You must be a loged user to know your affinity with Dabi
Críticas ordenadas por utilidad
Movie added to list
Movie removed from list
An error occurred
1
15 de noviembre de 2014
15 de noviembre de 2014
207 de 223 usuarios han encontrado esta crítica útil
Yo es que soy imbécil, todo hay que decirlo. Veo una media de 2.5 en esta página, un 2% en Rotten Tomatoes, un 3.2 en IMDb y a Nicolas Cage encabezando el plantel de actores y aun así decido verla. Si eso no es masoquismo y coprofagia cinéfila, que venga Dios y lo vea.
Para empezar, tengo que reconocer que Nicolas Cage nunca deja de sorprenderme. Cuando vi El motorista fantasma, pensé que no podía caer más bajo. Pero claro, luego sacó la secuela. También la vi, y dije: "Bueno, al menos ya sí que sí, esta vez ha tocado fondo". Pues no. Resulta que este año me ha vuelto a callar la boca, porque Left behind es probablemente la peor película de Nicolas Cage, y eso es un mérito en una filmografía que incluye cosas como Next, Bangkok dangerous, The wicker man y los ya mencionados horrores de El motorista fantasma.
Y es que Left behind es una película incómoda de ver en todos los sentidos, imposible de salvar en ningún aspecto. Los efectos especiales dan puto asco, alcanzando el nivel de vergüenza ajena de sidazos como Ultraviolet. La dirección es pésima, con planos totalmente faltos de gusto, encuadres risibles y movimientos muy antiestéticos. El montaje es atroz, especialmente en la escena del desvanecimiento del niño. Tuve que repetir esa escena un par de veces porque no me podía creer lo que acababa de ver. En cuanto a la banda sonora, está fatal empastada y muy mal metida, desde el rollo megahappy del principio hasta los violines épicos del final, pasando por esa extraña y desafortunada musiquita de acción tensa cuando se encuentran con el otro avión de frente. Ni eso lo han sabido hacer bien. Y no me hagáis hablar del photoshop de la foto de familia que sale nada más empezar este engendro.
Las interpretaciones son ridículas. Sí que es cierto que no se podía hacer mucho con esos personajes, pero eso tampoco es excusa. Da la sensación de que Nico ya ni siquiera lo intenta. Se le ve tan apático, tan acabado que me da hasta penita. El resto del casting oscila entre lo inexpresivo y lo sobreactuado, pero lo cierto es que nadie se salva. Nunca he visto a tanta gente llorando mal en una misma película. Debe de ser un record.
El guion, además de ser soso, panfletario, carente de emotividad e impersonal, es nivel galáctico de retraso. Vamos por partes, por favor:
-Para empezar tardamos cuarenta minutos en meternos en el argumento. Antes de eso tenemos algo así como un drama romántico, un drama muy malo, dicho sea de paso. La chica resuelta conoce al tío guapo en un aeropuerto y parece ser que se enamoran un poquito y tal, y la chica resuelta tiene un padre piloto que es Nicolas Cage que no le hace caso y prefiere tirarse a una azafata. Todo muy original. Ah, y Nicolas Cage se va a un concierto de U2 a Londres. No sé qué pasa que cada vez que alguien se va a un concierto de U2 en una película se acaba liando parda.
-La madre de la chica resuelta es la madre de Marty McFly, y resulta que ha envejecido tal y como se la imaginaron los maquilladores de Regreso al futuro. Minipunto para ellos. La chica resuelta le dice a su madre algo así como "había una loca en el aeropuerto que me ha recordado a ti", para sacar el tema de la discordia religiosa en la familia. Todo muy sutil.
-Por fin se desvanece la peña. Locurón. La gente flipa, como es normal, aunque otros prefieren ponerse a robar carteras. La maldad atea, ahí mismo. También hay un par en una moto que le mangan la mochila a la chica resuelta en uno de los robos más tristes que he visto en mucho tiempo.
-Toca empezar a hablar de la compañía circense que se ha montado en el avión, porque no se salva ni uno. Para empezar tenemos a un señor chino que habla de altas velocidades y de agujeros de gusano así por la cara, porque es CIENTÍFICO. Probablemente por eso Dios lo haya dejado ahí. Señor chino, se ha equivocado usted de película. Interstellar se proyecta en la sala de al lado.
-Una madre loca que ha perdido a su hija y piensa que es una conspiración de su marido, así que se saca una pistola del chocho y empieza a amenazar a la peña. Luego va a suicidarse, pero por suerte el tío guapo le dice que su madre no sé qué y que no le haga eso a su hija y tal, todo muy oportuno, así que la madre loca se calma un poco. De la pistola que se ha sacado del chocho no se vuelve a hablar.
-El piloto es Nicolas Cage. Repito, el piloto es Nicolas Cage. Pobre gente, qué putada.
-Una yonqui rubia que dice que la droga le ha sentado mal y que todo lo que está viendo es por la droga pero en plan mal, y se agobia. Siento decírtelo, rubia, pero es real. Estás en un avión con Nicolas Cage. Pero tranquila, el tío guapo te ayudará a sentirte mejor. Luego resulta que ella sabe lo que pasa porque todos los niños hablaban de ello en el campamento al que iba ella de pequeña. Vaya infancia de mierda, normal que sea una yonqui.
Sigamos en la sección spoilers por falta de espacio:
Para empezar, tengo que reconocer que Nicolas Cage nunca deja de sorprenderme. Cuando vi El motorista fantasma, pensé que no podía caer más bajo. Pero claro, luego sacó la secuela. También la vi, y dije: "Bueno, al menos ya sí que sí, esta vez ha tocado fondo". Pues no. Resulta que este año me ha vuelto a callar la boca, porque Left behind es probablemente la peor película de Nicolas Cage, y eso es un mérito en una filmografía que incluye cosas como Next, Bangkok dangerous, The wicker man y los ya mencionados horrores de El motorista fantasma.
