arrow
You must be a loged user to know your affinity with Javi McClane
/
Críticas 1.396
Críticas ordenadas por utilidad
Críticas ordenadas por utilidad
5
10 de marzo de 2024
26 de 28 usuarios han encontrado esta crítica útil
Vamos a ver, fijaos en este póster. Ahí está, John Cena, vestido de esa guisa. Es que es imposible decirle que no a una comedia que sabes que va a ser una mamarrachada, por lo que no te queda otra que apuntarte a la fiesta, y si encima tienes a Zac Efron de compañero de aventuras, y a uno de los hermanos Farrelly de director, el trato está más que hecho.

Comedia estrenada directamente en Amazon Prime, y que, con este póster no engañada a nadie, sabes a lo que vienes, aunque debo reconocer que al final no ha acabado siendo tan gamberra como me esperaba, ya que cuando la cinta brilla es justamente cuando apuesta por el humor grueso y políticamente incorrecto. Vamos, cuando John Cena hace actor de presencia, con unas frases y gags que son oro puro. Es una pena que el resto de la cinta no esté al mismo nivel, encorsetada en la típica moraleja, con evolución de personajes, y en la que casi todas las comedias del mundo siempre caen. Cuando encontréis una que no, me avisáis.
Pero eh, sólo por volver a John Cena desatado y pasándoselo en grande ya merece la pena pulsar el play, volviendo a dejar claro que, y atención porque no estoy de broma, es uno de los mejores cómicos en activo. Y es que el astro del Pressing Catch tiene un don para la comedia, notándose que disfruta los caramelos que le suelen dar en este género, como la estupenda #SexPact, la divertida ‘Amigos Pasajeros’ o su ‘Peacemaker’. Y en todas ellas hay un factor en común: que el bueno de Cena siempre las mejora.

Fijaos hasta qué punto su talento para el humor es tan magnético, que cuando desaparece de escena en su nueva comedia, esta pierde todo el interés, a pesar de tener de protagonista a un Zac Efron que también es otro de esos actores que brillan con luz propia cuando les dejas desmelenarse, pero aquí está comedido interpretando al típico protagonista normal y corriente. Y es que Cena no deja de ser el secundario de lujo y el gran reclamo, haciendo la película suya en cada aparición, y confirmando que es un auténtico talismán, porque todo lo que toca lo convierte en oro. Bueno, lo mejora, pero vosotros ya me entendéis.
Sin él, la película podría haber sido el desastre que parecía que iba a ser, pero gracias a su entrega, es una comedia que te sirve para una noche tonta, que de todas formas, es lo que parecía desde el principio, porque a pesar de las risas, el cachondeo y un Cena que vuelve a estar en estado de gracia, esto lo habremos olvidado todos mañana, porque no se atreve a más, cuando sus mejores puntos nos los chistes fálicos. Y hasta aquí puedo leer.

Ah, sí, esto lo dirige uno de los hermanos Farrelly, concretamente Peter, ya sabéis, uno de los que hizo clásicos del género como Algo pasa con Mary o Dos tontos muy tontos, y que hace unos años apostó por cambiar de registro y dirigir Green Book, que muchos recordaréis que ganó el Oscar a mejor película, para un servidor de forma más que merecida, aunque sea otra de esas producciones oscarizadas que casi todos han olvidado.

Luego probó suerte con la injustamente masacrada por la crítica e ignorada por el público ‘Yo me encargo de la cerveza’, tragicomedia también protagonizada por Efron, y ahora ha acabado aquí, otra comedia que se ajusta más a sus inicios, pero que te confirma que Hollywood puede ser despiadado. Y finalizado reflexionando sobre el hecho de que esta comedia tenga cinco guionistas, uno de ellos el precio Farrelly. Sí, la he disfrutado, pero que tenga cinco, repito, cinco guionistas detrás, confirma que hay un problema grave en Hollywood.

Y ya está, eso es lo que es Ricky Stanicky, una comedia gamberra y divertida en no pocos momentos, pero que acaba siendo un pasatiempo de usar y tirar, y que, si realmente merece la pena, es por la presencia de un John Cena que ya tiene el título de uno de los mejores actores cómicos del momento. Quién lo iba a decir, pero para mí es uno de los salvadores de películas del momento, porque esto podría haber sido un bodrio, y al final si tiene un pase, es gracias a él. ¿Cuántos pueden decir eso?

Más críticas: Javi McClane
16 de septiembre de 2020
74 de 125 usuarios han encontrado esta crítica útil
Netflix ha estrenado otro thriller español, y después de la experiencia que tuve con la muy decepcionante Hogar (también con Mario Casas), no las tenía todas conmigo. Sin embargo, he dejado los prejuicios a un lado y he decidido aventurarme en este thriller de apenas hora y media, con la promesa de ver a Mario Casas en un registro diferente (las recientes comparaciones que se le han hecho con el infinitamente superior Christian Bale, mejor las dejamos a un lado…).

