El día de la revelación
6,2
3.432
Ciencia ficción. Intriga. Thriller. Drama
Si descubrieras secretos que han permanecido deliberadamente ocultos durante décadas, y alguien te abriera los ojos y te lo demostrase, ¿qué harías?, ¿y te asustarías? Este verano, la verdad será revelada a más de ocho mil millones de personas. Llega... el día de la revelación. (FILMAFFINITY)
9 de junio de 2026
9 de junio de 2026
137 de 180 usuarios han encontrado esta crítica útil
El regreso a la ciencia ficción de Spielberg, cineasta que entiendo no suscita tanto respeto entre los jóvenes como entre los no tan jóvenes. Y es que es difícil mantenerse fresco, relevante y en lo más alto durante más de cincuenta años. Toda una vida, siendo que por ejemplo para un servidor, nacido cinco años después de 'Tiburón', Spielberg siempre ha sido el Rey Midas. Cada una de sus películas es un acontecimiento, una cita ineludible... aunque a decir verdad la sensación actual, diría, es que al menos como director lleva años, tantos o más que el Real Zaragoza en el Infierno, sin lograr un triunfo incontestable.
'El día de la revelación' comienza bastante bien, con Spielberg siendo ese Spielberg que nunca ha dejado de ser. Un cineasta capaz de sorprender en al menos uno de cada seis o siete planos con algún tipo de virguería, algo que además sabe hacer con tanto virtuosismo como aplicada discreción. La primera mitad de 'El día de la revelación', además de avanzar con serena y refinada firmeza narrativa, está repleta de todo tipo de hallazgos, en especial visuales de forma conveniente acompañados por la música de John Williams, posiblemente la última, lo que añade una carga emocional a poco que uno lo piense...
'El día de la revelación' comienza bastante bien, con Spielberg siendo ese Spielberg que nunca ha dejado de ser. Un cineasta capaz de sorprender en al menos uno de cada seis o siete planos con algún tipo de virguería, algo que además sabe hacer con tanto virtuosismo como aplicada discreción. La primera mitad de 'El día de la revelación', además de avanzar con serena y refinada firmeza narrativa, está repleta de todo tipo de hallazgos, en especial visuales de forma conveniente acompañados por la música de John Williams, posiblemente la última, lo que añade una carga emocional a poco que uno lo piense...

Una carga emocional que no es capaz de generar la propia película (o partitura) de por sí, en especial, cuando en la segunda mitad el mensaje se va apropiando de ella. Hasta que esta termina completamente canibalizada por él. 'El día de la revelación' parte de una idea del propio Spielberg, y al final el cineasta subraya tanto el mensaje que quiere transmitir que la película, como tal, como fin en sí mismo, prácticamente se apaga. Y con ella Spielberg, quien en su apalabrero (anti)clímax apuesta por una puesta en escena solemne y casi rutinaria en la que su característica y genuina alegría plástica prácticamente tiende a cero.
Porque es un momento serio: Spielberg le está diciendo algo IMPORTANTE al mundo. Spielberg, que no la película. Un mensaje por otro lado manoseado sin sutileza alguna durante todo el metraje por un guión perezoso cuyo título actúa como espóiler. No es que pretenda ser una revelación, pero tampoco resulta siendo algo más que una excusa, al final poco impactante para que Spielberg transmita SU mensaje. A pesar de coquetear con ideas que dan para más; para un filme con el suficiente amor propio para al margen de su mensaje, no dejarse engullir por un trazo grueso discursivo tan bondadoso como inocente.
Porque es un momento serio: Spielberg le está diciendo algo IMPORTANTE al mundo. Spielberg, que no la película. Un mensaje por otro lado manoseado sin sutileza alguna durante todo el metraje por un guión perezoso cuyo título actúa como espóiler. No es que pretenda ser una revelación, pero tampoco resulta siendo algo más que una excusa, al final poco impactante para que Spielberg transmita SU mensaje. A pesar de coquetear con ideas que dan para más; para un filme con el suficiente amor propio para al margen de su mensaje, no dejarse engullir por un trazo grueso discursivo tan bondadoso como inocente.