Y es que Left behind es una película incómoda de ver en todos los sentidos, imposible de salvar en ningún aspecto. Los efectos especiales dan puto asco, alcanzando el nivel de vergüenza ajena de sidazos como Ultraviolet. La dirección es pésima, con planos totalmente faltos de gusto, encuadres risibles y movimientos muy antiestéticos. El montaje es atroz, especialmente en la escena del desvanecimiento del niño. Tuve que repetir esa escena un par de veces porque no me podía creer lo que acababa de ver. En cuanto a la banda sonora, está fatal empastada y muy mal metida, desde el rollo megahappy del principio hasta los violines épicos del final, pasando por esa extraña y desafortunada musiquita de acción tensa cuando se encuentran con el otro avión de frente. Ni eso lo han sabido hacer bien. Y no me hagáis hablar del photoshop de la foto de familia que sale nada más empezar este engendro.
Las interpretaciones son ridículas. Sí que es cierto que no se podía hacer mucho con esos personajes, pero eso tampoco es excusa. Da la sensación de que Nico ya ni siquiera lo intenta. Se le ve tan apático, tan acabado que me da hasta penita. El resto del casting oscila entre lo inexpresivo y lo sobreactuado, pero lo cierto es que nadie se salva. Nunca he visto a tanta gente llorando mal en una misma película. Debe de ser un record.
El guion, además de ser soso, panfletario, carente de emotividad e impersonal, es nivel galáctico de retraso. Vamos por partes, por favor:
-Para empezar tardamos cuarenta minutos en meternos en el argumento. Antes de eso tenemos algo así como un drama romántico, un drama muy malo, dicho sea de paso. La chica resuelta conoce al tío guapo en un aeropuerto y parece ser que se enamoran un poquito y tal, y la chica resuelta tiene un padre piloto que es Nicolas Cage que no le hace caso y prefiere tirarse a una azafata. Todo muy original. Ah, y Nicolas Cage se va a un concierto de U2 a Londres. No sé qué pasa que cada vez que alguien se va a un concierto de U2 en una película se acaba liando parda.
-La madre de la chica resuelta es la madre de Marty McFly, y resulta que ha envejecido tal y como se la imaginaron los maquilladores de Regreso al futuro. Minipunto para ellos. La chica resuelta le dice a su madre algo así como "había una loca en el aeropuerto que me ha recordado a ti", para sacar el tema de la discordia religiosa en la familia. Todo muy sutil.
-Por fin se desvanece la peña. Locurón. La gente flipa, como es normal, aunque otros prefieren ponerse a robar carteras. La maldad atea, ahí mismo. También hay un par en una moto que le mangan la mochila a la chica resuelta en uno de los robos más tristes que he visto en mucho tiempo.
-Toca empezar a hablar de la compañía circense que se ha montado en el avión, porque no se salva ni uno. Para empezar tenemos a un señor chino que habla de altas velocidades y de agujeros de gusano así por la cara, porque es CIENTÍFICO. Probablemente por eso Dios lo haya dejado ahí. Señor chino, se ha equivocado usted de película. Interstellar se proyecta en la sala de al lado.
-Una madre loca que ha perdido a su hija y piensa que es una conspiración de su marido, así que se saca una pistola del chocho y empieza a amenazar a la peña. Luego va a suicidarse, pero por suerte el tío guapo le dice que su madre no sé qué y que no le haga eso a su hija y tal, todo muy oportuno, así que la madre loca se calma un poco. De la pistola que se ha sacado del chocho no se vuelve a hablar.
-El piloto es Nicolas Cage. Repito, el piloto es Nicolas Cage. Pobre gente, qué putada.
-Una yonqui rubia que dice que la droga le ha sentado mal y que todo lo que está viendo es por la droga pero en plan mal, y se agobia. Siento decírtelo, rubia, pero es real. Estás en un avión con Nicolas Cage. Pero tranquila, el tío guapo te ayudará a sentirte mejor. Luego resulta que ella sabe lo que pasa porque todos los niños hablaban de ello en el campamento al que iba ella de pequeña. Vaya infancia de mierda, normal que sea una yonqui.
Sigamos en la sección spoilers por falta de espacio:
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
-Una señora con Alzheimer que no pinta demasiado en todo esto. Dios se lleva a su marido pero la deja a ella ahí, encerrada en un avión con un científico, una madre loca, una yonqui y Nicolas Cage. Un poco cabroncete, Dios. Menos mal que está ahí el tío guapo para ayudarla. El tío guapo está ahí para todos. No sé por qué Dios lo ha dejado en la Tierra, porque el tío guapo es la mejor persona del puto universo.
-El moro que te meten en plan guiño para que sospeches pero que luego resulta que es buena gente. No sé en cuántas pelis de aviones ha salido ese moro desde el 11-S pero el cabrón tiene que estar forrado.
-La Llorona hace un par de cameos preguntando por sus hijos.
-El enano gracioso. Es gracioso porque se puede esconder detrás de un señor agachado, porque es enano. No llega al compartimento de arriba. Intenta tocar a gente invisible chupándose el dedo. Además, luego lo tiran por la rampa de emergencia para que caiga tropezándose. Si no fuera enano, todo eso no sería tan gracioso. El enano es el humor inteligente. El enano, además, piensa que el moro tiene una bomba desvanecedora en la maleta. Es la Yihad del futuro.
-Minianuncio rollo La tienda en casa patrocinado por el empresario sureño: "Yo antes no le hacía caso a mi hija, solo quería conseguir más dinero, ganar el próximo millón. Ahora, gracias a Apocalipsis 3000, mi vida ha cambiado y quiero ser un buen padre. Me lo has recordado tú, rubia yonqui a la que muy convenientemente conozco pero no había reconocido antes. Sí, lo pone en el guion, aquí."
-Por último, la azafata. La azafata que está en un avión en el que la gente se ha desvanecido, un avión que casi se estrella con otro avión, un avión que está perdiendo combustible y que probablemente no pueda aterrizar. Pero hablemos de tu esposa, Nicolas Cage. Eso es lo importante ahora. Tienes esposa y ¡casi! me acuesto contigo. Porque la verdad es que no lo hemos hecho aún. Lo he dicho al principio de la peli. Pero da igual, me ofende mucho todo esto.
-El tío guapo es tan puto amo que llega un momento en el que se queda en la cabina pasando el rato con Nico, así, porque sí. Él no es un pasajero cualquiera. Es EL TÍO GUAPO. Y tiene una cámara, y un móvil con cobertura. Se le tiene que querer.
