Verano del 85
2020 

6,5
3.370
Drama. Romance
¿Con qué sueñas cuando tienes 16 años y viven en un pequeño pueblo de la costa de Normandía en los años 80? ¿Con tener un mejor amigo? ¿Con hacer un pacto de amistad que dure para siempre? ¿Con correr mil aventuras en barco y en moto? O quizás sueñas con la muerte... Las vacaciones de verano acaban de comenzar y esta historia cuenta cómo Alexis empieza a crecer. (FILMAFFINITY)
30 de enero de 2021
30 de enero de 2021
6 de 10 usuarios han encontrado esta crítica útil
Voy a ir al grano y avisando desde ahora que toda la crítica contiene leves spoilers.
Para mí lo más interesante de la película es la comparación de David con un cadáver (deseado) -coqueteando con la idea de la necrofilia- y la búsqueda y obsesión de Alexis por la muerte que inevitablemente conecta con su idea de un amor completamente idealizado e impulsivo, siempre con la finalidad de alcanzar la inmortalidad y atemporalidad de ese momento romantizado y contrario a la 'velocidad' y tempus fugit de la que habla y desea David sin hacer partícipe a Alexis; más bien retroalimentándolo y evadiéndolo en la secuencia de baile, con el atrezzo de los cascos que le coloca; marginándolo y sumergiéndolo en esa citada romantización en la que baila con una canción y ritmo pausado, contraria a la canción frenética que David y el resto de chicxs están escuchando. No en vano la película transcurre en verano y en una década idealizada a base de nostalgia hasta la saciedad en el cine y la música. Los veranos como momentos donde no ocurre nada, donde no haces nada, donde el tiempo se para y das rienda suelta a ese 'travestismo' de un primer amor. La connotación que adquiere la muerte de David tiene mucho que ver con el deseo frustrado de esa atemporalidad no finita que buscaba Alexis en el amor. La muerte es finita y no se controla. Un ritual por el que casi todo adolescente está condenado y sentenciado a pasar. Al final Alexis, en ese pacto acordado con David, baila en su tumba liberándose a sí mismo como materialización de ese tempus fugit que David predicaba y que acabará adoptando Alexis en su próximo posible amor de verano.
Para mí lo más interesante de la película es la comparación de David con un cadáver (deseado) -coqueteando con la idea de la necrofilia- y la búsqueda y obsesión de Alexis por la muerte que inevitablemente conecta con su idea de un amor completamente idealizado e impulsivo, siempre con la finalidad de alcanzar la inmortalidad y atemporalidad de ese momento romantizado y contrario a la 'velocidad' y tempus fugit de la que habla y desea David sin hacer partícipe a Alexis; más bien retroalimentándolo y evadiéndolo en la secuencia de baile, con el atrezzo de los cascos que le coloca; marginándolo y sumergiéndolo en esa citada romantización en la que baila con una canción y ritmo pausado, contraria a la canción frenética que David y el resto de chicxs están escuchando. No en vano la película transcurre en verano y en una década idealizada a base de nostalgia hasta la saciedad en el cine y la música. Los veranos como momentos donde no ocurre nada, donde no haces nada, donde el tiempo se para y das rienda suelta a ese 'travestismo' de un primer amor. La connotación que adquiere la muerte de David tiene mucho que ver con el deseo frustrado de esa atemporalidad no finita que buscaba Alexis en el amor. La muerte es finita y no se controla. Un ritual por el que casi todo adolescente está condenado y sentenciado a pasar. Al final Alexis, en ese pacto acordado con David, baila en su tumba liberándose a sí mismo como materialización de ese tempus fugit que David predicaba y que acabará adoptando Alexis en su próximo posible amor de verano.

Félix Lefebvre & Benjamin Voisin
Los contras son que no tiene ningún diálogo realmente contundente, ni la capacidad sumersiva y contemplativa de, por ejemplo y dadas sus comparaciones, Call me by your name. Además de unos personajes secundarios desdibujados y meramente contextuales. Es una película que se ha contado otras veces con un desarrollo más rico en detalles, amén de esas referencias a cintas previas del mismo Ozon, a Hitchcock y a Nicholas Ray.
5 de octubre de 2020
5 de octubre de 2020
3 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
El nuevo trabajo de François Ozon es una película que, como su título indica, se desarrolla en la bella localidad costera de Le Tréport, situada en la Alta Normandía francesa, en un caluroso estío de hace más de 30 años, y que tiene como protagonistas a dos jóvenes, uno menor de edad llamado Alexis y David, el hijo de una familia judía de clase social alta. La película, que viene avalada por el sello de Cannes, formó parte de la sección oficial del Festival de San Sebastián, 8 años después y en el mismo escenario en donde ganó la Concha de oro a la mejor película por "En la casa (2012)". La propuesta era a priori la más atractiva de la sección oficial a concurso del Zinemaldia 2020, ya que una película dirigida por el gran cineasta francés, un habitual en la sección más importante a concurso del festival de San Sebastián, siempre es una garantía de que vamos a ver algo diferente.
El punto de partida es el de esos dos jóvenes que comienzan una amistad y algo más, lo que iremos descubriendo poco a poco, en una película que se inicia con Alexis declarando ante la justicia por un asunto del pasado, que es lo que nos muestran a continuación, con la narración personal del joven que irá contando lo sucedido ese verano desde el día en el que conoció a David.
El punto de partida es el de esos dos jóvenes que comienzan una amistad y algo más, lo que iremos descubriendo poco a poco, en una película que se inicia con Alexis declarando ante la justicia por un asunto del pasado, que es lo que nos muestran a continuación, con la narración personal del joven que irá contando lo sucedido ese verano desde el día en el que conoció a David.

