Críticas ordenadas por utilidad
Movie added to list
Movie removed from list
An error occurred
3
23 de diciembre de 2008
23 de diciembre de 2008
143 de 267 usuarios han encontrado esta crítica útil
Cuando Borja Cobeaga fue a los Oscar, y Nacho Vigalondo, y Koldo Serra lo petaba, todos creíamos que el cine español iba a dar un vuelco. "Arsénico P.C.": la solución al tan estancado cine de nuestra patria. En cuanto salten al largo... la que se va a armar.
Entonces Koldo Serra hizo una patata como "Bosque de sombras". Nacho Vigalondo una buena película que no encontró público, a pesar de la cantidad de bombo que nos dio. Y ahora Cobeaga nos regala "Pagafantas", la nueva muestra del cine Mahou.
"Pagafantas" es una aportación más a esta tendencia vigente del telefilme. Antes una película rodada en cine y producida por un productor de cine iba a las salas, luego al mercado videográfico y por último las teles se la disputaban. Ahora, con el gran imperio televisivo sólo se hacen telefilmes: películas rodadas en cine, pero financiadas por televisiones que son las que realmente nos tienen agarrados por los huevos. Aunque se hagan en celuloide, con presupuestos de cine y se estrenen en salas, no dejan de ser meros artificios destinados en un futuro nada lejano a rentar en la pequeña pantalla. Y ahí está el fallo, no de "Pagafantas", sino de nuestro cine. Al ser una productora de televisión no paramos de ver caras conocidas de las series punteras del momento y chistes que bien podrían salir en cualquier capítulo de "Los Serrano" o "7 vidas". El cine español es una sitcom.
Entonces Koldo Serra hizo una patata como "Bosque de sombras". Nacho Vigalondo una buena película que no encontró público, a pesar de la cantidad de bombo que nos dio. Y ahora Cobeaga nos regala "Pagafantas", la nueva muestra del cine Mahou.
"Pagafantas" es una aportación más a esta tendencia vigente del telefilme. Antes una película rodada en cine y producida por un productor de cine iba a las salas, luego al mercado videográfico y por último las teles se la disputaban. Ahora, con el gran imperio televisivo sólo se hacen telefilmes: películas rodadas en cine, pero financiadas por televisiones que son las que realmente nos tienen agarrados por los huevos. Aunque se hagan en celuloide, con presupuestos de cine y se estrenen en salas, no dejan de ser meros artificios destinados en un futuro nada lejano a rentar en la pequeña pantalla. Y ahí está el fallo, no de "Pagafantas", sino de nuestro cine. Al ser una productora de televisión no paramos de ver caras conocidas de las series punteras del momento y chistes que bien podrían salir en cualquier capítulo de "Los Serrano" o "7 vidas". El cine español es una sitcom.

Aparte, Cobeaga nos intenta mostrar una mala imitación del cine Apatow, y como una especie de "Virgen a los 40" nos narra las desventuras de un pringao, un pagafantas. Si me dicen que es un capítulo piloto de cualquier serie, me lo creo. Y eso no es cine. Y mucho menos la renovación del cine español.
Veamos a Albert Serra, Daniel Villamediana, Jaime Rosales o cualquier producción de Luis Miñarro para hablar, al menos, de cine.
Veamos a Albert Serra, Daniel Villamediana, Jaime Rosales o cualquier producción de Luis Miñarro para hablar, al menos, de cine.
3
27 de junio de 2007
27 de junio de 2007
31 de 47 usuarios han encontrado esta crítica útil
¿Cuál es la finalidad de la película? Me parece muy bien que la escatología sea la base de una película, pero siempre que conduzca a un fin, que me lleve a emocionarme o a sentir cualquier cosa por los personajes, las situaciones...
Pero en esta película, el Pálfi este se olvida de lo que es un guión, de otorgar psicología a sus personajes, que son planos, sin ninguna motivación. Por lo único que están en la pantalla es porque lo pone en el guión, pero si les quitásemos y sólo mostráramos 90 minutos de vómitos, cortes y masturbaciones, la película sería igual.
A Pálfi no le interesa contar una película, sino mostrar lo que se supone que nadie ha mostrado, contar lo que se supone que es un tabú, colocar la cámara donde nadie antes lo había hecho... Pero todo esto para ser cine debe tener un trasfondo, una historia que contar.
No entiendo por qué me coloca una grúa de 12 metros, un plano giratorio lleno de efectos de ordenador, antes de una secuencia de planos fijos frontales al más puro estilo de Jaime Rosales. Pálfi no tiene un lenguaje propio en esta película, no sabe qué hacer. Sólo quiere provocar.
