Príncipe de la ciudad
1981 

7.1
2,137
Thriller. Drama
Daniel Ciello, un policía neoyorquino de origen italiano, a fin de librarse de ciertas implicaciones en prácticas heterodoxas, acepta colaborar con asuntos internos para sacar a la luz diversos casos de corrupción; pero lo hace con una condición: no delatar a sus compañeros. Sin embargo, las cosas no van a ser tan fáciles. (FILMAFFINITY)
26 de febrero de 2026
26 de febrero de 2026
Sé el primero en valorar esta crítica
Es difícil encontrar hoy día películas que presenten personajes con este grado de ambigüedad moral, sin intentar juzgarlos. La película es una brillante mezcla de cine negro y drama judicial, muy, muy Lumet. Muy disfrutable y, no obstante, relativamente poco conocida. Esto puede deberse a un reparto sin grandes estrellas, aunque cualquier aficionado encontrará caras conocidas entre la abundante colección de personajes, mafiosos, policías y fiscales.
La dirección es sobria, muy centrada en los actores y los diálogos, sin que la escasa acción y los golpes de efectos visuales desentonen. Resulta original, si acaso, la introducción de los diferentes actos, con fichas policiales presentando a los actores y frases entrecomilladas, que anticipan lo que vamos a ver.
A pesar del abultado reparto, la película descansa claramente sobre los hombros de Treat Williams. El resto de los personajes pululan en torno suya, en mi opinión, de manera muy correcta. La actuación de Williams es histriónica y por momentos excesiva, pero en conjunto resulta convincente como un policía atormentado y al borde del colapso emocional. Podría ser un rol antipático al público, sin embargo, consiguió generarme la suficiente empatía como para que me preocupase por su destino y aguantase el largo metraje.
La dirección es sobria, muy centrada en los actores y los diálogos, sin que la escasa acción y los golpes de efectos visuales desentonen. Resulta original, si acaso, la introducción de los diferentes actos, con fichas policiales presentando a los actores y frases entrecomilladas, que anticipan lo que vamos a ver.
A pesar del abultado reparto, la película descansa claramente sobre los hombros de Treat Williams. El resto de los personajes pululan en torno suya, en mi opinión, de manera muy correcta. La actuación de Williams es histriónica y por momentos excesiva, pero en conjunto resulta convincente como un policía atormentado y al borde del colapso emocional. Podría ser un rol antipático al público, sin embargo, consiguió generarme la suficiente empatía como para que me preocupase por su destino y aguantase el largo metraje.

Treat Williams
Sobre todo, es una película que, como gusta a Lumet, presenta complejos dilemas morales en manos de personajes contradictorios y llenos de matices. El policía se debate entre la lealtad a sus compañeros, a su familia e incluso a su clase social y una extraña pulsión a hacer “lo correcto”, que parece surgir en parte de su empatía con las víctimas de la guerra contra la droga y de una moral cristiana, algo naíf, que lo fuerza a descenderá los infiernos, arrastrando a su familia y amigos. Aunque las decisiones del protagonista pueden parecer caprichosas en algún momento, el guion deja caer, sin sobre explicar, los elementos que nos permiten comprenderle. Quizás el sentido de la película es mostrarnos que el ser humano tiene la capacidad de tomar decisiones éticas, pero no puede controlar ni prever las consecuencias de las mismas.
Cancelar
Limpiar
Aplicar
Filters & Sorts
You can change filter options and sorts from here
Canadá
México
España
UK
Irlanda
Australia
Argentina
Chile
Colombia
Uruguay
Paraguay
Perú
Ecuador
Venezuela
Costa Rica
Honduras
Guatemala
Bolivia
Rep. Dominicana


