportamiento final (*spoiler), no casa con el carácter que habíamos tenido de ella... (sigo en spoiler)
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
…Se puede esgrimir que en realidad el mundo del cine no la ha hecho como es, pues ella ya venía de ser una persona nihilista y nostálgica desde cuando la conocemos en el club nocturno, que se nota una desgraciada en el amor, el cien solo la hace alternar con gente de dinero, su personalidad estaba ahí desde que la vemos. Muy original el detalle (titular) de que guste de ir descalza, acentúa su modo de ser, le confiere un don telúrico por aquello de alguien que gusta de estar en conexión con la tierra que pisa, desprendiendo pasión, alguien ardiente de corazón.
Resto de secundarios: A Bogart lo veo un tanto desubicado, no me creo su rol de consejero de la diva, no puede creer no exista deseo por parte de él, actúa como su confesor, a través de estas charlas entre ambos es cuando conocemos realmente a María, pero Harry es alguien blandito sin alma, ni profundidad; Edmond O'Brien si borda con nervio su rol, aportando complejidad y arco de desarrollo como el perro del millonario que termina tomando conciencia de que lleva collar; Rossano Brazzi me resulta distante y frío, no me pega con la fogosa María, un tipo muy estirado como para encandilar a la protagonista.
Resto de secundarios: A Bogart lo veo un tanto desubicado, no me creo su rol de consejero de la diva, no puede creer no exista deseo por parte de él, actúa como su confesor, a través de estas charlas entre ambos es cuando conocemos realmente a María, pero Harry es alguien blandito sin alma, ni profundidad; Edmond O'Brien si borda con nervio su rol, aportando complejidad y arco de desarrollo como el perro del millonario que termina tomando conciencia de que lleva collar; Rossano Brazzi me resulta distante y frío, no me pega con la fogosa María, un tipo muy estirado como para encandilar a la protagonista.

Ava Gardner
La puesta en escena destaca por una fotografía de Jack Cardiff (“Narciso negro” o “Las zapatillas rojas”), imprimiendo un granulado en color que desprende rasgos etéreos, colores cuasi pastel, y donde sobre todo, se nota el objetivo enamorado de la hermosa Gardner, la acaricia y observa filtrándonosla maravillosa: aportando en su tonalidades glamur por donde nos pasea, sea un club nocturno flamenco madrileño, viviendas acristaladas en Beverly Hills, casinos en la Riviera Francesa, o palacios decadentes italianos, a lo que suma el vistoso y mitómano vestuario de Ava.
Spoiler:
La historia termina, como empezó, con flashbacks en su funeral. Después, la policía se lleva a Vincenzo.
*No me trago, con el carácter puro de María que aceptara de modo estoico que este le hubiera ocultado su impotencia sexual (por herida de guerra), para esperar a rebelárselo en la noche de bodas nada menos, hubiera aceptado que se lo dijera antes y ella en señal de amor lo hubiese aceptado como señal de amor por encima de la carne, pero después? Pero ella entonces cambia de condición y se muestra sumisa a la ocultación de esta tara sexual, cual mujer sin fondo acepta como si nada, no echándole en cara esto. Lo que habría quizás, quedado mejor es que ella esa misma noche se hubiera marchado y haber interpuesto una demanda de divorcio y no quedarse con este mentiroso que quiere tener una mujer trofeo, pues en realidad no puede amarla, pues esto significa hundirla en un matrimonio impostado. Luego ella espera que él acepte de buena haga que ella se quede preñada de otro tipo, que acepte este con buena cara el criar a alguien que no es de su sangre, encima para un noble aristócrata lo importante que es esto. Esta parte me ha sido atrofiada, pues solo quiere empujarte a un final trágico cuasi-moralista misógino. .
‘La sensación de destino en acción se insinúa en el lema de la familia Torlato-Favrini: "che sara sara". Cuando el compositor Jay Livingston vio la película, se inspiró para componer la canción de ese nombre que más tarde terminó en "El hombre que sabía demasiado" de Alfred Hitchcock, cantada por Doris Day.’
Por su actuación, O'Brien ganó el Oscar al Mejor Actor de Reparto; Mankiewicz fue nominado al Oscar al Mejor Guion Original (perdió ante el de “La ley del silencio”); Como curiosidad, en España se estrenó en 1955 con toques de censura. Obviaron la parte de la Guerra Civil, como también el adulterio. No sé si se entendería; Se produjo en los estudios Cinecittà en Roma. escenas exteriores se filmaron en Tivoli (el olivar), San Remo y Portofino. Bogart no estaba en el lugar de rodaje de San Remo.
