You must be a loged user to know your affinity with medianton
Críticas ordenadas por utilidad
Movie added to list
Movie removed from list
An error occurred

7,5
36.217
9
12 de febrero de 2011
12 de febrero de 2011
4 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
Spike Lee nos brindó en 2002 un espectáculo visual sin apenas precedentes, acompañado de unas actuaciones profundas, un correctísimo montaje y una banda sonora potente.
"25th Hour" narra la historia de Monty Brogan (Edward Norton), un narcotraficante que ha sido atrapado por la DEA e ingresará en prisión a la mañana siguiente del día en que se desarrolla del filme. Girando alrededor de este argumento, el director nos muestra, aparte del avance del último día de libertad del protagonista (y la correspondiente noche), escenas clave de su pasado.
Edward Norton ofrece quizá la mejor actuación de su carrera, apoyada en la brillante presencia de Rosario Dawson, Philip Seymour-Hoffman, Barry Pepper, Anna Paquin y el eterno secundario de oro Brian Cox.
El metraje está lleno de varias escenas memorables tanto por su planteamiento, como por su montaje y su fuerza visual. Es probable que jamás logremos desprendernos de recuerdos como cierta conversación frente al espejo o alguna escena de discoteca entre varias más.
Un gran filme que, a pesar de haber caído bastante en el olvido, permanecerá al menos en la memoria de los que hemos podido disfrutarlo (y varias veces) para siempre.
Lo mejor: la dirección, las actuaciones, la banda sonora y el montaje hacen que esta sea prácticamente una película perfecta.
Lo peor: una película casi perfecta que, sin embargo, gana mucho más de lo normal siendo vista en versión original puesto que el doblaje en castellano, aunque adecuado, deja que desear en más de una secuencia.
"25th Hour" narra la historia de Monty Brogan (Edward Norton), un narcotraficante que ha sido atrapado por la DEA e ingresará en prisión a la mañana siguiente del día en que se desarrolla del filme. Girando alrededor de este argumento, el director nos muestra, aparte del avance del último día de libertad del protagonista (y la correspondiente noche), escenas clave de su pasado.
Edward Norton ofrece quizá la mejor actuación de su carrera, apoyada en la brillante presencia de Rosario Dawson, Philip Seymour-Hoffman, Barry Pepper, Anna Paquin y el eterno secundario de oro Brian Cox.
El metraje está lleno de varias escenas memorables tanto por su planteamiento, como por su montaje y su fuerza visual. Es probable que jamás logremos desprendernos de recuerdos como cierta conversación frente al espejo o alguna escena de discoteca entre varias más.
Un gran filme que, a pesar de haber caído bastante en el olvido, permanecerá al menos en la memoria de los que hemos podido disfrutarlo (y varias veces) para siempre.
Lo mejor: la dirección, las actuaciones, la banda sonora y el montaje hacen que esta sea prácticamente una película perfecta.
Lo peor: una película casi perfecta que, sin embargo, gana mucho más de lo normal siendo vista en versión original puesto que el doblaje en castellano, aunque adecuado, deja que desear en más de una secuencia.

6,8
97.270
9
26 de febrero de 2011
26 de febrero de 2011
2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
"La Red Social" es, desde el instante de su estreno incluso de su concepción, una obra maestra instantánea. Un retrato fiel y relevante de la juventud elitista estadounidense, a la vez que una metáfora sobre la sociedad moderna en general.
No se hace nada difícil sumergirse bajo la superficie y darse cuenta de que, la creación de la red social Facebook no es más que un tema de fondo.
Interpretaciones estelares, sobre todo el trío masculino formado por Eisenberg, Garfield y Timberlake, una dirección transgresora, un montaje espectacular y una banda sonora idónea hacen de este un producto que roza la supremacía del cine moderno.
Fincher ha creado, si bien no su más memorable, sí su más madura película, y merece interminables ovaciones por ello.
No se hace nada difícil sumergirse bajo la superficie y darse cuenta de que, la creación de la red social Facebook no es más que un tema de fondo.
Interpretaciones estelares, sobre todo el trío masculino formado por Eisenberg, Garfield y Timberlake, una dirección transgresora, un montaje espectacular y una banda sonora idónea hacen de este un producto que roza la supremacía del cine moderno.
