Doble traición
1999 

5,8
10.340
Thriller. Intriga
Nick y Libby Parsons tienen un hijo y disfrutan de una acomodada posición. Pero una noche Nick sale a navegar y desaparece. Libby es condenada por el asesinato de su marido e ingresa en prisión. Allí se entera de que Nick, en realidad, sigue vivo, pero también aprende que, según lo establecido por la 5ª Enmienda de la Constitución, nadie puede ser juzgado dos veces por el mismo delito.
5 de abril de 2014
5 de abril de 2014
13 de 17 usuarios han encontrado esta crítica útil
Después del amargo trago de "La decisión de Anne" (2009), un thriller con asesinatos y todo es la alegría de la huerta. "Doble traición" no engaña a nadie, ni en su trama que podemos anticipar a cada momento, ni en su apariencia de largometraje de intriga para pasar el rato, cosa que más o menos logra. Pero sobre todo, que es una especie de calco pero en versión femenina de aquella de Harrison Ford, "El fugitivo" (1993). Incluso comparte perseguidor, que es Tommy Lee Jones. Por cierto que a su oficial de libertad condicional, Travis Lehman, lo trae por la calle de la amargura Libby (Ashley Judd), una mujer condenada ¿injustamente? por la muerte de su marido.
Mientras reflexionaba sobre que las mujeres no lo deben pasar tan mal como los hombres en la cárcel, y cosas por el estilo, evitaba fijarme en que el argumento está cogido por pinzas. El principal fallo es que el plan del malo tarde o temprano se va a descubrir. Está perdido, entre otras cosas porque no pasa precisamente desapercibido. Pero es que si nos ponemos a mirar, y no precisamente con lupa, descubrimos un título lleno de "licencias" que la acaban lastrando: ¿el niño no se acuerda de su madre? ¿No lo descubrirá todo? ¿Sólo seis años por un homicidio premeditado y todo eso? ¿Nadie puede hacer una simple búsqueda? ¿Y la secuencia del ataúd? etc.
Mientras reflexionaba sobre que las mujeres no lo deben pasar tan mal como los hombres en la cárcel, y cosas por el estilo, evitaba fijarme en que el argumento está cogido por pinzas. El principal fallo es que el plan del malo tarde o temprano se va a descubrir. Está perdido, entre otras cosas porque no pasa precisamente desapercibido. Pero es que si nos ponemos a mirar, y no precisamente con lupa, descubrimos un título lleno de "licencias" que la acaban lastrando: ¿el niño no se acuerda de su madre? ¿No lo descubrirá todo? ¿Sólo seis años por un homicidio premeditado y todo eso? ¿Nadie puede hacer una simple búsqueda? ¿Y la secuencia del ataúd? etc.
2 de julio de 2006
2 de julio de 2006
12 de 15 usuarios han encontrado esta crítica útil
Un thriller previsible y comercial, es decir desde las primeras escenas ya uno sabe cual va a ser el final e ideal para ver un domingo en la tarde en el sofá de la casa; sin embargo, a diferencia de muchas otras, esta película está bien construida, los actores y sus actuaciones son creíbles y denota un interés por parte del director en mantener al espectador atento al desarrollo de cada una de las escenas.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Lo único en lo cual falla el director es en la edad del hijo de la protagonista el cual, supuestamente al iniciar la película tiene cinco años y quien después de los seis años de prisión de ella, en el rencuentro parece de 8 y no de once como lo sugiere la narración.
27 de enero de 2010
27 de enero de 2010
9 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil
Una joven pareja después de pasar la noche a bordo de un velero, el marido desaparece misteriosamente en el mar. Al día siguiente acusan a la esposa del asesinato y la envían a la cárcel.
Doble traición es un film sin grandes pretensiones ni delirios de grandeza de cara a la galería, pero es vivo, entretenido y electrizante. Tiene un buen guión perfectamente planificado que siempre es de agradecer, una correcta dirección y una puesta en escena en forma de thriller que engancha al espectador con las aventuras de la protagonista, (Ashley Judd) que realmente es quien lleva el peso del film con toda corrección. Tommy Lee Jones que parece estar encasillado en el papel del eterno perseguidor de delincuentes, esta vez asume el papel de secundario de lujo con su buen hacer habitual.