El recuerdo (e influjo) de 'Encuentros en la tercera fase' está tan presente como sugieren algunos claros paralelismos, tanto como la apagada apatía y desapego emocional con los que en esta ocasión Spielberg resuelve un filme que parece responder más a una (cara) necesidad personal que a una (inquietud) cinematográfica. Al fin y al cabo han pasado cincuenta años. El mundo desde luego es más cínico. Y aunque 'El día de la revelación' encaja en la sensibilidad spielbergiana, no deja de apreciarse, al igual que 'He-Man y los másters del universo', como un filme que no acierta en su título y momento.
Me flipa el estilo de Spielberg, y aunque lleva años sin -parece- un título tan rotundo -a nivel social- como los que le valieron el sobrenombre de Rey Midas, rara vez me ha decepcionado como lo ha hecho en 'El día de la revelación'... una película a la postre poco "reveladora" que tras un primer tramo bastante entonado, va claramente a menos hasta caer en un ocaso demasiado cercano a la indiferencia alienígena de 'Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal'. Al igual que en aquella, Spielberg confia (y se confia) demasiado; en sí mismo, en el espectador, en la empatía, en George Lucas, en el pasado...
... como si no hubieran pasado cincuenta años, cuando sí han pasado. Por más que a muchos se les olvide que su 'West Side Story' es una película estupenda.
Me flipa el estilo de Spielberg, y aunque lleva años sin -parece- un título tan rotundo -a nivel social- como los que le valieron el sobrenombre de Rey Midas, rara vez me ha decepcionado como lo ha hecho en 'El día de la revelación'... una película a la postre poco "reveladora" que tras un primer tramo bastante entonado, va claramente a menos hasta caer en un ocaso demasiado cercano a la indiferencia alienígena de 'Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal'. Al igual que en aquella, Spielberg confia (y se confia) demasiado; en sí mismo, en el espectador, en la empatía, en George Lucas, en el pasado...
... como si no hubieran pasado cincuenta años, cuando sí han pasado. Por más que a muchos se les olvide que su 'West Side Story' es una película estupenda.
12 de junio de 2026
12 de junio de 2026
84 de 114 usuarios han encontrado esta crítica útil
Bastante decepcionado con lo que nos propone Spielberg aquí. Sinceramente, el guion es un desastre narrativo. No solo que la idea motora es endeble y simplista, sino que también es anacrónica y huele a refrito por todas partes, además de ser repetitiva y alargada.
Ya desde su comienzo, la cosa no pinta bien. Es como esas cintas que navegan en la mediocridad desde el inicio, hasta su fin. No hay emoción, no hay nervio. Solo hay palabrerío de relleno y esquemático, condimentados con escenas poco trabajadas, que conforman un filme ingenuo y, hay que admitirlo, mediocre.
Como mucho, es una cinta que hubiera funcionado bien hace 20 o 30 años, hoy, chochea bastante y da cringe, por momentos.
No es que me haya llegado a aburrir (tiene un montaje dinámico y fluido, que mejora en la butaca del cine), pero que me resulta genérica y prescindible, bordeando intermitentemente con un ritmo tedioso, con decisiones narrativas que rozan lo ridículo, en el que no acabas por meterte de lleno en la historia.
Ya desde su comienzo, la cosa no pinta bien. Es como esas cintas que navegan en la mediocridad desde el inicio, hasta su fin. No hay emoción, no hay nervio. Solo hay palabrerío de relleno y esquemático, condimentados con escenas poco trabajadas, que conforman un filme ingenuo y, hay que admitirlo, mediocre.
Como mucho, es una cinta que hubiera funcionado bien hace 20 o 30 años, hoy, chochea bastante y da cringe, por momentos.
No es que me haya llegado a aburrir (tiene un montaje dinámico y fluido, que mejora en la butaca del cine), pero que me resulta genérica y prescindible, bordeando intermitentemente con un ritmo tedioso, con decisiones narrativas que rozan lo ridículo, en el que no acabas por meterte de lleno en la historia.

La forma de narrar, por momentos, es interesante aunque en el fondo, solo acabe siendo un cascarón vacío. No está muy clara la idea que se nos quiere plasmar, por lo que acabamos viendo un divague entre dos historias desdibujadas, que no están bien construidas y, que tampoco, llegan a coger toda la fuerza necesaria para impulsar la edulcorada trama.
A su vez, hay una manía por remarcar el "mensaje", que logra que se diluya lo poco que tiene para contar. Este manoseo narrativo, se le suma a que la construcción de clímax es paupérrima, junto con escenas revestidas de una supuesta "seriedad", conforman una historia que no acaba de convencerme en lo más mínimo.