Buen drama que falla en su aparatoso tramo final. Gloria Ucrania!!!
Para leer más sobre el film ir a: https://tomregan.blogspot.com/2024/10/la-condesa-descalza-atractivo-la-par.html
Spoiler:
La historia termina, como empezó, con flashbacks en su funeral. Después, la policía se lleva a Vincenzo.
*No me trago, con el carácter puro de María que aceptara de modo estoico que este le hubiera ocultado su impotencia sexual (por herida de guerra), para esperar a rebelárselo en la noche de bodas nada menos, hubiera aceptado que se lo dijera antes y ella en señal de amor lo hubiese aceptado como señal de amor por encima de la carne, pero después? Pero ella entonces cambia de condición y se muestra sumisa a la ocultación de esta tara sexual, cual mujer sin fondo acepta como si nada, no echándole en cara esto. Lo que habría quizás, quedado mejor es que ella esa misma noche se hubiera marchado y haber interpuesto una demanda de divorcio y no quedarse con este mentiroso que quiere tener una mujer trofeo, pues en realidad no puede amarla, pues esto significa hundirla en un matrimonio impostado. Luego ella espera que él acepte de buena haga que ella se quede preñada de otro tipo, que acepte este con buena cara el criar a alguien que no es de su sangre, encima para un noble aristócrata lo importante que es esto. Esta parte me ha sido atrofiada, pues solo quiere empujarte a un final trágico cuasi-moralista misógino. .
‘La sensación de destino en acción se insinúa en el lema de la familia Torlato-Favrini: "che sara sara". Cuando el compositor Jay Livingston vio la película, se inspiró para componer la canción de ese nombre que más tarde terminó en "El hombre que sabía demasiado" de Alfred Hitchcock, cantada por Doris Day.’
Por su actuación, O'Brien ganó el Oscar al Mejor Actor de Reparto; Mankiewicz fue nominado al Oscar al Mejor Guion Original (perdió ante el de “La ley del silencio”); Como curiosidad, en España se estrenó en 1955 con toques de censura. Obviaron la parte de la Guerra Civil, como también el adulterio. No sé si se entendería; Se produjo en los estudios Cinecittà en Roma. escenas exteriores se filmaron en Tivoli (el olivar), San Remo y Portofino. Bogart no estaba en el lugar de rodaje de San Remo.
Buen drama que falla en su aparatoso tramo final. Gloria Ucrania!!!
Para leer más sobre el film ir a: https://tomregan.blogspot.com/2024/10/la-condesa-descalza-atractivo-la-par.html
14 de mayo de 2019
14 de mayo de 2019
1 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Cierto que la abundancia de monólogos interiores de los diversos personajes principales la asemejan más a una novela que una película, que a veces le cuesta avanzar y que demasiadas frases suenan impostadas y poco naturales, pero también es verdad que posee imágenes realmente hermosas y un reparto de lujo. "La condesa descalza" es un largometraje evocador, melodramático, desde luego triste y con una atmósfera algo extraña.
Increíblemente arrebatadora Ava Gardner como nunca cimentando su leyenda erótica, acompañada de un soberbio Bogart (sólo él sabía encarnar a los perdedores que, pese a estar empapados por el chaparrón, conservan la dignidad, como en la escena del cementerio), quien efectivamente transmite ternura, aparte de estar en las últimas (fallecería en 1957), sin olvidarse del gran Edmond O´Brien o del galán italiano Rossano Brazzi. Por cierto que hubo mal rollo entre Gardner y Bogart y entre la diva y el director, algo que creo que no se nota en una gran película a la que sin embargo le falta algo.
No hay que olvidar que es cine dentro del cine y que Mankiewicz realiza una sátira y una crítica contra los productores sin escrúpulos que utilizan a su antojo a directores a sueldo y a estrellas que sacan de la nada. Clásico imprescindible de un tipo de cine que ya no se hace.
Increíblemente arrebatadora Ava Gardner como nunca cimentando su leyenda erótica, acompañada de un soberbio Bogart (sólo él sabía encarnar a los perdedores que, pese a estar empapados por el chaparrón, conservan la dignidad, como en la escena del cementerio), quien efectivamente transmite ternura, aparte de estar en las últimas (fallecería en 1957), sin olvidarse del gran Edmond O´Brien o del galán italiano Rossano Brazzi. Por cierto que hubo mal rollo entre Gardner y Bogart y entre la diva y el director, algo que creo que no se nota en una gran película a la que sin embargo le falta algo.