Pues no me voy a andar con rodeos. Una vez vista, puedo confirmar que es mucho peor que Hogar, qué ya es decir, siendo una mediocre cinta, que se queda en tierra de nadie y que ni tan siquiera destaca por la cacareada labor interpretativa del señor Casas.

La película cuenta con el acierto de su corta duración, cosa que se agradece, ya que más minutos hubiesen sido todavía más suplicio para el espectador. Al menos han tenido miramientos en ese aspecto, aunque aún así el relleno campa a sus anchas (el personaje de la enfermera y sus escenas). El trabajo tras las cámaras del director tampoco se puede alabar, al ser un producto intimista (sucede casi todo en el mismo espacio) y que no destaca en absolutamente nada. La podría haber dirigido cualquier otro que no se notaría la diferencia, siendo un trabajo rudimentario y carente de garra.
Mario Casas
Tampoco ayuda que el film sea tan similar a producciones como Mientras Duermes o la reciente Hogar. Recuerdo que fui especialmente duro en mi reseña de esta última, pero al menos aquélla intentaba ofrecer algo más novedoso (a pesar de las similitudes con Parásitos), mientras que El practicante es un insustancial thriller, que se podría haber estrenado hace treinta años que nadie notaría la diferencia y que no aporta absolutamente nada al género.

Y es que en este tipo de historias es imposible empatizar con los personajes protagonistas, como es el caso del interpretado por Casas, un ser mezquino e insufrible, haciendo que todo el ambiente de la película sea malsano. Supongo que esa es la intención de sus tres guionistas (sí, habéis leído bien, tres…), pero yo no compro, y menos cuando nos vuelven a ofrecer otra relación tóxica de las de toda la vida. Ya satura el tema… y brilla la originalidad.

Se nota un esfuerzo en Mario Casas por ofrecer un registro diferente, pero le sigue costando desprenderse de su toque macarra, que es obvio que forma parte de su personalidad, aunque tampoco sería justo no valorar positivamente su actuación, y más en un protagonista tan complicado y odioso. Convincente, que no es poco.
Déborah François & Mario Casas
Muy por debajo está una poco creíble Déborah François, la cual tampoco cuenta con un personaje demasiado agradecido, seamos sinceros. Mucho mejor está una casi fugaz Maria Rodríguez Soto, en un personaje muy secundario y siendo una pena que no tenga más minutos, aunque tampoco se puede obviar que, tanto su personaje como sus escenas, están metidas con calzador, siendo otro error del guion.

Soy de los que piensan que el cine español ha evolucionado mucho en los últimos años, gracias a una serie de sobrios y estupendos thrillers, a cada cual mejor. El problema es que últimamente se está abusando de productos como Hogar o El practicante, que son films que todos habremos olvidado al finalizar el año (o mucho antes) y que no aportan nada al panorama cinematográfico español ni al género del thriller.

Creo que Netflix (son suyas las producciones mencionadas) debería tomar buena nota e intentar dotar de más calidad a sus productos, porque se corre el riesgo de echar por la borda todo lo conseguido hasta el momento. Y El practicante es un ejemplo más de cómo no se tienen que hacer las cosas. A no ser que hayáis disfrutado con las cintas mencionadas, no perdáis el tiempo. De lo peor del año.

Más críticas: ocioworld.net
10 de noviembre de 2022
64 de 105 usuarios han encontrado esta crítica útil
Rodrigo Sorogoyen es uno de los grandes cineastas de España. Sólo hace falta fijarse en su filmografía, con sensacionales películas como ‘Que Dios nos perdone‘ o ‘El Reino’, o su maravillosa serie ‘Antidisturbios‘, para comprobar que tal afirmación no es ninguna falacia. Para mí es uno de los directores y guionistas predilectos de este país, y por eso le tenía tantas ganas a su nueva película, ‘As Bestas‘, y más teniendo en cuenta las espléndidas críticas cosechadas en festivales como los de Cannes o Sitges, con el calificativo casi unánime de ser su mejor película hasta la fecha. Lo sé, palabras mayores. Pues bien, por fin he podido comprobar en mis carnes si su nuevo drama está a la altura del resto de sus películas y si realmente es la mejor, y debo confesar que… no y no, hasta el punto de poder hablar de ligera decepción. Cierto es que las desorbitadas críticas tienen parte de la culpa (qué sorpresa…), pero mejor ir por partes.