-Menos mal que el tío guapo tiene móvil, así puede hablar con su nueva enamorada, la rubia resuelta, que iba a suicidarse porque se había dado cuenta de lo mala que era la película, pero el tío guapo le hace cambiar de opinión justo a tiempo. Antes de la conversación telefónica, ella habla con su madre que está en el Cielo, en una escena super emotiva.
-Llegamos al clímax. Speed se junta con A todo gas para dar lugar al mejor aterrizaje/derrape de la historia del cine, en una pista improvisada que se ha sacado la rubia resuelta de la manga empujando cacharros con un camión. Especial atención a los efectos especiales de esta parte. No flipaba tanto desde Sharknado.
-Antes de aterrizar vemos que la ciudad está en buen estado. Después de aterrizar, se ve de fondo la ciudad en llamas. No sé cómo, pero estoy seguro de que Nicolas Cage ha tenido algo que ver.
Aún no sé a quién va dirigida la peli, si soy sincero. Está claro que los no creyentes son el mal, engañan, mienten, roban y tal, así que no va dirigida a ellos. Pero es que los creyentes están representados por dos locas del coño (la señora del aeropuerto y la madre de Marty McFly) que son más caricaturas que personajes, así que tampoco creo que a ellos se les deje en muy buen lugar.
En resumen, que si el fin del mundo acaba siendo así, dudo que vivirlo sea más doloroso que verlo. Me dejo muchas más cosas en el tintero, pero estoy cansado y aún tengo medio frito el cerebro tras ver semejante MIERDA. Cualquier mensaje moralizante que tuviera la película queda diluido por la completa ineptitud de todo el proyecto. Un auténtico desastre.
Calificación: Infame
-El moro que te meten en plan guiño para que sospeches pero que luego resulta que es buena gente. No sé en cuántas pelis de aviones ha salido ese moro desde el 11-S pero el cabrón tiene que estar forrado.
-La Llorona hace un par de cameos preguntando por sus hijos.
-El enano gracioso. Es gracioso porque se puede esconder detrás de un señor agachado, porque es enano. No llega al compartimento de arriba. Intenta tocar a gente invisible chupándose el dedo. Además, luego lo tiran por la rampa de emergencia para que caiga tropezándose. Si no fuera enano, todo eso no sería tan gracioso. El enano es el humor inteligente. El enano, además, piensa que el moro tiene una bomba desvanecedora en la maleta. Es la Yihad del futuro.
-Minianuncio rollo La tienda en casa patrocinado por el empresario sureño: "Yo antes no le hacía caso a mi hija, solo quería conseguir más dinero, ganar el próximo millón. Ahora, gracias a Apocalipsis 3000, mi vida ha cambiado y quiero ser un buen padre. Me lo has recordado tú, rubia yonqui a la que muy convenientemente conozco pero no había reconocido antes. Sí, lo pone en el guion, aquí."
-Por último, la azafata. La azafata que está en un avión en el que la gente se ha desvanecido, un avión que casi se estrella con otro avión, un avión que está perdiendo combustible y que probablemente no pueda aterrizar. Pero hablemos de tu esposa, Nicolas Cage. Eso es lo importante ahora. Tienes esposa y ¡casi! me acuesto contigo. Porque la verdad es que no lo hemos hecho aún. Lo he dicho al principio de la peli. Pero da igual, me ofende mucho todo esto.
-El tío guapo es tan puto amo que llega un momento en el que se queda en la cabina pasando el rato con Nico, así, porque sí. Él no es un pasajero cualquiera. Es EL TÍO GUAPO. Y tiene una cámara, y un móvil con cobertura. Se le tiene que querer.
-Menos mal que el tío guapo tiene móvil, así puede hablar con su nueva enamorada, la rubia resuelta, que iba a suicidarse porque se había dado cuenta de lo mala que era la película, pero el tío guapo le hace cambiar de opinión justo a tiempo. Antes de la conversación telefónica, ella habla con su madre que está en el Cielo, en una escena super emotiva.
-Llegamos al clímax. Speed se junta con A todo gas para dar lugar al mejor aterrizaje/derrape de la historia del cine, en una pista improvisada que se ha sacado la rubia resuelta de la manga empujando cacharros con un camión. Especial atención a los efectos especiales de esta parte. No flipaba tanto desde Sharknado.
-Antes de aterrizar vemos que la ciudad está en buen estado. Después de aterrizar, se ve de fondo la ciudad en llamas. No sé cómo, pero estoy seguro de que Nicolas Cage ha tenido algo que ver.
Aún no sé a quién va dirigida la peli, si soy sincero. Está claro que los no creyentes son el mal, engañan, mienten, roban y tal, así que no va dirigida a ellos. Pero es que los creyentes están representados por dos locas del coño (la señora del aeropuerto y la madre de Marty McFly) que son más caricaturas que personajes, así que tampoco creo que a ellos se les deje en muy buen lugar.
En resumen, que si el fin del mundo acaba siendo así, dudo que vivirlo sea más doloroso que verlo. Me dejo muchas más cosas en el tintero, pero estoy cansado y aún tengo medio frito el cerebro tras ver semejante MIERDA. Cualquier mensaje moralizante que tuviera la película queda diluido por la completa ineptitud de todo el proyecto. Un auténtico desastre.
Calificación: Infame

6,6
20.716
8
23 de diciembre de 2019
23 de diciembre de 2019
207 de 235 usuarios han encontrado esta crítica útil
Ben y Joshua Safdie dieron el salto hace unos años con Heaven knows what y se consolidaron como talentos a tener en cuenta en 2017 con la estupenda Good time. Dos años después nos presentan su nuevo trabajo, Uncut gems, protagonizado por Adam Sandler, un trabajo que tiene muchísimo en común tanto tonal como estructuralmente con el anterior proyecto de los hermanos y que a mí, y lo digo desde ya, me parece una de las mejores películas de 2019.
Uncut gems es un asalto a los sentidos, una puta tortura. Una tortura completamente intencionada y elaborada con muchísima habilidad, pero una tortura. En cuanto Howard sale de la consulta del médico, la película pisa el acelerador y ya no frena. El ritmo es vertiginoso, pero por suerte, el guion es claro a la hora de desarrollar la historia. Tal vez se deba a la relativa simpleza del argumento, pero siempre sabes lo que está pasando. Un joyero judío extremadamente avaricioso busca hacer el trato de su vida mientras huye de unos cobradores y trata de evitar que su vida personal se desmorone. Punto. No hay más. El recorrido de punto A a punto B y de punto B a punto C está perfectamente delineado, porque en Uncut gems el desafío es sensorial, no intelectual. No te pierdes en el argumento, te asfixias.