Por otro lado, los personajes acompañan a un guion que va en automático, pero que me resultan absolutamente planos. Ninguno hace la diferencia.
Lo único a destacar, es la pericia y virtuosismo que tiene el bueno de Steven (a sus 80), dotando de dinamismo y frescura a escenas y planos genéricos que, en manos de cualquier director promedio, no sería algo a destacar. Más allá de eso, lo que me queda, no es algo muy alejado a la mayoría del cine actual: imágenes sin sentido, guiones que no dicen nada, historias sin historia.
A su vez, hay una manía por remarcar el "mensaje", que logra que se diluya lo poco que tiene para contar. Este manoseo narrativo, se le suma a que la construcción de clímax es paupérrima, junto con escenas revestidas de una supuesta "seriedad", conforman una historia que no acaba de convencerme en lo más mínimo.
Por otro lado, los personajes acompañan a un guion que va en automático, pero que me resultan absolutamente planos. Ninguno hace la diferencia.
Lo único a destacar, es la pericia y virtuosismo que tiene el bueno de Steven (a sus 80), dotando de dinamismo y frescura a escenas y planos genéricos que, en manos de cualquier director promedio, no sería algo a destacar. Más allá de eso, lo que me queda, no es algo muy alejado a la mayoría del cine actual: imágenes sin sentido, guiones que no dicen nada, historias sin historia.
12 de junio de 2026
12 de junio de 2026
60 de 83 usuarios han encontrado esta crítica útil
Es curioso, pero cuando un director quiere cambiar su línea, el estilo que llevaba, porque su obra le produce cierto “complejo” o decide que ha “madurado” y que puede afrontar muchos géneros, o incluso ser más “serio”, si con el paso de los años quiere retomar la línea abandonada, no encuentra el punto donde lo dejó. No sé si es una lección de vida porque renunció y el tiempo ha pasado implacablemente, y es como un tren perdido que ya no se recupera. Es más fácil proseguir tejiendo un jersey de lana al cabo del tiempo que, artística o personalmente continuar como si nada hubiera pasado.
Ni tú eres ya el mismo y estás desengrasado con ese tipo de historias, mires como lo mires.
Si observamos, por ejemplo, cerca de nosotros, algo de eso les pasó a Amenábar con “Regresión”, cuando intentó volver sin ninguna fortuna al cine de “suspense” o Almodóvar, cuando quiso recuperar en vano su cine más desenfadado con “Los amantes pasajeros”.
Ni tú eres ya el mismo y estás desengrasado con ese tipo de historias, mires como lo mires.
Si observamos, por ejemplo, cerca de nosotros, algo de eso les pasó a Amenábar con “Regresión”, cuando intentó volver sin ninguna fortuna al cine de “suspense” o Almodóvar, cuando quiso recuperar en vano su cine más desenfadado con “Los amantes pasajeros”.

Sin llegar al estrepitoso batacazo de los mencionados, Spielberg, tras intentar demostrarse que podía abarcar toda clase de géneros y ser considerado un “autor respetado”, al cabo de bastante tiempo, vuelve a los extraterrestres (que no a la ciencia ficción a la que ha estado vinculado) y estrena precisamente hoy “El día de la revelación”, título que no llega al nivel de sopor de “Lincoln” (aunque fuera multinominada), “Hook (El capitán Garfio)” o “Amistad”, por ejemplo, pero que queda muy lejos de su célebre y taquillera “E. T. El extraterrestre” o por supuesto de su magna “Encuentros en la tercera fase”.
El principal fallo es el guion a la limón con David Koepp, que empieza con ciertos aires de cine de los setenta (ayudado en gran parte por la fotografía de Janusz Kaminski), como si se tratara de un film de Alan J. Pakula, o una “revisitación disfrazada” de uno de los films más injustamente infravalorados de Brian De Palma como es “La furia”, pasando por un “thriller” a lo “Capricornio 1”, o incluso la primera versión de “La montaña embrujada” de John Hough (1975) de Disney, para ir devaluando su nivel y derivando hacia algo menos adulto y más simple como pudiera ser la línea de “Juegos de guerra”, pero sin llegar al punto de ninguna de las citadas.