Técnicamente no se le puede encontrar ningún reproche a la nueva propuesta de Sorogoyen, con una Galicia hermosa en sus paisajes, renunciando el director al frenesí de otras propuestas, y apostando por un ritmo más pausado. No obstante, hay instantes de pura tensión, que mantienen al espectador agarrado a la butaca, expectante por lo que va a suceder a continuación, como en ese ya famoso plano secuencia en el bar. No hay grandes alardes, pero si escenas bien resueltas, en una producción muy bien realizada. Lo esperado en el cineasta.
El problema es que la película dura demasiado y se hace algo pesada, entreteniéndose en aspectos que ralentizan el devenir de los acontecimientos (¿de verdad es necesario ver a los protagonistas sembrar tropecientas veces?), cuando lo realmente interesante está en el conflicto entre los protagonistas y sus vecinos. Son esos instantes los que elevan el conjunto final, y es la calma lo que le resta puntos, confirmándonos que estamos ante un drama que quizás no es tan memorable como se nos había vendido. Al final el público es quién tendrá la última palabra, pero hay una segunda parte dentro del film que no está al mismo nivel del resto, como si lo mejor ya se hubiese visto. Y así es. Estamos ante un drama que invita a reflexionar al espectador, es decir, necesario, pero que pierde toda la fuerza en sus compases finales.

Y bueno, qué decir del reparto, un elenco en estado de gracia capitaneado por un entrañable y estupendo Denis Ménochet (el francés del inicio de ‘Malditos Bastardos‘, repitiendo aquí la intensidad de una escena que ya es historia del cine), una comedida y eficiente Marina Foïs, desplegando su talento interpretativo cuando el film la deja, un sorprendente Diego Anido, el cual seguramente se lleve el Goya de este año a Mejor Actor Revelación, o un impecable (como de costumbre) Luis Zahera, siendo seguramente el mejor del reparto. Un monstruo de la interpretación y un auténtico camaleón, siendo uno de esos actores que da igual lo que les des, que te lo saca con nota. Sorogoyen no es tonto y sabe la bestia parda que es Zahera, sacándole todo su potencial en cada nueva colaboración que hacen. Y sí, seguramente también se lleve el Goya de secundario a casa, como ya hizo con ‘El Reino‘. Y será más que merecido.
En conclusión, ‘As Bestas‘ es un buen drama, que destaca por su fascinante reparto y sus momentos de tensión, perdiendo algo de interés y garra en los momentos de calma o en su media hora final. Creo que le habría venido genial durar veinte minutos menos, pero todo no se puede tener. A pesar de todo, vuelve a ser una buena película de Sorogoyen, que no llega al nivel de sus anteriores propuestas, pero que sigue siendo digna de atención y recomendación. Te podrá gustar más o menos su cine, pero una cosa es indiscutible: siempre habrá calidad. Esperando a su siguiente obra, señor Sorogoyen.

Más críticas: ocioworld.net
21 de abril de 2024
47 de 71 usuarios han encontrado esta crítica útil
Late Night with the Devil, titulada en España ‘El último Late Night’. El por qué omitir una palabra tan atractiva y necesaria como diablo del título es algo que queda entre los que traducen los títulos en ese hermoso país y… bueno, váyase usted a saber quién, pero tienen las mismas nociones de marketing que yo de física cuántica.

El caso es que estamos ante una cinta de terror que hizo bastante ruido en el reciente festival de Sitges, hasta el punto de ser una de las favoritas. Afortunadamente, se hizo justicia, y le dieron el premio gordo a la infinitamente superior y muy recomendable ‘Cuando el mal acecha’. Y es que volvemos a estar ante otra vende humos, porque llamar a esta cinta nuevo clásico del género o una de las mejores películas de terror de los últimos años, es un chiste que tiene gracia dependiendo de cómo tengas el día.

Porque no falla, película de terror mínimamente decente, es decir, que no sea un absoluto desastre, ya es un nuevo hito del terror, y cada año salen tres o cuatro, cuando en realidad podríamos hablar de una o ninguna, siendo un recurso de marketing tan baratero y evidente como engañoso, porque obviamente te quieren vender un producto del montón como algo más, porque de otra forma no picarías el anzuelo. Y eh, han cumplido su objetivo, porque esto habrá costado cuatro duros y ya lleva recaudados 10 millones mundiales, pero es que en este caso la estratagema es todavía más alarmante, porque la palabra que me viene a la mente es mediocridad.
Rhys Auteri
Visualmente la película es fea, escudándose en que es un programa de televisión, pero con unos efectos visuales y prácticos que nos confirman que todo el presupuesto se ha ido al catering. Vamos, que técnicamente luce como un episodio de directo a plataforma, que seamos sinceros, ese era el destino inicial de la cinta.
Y ahí está la clave de todo, lo que define a la perfección al film y nos confirma que hemos sido engañados… otra vez, que estamos ante un episodio alargado de cualquier antología de horror que se precie, siendo una historia estirada como un chicle que se podría haber resumido en treinta o cuarenta minutos, pero que dura una hora más para justificar su paso por festivales y que se la pueda llamar película.