Pálfi sería el mejor director de operaciones quirúrjicas de un hopital.
Pero en esta película, el Pálfi este se olvida de lo que es un guión, de otorgar psicología a sus personajes, que son planos, sin ninguna motivación. Por lo único que están en la pantalla es porque lo pone en el guión, pero si les quitásemos y sólo mostráramos 90 minutos de vómitos, cortes y masturbaciones, la película sería igual.
A Pálfi no le interesa contar una película, sino mostrar lo que se supone que nadie ha mostrado, contar lo que se supone que es un tabú, colocar la cámara donde nadie antes lo había hecho... Pero todo esto para ser cine debe tener un trasfondo, una historia que contar.
No entiendo por qué me coloca una grúa de 12 metros, un plano giratorio lleno de efectos de ordenador, antes de una secuencia de planos fijos frontales al más puro estilo de Jaime Rosales. Pálfi no tiene un lenguaje propio en esta película, no sabe qué hacer. Sólo quiere provocar.
Pálfi sería el mejor director de operaciones quirúrjicas de un hopital.
3 de junio de 2007
3 de junio de 2007
20 de 25 usuarios han encontrado esta crítica útil
"Vivir rodando" es una película que ha realizado alguien que ama el cine para alguien que ama el cine: es decir, para sí mismo. DiCillo rueda en esta película lo que siempre ha querido hacer, sus experiencias, sus sueños de pequeño, sus discursos preparados, su rabia contenida. Esta película es un cóctel de cine independiente que explota desde el minuto uno.
DiCillo hace la película que quiere ver, y consigue maravillar a todos aquellos que soñamos con hacer dine independiente, cine con un puñado de euros (que no nos dará el ICAA, por descontado), cine en el que la primera de dirección lleve una camisa de trolls, cine en el que el actor guaperas se crea un genio y te cambie un plano, cine en el que no puedas controlar el sonido 100%, cine en el que las citaciones sean a una hora y los actores lleguen a esa hora +30 minutos, cine en el que el estrés sea el verdadero protagonista de la película.
Genial, veradera y envidiada (pero envidia sana, como dirían algunos en un falso eufemismo). ¡¡¡Quiero dirigir!!!
Por cierto, Buscemi se sale.
DiCillo hace la película que quiere ver, y consigue maravillar a todos aquellos que soñamos con hacer dine independiente, cine con un puñado de euros (que no nos dará el ICAA, por descontado), cine en el que la primera de dirección lleve una camisa de trolls, cine en el que el actor guaperas se crea un genio y te cambie un plano, cine en el que no puedas controlar el sonido 100%, cine en el que las citaciones sean a una hora y los actores lleguen a esa hora +30 minutos, cine en el que el estrés sea el verdadero protagonista de la película.
Genial, veradera y envidiada (pero envidia sana, como dirían algunos en un falso eufemismo). ¡¡¡Quiero dirigir!!!
Por cierto, Buscemi se sale.
26 de noviembre de 2008
26 de noviembre de 2008
19 de 26 usuarios han encontrado esta crítica útil
Todo empezó cuando me compré un número de "Cahiers du cinema. España" y en la primera página estaba el cartel de esta película. Producida por José María de Orbe y Luis Miñarro (luego me enteraría que Miñarro sólo colaboró en la parte final), era una película que tenía que ver a toda costa.
Busqué por todos lados la manera de poder ver la película en cuestión. Para Locarno no tenía dinero, pero para San Sebastián... Hice un par de cambios de turno en el trabajo y a San Sebastián. En un principio sólo iba a ir un día, ver "El brau blau" y volverme, pero como conocía allí a un amigo, me quedé unos días y así pude ver otras películas y la calidad cinematográfica (ironía, claro) del festival.
Llegó la hora de ver "El brau blau". Mis amigos se pusieron atrás, pero a mi me tocó a un cabezón (siempre tengo esa suerte) justo delante y me adelanté hasta la segunda fila. La sala era enana (quizás 70 butacas) y apenas estaban cubiertas un tercio. Al lado tenía a un japonés, puede que interesado por el toreo (no sabe a lo que venía, pues).
Empieza la película y termina.
Y yo me quedo en la butaca, sin saber qué hacer. De las pocas veces que una película me ha dejado noqueado. No sabía cómo reaccionar. No me habían sacado de la película ni los píxeles, ni los gestos de aburrimiento del japonés que, efectivamente, no sabía a lo que venía, ni las risas de Miñarro y compañía que tenía justo en la fila de butacas posterior a mí.