El principal fallo es el guion a la limón con David Koepp, que empieza con ciertos aires de cine de los setenta (ayudado en gran parte por la fotografía de Janusz Kaminski), como si se tratara de un film de Alan J. Pakula, o una “revisitación disfrazada” de uno de los films más injustamente infravalorados de Brian De Palma como es “La furia”, pasando por un “thriller” a lo “Capricornio 1”, o incluso la primera versión de “La montaña embrujada” de John Hough (1975) de Disney, para ir devaluando su nivel y derivando hacia algo menos adulto y más simple como pudiera ser la línea de “Juegos de guerra”, pero sin llegar al punto de ninguna de las citadas.

Luego se termina convirtiendo en una película más del montón, con la utilización, como es de costumbre en Kaminski, de más reflejos, resplandores y luces, abandonando esa oscuridad y sobriedad del principio.
La que posiblemente será la última banda sonora para el cine de John Williams es eficiente, aunque tampoco sea de sus mejores trabajos.
Spielberg queda muy resolutivo en la parte técnica pero en la parte artística cumple sin mayor mérito, así como los efectos digitales (que a veces “cantan” bastante), su montaje o su sonido, sobre todo sus efectos de sonido.
El trabajo de peluquería de Emily Blunt, sin continuidad y casi sin despeinarse, deja que desear y aunque su trabajo no esté mal, me da pena como ha permitido que manipulen su rostro, creando pómulos o, como delatan los primerísimos primeros planos, unos labios asiliconados que no le favorecen. No lo entiendo.
Su compañero Josh OConnor está mejor. Aunque haya momentos en que me recuerde algo a Christian Slater, creo que su elección física puede que haya sido porque a Spielberg le pudiera evocar a Henry Thomas, el protagonista de “E. T. El extraterrestre”. Eve Hewson no está mal, y más vendidos, en unos papeles muy lineales quedan Colin Firth o Colman Domingo.
Siendo objetivos todo queda en film medianamente entretenido si no se pide nada a cambio, pero con una parte final que empequeñece su resultado. Y en esta ocasión si podemos afirmar eso de “lo que pudo ser y no fue”.
Todo se queda en poca cosa, mucho más si tenemos en cuenta que es un film de Spielberg y más con los pasos importantes que otros han dado (para bien o para mal, da igual si hay consenso en eso) pero con ansias de progresar en el género, como Zemeckis con “Contact” o “La llegada” de Villeneuve, con la “espiritualidad” no tan metida con calzador como en esta ocasión.
Paso brevemente al spoiler
La que posiblemente será la última banda sonora para el cine de John Williams es eficiente, aunque tampoco sea de sus mejores trabajos.
Spielberg queda muy resolutivo en la parte técnica pero en la parte artística cumple sin mayor mérito, así como los efectos digitales (que a veces “cantan” bastante), su montaje o su sonido, sobre todo sus efectos de sonido.
El trabajo de peluquería de Emily Blunt, sin continuidad y casi sin despeinarse, deja que desear y aunque su trabajo no esté mal, me da pena como ha permitido que manipulen su rostro, creando pómulos o, como delatan los primerísimos primeros planos, unos labios asiliconados que no le favorecen. No lo entiendo.
Su compañero Josh OConnor está mejor. Aunque haya momentos en que me recuerde algo a Christian Slater, creo que su elección física puede que haya sido porque a Spielberg le pudiera evocar a Henry Thomas, el protagonista de “E. T. El extraterrestre”. Eve Hewson no está mal, y más vendidos, en unos papeles muy lineales quedan Colin Firth o Colman Domingo.
Siendo objetivos todo queda en film medianamente entretenido si no se pide nada a cambio, pero con una parte final que empequeñece su resultado. Y en esta ocasión si podemos afirmar eso de “lo que pudo ser y no fue”.
Todo se queda en poca cosa, mucho más si tenemos en cuenta que es un film de Spielberg y más con los pasos importantes que otros han dado (para bien o para mal, da igual si hay consenso en eso) pero con ansias de progresar en el género, como Zemeckis con “Contact” o “La llegada” de Villeneuve, con la “espiritualidad” no tan metida con calzador como en esta ocasión.
Paso brevemente al spoiler
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
SPOILER
No hay progresión ni motivo aparente de que Maggie de pronto, porque sí hable ruso, coreano o tenga facultades paranormales. Al menos en “Encuentros...” Roy Neary (Richard Dreyfuss) empieza con sus transformaciones a raíz de su primer contacto con el ovni. No sé, a Maggie le hubiera podido caer un rayo en una noche de tormenta, o hubiera tenido un tropezón, o una pesadilla que le hubiera retrotraído a la infancia... algo. Pues no. Es uno de los muchos flecos que se quedan en el guion, con bastantes lagunas injustificadas.