Los hermanos Safdie nos presentan a Howard a través de una colonoscopia. Esta decisión, en palabras del propio Josh Safdie, "is the visual pun of meeting an asshole through his asshole", lo cual tiene su gracia. Pero no solo eso, cuidado. Con esta escena, los Safdie nos introducen literalmente en las entrañas del protagonistas, y durante las próximas dos horas, ahí nos vamos a quedar. Y, como una colonoscopia, la experiencia no va a ser agradable. En absoluto. Howard, como Connie en Good time, no tiene tiempo para pensar. Él reacciona a lo que le viene.
Toca hablar de Adam Sandler, porque este es sin duda el mejor papel de su carrera y merece ser mencionado entre las mejores actuaciones del año. Su interpretación es puro instinto, y es él quien propulsa la película constantemente. Su forma de interpretar a Howard nos conecta y nos lleva a casi empatizar con un personaje que es, a todas luces, un gilipollas integral, y es su buen hacer (y la calidad del guion) lo que hace que sientas esa rabia. Lo ves tomar decisión nefasta tras decisión nefasta, y te frustra, pero tanto él como los guionistas nos han dado lo suficiente como para que podamos entender por qué actúa como actúa. En fin, que Sandler empezó la década con Jack y su gemela y la ha acabado haciendo esto. Bravo por él.
La banda sonora (espectacular trabajo de Daniel Lopatin) es imprescindible a la hora de orquestar el clima de tensión. Participa activamente en desequilibrar al espectador. Sintetizadores y percusiones. La música invade las escenas con violencia, se detiene, vuelve a arrancar, descoloca. Se utiliza en escenas que ya de por sí están sobrecargadas de información para sofocarte todavía más, porque en el universo de los Safdie, el silencio es un lujo, un lujo que Howard no se merece y no se puede permitir. El montaje es rápido e igualmente agresivo, pero siempre preciso, y los primerísimos primeros planos se encargan de cercan al protagonista, incrementando, si es posible, la sensación de claustrofobia.
En fin, que Uncut gems me ha parecido un trabajo fantástico. ¿Lo he disfrutado? A ver, "disfrutar" no es la palabra. Como ya he dicho, no es un visionado placentero. Es estresante. Es frustrante. Es inesperada e inestable. Es un caos, una puta sobredosis de adrenalina y ansiedad, un embiste sensorial de neón y electrónica de dos horas y cuarto. Y también es, en mi opinión, un claro ejemplo de muy buen cine. Consigue todo lo que se propone, tiene un pulso narrativo espléndido y está fantásticamente interpretada y dirigida. En uno de los mejores años de lo que va de siglo, Uncut gems se cuela directamente en mi top 5, sin duda. Recomendadísima.
Calificación: Imprescindible/Obra maestra
Uncut gems es un asalto a los sentidos, una puta tortura. Una tortura completamente intencionada y elaborada con muchísima habilidad, pero una tortura. En cuanto Howard sale de la consulta del médico, la película pisa el acelerador y ya no frena. El ritmo es vertiginoso, pero por suerte, el guion es claro a la hora de desarrollar la historia. Tal vez se deba a la relativa simpleza del argumento, pero siempre sabes lo que está pasando. Un joyero judío extremadamente avaricioso busca hacer el trato de su vida mientras huye de unos cobradores y trata de evitar que su vida personal se desmorone. Punto. No hay más. El recorrido de punto A a punto B y de punto B a punto C está perfectamente delineado, porque en Uncut gems el desafío es sensorial, no intelectual. No te pierdes en el argumento, te asfixias.
Los hermanos Safdie nos presentan a Howard a través de una colonoscopia. Esta decisión, en palabras del propio Josh Safdie, "is the visual pun of meeting an asshole through his asshole", lo cual tiene su gracia. Pero no solo eso, cuidado. Con esta escena, los Safdie nos introducen literalmente en las entrañas del protagonistas, y durante las próximas dos horas, ahí nos vamos a quedar. Y, como una colonoscopia, la experiencia no va a ser agradable. En absoluto. Howard, como Connie en Good time, no tiene tiempo para pensar. Él reacciona a lo que le viene.
Toca hablar de Adam Sandler, porque este es sin duda el mejor papel de su carrera y merece ser mencionado entre las mejores actuaciones del año. Su interpretación es puro instinto, y es él quien propulsa la película constantemente. Su forma de interpretar a Howard nos conecta y nos lleva a casi empatizar con un personaje que es, a todas luces, un gilipollas integral, y es su buen hacer (y la calidad del guion) lo que hace que sientas esa rabia. Lo ves tomar decisión nefasta tras decisión nefasta, y te frustra, pero tanto él como los guionistas nos han dado lo suficiente como para que podamos entender por qué actúa como actúa. En fin, que Sandler empezó la década con Jack y su gemela y la ha acabado haciendo esto. Bravo por él.
La banda sonora (espectacular trabajo de Daniel Lopatin) es imprescindible a la hora de orquestar el clima de tensión. Participa activamente en desequilibrar al espectador. Sintetizadores y percusiones. La música invade las escenas con violencia, se detiene, vuelve a arrancar, descoloca. Se utiliza en escenas que ya de por sí están sobrecargadas de información para sofocarte todavía más, porque en el universo de los Safdie, el silencio es un lujo, un lujo que Howard no se merece y no se puede permitir. El montaje es rápido e igualmente agresivo, pero siempre preciso, y los primerísimos primeros planos se encargan de cercan al protagonista, incrementando, si es posible, la sensación de claustrofobia.
En fin, que Uncut gems me ha parecido un trabajo fantástico. ¿Lo he disfrutado? A ver, "disfrutar" no es la palabra. Como ya he dicho, no es un visionado placentero. Es estresante. Es frustrante. Es inesperada e inestable. Es un caos, una puta sobredosis de adrenalina y ansiedad, un embiste sensorial de neón y electrónica de dos horas y cuarto. Y también es, en mi opinión, un claro ejemplo de muy buen cine. Consigue todo lo que se propone, tiene un pulso narrativo espléndido y está fantásticamente interpretada y dirigida. En uno de los mejores años de lo que va de siglo, Uncut gems se cuela directamente en mi top 5, sin duda. Recomendadísima.
