arrow

50/50

Drama. Comedia Adam es un joven de 27 años al que se le diagnostica un cáncer. Con la ayuda de su mejor amigo, su madre y una joven terapeuta de un centro de rehabilitación, Adam descubre cuáles son las cosas más importantes de la vida. (FILMAFFINITY)
Críticas 81
Críticas ordenadas por utilidad
escribe tu crítica
7
5 de febrero de 2012 3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
Adam es un joven de 27 años, al que se le diagnostica un cáncer en la espalda, que tendrá que aprender a lidiar con la situación junto a su amigo, familia y terapeuta.

Este es un género delicado, pues debido a que el cáncer es un protagonista más de la película, y de las situaciones que este provoca, estas películas corren el riesgo de convertirse en grandes dramones en los que tengas que agarrar el pañuelo desde los títulos de crédito.

No estamos en uno de esos casos, lo que se busca aquí es intentar tratar la situación con naturalidad, así que la película baila entre, evidentemente, el drama, y la comedia (casi) romántica. Estamos pues ante una película Indie divertida y desenfadada, que por supuesto también tiene momentos en los que es difícil no dejarse llevar por la carga dramática de la historia.

Es una situación en la que absolutamente nadie sabe como actuar, ni el enfermo, ni los amigos, ni la novia, parece que ni siquiera los doctores, pues vamos desde los que ni nos miran y se limitan a hablarnos con tecnicismos, a los que son demasiados protectores. El cáncer se convierte pues, en el elefante dentro de la habitación.
Uno de los grandes aciertos de la película son los actores, Joseph Gordon Levitt hace un gran trabajo, así como Anna Kendrick y la siempre imponente Anjelica Huston. Seth Rogen parece interpretarse a sí mismo, en el prototípico papel del amigo gamberrete que está ahí para animarte, vamos que si hace falta te lleva a Las Vegas.

La banda sonora también tiene bastante protagonismo, pues además de la genial música original de Michael Giacchino, el director no se la juega, y no duda en utilizar algunos temas muy conocidos de bandas como Radiohead o Pearl Jam, lo cual podría parecer un recurso fácil, pero que indiscutiblemente funciona.

En definitiva 50/50 es una buena (que no brillante) película, pero si culpábamos a las comedias románticas de crearnos falsas expectativas con respecto a nuestra vida amorosa, puede que si algún día tenemos cáncer, acabemos culpando a esta cuando todo no resulte ser como en las películas.
7
31 de diciembre de 2013 3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
Desde mucho antes de La fuerza del cariño (1983) se nos ha mostrado, en el cine en este caso, lo sencillo que resulta tocar la fibra sensible de cualquier persona a base de tópicos lacrimógenos, a los que por motivos de empatía o miedo a la crítica se hacen muy difíciles de cuestionar. Niño huérfano y enfermo que al menos tiene una familia que le quiere, por poner un ejemplo.

En este caso, que por suerte no es el primero, se trata el tema de una enfermedad tan seria (y triste) como el cáncer desde los dos puntos de vista, cincuenta cincuenta, positivo y negativo, cargando más el primero al no recurrir en ningún momento a la lágrima fácil, incluso cuando ésta se asoma inevitablemente.

Así se nos presenta a un joven protagonista, muy bien elaborado, que a pesar de sus desgracias intenta mostrar siempre su mejor cara, interpretado por Joseph Gordon-Levitt que se erige como uno de los mejores actores actuales.

Le siguen una novia bastante egoísta y previsible, a la que presta su bonita cara, y poco más, Bryce Dallas Howard; y un incuestionable amigo que, pese a estar interpretado por el cansino Seth Rogen, con su típico afán de protagonismo e intentando ser siempre más gracioso de lo que puede, tiene buena química con Gordon-Levitt. Además de una Anne Kendrick que cumple con su papel de terapeuta, primeriza e inteligente, y una Anjelica Huston, como la madre protectora, que a estas alturas no necesita alabanzas.

Sin contar con lo previsible de la historia, que no tendría que tenerse en cuenta al no ser precisamente una película de Hitchcock, el film tiene como puntos más negativos algún que otro exceso del señor Rogen, la falta de crítica social y al sistema estadounidense, y algo típico ya en el cine indie americano como es ese acercamiento inicial a unas ideas liberales que después no lo son tanto.
6
27 de enero de 2022 3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
Nunca me ha entusiasmado el llamado ‘cine independiente’. Como trabajador puedo valorar el esfuerzo que supone llevar historias a la pantalla sin el respaldo de los grandes estudios, buscando mecanismos para contar las cosas sin efectos, sin retoques digitales y con medios técnicos mínimos. Tirando de imaginación y planificación para soslayar esas carencias. Pero como espectador, valorando el producto, tengo que reconocer que siempre me han dado algo de pereza unas películas que destacan casi exclusivamente por su fondo más que por su forma. Por otro lado, creo que hace años, en sus comienzos, sin la oferta actual de entretenimiento que proporcionan las plataformas digitales y un servicio de internet casi universal, disponer de este cine independiente como complemento del comercial permitía una convivencia equilibrada entre ambos. Hoy día, en una fase de mi vida que deja poco tiempo para el entretenimiento, disponiendo de catálogos casi ilimitados en cualquiera de las decenas de plataformas de streaming, me resulta particularmente costoso encontrar motivos para dedicar mi tiempo a este concepto de cine.