No cuela, porque se nota que no hay mucho qué contar, y de ahí que la propuesta se tome su tiempo, entrando realmente en materia en su hora final, y ojo, porque la película tiene un buen arranque, pero cuando detectas los trucos, te das cuenta de que lo que nos cuentan no es tan interesante como se pretende, y la magia se desvanece.
Ingrid Torelli, David Dastmalchian & Laura Gordon
El por qué muchos críticos y un sector del público han visto una joya en un episodio que habría colado como segmento de Twilight Zone o Historias de la Cripta es algo que se me escapa, pero ya cansa que se maltrate al género del terror con artimañas promocionales, porque lo único que consigues al final es que la gente reniegue y se enfade. Yo ya me río, porque estoy curado de espanto, pero como juguemos a que cada vez que se venda una cinta como nuevo hito del terror, nos toque beber chupito, vamos a acabar todos con un coma etílico.

Tienen que parar, porque la broma ya cansa, y hablamos de películas que en un par de semanas habrán sido olvidadas. ¿Alguien se acuerda de Talk to me? ¿O de Smile? ¿O de X? Y tengo más ejemplos, pero no me apetece jugar a este juego, simplemente dejar claro que no os fieis de lo que se diga en festivales, porque parecen más un congreso de políticos con la cantidad de falacias que salen de ahí, que no un respetable espacio de cine.

Eso sí, el reparto se entrega, destacando a un maravilloso David Dastmalchian, eterno secundario visto en The Dark Knight, Ant-Man y The Suicide Squad, y que aquí saborea su rol protagónico. Es una pena que desperdicie su talento en una cinta que no lo merece, por mucho que digan los críticos, pero eh, también me alegro que le hayan dado su merecida oportunidad. Una cosa no quita la otra, pero que es lo mejor de la película, ya os lo digo yo.

Y ya está, eso es todo, en otro vende motos de manual que se evaporará con el tiempo, a la espera de que llegue otro subproducto al que inflar para ver si rascan algo en la taquilla, porque yo he visto otra película de terror del montón, que no ofrece nada nuevo, y que, si destaca, es por su gran protagonista. Y es que la cruda realidad es que nos han colado un episodio malo de una antología de terror menor, y nos lo hemos comido con patatas… otra vez. ¿Hasta cuándo? Seguramente hasta el mes que viene, pero yo ya no me fío ni de mi sombra.

Más críticas: Javi McClane (Youtube)
5 de octubre de 2018
35 de 47 usuarios han encontrado esta crítica útil
Tenía ganas de ver la adaptación del uno de mis villanos y personajes favoritos del universo Marvel.

Seamos sinceros, la cosa no pintaba nada bien (sobre todo porque el origen se iba a desvincular de Spider-Man, una locura para cualquier lector de cómics que se precie), y lo único que me llamaba era el fichaje del gran Tom Hardy como Eddie Brock.

Pues bien, la película llega con unas terribles críticas que la dejan de bodrio y la comparan con la "Catwoman" de Halle Berry, lo cual son palabras mayores.

Pues debía tener las expectativas bajas (nivel inframundo), porque a mí me ha parecido correcta, sin más.

La dirección de Ruben Fleischer es anodina y carente de garra, y es una lástima, porque sus dos anteriores trabajos ("Bienvenidos a Zombieland" y Gangster Squad") eran geniales en cuanto a ese aspecto, y aquí no seve reflejado.

El guion no es tan mediocre como he leído. Sí, es simple y no es nada del otro aquel, pero cumple su función y a mi no me ha dado vergüenza ajena.
En cuanto al reparto, de Tom Hardy se ha dicho es su peor papel y que recuerda al peor Jim Carrey...nada más lejos de la realidad. Si bien es cierto que su interpretación podría resultar algo histriónica y sobreactuada, se nota el esfuerzo del actor por ofrecer algo diferente y cumple como anti-héroe. Michelle Williams hace lo que puede con el personaje que le ha tocado interpretar, bastante desdibujado. En cuanto a Riz Ahmed como villano de la función...corramos un tupido velo. Un error de casting garrafal.

Los efectos especiales tienen momentos conseguidos y otros no tanto. La banda sonora bien, gracias.

En conclusión, creo que no estamos ante un bodrio pero tampoco ante una buena adaptación, sino ante un producto entretenido, ni más ni menos. Como fan del personaje no me he sentido insultado...pero tampoco emocionado. Y en los tiempos que corren, eso es mucho...

Y por cierto, hay dos escenas post-créditos, una mejor que la otra.
Más críticas: ocioworld.net
Cancelar
Limpiar
Aplicar
  • Filters & Sorts
    You can change filter options and sorts from here
    arrow