Calificación: Imprescindible/Obra maestra
9
10 de diciembre de 2011
10 de diciembre de 2011
196 de 219 usuarios han encontrado esta crítica útil
Aunque es cierto que "We need to talk about Kevin" puede echar para atrás a muchos en los primeros minutos de su metraje, a mí me enganchó desde el principio. Esta primera parte es bastante caótica, difícil de digerir y de hilvanar si, como yo, la empiezas a ver sin tener ni idea del argumento. Pero creo que es un caos necesario, la forma de una madre de organizar en su mente los recuerdos más traumáticos de su vida. A partir del minuto 30 o 40 (no lo recuerdo bien), comienzan a ordenarse los hechos de forma cronológica, y la historia arranca con más fuerza.
Las interpretaciones (realmente hay solo dos personajes importantes en toda la película) son brillantes. Tilda Swinton está mejor que nunca, y Ezra Miller aporta el carisma necesario. Dado que la cinta se centra en la introspección de estos personajes y tiende a evitar el morbo, el gore innecesario y los efectos de sonido, es a ellos a quienes hay que agradecerles que funcione tan bien.
La fotografía es completamente impresionista. El color rojo se utiliza de forma abundante, rozando el abuso en numerosas ocasiones. El rojo es la sangre, es la angustia, es la locura de él y es el miedo de ella. Es una conclusión fácil de sacar, dada la precisión de las imágenes. Por su parte, la banda sonora recoge grandes canciones (la mayoría curiosamente alegres) que ejercen un potente e interesante contraste con el hilo argumental.
Conclusión: De lo que llevamos de año, ha sido una de las películas que más he disfrutado. Sí que al principio los flashbacks están demasiado desordenados y eso desubica mucho, pero lo recupera finalmente. El final es tal vez un poco decepcionante, menos apoteósico de lo esperado, pero aún así, "We need to talk about Kevin" es una película con una fuerza psicológica suficiente como para recomendarla encarecidamente.
Edit: Han pasado más de diez años desde que escribí esta crítica. En este tiempo he visto Tenemos que hablar de Kevin dos o tres veces más, y cada vez me maravillo más ante la burrada que se sacó Lynne Ramsay de la manga. Me gusta pensar que hoy en día me comunico con más soltura y escribo mejores reseñas, pero esta fue una de las primeras que publiqué en FilmAffinity y le tengo cierto cariño, así que prefiero dejarla como está. Lo que sí haré, desde luego, es ajustar la nota de una de mis películas favoritas de los últimos quince años.
Calificación: Obra maestra
Las interpretaciones (realmente hay solo dos personajes importantes en toda la película) son brillantes. Tilda Swinton está mejor que nunca, y Ezra Miller aporta el carisma necesario. Dado que la cinta se centra en la introspección de estos personajes y tiende a evitar el morbo, el gore innecesario y los efectos de sonido, es a ellos a quienes hay que agradecerles que funcione tan bien.
La fotografía es completamente impresionista. El color rojo se utiliza de forma abundante, rozando el abuso en numerosas ocasiones. El rojo es la sangre, es la angustia, es la locura de él y es el miedo de ella. Es una conclusión fácil de sacar, dada la precisión de las imágenes. Por su parte, la banda sonora recoge grandes canciones (la mayoría curiosamente alegres) que ejercen un potente e interesante contraste con el hilo argumental.
Conclusión: De lo que llevamos de año, ha sido una de las películas que más he disfrutado. Sí que al principio los flashbacks están demasiado desordenados y eso desubica mucho, pero lo recupera finalmente. El final es tal vez un poco decepcionante, menos apoteósico de lo esperado, pero aún así, "We need to talk about Kevin" es una película con una fuerza psicológica suficiente como para recomendarla encarecidamente.
Edit: Han pasado más de diez años desde que escribí esta crítica. En este tiempo he visto Tenemos que hablar de Kevin dos o tres veces más, y cada vez me maravillo más ante la burrada que se sacó Lynne Ramsay de la manga. Me gusta pensar que hoy en día me comunico con más soltura y escribo mejores reseñas, pero esta fue una de las primeras que publiqué en FilmAffinity y le tengo cierto cariño, así que prefiero dejarla como está. Lo que sí haré, desde luego, es ajustar la nota de una de mis películas favoritas de los últimos quince años.
Calificación: Obra maestra

6,7
29.060
6
23 de diciembre de 2015
23 de diciembre de 2015
179 de 198 usuarios han encontrado esta crítica útil
La chica danesa se va a ganar muchísimos detractores, estoy convencido. Lo tiene todo para ello. Si cualquier temática LGTB te incomoda por la razón que sea, obviamente la vas a odiar. Si no te gustan los dramas de época, la vas a odiar. Si la ves como un panfleto, la vas a odiar. Si te dan coraje las películas que parecen buscar el Oscar constantemente, la vas a odiar. Y si el mínimo asomo de cursilería te echa para atrás, también la vas a odiar. Es fácilmente odiable, lo puedo entender. Por todo eso, es muy posible que su nota media acabe siendo bastante baja, pero mirad por dónde, yo no la he odiado, a pesar de encontrarle unos cuantos peros.
Esos peros están casi todos en el guion. ¿Es empalagoso? Pues un poco, para qué vamos a mentir, pero lo cierto es que me lo esperaba mucho más melodramático de lo que es. Y es que, teniendo en cuenta la historia real en la que se basa, no podemos esperar algo que no sea un drama. Bastante contenidos están, si me preguntáis a mí. De hecho, creo que están demasiado contenidos, no en cuanto a cursilería, de la que a ratos va bastante sobrada, sino a profundidad. Creo que un tema tan complicado y que tantas ampollas levanta como la transexualidad merecía un tratamiento más arriesgado, más atrevido. Sin embargo, La chica danesa opta por construir un drama al uso, tremendamente automático, academicista incluso, sensible en algunos momentos y sensiblero en otros, muy básico en su ritmo, con un montaje muy flojo y un manejo del tiempo bastante pobre (la historia real transcurre en casi veinte años y aquí parece que pasan un par, como mucho). Es un guion hecho para emocionar y contentar a todo el mundo, para que nadie salga del cine demasiado escandalizado u ofendido. Y no me parece mal si lo que buscas son premios y premios de academias de cine rancias y encorsetadas, pero a mí me falta algo más de desarrollo, de incisión. El guion es, en definitiva, correcto en su inercia y enormemente inofensivo.
