arrow

Desaparecido en combate

Bélico. Acción El coronel Braddock (Chuck Norris) escapó hace ya 10 años de un campo de prisioneros cuando estuvo combatiendo en la guerra del Vietnam. Ahora volverá de nuevo a dicho país para intentar rescatar a varios soldados norteamericanos capturados en el conflicto, y que se sabe siguen en cautividad y vivos tras todo este tiempo. (FILMAFFINITY)
Críticas 26
Críticas ordenadas por utilidad
escribe tu crítica
7
30 de marzo de 2026 4 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
Hace unos días nos dejó Chuck Norris, ese icono impagable de los 80. Tenía pendiente esta crítica, así que esta es, modestamente, un homenaje a lo que el artista significó para el mundo del cine, dejando a un lado toda esa simpática fiebre de los memes y las frases ocurrentes sobre su persona, que, de algún modo, minimizan su legado.

Honestidad. Chuck Norris siempre fue un luchador de artes marciales que rodaba películas. En una entrevista, allá en los 80, decía que quería rodar un clásico de ese género, sin darse cuenta que ya había participado en uno: El furor del Dragón, con su legendario combate con Bruce Lee. Nunca salió de la serie B, ni hizo grandes taquillas.

Modesto, siempre protagonizó filmes sencillos, en los que encarnaba a algún tipo de luchador de artes marciales, policía o miembro del ejército. Hombres de acción que debían enfrentarse a una situación difícil, a malosos, para socorrer a alguien en apuros. Filmes como "Golpe por golpe" o "McQuade, lobo solitario". Sin embargo, en los 80 llegaron sus mayores éxitos, de la mano de la Cannon, que vieron en él una especie de versión de Hacendado de Sylvester Stallone. De aquí surgieron películas como la franquicia de "Desaparecido en combate" o la de "Delta Force".

Norris era consciente de sus limitaciones actorales, así que reducía las secuencias con interacciones sentimentales al mínimo. Al final se transformaba en una especie de ángel justiciero o vengador, una especie de "The spectre" de DC comics, pero sin humor negro. Porque rara vez los personajes de Norris hacían chistecitos. Norris repartía a quién lo merecía. Ni más, ni menos.

"Desaparecido en combate" podría inspirase en "Rambo" y sin embargo, fue al contrario, ya que el filme de Stallone, el segundo de su saga, se estrenó seis meses más tarde que el de Norris, en 1985. ¿Quién copió a quién? Dicen que los de la Cannon accedieron al guion de Cameron, aunque también rodaron esta y su secuela -más bien precuela- a la vez y decidieron invertir el orden de estreno, por eso "Desaparecido en combate II" es la precuela de la que tenemos entre manos.

Braddock, un antiguo cautivo del Vietcong, va a rescatar soldados aún prisioneros en Vietnam que viven en situaciones penosas y, de paso, ganar una guerra que perdieron. Rambo, en su segundo filme hará lo mismo. Si a Rambo le engañan, el coronel Braddock es el que engaña a los políticos. Su personaje es más curtido, más sibilino, más espabilado. Tiene momentos de agente secreto, infiltrándose en un cuartel general y otros propios de comando aguerrido. Aunque contará con algo de ayuda, eliminará a la mayor parte de los "charlies", rescatará a los chicos, se cobrará la venganza que tenía pendiente y ajustará cuentas con su gobierno. En eso Braddock será más resolutivo que Rambo. El director, Zito, resulta de lo más eficiente, dentro de sus limitaciones. Escenas de acción bien rodadas, combates con lanchas y barcos en los ríos y la costa, junto a explosiones, destrucción de campamentos vietnamitas, helicópteros, prostitución y barrios bajos en Tailandia ... todos los elementos propios de este subgénero están aquí, a modo de catálogo. Y Zito los sabe plasmar en pantalla. A su vez, "Rambo" tomará muchos de esos elementos.

No obstante, filmes sobre rescates de prisioneros aparecieron en TV y también en el cine, como "Más allá del valor"(1983) con Gene Hackman y que debió inspirar, a su vez a las películas de Stallone y Norris.

La película de Norris, revisada, no ha perdido fuerza y quizás es menos paródica que la de Stallone. Norris sigue teniendo ese saber estar propio de los héroes. Esos héroes que no lloran y que aguantan todo con estoicidad. Un rostro de mármol, pétreo. Norris comunica sus intenciones al espectador mediante su destreza física y sus patadas giratorias.