Su último tercio es francamente lo más flojo a nivel de guion: reconstruir la casa de Margaret, ¿para qué? Qué trabajo tan innecesario. Con que la hubieran hipnotizado en un butacón el resto de la parafernalia daba igual.
A Koepp y Spielberg todo se les viene abajo donde parece que todo daba igual: Colin Firth se queda anclado en un butacón en el plató de televisión sin impedir que los demás consigan hacer pública “su revelación”. Las imágenes de los ciudadanos paralizados en las tiendas, en el metro... siguiendo sin pestañear con sus móviles es de un infantilismo atroz. Hasta la presentadora que “ojiplática” que no encuentra palabras frente a lo que está aconteciendo roza el ridículo.
No hay progresión ni motivo aparente de que Maggie de pronto, porque sí hable ruso, coreano o tenga facultades paranormales. Al menos en “Encuentros...” Roy Neary (Richard Dreyfuss) empieza con sus transformaciones a raíz de su primer contacto con el ovni. No sé, a Maggie le hubiera podido caer un rayo en una noche de tormenta, o hubiera tenido un tropezón, o una pesadilla que le hubiera retrotraído a la infancia... algo. Pues no. Es uno de los muchos flecos que se quedan en el guion, con bastantes lagunas injustificadas.
Su último tercio es francamente lo más flojo a nivel de guion: reconstruir la casa de Margaret, ¿para qué? Qué trabajo tan innecesario. Con que la hubieran hipnotizado en un butacón el resto de la parafernalia daba igual.
A Koepp y Spielberg todo se les viene abajo donde parece que todo daba igual: Colin Firth se queda anclado en un butacón en el plató de televisión sin impedir que los demás consigan hacer pública “su revelación”. Las imágenes de los ciudadanos paralizados en las tiendas, en el metro... siguiendo sin pestañear con sus móviles es de un infantilismo atroz. Hasta la presentadora que “ojiplática” que no encuentra palabras frente a lo que está aconteciendo roza el ridículo.
Y el culmen, el extraterrestre que llevan a plató, como un remedo vulgar de “Encuentros en la tercera fase” y que provocó, al menos en mi sesión cuchicheos y cierto pitorreo entre el público.
10 de junio de 2026
10 de junio de 2026
81 de 132 usuarios han encontrado esta crítica útil
Steven Spielberg regresa al género que tanto ha marcado su carrera con ‘El día de la revelación’, una película de ciencia ficción de narrativa clásica que confirma, una vez más, por qué es uno de los más grandes narradores del cine contemporáneo. Desde el minuto uno, el director genera una tensión que no afloja ni un segundo hasta el último segundo. La película se construye como un reloj de precisión: cada escena tiene un propósito claro, cada giro alimenta la siguiente fase del relato y el espectador se ve arrastrado sin respiro por una historia que mezcla lo íntimo con lo épico.
Lo más destacable es cómo Spielberg utiliza el lenguaje cinematográfico. La colocación de la cámara es siempre acertada, y los movimientos de esta dotan de ritmo y densidad informativa a cada secuencia. No hay un solo encuadre gratuito: cuando la cámara se mueve, nos revela relaciones de poder, miedos ocultos o conexiones emocionales que el diálogo apenas insinúa.
Lo más destacable es cómo Spielberg utiliza el lenguaje cinematográfico. La colocación de la cámara es siempre acertada, y los movimientos de esta dotan de ritmo y densidad informativa a cada secuencia. No hay un solo encuadre gratuito: cuando la cámara se mueve, nos revela relaciones de poder, miedos ocultos o conexiones emocionales que el diálogo apenas insinúa.

Spielberg, gran narrador de siempre, nos lleva de la emoción más visceral a la reflexión profunda sin que se note la costura. La película inserta varias preguntas —sobre la fe, la soledad cósmica, la naturaleza de la verdad— que no siempre encuentran respuestas, invitando al debate una vez terminados los créditos. Pasa con fluidez de momentos de total intimidad a secuencias de vértigo y acción pura que recuerdan sus mejores momentos en películas de género.
