El séptimo cielo
1927 

7,8
1.783
Drama. Romance. Bélico
Chico (Charles Farrell) es un joven que trabaja en la limpieza de las alcantarillas de Paris. Diane (Janet Gaynor) es una chica muy desgraciada que es víctima de los abusos de su atrabiliaria hermana mayor. Un día, mientras ésta la golpea, Chico la rescata y se la lleva a vivir con él a su buhardilla, en el séptimo piso de un edificio de Montmartre. (FILMAFFINITY)
23 de julio de 2015
23 de julio de 2015
3 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
El séptimo cielo, aparte de la nominación a mejor película también fue nominada a mejor dirección, mejor actriz, guión adaptado y dirección artística( Harry Oliver ), llevándose los premios a la dirección (Frank Borzage), actriz (Janet Gaynor) y guion adaptado (Benjamin Glazer) Aparte de por esta película, Janet Gaynor también se llevó el premio por sus interpretaciones en Amanecer y El ángel de la calle.
Dirigida por Frank Borzage e interpretada, aparte de Janet Gaynor, por Charles Farrell que forman la pareja protagonista.
La película cuenta la historia de Diane, mujer de mala vida que es maltratada continuamente por su hermana hasta que es rescatada por Chico que trabaja limpiando alcantarillas. Para evitar que lleven a Diane detenida ante la acusación de su hermana, fingen estar casados y la lleva a vivir con él mientras el tema no queda olvidado. Aunque Chico pase mucho de Diane, acabarán enamorándose, pero la guerra se ocupará de separarlos. Muy bonita la escena en la que Diane entra por la ventana con el vestido nuevo que le regaló “su marido”.
Dirigida por Frank Borzage e interpretada, aparte de Janet Gaynor, por Charles Farrell que forman la pareja protagonista.
La película cuenta la historia de Diane, mujer de mala vida que es maltratada continuamente por su hermana hasta que es rescatada por Chico que trabaja limpiando alcantarillas. Para evitar que lleven a Diane detenida ante la acusación de su hermana, fingen estar casados y la lleva a vivir con él mientras el tema no queda olvidado. Aunque Chico pase mucho de Diane, acabarán enamorándose, pero la guerra se ocupará de separarlos. Muy bonita la escena en la que Diane entra por la ventana con el vestido nuevo que le regaló “su marido”.

Janet Gaynor & Charles Farrell
Decir que aunque vivan en un ático situado en la séptima planta de un edificio, ellos se pasean por los tejados igual que si estuviesen en la calle. La película es un melodramón del que solo me falla el final ya que tratan de suavizarlo sin venir a cuento, quedando poco creíble por todo lo que se vio antes.
22 de julio de 2020
22 de julio de 2020
2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Chico trabaja limpiando las alcantarillas de París, su ilusión es ser barrendero. Diana vive muy pobremente junto a su hermana Nana, quien la maltrata psíquica y físicamente a diario, al tiempo que se dedica al robo, con lo que Diana no está de acuerdo. Un día la paliza de Nana a Diana se traslada a la calle y será Chico quien pare los golpes de la malvada hermana. La buena acción del hombre no queda ahí y, dado que la joven no puede regresar a su casa, le ofrece quedarse en la humilde buhardilla en la que vive.
Película dirigida por Frank Borzage que es una adaptación de la homónima obra teatral de Austin Strong, siendo Benjamin Glazer quien escribió el guion.
Estamos ante un tremendo melodrama, en realidad roza el folletín, absolutamente romántico, muy poético, y con buenos golpes de humor, todo ello muy del gusto de aquel tiempo; no hay que olvidar que esta película tiene 93 años y que las inclinaciones del público eran bastante distintas a las actuales. A pesar de lo anterior, el film tiene una excelente dirección y brilla en su conjunto. La pareja protagonista, Charles Farrell y Janet Gaynor, trabajaban juntos por primera vez, y dado el éxito obtenido con esta cinta, lo volvieron a hacer en otras once películas más.
Película dirigida por Frank Borzage que es una adaptación de la homónima obra teatral de Austin Strong, siendo Benjamin Glazer quien escribió el guion.
