Storytelling: Historias de ironía y perversión
6.7
4,876
23 de mayo de 2021
23 de mayo de 2021
0 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Vaya de director que vengo a descubrir en el encierro pandemioso nro. 500.000! Es que me ha enganchado este hombre con su forma de hacer cine de una forma que no puedo escapar de su centro gravitacional.
Empecé por "Entre copas", luego continué con "Happiness" y "Storytelling" sería el tercer largometraje que visualizo de Solondz. Realmente se ve muy clara su esencia, néctar o como quieras llamarlo: la cuestión de las instituciones haciendo carne en cada uno de sus personajes y vínculos. Ves cuestiones de familia, universidad, sociedad, parejas, amigos inmersas en una sociedad fría y careta. Ahí pone el foco.
A lo largo de sus películas te sentís incómodo, te reís, te asqueas, te repensás, observás a tu alrededor, etc etc. Es como que no podés hacerte el distraído. Además tiene un ritmo intenso y personalmente no puedo descarrilar mi atención de los acontecimientos que van sucediendo.
Storytelling son dos historias organizadas en "fiction" y "non fiction", pero realmente se parecen tanto. La segunda es más larga. En esta ocasión, el ambiente donde transcurren ambas historias es en la escuela/universidad. Pero a partir de allí hay un derrame hacia la familia, la pareja, amistades, etc.
Una perlita es el personaje del hijo menor de la familia Livingston y sus intervenciones con la empleada doméstica cama adentro de El Salvador, Consuelo.
Cruda, divertida y ácida serían las palabras que elijo para describir esta joyita.
Empecé por "Entre copas", luego continué con "Happiness" y "Storytelling" sería el tercer largometraje que visualizo de Solondz. Realmente se ve muy clara su esencia, néctar o como quieras llamarlo: la cuestión de las instituciones haciendo carne en cada uno de sus personajes y vínculos. Ves cuestiones de familia, universidad, sociedad, parejas, amigos inmersas en una sociedad fría y careta. Ahí pone el foco.
A lo largo de sus películas te sentís incómodo, te reís, te asqueas, te repensás, observás a tu alrededor, etc etc. Es como que no podés hacerte el distraído. Además tiene un ritmo intenso y personalmente no puedo descarrilar mi atención de los acontecimientos que van sucediendo.
Storytelling son dos historias organizadas en "fiction" y "non fiction", pero realmente se parecen tanto. La segunda es más larga. En esta ocasión, el ambiente donde transcurren ambas historias es en la escuela/universidad. Pero a partir de allí hay un derrame hacia la familia, la pareja, amistades, etc.
Una perlita es el personaje del hijo menor de la familia Livingston y sus intervenciones con la empleada doméstica cama adentro de El Salvador, Consuelo.
Cruda, divertida y ácida serían las palabras que elijo para describir esta joyita.
25 de enero de 2023
25 de enero de 2023
0 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Cuarto filme de Solondz y ya estoy cuestionando mi ética: me gustan mucho sus películas. Más allá de eso este regreso viene en forma de bilogía, se nos cuentan dos historias con los títulos de "fiction" y "non-fiction", sin embargo, lo característico de su estilo se amalgama con nuevas estrellas a las que toca su puerta (Giamatti, Blair o Goodman), y una nueva sátira mordaz, algo muy suyo. Esta vez, la historia se centra en criticar de forma voraz los valores de la sociedad norteamericana (como venía haciendo), pero este caso en torno al arte de la escritura creativa, la narración, el esnobismo y la sociedad del espectáculo (a lo Debord).
A través de sus dos historias filosas, irónicas e irreverentes, Solondz traza una línea imaginaria que representa claramente la distinción invisible entre la cinegética inquisitiva del espectador suburbano, el cual prefiere esquivar aquellas visiones escabrosas de la realidad con tal de consumir lo más cercano al formato de los 'reality shows' (aquel espectáculo de la estupidez, el voyerismo citadino y la desgracia ajena), y, al otro lado, el esnobismo creativo y sus críticas refinadas, pomposas y censuradoras, especialmente en contra de historias que son más morbosas, grotescas y rudimentarias.
