Añadir a mi grupo de amigos/usuarios favoritos
Puedes añadirle por nombre de usuario o por email (si él/ella ha accedido a ser encontrado por correo)
También puedes añadir usuarios favoritos desde su perfil o desde sus críticas
Nombre
Crear nuevo grupo
Crear nuevo grupo
Modificar información del grupo
Aviso
Aviso
Aviso
Aviso
El siguiente(s) usuario(s):
Group actions
- Recomendaciones
- Estadísticas
- Sus votaciones a categorías
- Críticas favoritas elegidas por BMelon
- Contacto
-
Compartir su perfil
Voto de BMelon:
7
Voto de BMelon:
7
8,0
20.894
Drama
Frederick Manion (Ben Gazzara), un teniente del ejército, asesina fríamente al presunto violador de su mujer (Lee Remick). Ella contrata como abogado defensor a Paul Biegler (James Stewart), un honrado hombre de leyes. Durante el juicio se reflejarán todo tipo de emociones y pasiones, desde los celos a la rabia. Uno de los dramas judiciales más famosos de la historia del cine. (FILMAFFINITY)
7 de diciembre de 2013
7 de diciembre de 2013
5 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
No se puede poner en duda la calidad de este film.
Narrativamente intachable, con un B/N deslumbrante y una banda sonora portentosa a cargo del gran Duke Ellington nos encontramos ante un relato judicial completamente pormenorizado que hará las delicias de todos aquellos que han estudiado la abogacía o son amantes de este tipo de cine.
El problema es que quizás Otto Preminger intenta salpicar la película con unas dosis de humor que no siempre funcionan. La prueba más evidente de ello es el comienzo del juicio en donde un James Stewart de lo más perspicaz intenta ganarse la simpatía del jurado buscando la risa fácil a través de continuos comentarios jocosos que restan credibilidad a lo que estamos viendo.
Por otra parte, el personaje interpretado por Lee Remick que da vida a la mujer del asesino (Ben Gazzara) y que presuntamente ha sido violada resulta demasiado sobreactuado y supone un elemento más para que el film no termine de arrancar hasta la parte final de la película.
Narrativamente intachable, con un B/N deslumbrante y una banda sonora portentosa a cargo del gran Duke Ellington nos encontramos ante un relato judicial completamente pormenorizado que hará las delicias de todos aquellos que han estudiado la abogacía o son amantes de este tipo de cine.
El problema es que quizás Otto Preminger intenta salpicar la película con unas dosis de humor que no siempre funcionan. La prueba más evidente de ello es el comienzo del juicio en donde un James Stewart de lo más perspicaz intenta ganarse la simpatía del jurado buscando la risa fácil a través de continuos comentarios jocosos que restan credibilidad a lo que estamos viendo.
Por otra parte, el personaje interpretado por Lee Remick que da vida a la mujer del asesino (Ben Gazzara) y que presuntamente ha sido violada resulta demasiado sobreactuado y supone un elemento más para que el film no termine de arrancar hasta la parte final de la película.

James Stewart & Ben Gazzara
En esa parte final donde podemos vislumbrar la grandeza de Otto Preminger añadiendo (por fin) un tono serio al proceso judicial y en donde destaca por encima de todos la actuación de George C. Scott como Fiscal del Estado.
Eso sin olvidar, un desenlace ambiguo y muy logrado que nos deja con la duda de lo que realmente acabamos de presenciar.
La película también llama la atención por tratar determinados temas y expresiones que resultaban difíciles de ver en otras obras de la década de los 50 y que milagrosamente pasaron los filtros de censura con los que Hollywood nos tenía acostumbrados.
Eso sin olvidar, un desenlace ambiguo y muy logrado que nos deja con la duda de lo que realmente acabamos de presenciar.
La película también llama la atención por tratar determinados temas y expresiones que resultaban difíciles de ver en otras obras de la década de los 50 y que milagrosamente pasaron los filtros de censura con los que Hollywood nos tenía acostumbrados.
US
Canadá
México
España
UK
Irlanda
Australia
Argentina
Chile
Colombia
Uruguay
Paraguay
Perú
Ecuador
Venezuela
Costa Rica
Honduras
Guatemala
Bolivia
Rep. Dominicana