Norris marcó un tiempo en el cine de acción de los 80. Quizás otros filmes suyos alcanzaron la extravagancia, como en "Invasión USA", pero este "Desaparecido en combate" es una eficaz película de acción, un epílogo de la guerra del Vietnam, que quizás los estadounidenses necesitaban. Ya que aquí ganaron, pero la realidad fue otra. Y Norris brilla, y de que manera.
3
8 de agosto de 2013
6 de 10 usuarios han encontrado esta crítica útil
No nos engañamos: Chuck Norris fue uno de los héroes de acción de los 80 más populares, hasta el punto de que se llegaron a hacer unos dibujos animados suyos, privilegio al que muy pocos han llegado. El hombre fue uno de los primeros en introducir las artes marciales en los Estados Unidos y para el recuerdo queda su legendario combate con Bruce Lee en "El Furor del Dragón" (1972). Sin embargo, el hecho de que sus películas sean mediocres y sus actuaciones bastante flojas no han empeñado su imagen público tanto como sus inclinaciones políticas ultraconservadoras, por llamarlas de alguna forma. O sea, si huele a derecha, hay que ridiculizarlo. Esa es la verdad. A mi en cambio el tipo me cae simpático qué le vamos a hacer.

Aquí nuestro héroe se muestra impasible y hasta desganado en medio de chulerías y peligros sin fin. Ciertamente hay mucha acción, aunque la trama es infantil, lo que la hace ser entretenida sobre todo en la parte final, pero también lenta y bastante inverosímil. Sin embargo hay que premiar que denuncien los crímenes de los comunistas, cosa que escuece, en este caso, del Vietnam. En concreto el tema de los desaparecidos sigue vigente. A principio de los 90 todavía había 2.255 y en el 2011, 1.681. Peor suerte corrieron los franceses. Después de que miles murieran en campos de prisioneros, al acabar la guerra de Indochina en 1954 había unos 22.000 cautivos de los que el 40 % no volvieron jamás. Aún hoy sólo se ha podido constatar la muerte de 3.768.
3
23 de abril de 2013 2 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
“Missing in Action” es la película que a la mayoría les viene a la cabeza cuando se les menciona el nombre de Chuck Norris (nacido en 1940) y que actualmente forma parte del plantel de veteranos del cine de acción de los setenta y ochenta que rompieron las pantallas con sus músculos, patadas y puñetazos, amén de manejar ciegamente pistolas, lanzagranadas, metralletas e incluso algún tanque, por el bien de América a la contra de narcotraficantes, terroristas y Rojos.

Aprovechando el filón de Rambo, el mediocrísimo Joseph Zito (Viernes 13, Último Capítulo; Red Scorpion) se puso a disposición de los productores israelíes Menahem Golan y Yoram Globus (fundadores de la explosiva productora Cannon Group) para contarnos la historia del Coronel Braddock (Chuck Norris), un veterano de la Guerra del Vietnam dispuesto a regresar a la selva para rescatar a sus compañeros desaparecidos, a pesar de la firma de un tratado amistoso entre norteamericanos y vietnamitas. Él, a su bola y sin pestañear. No se puede decir nada más.
3
11 de junio de 2015 2 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
Aunque parezca mentira esta primera parte de la horrenda trilogía "Desaparecido en combate" a pesar de ser todo un bodrio de film (como no podía ser menos viniendo del insoportable Chuck Norris) tuvo el suficiente éxito como para que incluso llegase a tener, como ya he dicho antes, una segunda parte además de una tercera. Quiero decir, pues lo que todos ya sabemos sobradamente a estas alturas, que este es uno de los films más conocidos de el señorito Chuck, ya que los nostálgicos del cine de los años 80 (yo entre ellos por supuesto) se acordarán de esta mediocridad de peli.
El caso es que a mí el actor Norris nunca ha sido, ni será, uno de mis actores preferidos, aunque hay algunas de sus películas que me molan, como "Código de silencio" o las de "Delta Force" 1 y 2, pero aparte de estas que yo recuerde ninguna más.

Lo dicho, que "Desaparecido en combate" es una de las cagadas más curiosas del barbudo Chuck, por si todavía hay alguien que no lo tenga muy claro, al igual que sus dos siguientes continuaciones.
4
21 de noviembre de 2017 1 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
En los años '80, cuando la guerra de Vietnam era sólo un indignante recuerdo para algunos y una espina clavada para otros, los EE.UU. especulaban con la posibilidad de que en aquellas tierras aún se hallaban numerosos prisioneros de sangre americana, jóvenes que dieron sus vidas por una causa perdida desde el principio y olvidados por su propio país.