¿Por qué le he dado la nota que le he dado entonces? Bueno, pues porque creo que el cine lo constituyen muchos elementos, y el guion es solo uno de ellos. Si fuera una novela, probablemente le daría un 4, pero tengo que tener en cuenta muchas otras cosas. La dirección de Tom Hooper, por ejemplo, es exquisitamente elegante, como ya lo fue en El discurso del rey, trabajo, dicho sea de paso, muy superior a este en todos los aspectos. Su intimismo y sus primerísimos planos funcionan en La chica danesa, y son mucho más adecuados en una historia como esta que en un musical épico de las proporciones de Los miserables, película en la que Tom Hooper se veía más perdido y más superado por las circunstancias. La banda sonora del ya veterano Alexandre Desplat es igual de exquisita y adecuada. Todo lo técnico, en resumen, funciona con bastante buen gusto.
Y luego tenemos a los dos actores principales. Eddie Redmayne (al que aún no entiendo qué coño le pasó en El destino de Júpiter) era una de las razones por la que quería ver la película, porque otra cosa no, pero hay que reconocer que es un actor valiente. Si enfrentarse a un personaje como el de Stephen Hawking el año pasado ya fue una decisión arriesgada que le salió bien, Lili Elbe no se queda atrás, y lo más destacable de ambas interpretaciones es el equilibrio que poseen, porque ambas eran muy fáciles de parodiar, por un lado, y de sobreactuar, por otro. En el caso de Lili Elbe, otro actor podría haber caído en el histrionismo o en la hiperfeminización, pero Redmayne se mantiene contenido, asentado en el papel y bastante convincente, aunque tengo que admitir que, en ocasiones, recurre a ciertos tics gestuales que a estas alturas se están convirtiendo en un vicio, tics que ya he notado en varias de sus interpretaciones y que me empiezan a poner un pelín nervioso. Pero vaya, que aun así, Redmayne aprueba, y con nota.
Y si el trabajo de Redmayne merece la pena, lo su compañera Alicia Vikander no se queda atrás, más bien todo lo contrario, cosa que no me esperaba en absoluto. La suya es una interpretación de fuego y entrañas, desdoblada, rota, pero que siempre proyecta desde una naturalidad trágica y con la que es fácil empatizar, hasta el punto de erigirse en el mismísimo centro de la película, eclipsando a Redmayne y reivindicando a Gerda Weneger como una mujer fascinante y tan digna de admiración como Lili. Ambos actores están, en definitiva, fantásticos por separado y aún mejores en las escenas en las que trabajan juntos, compenetrándose a la perfección.
En resumen, La chica danesa es un trabajo que funciona mucho mejor en la pantalla que sobre el papel, gracias a un equipo muy competente que ha puesto mucho empeño en darle vida a un guion lánguido y no demasiado inspirado. Como he dicho, el cine es un medio audiovisual en el que convergen más elementos que el guion, pero es igualmente cierto que si no hay un buen guion, hacer una gran película es misión imposible. De esta manera, La chica danesa se queda a mitad de camino. No es un éxito total, pero tampoco se puede decir que sea una pérdida de tiempo.
Calificación: Pasable/Recomendable
Esos peros están casi todos en el guion. ¿Es empalagoso? Pues un poco, para qué vamos a mentir, pero lo cierto es que me lo esperaba mucho más melodramático de lo que es. Y es que, teniendo en cuenta la historia real en la que se basa, no podemos esperar algo que no sea un drama. Bastante contenidos están, si me preguntáis a mí. De hecho, creo que están demasiado contenidos, no en cuanto a cursilería, de la que a ratos va bastante sobrada, sino a profundidad. Creo que un tema tan complicado y que tantas ampollas levanta como la transexualidad merecía un tratamiento más arriesgado, más atrevido. Sin embargo, La chica danesa opta por construir un drama al uso, tremendamente automático, academicista incluso, sensible en algunos momentos y sensiblero en otros, muy básico en su ritmo, con un montaje muy flojo y un manejo del tiempo bastante pobre (la historia real transcurre en casi veinte años y aquí parece que pasan un par, como mucho). Es un guion hecho para emocionar y contentar a todo el mundo, para que nadie salga del cine demasiado escandalizado u ofendido. Y no me parece mal si lo que buscas son premios y premios de academias de cine rancias y encorsetadas, pero a mí me falta algo más de desarrollo, de incisión. El guion es, en definitiva, correcto en su inercia y enormemente inofensivo.
¿Por qué le he dado la nota que le he dado entonces? Bueno, pues porque creo que el cine lo constituyen muchos elementos, y el guion es solo uno de ellos. Si fuera una novela, probablemente le daría un 4, pero tengo que tener en cuenta muchas otras cosas. La dirección de Tom Hooper, por ejemplo, es exquisitamente elegante, como ya lo fue en El discurso del rey, trabajo, dicho sea de paso, muy superior a este en todos los aspectos. Su intimismo y sus primerísimos planos funcionan en La chica danesa, y son mucho más adecuados en una historia como esta que en un musical épico de las proporciones de Los miserables, película en la que Tom Hooper se veía más perdido y más superado por las circunstancias. La banda sonora del ya veterano Alexandre Desplat es igual de exquisita y adecuada. Todo lo técnico, en resumen, funciona con bastante buen gusto.