Félix Lefebvre & Philippine Velge
La película tiene un gran inicio, con una buena presentación de personajes, algo habitual en el cine de Ozon, y que se desarrolla de manera acertada mezclando diferentes géneros como el drama, el romance, el suspense y algunos elementos cómicos. Pero en la parte final se excede y tiene demasiados giros, algunos innecesarios, estropeando lo que hasta ese momento había sido una película interesante y sencilla.
Entre los aspectos positivos destaco la dirección de Ozon, la recreación de las dos épocas, la música compuesta por Jean-Benoît Dunckel y unas canciones de la época muy bien seleccionadas.
Dejo para el final el que probablemente sea el punto más fuerte del proyecto, y me refiero a las interpretaciones de Benjamin Voisin como David, y un desconocido Félix Lefebvre que interpreta al protagonista y que está magnífico y lo hace sin excederse en las situaciones con una mayor carga dramática. Entre los secundarios de lujo destacan Valeria Bruni Tedeschi, que lo hace muy bien, como casi siempre, en el papel de la madre de David, y Melvil Poupaud como el abogado del niño protagonista, al que este último va contando lo sucedido en esos meses de verano de 1985.
Entre los aspectos positivos destaco la dirección de Ozon, la recreación de las dos épocas, la música compuesta por Jean-Benoît Dunckel y unas canciones de la época muy bien seleccionadas.
Dejo para el final el que probablemente sea el punto más fuerte del proyecto, y me refiero a las interpretaciones de Benjamin Voisin como David, y un desconocido Félix Lefebvre que interpreta al protagonista y que está magnífico y lo hace sin excederse en las situaciones con una mayor carga dramática. Entre los secundarios de lujo destacan Valeria Bruni Tedeschi, que lo hace muy bien, como casi siempre, en el papel de la madre de David, y Melvil Poupaud como el abogado del niño protagonista, al que este último va contando lo sucedido en esos meses de verano de 1985.

Benjamin Voisin & Félix Lefebvre
Una película fácil de recomendar a los que disfrutaron con anteriores trabajos del director, a los que acuden habitualmente a las salas para ver cine francés, y en general al público de mediana edad y a los más mayores.
LO MEJOR: El reparto. La presentación de los personajes.
LO PEOR: En la segunda mitad se excede en los giros.
Pueden leer esta crítica con imágenes y contenidos adicionales en: http://www.filmdreams.net
LO MEJOR: El reparto. La presentación de los personajes.
LO PEOR: En la segunda mitad se excede en los giros.
Pueden leer esta crítica con imágenes y contenidos adicionales en: http://www.filmdreams.net
12 de marzo de 2021
12 de marzo de 2021
3 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
La historia es la de un verano, un descubrimiento; la necesidad por encontrar la propia identidad, en ocasiones esquiva y lejana. Un relato sobre ese encuentro amistoso tras el que habita el reto sexual entre dos jóvenes que se necesitan incluso a sabiendas, que no será posible...
Francois Ozon, el director construye una historia que en su primera parte no termina de cuajar, es como si la propia ejecución se ofreciera ficticia... afectada. Los personajes secundarios parecen ir a la deriva, y los principales en pocas ocasiones acaban encontrando su lugar.
Con todo me ha interesado, pues Ozon se ha encargado de teñirlo con una suave capa de ternura que va desdibujando sus otros fallos.
Final rotundo que conoces casi desde el principio y donde los sentimientos mas comprometidos tienen cabida y se ejecutan con honestidad.
MI NOTA: 6,5
Francois Ozon, el director construye una historia que en su primera parte no termina de cuajar, es como si la propia ejecución se ofreciera ficticia... afectada. Los personajes secundarios parecen ir a la deriva, y los principales en pocas ocasiones acaban encontrando su lugar.
Con todo me ha interesado, pues Ozon se ha encargado de teñirlo con una suave capa de ternura que va desdibujando sus otros fallos.
Final rotundo que conoces casi desde el principio y donde los sentimientos mas comprometidos tienen cabida y se ejecutan con honestidad.
MI NOTA: 6,5
9 de mayo de 2021
9 de mayo de 2021
3 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
La película esta muy bien. Trata el siempre controvertido tema de la bisexualidad, donde la estabilidad emocional que, se supone, debe dar una relación de pareja, siempre "acaba por acabar" en el momento en que empieza... .
La película, mas que reactivar la memoria de las vivencias de los jóvenes homosexuales de los años 80, como si ocurre en "Call me by your name", lo que realmente hace es trasladar el hecho bisexual desde los 80 hasta nuestros días. Días donde el universo Netflix por ejemplo, esta repleto de atmósferas bisexuales...¿quien no ha deseado o ha fantaseado alguna vez con tener sexo con alguien de su mismo género?. Pero la realidad es que ese mito ya se desechó en la década de los 70, cuando los colectivos gays estadounidenses proclamaban aquello de que "todos somos bisexuales", y que la Asociación Estadounidense de Siquiatría (APS - American Psychiatric Association), y tras la debida investigación práctica del argumento, demostró, con dichas pruebas prácticas (incitar a psiquiatras manifiestamente heterosexuales, a tener prácticas homosexuales) que este argumento no se correspondía con la realidad.
La película, mas que reactivar la memoria de las vivencias de los jóvenes homosexuales de los años 80, como si ocurre en "Call me by your name", lo que realmente hace es trasladar el hecho bisexual desde los 80 hasta nuestros días. Días donde el universo Netflix por ejemplo, esta repleto de atmósferas bisexuales...¿quien no ha deseado o ha fantaseado alguna vez con tener sexo con alguien de su mismo género?. Pero la realidad es que ese mito ya se desechó en la década de los 70, cuando los colectivos gays estadounidenses proclamaban aquello de que "todos somos bisexuales", y que la Asociación Estadounidense de Siquiatría (APS - American Psychiatric Association), y tras la debida investigación práctica del argumento, demostró, con dichas pruebas prácticas (incitar a psiquiatras manifiestamente heterosexuales, a tener prácticas homosexuales) que este argumento no se correspondía con la realidad.