Resumiendo, película sencilla pero muy interesante y de buen ver, le doy un 7.
Doble traición es un film sin grandes pretensiones ni delirios de grandeza de cara a la galería, pero es vivo, entretenido y electrizante. Tiene un buen guión perfectamente planificado que siempre es de agradecer, una correcta dirección y una puesta en escena en forma de thriller que engancha al espectador con las aventuras de la protagonista, (Ashley Judd) que realmente es quien lleva el peso del film con toda corrección. Tommy Lee Jones que parece estar encasillado en el papel del eterno perseguidor de delincuentes, esta vez asume el papel de secundario de lujo con su buen hacer habitual.
Resumiendo, película sencilla pero muy interesante y de buen ver, le doy un 7.
14 de junio de 2016
14 de junio de 2016
13 de 18 usuarios han encontrado esta crítica útil
Otra vez Ashley Judd. Inmensa, bella, sobrada. Me rindo, me abandono y me entrego. También me postro, de hinojos me hinco y me descubro.
La historia es de cuchufleta, faltaría más, para eso estamos. Es lo que esperábamos. Algo así. Amor y lujo. Traiciones de los más altos vuelos, demoliciones, fugas, disoluciones. De todo un poco y dios en la casa de cada uno.
Maloso contra madre.
Está claro de que parte estamos o con quien vamos, somos todos muy buenos, pagamos los impuestos, hacemos caso al de turno gobierno, creemos en lo que dicen de las instituciones los más eximios expertos, no tenemos malos pensamientos, el aguinaldo navideño siempre lo dejamos y a las más grandes causas de cada momento con el corazón más puro nos entregamos de lleno, que no se diga por ahí luego cuando pasen lista, no tenemos tacha, de polvo y paja limpios como la patena, vamos.
Se supone, y yo no pongo en duda, que es una nutrida suma de mareos y sustos, de carreras, pistolas, cárceles, legalismos ingeniosos y libertades vigiladas. Así es. Así fue. Así debería ser.
La historia es de cuchufleta, faltaría más, para eso estamos. Es lo que esperábamos. Algo así. Amor y lujo. Traiciones de los más altos vuelos, demoliciones, fugas, disoluciones. De todo un poco y dios en la casa de cada uno.
Maloso contra madre.
Está claro de que parte estamos o con quien vamos, somos todos muy buenos, pagamos los impuestos, hacemos caso al de turno gobierno, creemos en lo que dicen de las instituciones los más eximios expertos, no tenemos malos pensamientos, el aguinaldo navideño siempre lo dejamos y a las más grandes causas de cada momento con el corazón más puro nos entregamos de lleno, que no se diga por ahí luego cuando pasen lista, no tenemos tacha, de polvo y paja limpios como la patena, vamos.
Se supone, y yo no pongo en duda, que es una nutrida suma de mareos y sustos, de carreras, pistolas, cárceles, legalismos ingeniosos y libertades vigiladas. Así es. Así fue. Así debería ser.

No hay momento de descanso y se pasa bomba, chachi piruli si un poco me apuras, casi como niño con madre. Una superficialidad efectista y hogareña en la que da gusto pasar hora y media de regocijo chispeante, entregar gustoso todo tu tiempo sobrante. Te exige poco y te da mucho, sí, también como una amantisima mater. Quizás los tiquismiquis puedan argüir, los puñeteros y esquinados, esos cabrones, que a cada paso es más imposible y traicionera, que nada se puede creer por ridículo y lamentable, que es un corre que te pillo lleno de disparates y desatinos. Vale, de acuerdo. Pero aquí no se trata de eso, nadie es tan pluscuamperfecto, vinimos a gozarla y así de felices nos vamos, con la frente despejada y las espaldas anchas, listos para el siguiente madrugón, velando armas, con las puertas abiertas repletas de nuevas esperanzas.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Son tantas cosas para destacar, un no parar... Por ejemplo: el enterramiento en Nueva Orleans, o qué más, un asiático lujo; las compañeras de prisión más majas que todas las cosas santas del mundo, tantas, que me emociono; Tommy Lee, apuesto y justiciero; Greenwood como sibarita Kandinesko; la tonta del bote que se creyó que todo el monte era orégano y que iba a disfrutar de sus cultas carnes y que finalmente fue explosionada de mal o aquella manera; la carrera por las dunas; el entrenamiento en el patio del talego; el encuentro final con el chiquillo tan bien elegido, tras un arduo y proceloso casting, y pecoso...
