Add friend
You can add a friend by entering his or her username
You can also add friends or favorite users from their profile or their reviews.
Group name
Create new group
Create new group
Edit group information
Note
Note
Note
Note
The following users:
Group actions
- Movie recommendations
- Stats
- Ratings by category
- Contact
-
Share his/her profile
Sines Crúpulos rating:
3
Sines Crúpulos rating:
3
7.7
71,051
War
In PLATOON, Oliver Stone draws on his experience as an infantryman in Vietnam to convey the brutality of guerrilla warfare: the heat of the jungle, the brushes with such wildlife as snakes and leeches, and, most powerfully, the presence of the unseen enemy. Charlie Sheen stars as Chris, a raw recruit, or "new meat," who serves as the film's narrator. At first he wilts under the rigorous conditions of jungle life, freezes up in a fire ... [+]
February 16, 2008
February 16, 2008
57 of 113 users found this review helpful
Yo, personalmente, soy partidario de creer a ciencia cierta toda leyenda urbana. Mola más. Esta película, como toda cinta de la guerra del Vietnam que se precie de serlo, tiene las suyas.
Se conoce que Berenguer se metió tanto en su, por fin, primer buen papel, que cuando su hija pequeña lloraba en casa, le tapaba la boca y le decía: "Cállate. Cállate y aguanta el dolor. ¡Aguanta el dolor!". En fin, imagínense la situación.
Se dice también que a Charlie Sheen le tuvieron que avisar varias veces de que la película no era cómica sino dramática.
A parte de estas típicas anécdotas de películas bélicas, casi siempre engendradas en la imaginación psicotrópica del encargado en el rodaje de que las cervezas se mantengan frescas y de liar los petas, la película arranca y se mantiene un buen rato sin caer en el mayor de los ridículos, a pesar de esas cartitas que el prota le escribe a su abuela, es decir, a nosotros, los espectadores. Muy bien ahí el señor Oliver, muy sutil e ingenioso. Y muy gañán, el comecocos.
Se conoce que Berenguer se metió tanto en su, por fin, primer buen papel, que cuando su hija pequeña lloraba en casa, le tapaba la boca y le decía: "Cállate. Cállate y aguanta el dolor. ¡Aguanta el dolor!". En fin, imagínense la situación.
Se dice también que a Charlie Sheen le tuvieron que avisar varias veces de que la película no era cómica sino dramática.
A parte de estas típicas anécdotas de películas bélicas, casi siempre engendradas en la imaginación psicotrópica del encargado en el rodaje de que las cervezas se mantengan frescas y de liar los petas, la película arranca y se mantiene un buen rato sin caer en el mayor de los ridículos, a pesar de esas cartitas que el prota le escribe a su abuela, es decir, a nosotros, los espectadores. Muy bien ahí el señor Oliver, muy sutil e ingenioso. Y muy gañán, el comecocos.

En cuestión de segundos el hijo de Martin Sheen pasa de torpe novato a hábil guerrero, mientras (1) y (2) desaparecen del mapa, quedando el filme a la deriva.
Entre Berenguer y seis pánfilos tipo Kevin Dillon tratan de mantenerlo a flote, porque el capitán Stone ya sólo está preocupado en sermonear y sermonear, como casi siempre.
En fin, si quieren disfrutar de la, seguramente, peor interpretación de la historia del cine, vean a Charlie Sheen desmayarse o enfadarse. Para chuparse los dedos.
Y aunque se ate un pañuelo rojo en plan Rambo, fume mirando al infinito y le manchen la cara de sangre, la cara de pringao no se la quita ni su padre de una hostia.
Total, película para disfrute de aquellos chavalines de los ochenta que se deslizaban de rodillas por el suelo para levantar las manos emulando el cartel y gritar: "yo estuve en Saigon".
Es decir: para frikis del sonido helicoidal.
A pesar de los actores, y de su dedicatoria final (spoiler), no le pongo un cero, pues como, supongo, bien afirmará algún corolario del Teorema #6, toda película de la guerra de Vietnam mola, por mala que sea.
Entre Berenguer y seis pánfilos tipo Kevin Dillon tratan de mantenerlo a flote, porque el capitán Stone ya sólo está preocupado en sermonear y sermonear, como casi siempre.
En fin, si quieren disfrutar de la, seguramente, peor interpretación de la historia del cine, vean a Charlie Sheen desmayarse o enfadarse. Para chuparse los dedos.
Y aunque se ate un pañuelo rojo en plan Rambo, fume mirando al infinito y le manchen la cara de sangre, la cara de pringao no se la quita ni su padre de una hostia.
Total, película para disfrute de aquellos chavalines de los ochenta que se deslizaban de rodillas por el suelo para levantar las manos emulando el cartel y gritar: "yo estuve en Saigon".
Es decir: para frikis del sonido helicoidal.
A pesar de los actores, y de su dedicatoria final (spoiler), no le pongo un cero, pues como, supongo, bien afirmará algún corolario del Teorema #6, toda película de la guerra de Vietnam mola, por mala que sea.
SPOILER ALERT: The rest of this review may contain important storyline details. View all
Spoiler:
"Dedicada a los hombres que lucharon y murieron en la guerra del Vietnam"
Si yo fuese uno de esos muertos levantaría mis huesos de la tumba, me dirigiría al plató de "Dos hombres y medio", me arrancaría el fémur y se lo introduciría a Charlie Sheen por el recto, para a continuación repetir con tibia y peroné.
Después volvería al nicho para descansar, por fin, en paz.
(1) Dafoe
(2) Whitaker
Si yo fuese uno de esos muertos levantaría mis huesos de la tumba, me dirigiría al plató de "Dos hombres y medio", me arrancaría el fémur y se lo introduciría a Charlie Sheen por el recto, para a continuación repetir con tibia y peroné.
Después volvería al nicho para descansar, por fin, en paz.
(1) Dafoe
(2) Whitaker
US
Canada
Mexico
Spain
UK
Ireland
Australia
Argentina
Chile
Colombia
Uruguay
Paraguay
Peru
Ecuador
Venezuela
Costa Rica
Honduras
Guatemala
Bolivia
Dominican Rep.