No hay que olvidar que es cine dentro del cine y que Mankiewicz realiza una sátira y una crítica contra los productores sin escrúpulos que utilizan a su antojo a directores a sueldo y a estrellas que sacan de la nada. Clásico imprescindible de un tipo de cine que ya no se hace.
22 de agosto de 2022
22 de agosto de 2022
1 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Reinterpretación de La Cenicienta con Humphrey Bogart haciendo de hada madrina, ¿cómo se te queda el cuerpo?
Joseph L. Mankiewicz y su estilo verborreico se marcan una extraña película sobre el mundo del espectáculo y el lado oscuro de la fama (cosa que ya tocó él mismo en la obra maestra "Eva al desnudo" y también recuerda a "Cautivos del mal" de Minnelli) narrada en flashbacks rashomónicos post-mortem cual Ciudadano Kane. ¿Se te queda mejor el cuerpo?
¡Dicen que se basó un poco en la vida de Rita Hayworth y parece que prediga la trayectoria de Grace Kelly!
Es todo hiper-pomposo y te sueltan un discurso plomo hasta en la noche de bodas. ¿Qué me dices? ¿Está justificada la absoluta falta de naturalidad en que sean flash-backs, es decir recuerdos o incluso reimaginaciones de algún personaje? El caso es que gracias a ello quedan todos los puntos de vista cristalinos y analizados en cierta profundidad no usual en el cine, cual si fuera más bien una disertación de Mankiewicz en formato peliculero. Y por culpa de ello, resultan dos horitas y pico sin acción ninguna. ¡Imperdonable!
Ava Gardner ejerce de "animal más bello del mundo", como indica el poster de la película, en cancerígeno slogan que se le quedó ya para toda su vida. No convence mucho como actriz y menos como española, no la doblaron y habla con acento guiri de las Ramblas pero eso en EEUU qué más da, cuela como si fuera la prima Lola Flores. No convence pero tiene el guapo subido, ¡y luce unos modelitos de la muerte!
Son más feos pero más convincentes Humphrey en papel hada paternalista y Edmond O'Brien como relaciones públicas extremadamente plasta y aceitoso por el cual ganó el Oscar a actor secundario, que está bien pero ¿cómo pudo llevárselo por delante de Karl Malden en La ley del silencio? ¡Tongazo!
Gustará a: descalzas, Martin Scorsese, vestuaristas
No gustará a: condesas, Howard Hugues, madres
Joseph L. Mankiewicz y su estilo verborreico se marcan una extraña película sobre el mundo del espectáculo y el lado oscuro de la fama (cosa que ya tocó él mismo en la obra maestra "Eva al desnudo" y también recuerda a "Cautivos del mal" de Minnelli) narrada en flashbacks rashomónicos post-mortem cual Ciudadano Kane. ¿Se te queda mejor el cuerpo?
¡Dicen que se basó un poco en la vida de Rita Hayworth y parece que prediga la trayectoria de Grace Kelly!
Es todo hiper-pomposo y te sueltan un discurso plomo hasta en la noche de bodas. ¿Qué me dices? ¿Está justificada la absoluta falta de naturalidad en que sean flash-backs, es decir recuerdos o incluso reimaginaciones de algún personaje? El caso es que gracias a ello quedan todos los puntos de vista cristalinos y analizados en cierta profundidad no usual en el cine, cual si fuera más bien una disertación de Mankiewicz en formato peliculero. Y por culpa de ello, resultan dos horitas y pico sin acción ninguna. ¡Imperdonable!
Ava Gardner ejerce de "animal más bello del mundo", como indica el poster de la película, en cancerígeno slogan que se le quedó ya para toda su vida. No convence mucho como actriz y menos como española, no la doblaron y habla con acento guiri de las Ramblas pero eso en EEUU qué más da, cuela como si fuera la prima Lola Flores. No convence pero tiene el guapo subido, ¡y luce unos modelitos de la muerte!
Son más feos pero más convincentes Humphrey en papel hada paternalista y Edmond O'Brien como relaciones públicas extremadamente plasta y aceitoso por el cual ganó el Oscar a actor secundario, que está bien pero ¿cómo pudo llevárselo por delante de Karl Malden en La ley del silencio? ¡Tongazo!