Lo mejor de esta bilogía ideada por el director es que todo en conjunto parece un experimento certero: está claro que Solondz pretendía que la segunda historia nos deleite más que la primera, como una forma de demostrar que quienes ven la película son ese público mismo; en mi caso, funcionó, me agradó más la segunda que la primera. Lo que él crea se asemeja más a la primera historia y se atenúa un poco más en la segunda, en la cual se introducen gags más impropios de su estilo pero con un propósito justificado: contrastar.
Hasta nos dan el lujo de ver referencias a 'Belleza Americana' o similitudes con 'Todo por un sueño', elementos que empoderan el hechizo cómico y crítico de la cinta.
Volviendo a las raíces de su anterior filmografía, podemos hallar, como siempre, a los clásicos personajes impíos de su colección: una universitaria incauta, un profesor fetichista, un niño odioso, un desempleado arribista y un adolescente perezoso, el cual será de lo mejor que verás.
Cabe destacar claramente la música. Quizás este comentario no me lo debería haber reservado para las dos anteriores cintas de este hombre, pero en este caso fue increíble. Solo basta con echarle un vistazo a la letra tan ridícula de las canciones y el juego diegético que esto genera al son de las imágenes.
Las actuaciones consiguen ser tan performáticas como se lo necesita, este es un show sin riendas y cada personaje tiene su momento para brillar. Los segmentos más divertidos hacen que los actores aficionados no lo parezcan, en un sentido casi supremo parece que las actuaciones salieron naturales, casi como una vocación experta. Personajes como Consuelo, Mikey o Marcus son sólo algunos de esos motivos de genialidad, sus escenas son provocativas y fascinantes.
Como inconveniente, hay que recalcar que esta parece una película menos accesible para los espectadores que no se familiarizaron con el director. Es cierto que existe una gran discusión entre si esto debería o no afectar nuestra conexión con la película, el hecho de que compenetremos con ella.
Sin embargo, es a veces la costumbre lo que nos puede desobstruir de nuestro alejamiento. El hecho de no haberse introducido con los dos filmes más famosos del director puede pesar para una persona que se cruzó con este largometraje por casualidad, por ende, la comedia tendría el riesgo de perderse y la "crítica a los haters" dejaría de cobrar sentido. Simultáneamente, la duración de un aproximado de 90 minutos es claramente intencional, pero impide que varios hilos de ambas historias se terminen de hilvanar.
Nuevamente, Solondz no tiene piedad o reparo alguno como en sus anteriores películas, demuestra, otra vez, su sed corrosiva y áspera de historias burlescas con premisas tan absurdas como diabólicamente divertidas. Definitivamente, Scooby tenía razón después de todo: "No te molestes; la película es un hit".
8,0/10
A través de sus dos historias filosas, irónicas e irreverentes, Solondz traza una línea imaginaria que representa claramente la distinción invisible entre la cinegética inquisitiva del espectador suburbano, el cual prefiere esquivar aquellas visiones escabrosas de la realidad con tal de consumir lo más cercano al formato de los 'reality shows' (aquel espectáculo de la estupidez, el voyerismo citadino y la desgracia ajena), y, al otro lado, el esnobismo creativo y sus críticas refinadas, pomposas y censuradoras, especialmente en contra de historias que son más morbosas, grotescas y rudimentarias.
Lo mejor de esta bilogía ideada por el director es que todo en conjunto parece un experimento certero: está claro que Solondz pretendía que la segunda historia nos deleite más que la primera, como una forma de demostrar que quienes ven la película son ese público mismo; en mi caso, funcionó, me agradó más la segunda que la primera. Lo que él crea se asemeja más a la primera historia y se atenúa un poco más en la segunda, en la cual se introducen gags más impropios de su estilo pero con un propósito justificado: contrastar.
Hasta nos dan el lujo de ver referencias a 'Belleza Americana' o similitudes con 'Todo por un sueño', elementos que empoderan el hechizo cómico y crítico de la cinta.
Volviendo a las raíces de su anterior filmografía, podemos hallar, como siempre, a los clásicos personajes impíos de su colección: una universitaria incauta, un profesor fetichista, un niño odioso, un desempleado arribista y un adolescente perezoso, el cual será de lo mejor que verás.