Las actuaciones están a la altura de semejante propuesta. Emily Blunt entrega una de las interpretaciones más sobresalientes de su carrera: compleja, contenida y devastadora cuando la situación lo requiere. Su presencia ancla el filme en lo humano, evitando que la grandiosidad de la premisa lo desborde. El resto del elenco, con nombres como Colin Firth y Josh O’Connor, responde con solidez, pero es Blunt quien se lleva las luces. ‘El día de la revelación’ no solo es un gran entretenimiento de Spielberg; es cine que emociona, que inquieta y que, sobre todo, recuerda por qué seguimos yendo a la sala de cine a dejarnos sorprender.
Las actuaciones están a la altura de semejante propuesta. Emily Blunt entrega una de las interpretaciones más sobresalientes de su carrera: compleja, contenida y devastadora cuando la situación lo requiere. Su presencia ancla el filme en lo humano, evitando que la grandiosidad de la premisa lo desborde. El resto del elenco, con nombres como Colin Firth y Josh O’Connor, responde con solidez, pero es Blunt quien se lleva las luces. ‘El día de la revelación’ no solo es un gran entretenimiento de Spielberg; es cine que emociona, que inquieta y que, sobre todo, recuerda por qué seguimos yendo a la sala de cine a dejarnos sorprender.

‘El día de la revelación’ representa la madurez definitiva de Spielberg en su particular diálogo con el cine de extraterrestres. El director cierra un arco personal que evoluciona del asombro infantil y la maravilla cósmica hacia una reflexión adulta, más oscura y compleja, sobre nuestra vulnerabilidad ante lo desconocido.
13 de junio de 2026
13 de junio de 2026
46 de 65 usuarios han encontrado esta crítica útil
Es la primera vez que escribo una crítica aquí, a pesar de ser ávido consumidor de la página desde hace muchos años. La razón que me ha llevado a ello es expresar que, viendo que hay gente que ha puesto nueves y dieces, sinceramente pierdo la fe en la humanidad.
Es perfectamente respetable tener diferentes gustos y diferentes opiniones, pero no hasta el punto de vivir en realidades paralelas. La única forma de que esta película te haya parecido una obra maestra, es porque hayas acudido al cine tras haber consumido estupefacientes variados y en abundancia.
Estamos hablando de un guion que hace aguas por todas partes, que en una escena te suelta una frase grandilocuente y justo en la siguiente te muestra un personaje haciendo algo totalmente absurdo sin justificación ninguna. Es un guion que no sabe si está haciendo una peli de acción, de thriller, de ciencia ficción o simplemente dando un discurso moralista. Porque literalmente va dando saltos sin apenas continuidad entre esos géneros.
Es perfectamente respetable tener diferentes gustos y diferentes opiniones, pero no hasta el punto de vivir en realidades paralelas. La única forma de que esta película te haya parecido una obra maestra, es porque hayas acudido al cine tras haber consumido estupefacientes variados y en abundancia.
Estamos hablando de un guion que hace aguas por todas partes, que en una escena te suelta una frase grandilocuente y justo en la siguiente te muestra un personaje haciendo algo totalmente absurdo sin justificación ninguna. Es un guion que no sabe si está haciendo una peli de acción, de thriller, de ciencia ficción o simplemente dando un discurso moralista. Porque literalmente va dando saltos sin apenas continuidad entre esos géneros.

Los personajes son lo más plano que he visto en años, no transmiten absolutamente nada. Y eso hasta te lo podría comprar si la peli te dijera de frente que solo pretende entretener, como si fuera una de Marvel. Pero en vez de eso la peli se reviste de una supuesta grandilocuencia, mensaje trascendental, revolución moral, que queda en absolutamente nada pues ni sientes que los personajes estén viviendo algo épico, ni el ritmo o el climax de la película te llevan a sentir eso.
Una película que te traslada un mensaje importante o que te hace sentir algo, cuando se acaba te deja al menos unos segundos reflexionando y asimilando lo que has visto. En esta la gente escapaba de la sala conforme hubo el primer fundido a negro, sin quedarse ni a ver si había escenas post-créditos.
Pongo algunos ejemplos de lo que comento en la zona spoiler, porque necesito sacármelo del pecho.
Una película que te traslada un mensaje importante o que te hace sentir algo, cuando se acaba te deja al menos unos segundos reflexionando y asimilando lo que has visto. En esta la gente escapaba de la sala conforme hubo el primer fundido a negro, sin quedarse ni a ver si había escenas post-créditos.