Gustará a: descalzas, Martin Scorsese, vestuaristas
No gustará a: condesas, Howard Hugues, madres
27 de diciembre de 2022
27 de diciembre de 2022
1 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Dirigida por el gran Mankiewicz, con diálogos tan magníficos como crípticos, con la mujer más bella del mundo en aquel momento, la grandiosa Ava Gardner, interpretaciones tan brillantes como las del mítico Bogart y el oscarizado Edmond O'Brien, un technicolor tan espléndido como chirriante y un Madrid improbable de fondo.
Son estos ingredientes que ya por sí solos empujan a ver esta película, a revisarla en mi caso. Y es que ya no se hacen películas así, ya no. No hay divas como la Gardner ni mitos vivos como era Bogart, pocos directores escriben y dirigen al mismo tiempo y menos con la agilidad y maestría de Mankiewicz. Esto es así, incuestionable.
La película gira en torno al cuento de Cenicienta, con una improbable folclórica española, Carmen Vargas-Ava Gardner, y un productor que quiere triunfar en el mundo del cine partiendo desde una gran fortuna y una menos grandiosa falta de escrúpulos.
El periplo de la bella Carmen en el mundo del cine, su triunfo y su relación con Hoollywood primero y con la aristocracia europea después, consiguen una narración interesante siempre, con esa magia del cine clásico tan difícil de obtener.
Lo mejor, un comienzo magistral en un entierro, con lluvia y Bogart con su gabardina empapada y la voz en off de su personaje dando comienzo a la historia. Eso y la magistral actuación, merecedora de un Óscar, de O'Brien.
Lo peor, quizás la falta de credibilidad que tiene la parte de la historia que sucede en Madrid, aunque eso lo notamos solo los españoles, supongo.
Con todo, una película que hay que ver.
Son estos ingredientes que ya por sí solos empujan a ver esta película, a revisarla en mi caso. Y es que ya no se hacen películas así, ya no. No hay divas como la Gardner ni mitos vivos como era Bogart, pocos directores escriben y dirigen al mismo tiempo y menos con la agilidad y maestría de Mankiewicz. Esto es así, incuestionable.
La película gira en torno al cuento de Cenicienta, con una improbable folclórica española, Carmen Vargas-Ava Gardner, y un productor que quiere triunfar en el mundo del cine partiendo desde una gran fortuna y una menos grandiosa falta de escrúpulos.
El periplo de la bella Carmen en el mundo del cine, su triunfo y su relación con Hoollywood primero y con la aristocracia europea después, consiguen una narración interesante siempre, con esa magia del cine clásico tan difícil de obtener.
Lo mejor, un comienzo magistral en un entierro, con lluvia y Bogart con su gabardina empapada y la voz en off de su personaje dando comienzo a la historia. Eso y la magistral actuación, merecedora de un Óscar, de O'Brien.
Lo peor, quizás la falta de credibilidad que tiene la parte de la historia que sucede en Madrid, aunque eso lo notamos solo los españoles, supongo.
Con todo, una película que hay que ver.
21 de abril de 2026
21 de abril de 2026
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Le pasa a los guionistas de éxito que se encierran en su mundo y acaban hablando de sus problemas, los del mundo del cine, y esto pasa aquí, que vemos en la ficción lo que en realidad pudo pasar con Howard Hughes, un productor que era millonario y, seguramente, tenía esa mala uva: acabar con la carrera de quien le llevara la contraria. Algo como lo que ya le pasó a Orson Welles con Ciudadano Kane.
Me encanta el inicio y la estructura de la película, esos diez minutos de funeral en el cementerio con Bogart y su gabardina, la lluvia y esa estatua de Ava Gardner. Luego nos vamos a Madrid, en una imagen rompedora de la España de los 50, sus bajos fondos,y Ava haciendo de española. Decía que España era como ella: rural, canalla y violenta.
Lo que no me gusta es que es muy repetitivo el nudo de la película, encallandose en un mismo punto.
Me encanta el inicio y la estructura de la película, esos diez minutos de funeral en el cementerio con Bogart y su gabardina, la lluvia y esa estatua de Ava Gardner. Luego nos vamos a Madrid, en una imagen rompedora de la España de los 50, sus bajos fondos,y Ava haciendo de española. Decía que España era como ella: rural, canalla y violenta.
Lo que no me gusta es que es muy repetitivo el nudo de la película, encallandose en un mismo punto.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Hay dos partes que fueron censuradas. La primera, cuando se pela con Kirk y se va al cobertizo supuestamente con su “primo". Se ven sus zapatos.
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