Cabe destacar claramente la música. Quizás este comentario no me lo debería haber reservado para las dos anteriores cintas de este hombre, pero en este caso fue increíble. Solo basta con echarle un vistazo a la letra tan ridícula de las canciones y el juego diegético que esto genera al son de las imágenes.
Las actuaciones consiguen ser tan performáticas como se lo necesita, este es un show sin riendas y cada personaje tiene su momento para brillar. Los segmentos más divertidos hacen que los actores aficionados no lo parezcan, en un sentido casi supremo parece que las actuaciones salieron naturales, casi como una vocación experta. Personajes como Consuelo, Mikey o Marcus son sólo algunos de esos motivos de genialidad, sus escenas son provocativas y fascinantes.
Como inconveniente, hay que recalcar que esta parece una película menos accesible para los espectadores que no se familiarizaron con el director. Es cierto que existe una gran discusión entre si esto debería o no afectar nuestra conexión con la película, el hecho de que compenetremos con ella.
Sin embargo, es a veces la costumbre lo que nos puede desobstruir de nuestro alejamiento. El hecho de no haberse introducido con los dos filmes más famosos del director puede pesar para una persona que se cruzó con este largometraje por casualidad, por ende, la comedia tendría el riesgo de perderse y la "crítica a los haters" dejaría de cobrar sentido. Simultáneamente, la duración de un aproximado de 90 minutos es claramente intencional, pero impide que varios hilos de ambas historias se terminen de hilvanar.
Nuevamente, Solondz no tiene piedad o reparo alguno como en sus anteriores películas, demuestra, otra vez, su sed corrosiva y áspera de historias burlescas con premisas tan absurdas como diabólicamente divertidas. Definitivamente, Scooby tenía razón después de todo: "No te molestes; la película es un hit".
8,0/10
12 de agosto de 2006
12 de agosto de 2006
9 de 20 usuarios han encontrado esta crítica útil
En la primera historia podremos ver una disección de diversas hipocresías y debilidades, que con unas interpretaciones excelentes (quizás flojea el tullido) narran un episodio de verdad soberbio. Pero en la segunda la cosa flojea ya que, al margen de que algunas interpretaciones sean penosas, se trata de una percepción muy maniquea de la clase media americana (el niño repelente fruto de un padre tan derechista es una prueba de ello. Sencillamente odioso), y con un final demasiado pillado por los pelos.
Recomendable, pero advirtiendo de antemano que no se trata de una película, sino de un corto y un mediometraje unidos por la similitud de sus planteamientos.
Recomendable, pero advirtiendo de antemano que no se trata de una película, sino de un corto y un mediometraje unidos por la similitud de sus planteamientos.
21 de junio de 2007
21 de junio de 2007
2 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
Buena pelicula, típica crítica caústica de la sociedad y la familia americana. Tampoco pienso que sea bueno criticar todo en plan nihilista sin dejar al menos un atisbo de esperanza. Solondz y sus guionistas han hecho una película divertida, nada más. Es más, no sé quien puede creerse que un niño pequeño pueda hipnotizar a su padre y tenerlo a sus órdenes...ese recurso del guión me pareció penoso.
14 de mayo de 2006
14 de mayo de 2006
2 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
Sin estar a la altura de "Happiness" pero siguiendo unos mismos patrones (disección turbadora y alarmante de un puñado de personajes rebosantes de hipocresía y locura) Solondz vuelve a realizar un metraje poco convencional, sin duda independiente y rodeado de algún que otro actor de categoría. Son películas extrañas cuyos personajes parecen no ser reales... o eso es al menos lo que involuntariamente piensas porque de no ser asi ¿que? Entonces los Estados Unidos se está convirtiendo en todo un aliado para toda esta calaña de directores que hacen de la locura yanki una virtud (Von Trier) Por mi... que esto continúe durante muchos años.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
¿A alguien más se le pasó por la cabeza coger al niño estúpido, pedante y asqueroso de la segunda historia y arrancarle la cabeza? A mi si.
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