Pongo algunos ejemplos de lo que comento en la zona spoiler, porque necesito sacármelo del pecho.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
- La película literalmente empieza con el protagonista queriendo revelar al mundo todas las pruebas que tenía de los aliens, y otros protagonistas diciéndole que no lo haga porque patata, y luego TODA la trama se basa en llegar a la forma de revelarlo. Literalmente la película acaba con lo que el prota quería y PODÍA haber hecho en el primer minuto.
- El negro sabe todo y el malo tiene "poderes" pero nadie explica por qué, no importa, te lo crees y punto.
- La película habla de que los aliens están super avanzados, hasta el punto de que (dicho en la propia peli) podrían hacernos cuestionarnos que sean dioses y el colapso de las religiones, pero sistemáticamente estampan ovnis en la Tierra y se dejan secuestrar, maltratar e interrogar.
- 50 agentes supuestamente entrenados en ser super estrictos para tapar secretos y no dejarse ni una pista en el terreno, son incapaces de ver a un tío que se arrastra durante 100 metros de campo abierto a su lado.
- Al parecer a los aliens los alimentaban muy bien en cautividad porque todos los que se ven en los videos antiguos miden 1 metro pero el que sale al final, que tenían en una mecedora haciendo punto de cruz durante 30 años, de pronto mide 2 metros y tiene una cabeza como una bola de demolición.
- El segundo al mando del malo, según interese a la trama puede tomarse la justicia por su mano y desobedecer órdenes o bien irse a su casa y dejar que los protas publiquen todo si su jefe se rinde.
- El negro te pega un speech sobre que los aliens consideran la empatía la mayor herramienta del ser humano pero su método para revelarse consiste en traumatizar a dos niños con el objetivo de que en algún momento del futuro las pasen putas y corran riesgos de muerte para encontrar la forma de revelar la verdad. Porque la opción de revelarse por si mismos desde los cielos no se contemplaba.
- Y lo mejor de todo, cuando ya te has tankeado 2 horas y media de incongruencias, esperando a ver cual es el famoso mensaje al mundo y sus consecuencias en la sociedad, Spielberg y sus dos huevos gordos cogen y hacen un fundido a negro cuando este se va a revelar, dejándote con cara de imbécil. Porque supongo que el mensaje importante de la peli es que la humanidad es muy bonita, o el poder de la amistad, o algo.
- El negro sabe todo y el malo tiene "poderes" pero nadie explica por qué, no importa, te lo crees y punto.
- La película habla de que los aliens están super avanzados, hasta el punto de que (dicho en la propia peli) podrían hacernos cuestionarnos que sean dioses y el colapso de las religiones, pero sistemáticamente estampan ovnis en la Tierra y se dejan secuestrar, maltratar e interrogar.
- 50 agentes supuestamente entrenados en ser super estrictos para tapar secretos y no dejarse ni una pista en el terreno, son incapaces de ver a un tío que se arrastra durante 100 metros de campo abierto a su lado.
- Al parecer a los aliens los alimentaban muy bien en cautividad porque todos los que se ven en los videos antiguos miden 1 metro pero el que sale al final, que tenían en una mecedora haciendo punto de cruz durante 30 años, de pronto mide 2 metros y tiene una cabeza como una bola de demolición.
- El segundo al mando del malo, según interese a la trama puede tomarse la justicia por su mano y desobedecer órdenes o bien irse a su casa y dejar que los protas publiquen todo si su jefe se rinde.
- El negro te pega un speech sobre que los aliens consideran la empatía la mayor herramienta del ser humano pero su método para revelarse consiste en traumatizar a dos niños con el objetivo de que en algún momento del futuro las pasen putas y corran riesgos de muerte para encontrar la forma de revelar la verdad. Porque la opción de revelarse por si mismos desde los cielos no se contemplaba.
- Y lo mejor de todo, cuando ya te has tankeado 2 horas y media de incongruencias, esperando a ver cual es el famoso mensaje al mundo y sus consecuencias en la sociedad, Spielberg y sus dos huevos gordos cogen y hacen un fundido a negro cuando este se va a revelar, dejándote con cara de imbécil. Porque supongo que el mensaje importante de la peli es que la humanidad es muy bonita, o el poder de la amistad, o algo.
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