Benjamin Voisin, François Ozon & Félix Lefebvre
A si pues, nos queda una película agridulce, a la par que interesante, donde dos maneras distintas de afrontar la propia homosexualidad, la de un homosexual, y la de un bisexual, se unen y se separan, al mismo tiempo.
4 de febrero de 2021
4 de febrero de 2021
2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Largometraje que se desarrolla durante unas seis semanas, ambientada durante los años ochenta se centra en el idílico verano de Alexis (Félix Lefebvre), un joven de 16 años que comienza una pasional amistad con David (Benjamín Voisin), que ronda los veinte años y que se muestra más experimentado en todo sentido que su contraparte.
La película se narra en dos tiempos, un presente donde desde el inicio del filme se dice que David ha muerto y que se está investigando a Alexis, así como un pasado donde se retrata, gracias a la escritura del protagonista, los hechos entre ambos, desde el momento en que se conocieron hasta el fatídico desenlace.
Como lo ha hecho en buena parte de su filmografía, el parisino François Ozon teje su argumento con mucho erotismo, en esta ocasión con una delicada visión del romance adolescente y del afamado primer amor, en un entorno excepcional del verano playero francés ochentero.
La película está parcialmente basada en la novela Dance on My Grave (1982) del autor británico Aidan Chambers, de hecho, la frase de su título es un detonante importantísimo para la obra. El guion fue realizado por el propio director, que tiene sus mejores momentos en el proceso de relación de los personajes.
La película se narra en dos tiempos, un presente donde desde el inicio del filme se dice que David ha muerto y que se está investigando a Alexis, así como un pasado donde se retrata, gracias a la escritura del protagonista, los hechos entre ambos, desde el momento en que se conocieron hasta el fatídico desenlace.
Como lo ha hecho en buena parte de su filmografía, el parisino François Ozon teje su argumento con mucho erotismo, en esta ocasión con una delicada visión del romance adolescente y del afamado primer amor, en un entorno excepcional del verano playero francés ochentero.
La película está parcialmente basada en la novela Dance on My Grave (1982) del autor británico Aidan Chambers, de hecho, la frase de su título es un detonante importantísimo para la obra. El guion fue realizado por el propio director, que tiene sus mejores momentos en el proceso de relación de los personajes.

No así, en su último tercio, especialmente lo sucedido alrededor de David, la razón de su muerte, que reitero no es spoiler porque desde el inicio del filme se sabe su desenlace, es un tanto chocante, en el sentido que no se nota orgánico con la historia, se antoja incluso precipitado para desarrollar ese último tercio de la película.
Eté 85 es un trabajo sumamente agradable, Ozon sigue demostrando una gran capacidad como narrador, en una historia sencilla que construye con delicadeza y con ciertas trucos para hacerla ver más espectacular, envolviendo todo con un trabajo visualmente atractivo.
Eté 85 es un trabajo sumamente agradable, Ozon sigue demostrando una gran capacidad como narrador, en una historia sencilla que construye con delicadeza y con ciertas trucos para hacerla ver más espectacular, envolviendo todo con un trabajo visualmente atractivo.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
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