Más de 3.000 americanos fueron considerados como M.I.A., siglas correspondientes al término "Missing in Action", que servía para designar a los soldados dados por muertos pero cuyos cuerpos nunca aparecieron. Podían estar vivos o no, ¿quién lo podía saber? Más de diez años después prácticamente todo el mundo los daban por muertos, menos algunos ciudadanos estadounidenses que conservaban la fe y sabían que podía haber al menos una posibilidad. Hubo que esperar hasta los '90 para que desde el senado se comunicara que no había evidencias ni pruebas de que ciudadanos americanos continuaban cautivos en el Sudeste asiático.
Pero en los '80 aún se conservaba esa esperanza, por supuesto. Y una de esas personas es James Braddock, un antiguo coronel que consiguió escapar de un campo de prisioneros vietnamita y que ahora vive con la idea de que compatriotas suyos pueden seguir recluidos allí, una idea que no deja de atormentarle; así que no le queda otro remedio que echarle cojones e ir él mismo a rescatar a esos hombres para que la verdad salga a la luz, aprovechando una reunión que el senado a preparado en Saigón con el objetivo de averiguar si los campos de prisioneros siguen existiendo o son sólo un mito.

Era una situación descorazonadora la que vivían los familiares de esos hombres a los que nunca encontraron, y esa situación se aprovechó, por supuesto, en cines (porque no hay mejor propaganda que el cine). A raíz de que James Cameron firmara el guión de la muy, muy, pero la mar de mediocre segunda parte de "Acorralado", de la que se encargó George Cosmatos, empezaron a salir como churros películas del mismo rollo, que poco tenían que ver con Vietnam realmente.
Servían sobre todo para exaltar el orgullo americano y hacer que su público se sintiera identificado con los personajes, cosa que en aquellos tiempos conseguían este tipo de películas (que se emitían en cines de barrio sobre todo), vistas por espectadores que se levantaban de sus butacas vociferando "¡U.S.A.!, ¡U.S.A.!" a golpe de pulmón cuando veían a esos jodidos vietnamitas, que les habían arrebatado a sus compatriotas, morder el polvo. Películas así salían hasta de debajo de las piedras, y el productor Menahem Golan, fundador de la Cannon y culpable de haber financiado proezas como "Delta Force", "Masters del Universo" o "Cobra", no podía desaprovechar la oportunidad, así que puso dinero para llevar el guión de James Bruner a la pantalla, que mayormente fusilaba el de "Acorralado II".

Tras las cámaras estaba el mediocre Joseph Zito, responsable de títulos tan hilarantes como la cuarta parte de "Viernes 13" o "Invasión U.S.A.", y delante el todopoderoso Chuck Norris, que ya contaba con una inmensa legión de fans, no se crean; yo nunca he sido seguidor de este señor, para qué voy a mentir, pero hay que reconocer que cosas peores ha hecho. "Desaparecido en Combate" nos da una cosa sobre todo: puro entretenimiento de la más genuina serie "B", al servicio de un sentimiento reaccionario y patriótico elevado al cubo para contentar al público estadounidense, de ese que todos los días antes de desayunar juraba la bandera.
Por supuesto Norris es el jodido héroe, y si dice que va a encontrar a prisioneros de guerra y los va a traer es que lo va a hacer...¡aunque no haya!, él va a ir y le va a dar p'al pelo a esos amarillos. En fin, no se le puede pedir más un producto así, lo malo es que, por muchos oportunos tiros, puñetazos, persecuciones y explosiones de turno, e incluso bonitas chavalas desnudas que haya, se hace aburrido y muy pesado, armándola el Braddock este por las calles de Saigón y Bangkok para, en la última media hora, llegar por fin al campamento en Vietnam (¿por qué tarda tanto en llegar, coño? Stallone se planta allí en cinco minutos), donde entonces coge algo de fuerza la película, en lo que es un espectáculo de más tiros y explosiones, y encontrándonos helicópteros, lanchas y barcos que el sr. Zito se apaña con una considerable economía de medios.

Fácil de ver y olvidar, como pensará el prota de los soldados vietnamitas. A pesar de ser una patata recaudó más de veinte millones frente a un presupuesto de dos millones, así que la jugada les salió rentable a los de la Cannon, quienes aprovecharían para hacer dos secuelas más (y que mejor no ver). Chuck Norris no tiene rival que le iguale, siendo acompañado discretamente por Lenore Kasdorf, James Hong y el veterano M. Emmet Walsh...que yo me pregunto qué cojones pinta aquí.
Escena para el recuerdo: los tres vietnamitas riéndose porque creen haber eliminado a Braddock, cuando éste sale del agua a cámara lenta y los acribilla en menos que canta un gallo...¡son los '80, amigos!, ¡a disfrutarlos!
Cancelar
Limpiar
Aplicar
  • Filters & Sorts
    You can change filter options and sorts from here
    arrow