Fincher ha creado, si bien no su más memorable, sí su más madura película, y merece interminables ovaciones por ello.
6
15 de febrero de 2011
15 de febrero de 2011
2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Un producto más bien pequeño, con cierta estética de telefilme e interpretado de forma aceptable por Bridges y Robbins. Consigue mantener el suspense desde el principio hasta el final, confunde y asusta incluso al espectador más espabilado en más de una secuencia y se cierra con un final alejado de cualquier tópico.
En resúmen, una película para usar y tirar que, si bien llama la llama la atención para ser vista, es únicamente gracias a su dúo protagonista.
Eso por encima.
Ahora bien, meternos a comentar sus absurdas filosofías, sus ideologías baratas y sus juicios simplistas es ya otro campo que no merece la pena molestarse en explorar.
En resúmen, una película para usar y tirar que, si bien llama la llama la atención para ser vista, es únicamente gracias a su dúo protagonista.
Eso por encima.
Ahora bien, meternos a comentar sus absurdas filosofías, sus ideologías baratas y sus juicios simplistas es ya otro campo que no merece la pena molestarse en explorar.

7,6
118.667
9
27 de febrero de 2011
27 de febrero de 2011
3 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
Un espectáculo único, tanto en el aspecto visual como en el psicológico. Natalie Portman roza la perfección de la interpretación. Vincent Cassel aporta intensidad a un personaje ya de por sí brillante. Mila Kunis complementa una atmósfera progresivamente agónica y Barbara Hershey hace el mejor papel de su vida de la mejor forma posible. Winona Ryder da el toque de gracia.
Es increíble la forma tan sutil y tan realista que tiene Aronofsky de contagiarnos ese mal psicológico, tan destructivo como bello.
La película es quizá, al igual que el papel de cisne del personaje de Portman, perfecta.
Lo mejor: la banda sonora, las interpretaciones de todo el elenco, el guión, la dirección de Aronofsky y su agonizante cámara, y especial mención al pequeño papel de una Winona Ryder intensa y perturbada que inevitablemente nos recuerda a la interrupción de su inocencia allá a finales de los 90.
Lo peor: existen ciertos defectos técnicos, apenas apreciables, en determinadas escenas de mayor exigencia de efectos especiales que, no obstantemente, pasan completamente desapercibidas bajo la intensidad de la trama.
Es increíble la forma tan sutil y tan realista que tiene Aronofsky de contagiarnos ese mal psicológico, tan destructivo como bello.
La película es quizá, al igual que el papel de cisne del personaje de Portman, perfecta.
Lo mejor: la banda sonora, las interpretaciones de todo el elenco, el guión, la dirección de Aronofsky y su agonizante cámara, y especial mención al pequeño papel de una Winona Ryder intensa y perturbada que inevitablemente nos recuerda a la interrupción de su inocencia allá a finales de los 90.
Lo peor: existen ciertos defectos técnicos, apenas apreciables, en determinadas escenas de mayor exigencia de efectos especiales que, no obstantemente, pasan completamente desapercibidas bajo la intensidad de la trama.

4,7
10.035
3
24 de enero de 2011
24 de enero de 2011
2 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
"Dead Snow" tiene un comienzo prometedor. Prometedor dentro de lo que, teniendo en cuenta el género y la época que en cuanto a cine estamos viviendo, puede caber. Un principio que nos convence de que estamos ante una película de zombies entretenida, seguramente de esas que a ratos son graciosas, o al menos simpáticas, a ratos impactantes pero, sobre todo, entretenida.
El primer tercio del metraje es casi mejor de lo que podríamos esperar. Una ambientación distinta a la mayoría de filmes del género que hemos podido ver últimamente. Una ambientación más clásica, más íntima y menos pretenciosa.
La primera aparición de los monstruos no hace más sino confirmar lo que esperábamos desde el principio: que un entretenido, a ratos divertido y algo impactante espectáculo de sangre va a comenzar.
Todo ello acompañado de una banda sonora correcta, un buen montaje, un guión aceptable y unas actuaciones que nada tienen que envidiar a otras películas del género.