El cine es eso: una cámara y un actor. En el mundo del toreo no hace falta un toro. Lo que mueve este mundo es el amor que se tiene hacia esta práctica. El cine no son grandes presupuestos. El cine es un actor y una cámara. El cine es el amor que se tiene hacia este arte. Ahí es donde toreo y cine coinciden. Y la conjunción de ambas es lo que ha hecho Villamediana.
En definitiva, el cine es "El brau blau".
Y yo me volvía a Madrid con la esperanza de que la sacaran ya en DVD, pues en salas es imposible.
Eso sí, no os encontréis de cerves con Villamediana. ¡Qué tío más soso!
Busqué por todos lados la manera de poder ver la película en cuestión. Para Locarno no tenía dinero, pero para San Sebastián... Hice un par de cambios de turno en el trabajo y a San Sebastián. En un principio sólo iba a ir un día, ver "El brau blau" y volverme, pero como conocía allí a un amigo, me quedé unos días y así pude ver otras películas y la calidad cinematográfica (ironía, claro) del festival.
Llegó la hora de ver "El brau blau". Mis amigos se pusieron atrás, pero a mi me tocó a un cabezón (siempre tengo esa suerte) justo delante y me adelanté hasta la segunda fila. La sala era enana (quizás 70 butacas) y apenas estaban cubiertas un tercio. Al lado tenía a un japonés, puede que interesado por el toreo (no sabe a lo que venía, pues).
Empieza la película y termina.
Y yo me quedo en la butaca, sin saber qué hacer. De las pocas veces que una película me ha dejado noqueado. No sabía cómo reaccionar. No me habían sacado de la película ni los píxeles, ni los gestos de aburrimiento del japonés que, efectivamente, no sabía a lo que venía, ni las risas de Miñarro y compañía que tenía justo en la fila de butacas posterior a mí.
El cine es eso: una cámara y un actor. En el mundo del toreo no hace falta un toro. Lo que mueve este mundo es el amor que se tiene hacia esta práctica. El cine no son grandes presupuestos. El cine es un actor y una cámara. El cine es el amor que se tiene hacia este arte. Ahí es donde toreo y cine coinciden. Y la conjunción de ambas es lo que ha hecho Villamediana.
En definitiva, el cine es "El brau blau".
Y yo me volvía a Madrid con la esperanza de que la sacaran ya en DVD, pues en salas es imposible.
Eso sí, no os encontréis de cerves con Villamediana. ¡Qué tío más soso!
5 de mayo de 2007
5 de mayo de 2007
19 de 26 usuarios han encontrado esta crítica útil
Sólo ha habido 3 pelis en mi vida que han retratado la vida de la pareja de una manera realista:
- "Las noches de la luna llena"
- "Closer"
- "The last kiss" (la americana, no la italiana)
Cuando digo de una manera realista no me refiero a que traten la relación de pareja como yo la veo, o desde un punto de vista que yo comparto; sino que lo hacen rompiendo las viejas reglas del cine: gente que se casa al mes de conocerse, chicas que se tapan las tetas delante de su pareja, chicas que se meten en la cama con el maquillaje y se despiertan totalmente bien pintadas, relciones que se arreglan con un simple "lo siento"... Estas tres películas van más allá, y, acertadas o no, dan un punto de vista real.
Parece obvio que abogo por un cine de realidad extrema, pero nó sólo me refiro a eso. Esta película es emocionante, con unas interpretaciones más que correctas, una planificación estupenda...
Viva Rohmer
- "Las noches de la luna llena"
- "Closer"
- "The last kiss" (la americana, no la italiana)
Cuando digo de una manera realista no me refiero a que traten la relación de pareja como yo la veo, o desde un punto de vista que yo comparto; sino que lo hacen rompiendo las viejas reglas del cine: gente que se casa al mes de conocerse, chicas que se tapan las tetas delante de su pareja, chicas que se meten en la cama con el maquillaje y se despiertan totalmente bien pintadas, relciones que se arreglan con un simple "lo siento"... Estas tres películas van más allá, y, acertadas o no, dan un punto de vista real.
Parece obvio que abogo por un cine de realidad extrema, pero nó sólo me refiro a eso. Esta película es emocionante, con unas interpretaciones más que correctas, una planificación estupenda...
Viva Rohmer
Más sobre frank drebin
Cancelar
Limpiar
Aplicar
Filters & Sorts
You can change filter options and sorts from here
US
Canadá
México
España
UK
Irlanda
Australia
Argentina
Chile
Colombia
Uruguay
Paraguay
Perú
Ecuador
Venezuela
Costa Rica
Honduras
Guatemala
Bolivia
Rep. Dominicana