Ay, qué bien.
Ay, qué bien.
24 de marzo de 2017
24 de marzo de 2017
8 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil
El matrimonio compuesto por Nick y Libby Parsons, mantienen una aparente buena relación, gozan de una posición social acomodada y tienen un hijo que es la alegría de ambos padres. Libby siente una gran afición por la navegación a vela y Nick le regala un bonito barco. Un día salen a navegar él y ella y al despertar a media noche Libby se encuentra una situación horrible y asombrosa: ella, la cama, el barco, todo está lleno de sangre y Nick ha desaparecido.
Es una película dirigida profesionalmente por Bruce Beresford, pero que en realidad apenas aporta nada a la cinematografía, salvo apenas un ratito de más o menos distracción. El guión es un guión trillado y sin sentido de la veracidad de David Weisberg y Douglas S. Cook. Una música normalita de Normand Corbeil acompaña, así como una buena fotografía de Peter James.
En el reparto sobresale Tommy Lee Jones, que como siempre hace gala de su categoría como actor veterano interpretando un papel creíble y convincente, propiamente de los suyos: especie de policía que persigue a los malos, etc. No puedo decir lo mismo de Ashley Judd que interpreta su rol de esposa engañada de manera estereotipada de niña bonita, sin repertorio en las distancias cortas, y poco más. Bruce Greenwood está bastante bien el papel de marido psicopatón y traicionero al que desde el principio ya se le ve venir. Annabeth Gish, correcta en el papel de amiga traidora.
Es una película dirigida profesionalmente por Bruce Beresford, pero que en realidad apenas aporta nada a la cinematografía, salvo apenas un ratito de más o menos distracción. El guión es un guión trillado y sin sentido de la veracidad de David Weisberg y Douglas S. Cook. Una música normalita de Normand Corbeil acompaña, así como una buena fotografía de Peter James.
En el reparto sobresale Tommy Lee Jones, que como siempre hace gala de su categoría como actor veterano interpretando un papel creíble y convincente, propiamente de los suyos: especie de policía que persigue a los malos, etc. No puedo decir lo mismo de Ashley Judd que interpreta su rol de esposa engañada de manera estereotipada de niña bonita, sin repertorio en las distancias cortas, y poco más. Bruce Greenwood está bastante bien el papel de marido psicopatón y traicionero al que desde el principio ya se le ve venir. Annabeth Gish, correcta en el papel de amiga traidora.

Ashley Judd
Es una película de intriga en la que una bonita mujer es condenada por haber asesinado supuestamente a su esposo, pero descubre que éste sigue vivo. Para empezar estos supuestos ya hacen que la peli empiece a naufragar. Por un lado ambos estaban la mar de bien, por el otro el cuerpo del marido nunca apareció, de otra parte, de la sangre abundantemente esparcida por el barco nunca se habla. Rarito todo ello.
Mi opinión es que es una película anodina, que seguro que pasado mañana ya la voy a olvidar, a Dios gracias; una película que arranca más o menos bien y acaba, si bien correctamente, pero de forma insulsa. Creo que es, más que para salas de proyección, para verla en la sobremesa e incluso como coadyuvante de una buena siesta.
Mi opinión es que es una película anodina, que seguro que pasado mañana ya la voy a olvidar, a Dios gracias; una película que arranca más o menos bien y acaba, si bien correctamente, pero de forma insulsa. Creo que es, más que para salas de proyección, para verla en la sobremesa e incluso como coadyuvante de una buena siesta.
Cancelar
Limpiar
Aplicar
Filters & Sorts
You can change filter options and sorts from here
Canadá
México
España
UK
Irlanda
Australia
Argentina
Chile
Colombia
Uruguay
Paraguay
Perú
Ecuador
Venezuela
Costa Rica
Honduras
Guatemala
Bolivia
Rep. Dominicana