Estamos ante un tremendo melodrama, en realidad roza el folletín, absolutamente romántico, muy poético, y con buenos golpes de humor, todo ello muy del gusto de aquel tiempo; no hay que olvidar que esta película tiene 93 años y que las inclinaciones del público eran bastante distintas a las actuales. A pesar de lo anterior, el film tiene una excelente dirección y brilla en su conjunto. La pareja protagonista, Charles Farrell y Janet Gaynor, trabajaban juntos por primera vez, y dado el éxito obtenido con esta cinta, lo volvieron a hacer en otras once películas más.
12 de febrero de 2025
12 de febrero de 2025
2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Frank Borzage adaptó con gran éxito en esta hermosa película una obra teatral de Austin Strong que narraba una historia romántica ambientada en el París previo a la Primera Guerra Mundial.
Se trata de un exquisito film de base melodramática y social, presentando una sensible y emotiva relación entre dos personajes perfectamente definidos en sus infortunados contextos con deseos de un futuro mejor.
Al margen de su esencia de relato romántico con el destino y la esperanza como cimientos, la película también contiene bullangueras estampas bélicas y momentos humorísticos de buen nivel con la interacción entre Charles Farrell y su camarada David Butler.
Las interpretaciones son magníficas, especialmente la del citado Farrell y la de una maravillosa Janet Gaynor, quien consiguió gracias a este inolvidable papel convertirse en la primera ganadora del premio Oscar a la mejor actriz.
Se trata de un exquisito film de base melodramática y social, presentando una sensible y emotiva relación entre dos personajes perfectamente definidos en sus infortunados contextos con deseos de un futuro mejor.
Al margen de su esencia de relato romántico con el destino y la esperanza como cimientos, la película también contiene bullangueras estampas bélicas y momentos humorísticos de buen nivel con la interacción entre Charles Farrell y su camarada David Butler.
Las interpretaciones son magníficas, especialmente la del citado Farrell y la de una maravillosa Janet Gaynor, quien consiguió gracias a este inolvidable papel convertirse en la primera ganadora del premio Oscar a la mejor actriz.
19 de julio de 2024
19 de julio de 2024
1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Quizá lo de menos sea la trama, aunque el guión es perfecto. Lo de más es cómo está contada, filmada, con una imaginación lúcida, con detalles asombrosos, con planos que pocos o nadie hacía entonces, hace casi un siglo.
Cine en estado puro, directo, al grano, sin nada que sobre o que falte.
Si a eso se une la interpretación tanto de Janet Gaynor como de Charles Farrell se explica que se considere una joya del cine mudo, como un grandioso canto del cisne antes del sonoro.
Imprescindible la visión para toda persona que ame el cine.
Cine en estado puro, directo, al grano, sin nada que sobre o que falte.
Si a eso se une la interpretación tanto de Janet Gaynor como de Charles Farrell se explica que se considere una joya del cine mudo, como un grandioso canto del cisne antes del sonoro.
Imprescindible la visión para toda persona que ame el cine.
3 de septiembre de 2024
3 de septiembre de 2024
1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Me ha maravillado. La he visionado casi desde el mero inicio absorto ante el brillo de sus apagadas imágenes al punto en que me ha hecho olvidarme del mundo y de la técnica cinematográfica sumiéndome en una historia de dos horas que se me han pasado como 15 minutos literales de reloj.
Con un primer vistazo se puede observar a simple vista la contundencia que tiene para narrar con sus imágenes mudas el sentimiento que alberga cada personaje, así como también puedes ir descubriendo una serie de valores, enseñanzas y reflejos atemporales que nos hace llegar, véase el desencadenante positivo que puede suponer una buena acción para la vida de alguien honrado y cuantos le rodean o, por otro lado, la afectación del clasismo hipócrita y el cómo este se distinguía y caracterizaba en las diferentes clases sociales de la época, algo perfectamente extrapolable a los tiempos de hoy día.
Sus dos lozanos personajes protagónicos tiernamente cómplices se labran una química mágica con sus elevadas interpretaciones, desde cuando tocan piel con piel hasta cuando les separan miles de kilómetros. Y no es para menos, pues la delicadeza que desprende la actriz Janet Gaynor le valió para conseguir el Oscar por las interpretaciones, en el mismo año, de esta película, de "Amanecer" -de Murnau- y de "El ángel de la calle", también dirigida por el magnífico Frank Borzage.