Y luego tenemos a los dos actores principales. Eddie Redmayne (al que aún no entiendo qué coño le pasó en El destino de Júpiter) era una de las razones por la que quería ver la película, porque otra cosa no, pero hay que reconocer que es un actor valiente. Si enfrentarse a un personaje como el de Stephen Hawking el año pasado ya fue una decisión arriesgada que le salió bien, Lili Elbe no se queda atrás, y lo más destacable de ambas interpretaciones es el equilibrio que poseen, porque ambas eran muy fáciles de parodiar, por un lado, y de sobreactuar, por otro. En el caso de Lili Elbe, otro actor podría haber caído en el histrionismo o en la hiperfeminización, pero Redmayne se mantiene contenido, asentado en el papel y bastante convincente, aunque tengo que admitir que, en ocasiones, recurre a ciertos tics gestuales que a estas alturas se están convirtiendo en un vicio, tics que ya he notado en varias de sus interpretaciones y que me empiezan a poner un pelín nervioso. Pero vaya, que aun así, Redmayne aprueba, y con nota.
Y si el trabajo de Redmayne merece la pena, lo su compañera Alicia Vikander no se queda atrás, más bien todo lo contrario, cosa que no me esperaba en absoluto. La suya es una interpretación de fuego y entrañas, desdoblada, rota, pero que siempre proyecta desde una naturalidad trágica y con la que es fácil empatizar, hasta el punto de erigirse en el mismísimo centro de la película, eclipsando a Redmayne y reivindicando a Gerda Weneger como una mujer fascinante y tan digna de admiración como Lili. Ambos actores están, en definitiva, fantásticos por separado y aún mejores en las escenas en las que trabajan juntos, compenetrándose a la perfección.
En resumen, La chica danesa es un trabajo que funciona mucho mejor en la pantalla que sobre el papel, gracias a un equipo muy competente que ha puesto mucho empeño en darle vida a un guion lánguido y no demasiado inspirado. Como he dicho, el cine es un medio audiovisual en el que convergen más elementos que el guion, pero es igualmente cierto que si no hay un buen guion, hacer una gran película es misión imposible. De esta manera, La chica danesa se queda a mitad de camino. No es un éxito total, pero tampoco se puede decir que sea una pérdida de tiempo.
Calificación: Pasable/Recomendable

5,6
10.646
5
28 de septiembre de 2022
28 de septiembre de 2022
210 de 267 usuarios han encontrado esta crítica útil
Andrew Dominik es un director meticuloso, eso está claro. Han pasado veintidós años desde su debut, y en ese tiempo solo ha dirigido cuatro largometrajes de ficción, y de ninguno de ellos se puede decir que haya sido hecho por encargo. Si algo caracteriza a Dominik es que hace lo que le da la gana y que es implacable en sus decisiones artísticas. Blonde, su primera película no documental en diez años, es un ejemplo claro, y es un trabajo que está generando opiniones muy dispares. Una vez vista, se pueden entender estas reacciones, pero yo tengo que reconocer que he salido de la experiencia bastante templadito, con sentimientos encontrados.
Blonde es la adaptación de la novela del mismo nombre, una novela de ficción biográfica que recrea la vida de Marilyn Monroe, uno de los mayores iconos del séptimo arte. Repito: ficción biográfica. Lo vuelvo a poner en mayúsculas, por si acaso: FICCIÓN BIOGRÁFICA. ¿En qué se basa la ficción biográfica? Básicamente en coger a una figura célebre y, a partir de ahí, crear una narrativa ficticia a su alrededor que a menudo poco o nada tiene que ver con la realidad. Este es un subgénero que surgió de la ficción histórica y que existe desde hace años, no es nuevo, y hay ejemplos tanto en la literatura (Philippa Gregory ha escrito varias novelas de este palo) como en el cine (Ammonite, La favorita o Ip Man) y la televisión (las recientes The great y The serpent queen). A mí que esta película no tenga ningún rigor histórico la verdad es que me da bastante igual, porque no estamos viendo un documental y Blonde nunca se ha promocionado como un biopic ultra riguroso. Mis problemas con la película, por tanto, no residen en la historicidad o en la falta de ella (como veo que le ha pasado a muchos que no sé, se creerán que todos los biopics que han visto en sus vidas son rigurosos al 100%), sino en otros aspectos.
En Blonde seguimos a Norma Jeane desde su infancia con una madre inestable hasta su muerte, y Dominik aprovecha la oportunidad para cebarse con la figura de Marilyn, vapuleándola y agrediéndola durante 160 incesantes minutos. Uno pensaría que aprovecharía este tiempo para desarrollar un retrato tridimensional de la protagonista, pero no. Quitando los traumas paternos (rasgo que se subraya hasta la extenuación y que parece ser casi la única motivación de Marilyn durante toda su vida, que es que hasta llama "daddy" a sus maridos, no me jodas), el dibujo que hace Dominik de su objeto de estudio es bastante monocromático. Dominik se olvida de caracterizar a la protagonista porque está demasiado ocupado convirtiéndola en un sparring del guion. Como resultado, Marilyn acaba careciendo de entidad y de sustancia, y lo siento mucho, pero para una presentación tan monótona no necesitas casi tres horas de metraje, porque luego pasa lo que pasa, que faltan tres cuartos de hora y ya estoy cansado de mirar el reloj.
Visualmente, la película es un delirio estilístico. Cambios constantes de color a blanco y negro, variaciones en la relación de aspecto, cámaras lentas, planos con ojo de pez, zooms... Dominik lanza a la pantalla todo lo que se le viene a la cabeza. En demasiadas ocasiones me cuesta ver si estas decisiones estéticas responden a un propósito narrativo o si son simplemente el resultado de Dominik sacándose el rabo y toqueteándose un poco solo porque puede hacerlo. Eso sí, de todo este barullo salen unas cuantas escenas imponentes y varias imágenes de gran pegada. Admirable es, además, todo lo que concierne a la representación de la iconografía de Marilyn. Los vestidos, el maquillaje, las escenas y fotos más famosas de la actriz... A pesar de pecar de autocomplaciente y masturbatorio, reconozco que hay momentos de gran nivel en su fotografía. La banda sonora, cortesía de Nick Cave y de Warren Ellis, es también estupenda.
Pero, ¿y la interpretación de Ana de Armas, que es de lo que más se está hablando? Pues aquí sí que tengo que estar de acuerdo con la mayoría: es una interpretación muy, pero que muy lograda. La actriz consigue articular el habla aireada y suave de Marilyn con considerable precisión, y teniendo en cuenta que el inglés no es su lengua materna, el mérito es doble. Capta el espíritu de Marilyn (o más bien, el de la Marilyn unidimensional que nos ofrece Dominik) y cautiva a la pantalla gracias a su radiante presencia escénica. El resto del elenco (que si Marilyn es unidimensional, imaginad a los demás personajes) cumple en sus breves apariciones, pero la película le pertenece a ella de principio a fin. Es un triunfo por su parte y, qué duda cabe, de calle su mejor interpretación hasta la fecha.