Llegados a la mitad del metraje, estamos confiados. Hemos elegido bien. Pudimos habernos decantado por un filme de George A. Romero, de esos que, a pesar de haber revisado su filmografía cincuenta veces, no hemos visto. Pero no, hemos elegido bien.
A una velocidad vertiginosa nos damos cuenta de que estamos alejados de la verdad. Toda la "normalidad" que este filme pretendía lograr en comparación con otros cae en picado. Las actuaciones de vuelven incoherentes, el montaje decae, la banda sonora nos atormenta (en el mal sentido) y el guión se esfuma.
Pasados dos tercios nos damos cuenta de que estamos ante una película sin sentido, excepcionalmente estúpida, que no ha sido preconcebida sino que se ha ido haciendo sobre la marcha, con unas actuaciones patéticas, unas escenas incoherentes y unos monstruos que ni nos dan miedo, ni despiertan simpatía ni nos hacen gracia... unos monstruos que no hacen más que despertarnos curiosidad, curiosidad por revisar una vez más la filmografía de Romero una vez finalice este bodrio.
Todo ello desemboca en un final pretencioso que cree que nos va a dejar impactados, pero no, nos deja indiferentes quizá por el avanzado estado de somnolencia y el exagerado aburrimiento.
O simplemente porque ya ni la estamos viendo.
Lo mejor: a pesar de todos sus defectos, no le falta sangre, vísceras y alguna que otra escena de violencia gore, que es lo que estábamos buscando.
Lo peor: las varias escenas de intestinos están tan mal diseñadas y concebidas que, de lo absurdas que son, ni impactan ni llaman la atención siquiera. Las actuaciones se vuelven patéticas a medida que pasan los minutos, hasta llegar a un punto con pocos precedentes.
El primer tercio del metraje es casi mejor de lo que podríamos esperar. Una ambientación distinta a la mayoría de filmes del género que hemos podido ver últimamente. Una ambientación más clásica, más íntima y menos pretenciosa.
La primera aparición de los monstruos no hace más sino confirmar lo que esperábamos desde el principio: que un entretenido, a ratos divertido y algo impactante espectáculo de sangre va a comenzar.
Todo ello acompañado de una banda sonora correcta, un buen montaje, un guión aceptable y unas actuaciones que nada tienen que envidiar a otras películas del género.
Llegados a la mitad del metraje, estamos confiados. Hemos elegido bien. Pudimos habernos decantado por un filme de George A. Romero, de esos que, a pesar de haber revisado su filmografía cincuenta veces, no hemos visto. Pero no, hemos elegido bien.
A una velocidad vertiginosa nos damos cuenta de que estamos alejados de la verdad. Toda la "normalidad" que este filme pretendía lograr en comparación con otros cae en picado. Las actuaciones de vuelven incoherentes, el montaje decae, la banda sonora nos atormenta (en el mal sentido) y el guión se esfuma.
Pasados dos tercios nos damos cuenta de que estamos ante una película sin sentido, excepcionalmente estúpida, que no ha sido preconcebida sino que se ha ido haciendo sobre la marcha, con unas actuaciones patéticas, unas escenas incoherentes y unos monstruos que ni nos dan miedo, ni despiertan simpatía ni nos hacen gracia... unos monstruos que no hacen más que despertarnos curiosidad, curiosidad por revisar una vez más la filmografía de Romero una vez finalice este bodrio.
Todo ello desemboca en un final pretencioso que cree que nos va a dejar impactados, pero no, nos deja indiferentes quizá por el avanzado estado de somnolencia y el exagerado aburrimiento.
O simplemente porque ya ni la estamos viendo.
Lo mejor: a pesar de todos sus defectos, no le falta sangre, vísceras y alguna que otra escena de violencia gore, que es lo que estábamos buscando.
Lo peor: las varias escenas de intestinos están tan mal diseñadas y concebidas que, de lo absurdas que son, ni impactan ni llaman la atención siquiera. Las actuaciones se vuelven patéticas a medida que pasan los minutos, hasta llegar a un punto con pocos precedentes.
Más sobre medianton
Cancelar
Limpiar
Aplicar
Filters & Sorts
You can change filter options and sorts from here