Con un primer vistazo se puede observar a simple vista la contundencia que tiene para narrar con sus imágenes mudas el sentimiento que alberga cada personaje, así como también puedes ir descubriendo una serie de valores, enseñanzas y reflejos atemporales que nos hace llegar, véase el desencadenante positivo que puede suponer una buena acción para la vida de alguien honrado y cuantos le rodean o, por otro lado, la afectación del clasismo hipócrita y el cómo este se distinguía y caracterizaba en las diferentes clases sociales de la época, algo perfectamente extrapolable a los tiempos de hoy día.
Sus dos lozanos personajes protagónicos tiernamente cómplices se labran una química mágica con sus elevadas interpretaciones, desde cuando tocan piel con piel hasta cuando les separan miles de kilómetros. Y no es para menos, pues la delicadeza que desprende la actriz Janet Gaynor le valió para conseguir el Oscar por las interpretaciones, en el mismo año, de esta película, de "Amanecer" -de Murnau- y de "El ángel de la calle", también dirigida por el magnífico Frank Borzage.

Janet Gaynor & Charles Farrell
Buena prueba de esa mística desprendida es la poderosa imagen que se genera con ella entrando por la ventana, cual ángel, con su vestido de novia, siendo esta una de la decena de momentos brillantes que hacen de esta una obra de arte para la historia del cine, elevándose por su propio hacer y la cadencia de un realismo idealista sin precedentes, que invita a soñar incluso al espectador menos empático y escéptico, debido a que no resulta casual ni complaciente en ninguno de sus estadios, sino que muestra con orgullo sus claroscuros, atreviéndose a incluir pinceladas de tristeza y amargura que no hacen sino que balancear todo el conjunto.
Del mismo modo, tenemos escenas muy atrevidas para la época como un protagonista abiertamente ateo, besos realmente apasionados, piernas femeninas al descubierto sin pudor alguno o bravas peleas entre mujeres, en favor -contrariamente a lo que sucedía en el cine de aquel entonces- de que las mujeres también viven, sienten y padecen y no son un mero recurso amoroso para el protagonista.
Del mismo modo, tenemos escenas muy atrevidas para la época como un protagonista abiertamente ateo, besos realmente apasionados, piernas femeninas al descubierto sin pudor alguno o bravas peleas entre mujeres, en favor -contrariamente a lo que sucedía en el cine de aquel entonces- de que las mujeres también viven, sienten y padecen y no son un mero recurso amoroso para el protagonista.

Janet Gaynor & Albert Gran
Agradezco también profundamente que el término de la religión sobre el que bien podría danzar la película no está impuesto con calzador, sino que es un mero elemento catalizador presente en la sociedad de la época y que aquí se utiliza como elemento catártico para mover la acción hacia adelante. Así como tampoco es casual el cómo de cruelmente azota la guerra en la pareja en pleno apogeo de su máximo estadio amoroso, siendo un perfecto reflejo de cómo esta irrumpía (e irrumpe, por desgracia) en las vidas y libertades de la gente mundana sin previo aviso destruyéndolas irremediablemente para siempre.
Como conclusión, decir que, en su acto último, uno no puede más que rendirse ante la poesía que maneja para embelesarnos junto a la cercanía que han cosechado sus protagonistas. Además, cabe apuntar, que, aunque el final aparentemente parezca un deus ex-machina que puede no terminar de satisfacer a algunas audiencias, no está hecho en aras de complacer, nada más lejos de la realidad, sino que se trata de una redimensión, una suerte de espejismo idílico, que nos advierte de que por muy oscuras que sean las circunstancias, el mundo puede verse de otra forma.
Como conclusión, decir que, en su acto último, uno no puede más que rendirse ante la poesía que maneja para embelesarnos junto a la cercanía que han cosechado sus protagonistas. Además, cabe apuntar, que, aunque el final aparentemente parezca un deus ex-machina que puede no terminar de satisfacer a algunas audiencias, no está hecho en aras de complacer, nada más lejos de la realidad, sino que se trata de una redimensión, una suerte de espejismo idílico, que nos advierte de que por muy oscuras que sean las circunstancias, el mundo puede verse de otra forma.
Cancelar
Limpiar
Aplicar
Filters & Sorts
You can change filter options and sorts from here
Canadá
México
España
UK
Irlanda
Australia
Argentina
Chile
Colombia
Uruguay
Paraguay
Perú
Ecuador
Venezuela
Costa Rica
Honduras
Guatemala
Bolivia
Rep. Dominicana