En definitiva, Blonde me parece un trabajo con méritos evidentes, pero también con muchísimas imperfecciones. Es original y rompe con la fórmula del biopic (lo cual es de agradecer, porque pocas cosas me dan más pereza que un biopic convencional), tiene estilo visual y una interpretación central de mucho nivel. Ahora bien, ¿es capaz Dominik de unir todas las piezas y de crear un todo satisfactorio? Lamentablemente, no. A pesar de eso, creo que es una película interesante y un éxito moderado, pero con algo más de complejidad y con algo menos de indulgencia, habría sido, en mi opinión, mucho mejor. No me mola esto de ser equidistante con las películas controvertidas, pero es lo que hay.
Calificación: Pasable
Blonde es la adaptación de la novela del mismo nombre, una novela de ficción biográfica que recrea la vida de Marilyn Monroe, uno de los mayores iconos del séptimo arte. Repito: ficción biográfica. Lo vuelvo a poner en mayúsculas, por si acaso: FICCIÓN BIOGRÁFICA. ¿En qué se basa la ficción biográfica? Básicamente en coger a una figura célebre y, a partir de ahí, crear una narrativa ficticia a su alrededor que a menudo poco o nada tiene que ver con la realidad. Este es un subgénero que surgió de la ficción histórica y que existe desde hace años, no es nuevo, y hay ejemplos tanto en la literatura (Philippa Gregory ha escrito varias novelas de este palo) como en el cine (Ammonite, La favorita o Ip Man) y la televisión (las recientes The great y The serpent queen). A mí que esta película no tenga ningún rigor histórico la verdad es que me da bastante igual, porque no estamos viendo un documental y Blonde nunca se ha promocionado como un biopic ultra riguroso. Mis problemas con la película, por tanto, no residen en la historicidad o en la falta de ella (como veo que le ha pasado a muchos que no sé, se creerán que todos los biopics que han visto en sus vidas son rigurosos al 100%), sino en otros aspectos.
En Blonde seguimos a Norma Jeane desde su infancia con una madre inestable hasta su muerte, y Dominik aprovecha la oportunidad para cebarse con la figura de Marilyn, vapuleándola y agrediéndola durante 160 incesantes minutos. Uno pensaría que aprovecharía este tiempo para desarrollar un retrato tridimensional de la protagonista, pero no. Quitando los traumas paternos (rasgo que se subraya hasta la extenuación y que parece ser casi la única motivación de Marilyn durante toda su vida, que es que hasta llama "daddy" a sus maridos, no me jodas), el dibujo que hace Dominik de su objeto de estudio es bastante monocromático. Dominik se olvida de caracterizar a la protagonista porque está demasiado ocupado convirtiéndola en un sparring del guion. Como resultado, Marilyn acaba careciendo de entidad y de sustancia, y lo siento mucho, pero para una presentación tan monótona no necesitas casi tres horas de metraje, porque luego pasa lo que pasa, que faltan tres cuartos de hora y ya estoy cansado de mirar el reloj.
Visualmente, la película es un delirio estilístico. Cambios constantes de color a blanco y negro, variaciones en la relación de aspecto, cámaras lentas, planos con ojo de pez, zooms... Dominik lanza a la pantalla todo lo que se le viene a la cabeza. En demasiadas ocasiones me cuesta ver si estas decisiones estéticas responden a un propósito narrativo o si son simplemente el resultado de Dominik sacándose el rabo y toqueteándose un poco solo porque puede hacerlo. Eso sí, de todo este barullo salen unas cuantas escenas imponentes y varias imágenes de gran pegada. Admirable es, además, todo lo que concierne a la representación de la iconografía de Marilyn. Los vestidos, el maquillaje, las escenas y fotos más famosas de la actriz... A pesar de pecar de autocomplaciente y masturbatorio, reconozco que hay momentos de gran nivel en su fotografía. La banda sonora, cortesía de Nick Cave y de Warren Ellis, es también estupenda.
Pero, ¿y la interpretación de Ana de Armas, que es de lo que más se está hablando? Pues aquí sí que tengo que estar de acuerdo con la mayoría: es una interpretación muy, pero que muy lograda. La actriz consigue articular el habla aireada y suave de Marilyn con considerable precisión, y teniendo en cuenta que el inglés no es su lengua materna, el mérito es doble. Capta el espíritu de Marilyn (o más bien, el de la Marilyn unidimensional que nos ofrece Dominik) y cautiva a la pantalla gracias a su radiante presencia escénica. El resto del elenco (que si Marilyn es unidimensional, imaginad a los demás personajes) cumple en sus breves apariciones, pero la película le pertenece a ella de principio a fin. Es un triunfo por su parte y, qué duda cabe, de calle su mejor interpretación hasta la fecha.
En definitiva, Blonde me parece un trabajo con méritos evidentes, pero también con muchísimas imperfecciones. Es original y rompe con la fórmula del biopic (lo cual es de agradecer, porque pocas cosas me dan más pereza que un biopic convencional), tiene estilo visual y una interpretación central de mucho nivel. Ahora bien, ¿es capaz Dominik de unir todas las piezas y de crear un todo satisfactorio? Lamentablemente, no. A pesar de eso, creo que es una película interesante y un éxito moderado, pero con algo más de complejidad y con algo menos de indulgencia, habría sido, en mi opinión, mucho mejor. No me mola esto de ser equidistante con las películas controvertidas, pero es lo que hay.
Calificación: Pasable
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Mira, yo entiendo que es una representación impresionista y que hay escenas que no se deben interpretar literalmente y tal, pero el momento de Marilyn hablando con su feto es un descojone, sobre todo por lo tremendamente en serio que se toma. Un poquito de mesura y de consciencia de lo que se está haciendo, por favor.
Más sobre Dabi
Cancelar
Limpiar
Aplicar
Filters & Sorts
You can change filter options and sorts from here