También creo que la fórmula empieza a dar síntomas de agotamiento. Está claro que es un cine que no admite cualquier trama, por lo que muchas obras terminan cayendo en los habituales dramas y comedias que se puedan desarrollar en espacios reducidos. Ocasionalmente, alguien encuentra un argumento interesante que se pueda rodar con pocos medios pero las novedades suelen ir hacia contar experiencias personales que, efectivamente, son originales pero con un interés inversamente proporcional a su innovación, el equivalente indy al sketch de la manzana del gran Tony Leblanc, pero ¿quién quiere ver hoy día a un tío comiéndose una manzana, por novedoso y artístico que pueda resultar?

“50/50”, por suerte para todos, es de las que encuentran un camino dentro de los dramas de enfermedades que no se ha recorrido nunca o una forma diferente de recorrerlo, con un enfermo de cáncer joven. Al ser un perfil que se sale de lo habitual, permite presentar la historia con perspectivas diferentes, encauzarla hacia sitios pocos visitados y generar derivadas novedosas. Además es un papel le viene bien a Joseph Gordon-Levitt, que lo lleva con una contención y naturalidad que hacen fácil al espectador el visionado de un tema poco agradable.

El conjunto es simple pero resultón. Trata temas delicados con un toque de humor lleno de sensibilidad y no pretende dar lecciones de nada a nadie, ni ayudar a nadie, ni señalar a nadie, simplemente exponer de una manera creíble una historia que podría pasar perfectamente por real. Además tiene un punto comercial que hace que resulte fácil ponerse en el lugar de los protagonistas y entender sus comportamientos, tanto los valientes como los miserables, sin aplaudir unos ni juzgar otros, aceptando que una cosa es ver las cosas desde fuera y otra es vivirlas desde dentro. Hasta consigue construir un personaje en el que meter a Seth Rogen y que no desentone a pesar de estar rodeado de gente competente del nivel de Anna Kendrick o Bryce Dallas Howard.

Como comentario puramente personal, destacaría el hecho de que es una película de la que, a pesar de que pasan los años, te sigues acordando. Tiene algo.
5
12 de enero de 2013 3 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
" 50 / 50 " es una película con una visión diferente sobre una enfermedad como el cáncer, la clave de esto esta en poner a persona muy joven con un amigo descerebrado de su misma edad y una terapeuta primeriza en esta situación. La visión de la enfermedad en este contexto es menos dramática e incluso en algún momento parece incluso no tomársela en serio pero sin perder el fondo dramático. Existen muchas películas que tocan este tema pero muy pocas con la ligereza y optimismo de esta y eso es de valorar, evidentemente el film tiene un valor mayor para quienes le toque de cerca esta enfermedad pero se deja ver y no esta mal.
7
17 de enero de 2012 2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Para algún desprevenido como yo que no haya leído la sinopsis antes de empezar a mirarla, hay que decir que “50/50” son las probabilidades de vivir que tiene Adam (Joseph Gordon-Levitt) luego de enterarse que padece de cáncer y esto, de movida, resulta en un buen choque como para empezar a prestar atención.
www.criticasdecine2010.blogspot.com
Apelando más a la sinceridad que al sentimentalismo, el film consigue que la dupla principal (gran dúo) pueda, riéndose de sí mismos, hacernos reír, en una historia de amistad, ruptura, romance, drama familiar y, sobre todo, de aceptación. Aceptación de uno mismo, de los miedos y de los sentimientos que salen a flote en las situaciones más adversas.

Emotivo cerca del final, “50/50” se caracteriza por cerrar muy paulatinamente sus transformaciones, tanto es así que realmente se trata de un film relativamente corto (hora y media) y de muy baja renovación de la información, es decir, dice y muestra todo lo que tiene rápidamente y luego se deja disfrutar.

Cine independiente, una vez más, híper musicalizado: primero, una buena porción de “High and Dry” de Radiohead suena mientras Adam vuelve a su casa luego de tremenda noticia, y luego sonarán varios clásicos contemporáneos en esta película que parece honesta hasta con su gusto musical. Muy recomendable.
Cancelar
Limpiar
Aplicar
  • Filters & Sorts
    You can change filter options and sorts from here
    Oriente Occidente (C)
    CortometrajeDocumental
    Francia1960
    --
    arrow