Proyecto Fin del mundo
2026 

7.3
17,451
Ciencia ficción. Thriller. Aventuras
El profesor de ciencias Ryland Grace (Ryan Gosling) se despierta en una nave espacial a años luz de casa sin recordar quién es ni cómo ha llegado hasta allí. A medida que recupera la memoria, empieza a descubrir su misión: resolver el enigma de la misteriosa sustancia que provoca la extinción del sol. Deberá recurrir a sus conocimientos científicos y a sus ideas poco ortodoxas para salvar todo lo que hay en la Tierra de la extinción... ... [+]
25 de abril de 2026
25 de abril de 2026
1 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
Es una aventura de ciencia ficción fascinante, divertida y profundamente conmovedora. La historia no es compleja, está contada a través de flashbacks, y mezcla aventura, comedia, suspense y emoción. Las partes científicas no son difíciles de entender y están muy bien explicadas. Los efectos especiales prácticos están muy bien logrados, la cinematografía es alucinante, la banda sonora es muy buena, y Ryan Gosling realiza un trabajo increíble. Para terminar, la película me pareció fantástica, me emocionó un montón y me mantuvo en vilo de principio a fin.
27 de abril de 2026
27 de abril de 2026
1 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
Es una película excesivamente larga, pretenciosa y, por momentos, absurda. Parte de una premisa interesante, pero la diluye en escenas lentas, situaciones poco creíbles y un desarrollo que no recompensa la espera. Hay películas en este género que se desarrollan mucho mejor, construyen tensión real, tienen lógica interna y ofrecen desenlaces mucho más sólidos. Esta, en cambio, termina sintiéndose como una gran idea mal ejecutada. Honestamente, no recomendaría perder el tiempo viéndola.
17 de mayo de 2026
17 de mayo de 2026
0 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
El cine de ciencia ficción lleva años obsesionado con salvar el mundo, pero pocas veces recuerda detenerse a observar qué ocurre dentro de quienes cargan con esa responsabilidad. Proyecto salvación entiende precisamente eso. Bajo su apariencia de odisea espacial gigantesca, de espectáculo interplanetario diseñado para una pantalla descomunal, late una película profundamente humana, melancólica y extrañamente íntima. Y en el centro de todo está Ryan Gosling, sosteniendo el peso emocional del relato con una interpretación contenida, vulnerable y magnética.
La película arranca como un misterio. Un hombre despierta solo en una nave perdida en el espacio sin recordar quién es ni por qué está allí. La inmensidad alrededor resulta silenciosa, fría, casi hostil. Poco a poco, la memoria empieza a regresar en fragmentos y el espectador descubre que la Tierra se encuentra al borde de la extinción. El personaje de Gosling, un científico brillante pero emocionalmente torpe, podría ser la única posibilidad de supervivencia para la humanidad.
La película arranca como un misterio. Un hombre despierta solo en una nave perdida en el espacio sin recordar quién es ni por qué está allí. La inmensidad alrededor resulta silenciosa, fría, casi hostil. Poco a poco, la memoria empieza a regresar en fragmentos y el espectador descubre que la Tierra se encuentra al borde de la extinción. El personaje de Gosling, un científico brillante pero emocionalmente torpe, podría ser la única posibilidad de supervivencia para la humanidad.

Sandra Hüller
Lo fascinante es que Proyecto salvación nunca convierte su premisa en una simple carrera contrarreloj llena de explosiones y heroísmo vacío. La película habla constantemente del miedo. Miedo a fracasar, a estar solo, a no ser suficiente cuando el universo entero parece exigir grandeza. El guion mezcla humor, tristeza y descubrimiento científico con una naturalidad sorprendente, consiguiendo que conceptos complejos se sientan cercanos sin sacrificar inteligencia.
Ryan Gosling encuentra aquí uno de esos papeles que parecen escritos específicamente para él. Su personaje está lleno de contradicciones: brillante pero inseguro, sarcástico pero emocionalmente roto, cobarde en ciertos momentos y profundamente noble en otros. Gosling interpreta cada silencio como si escondiera un planeta entero detrás de los ojos. Funciona especialmente bien en las escenas donde la película reduce la escala y abandona el espectáculo visual para centrarse únicamente en la soledad del protagonista flotando en medio de la nada.
Ryan Gosling encuentra aquí uno de esos papeles que parecen escritos específicamente para él. Su personaje está lleno de contradicciones: brillante pero inseguro, sarcástico pero emocionalmente roto, cobarde en ciertos momentos y profundamente noble en otros. Gosling interpreta cada silencio como si escondiera un planeta entero detrás de los ojos. Funciona especialmente bien en las escenas donde la película reduce la escala y abandona el espectáculo visual para centrarse únicamente en la soledad del protagonista flotando en medio de la nada.

Visualmente, la película posee momentos deslumbrantes. No apuesta tanto por la grandilocuencia operística de otras epopeyas espaciales recientes, sino por una belleza más cercana a lo desconocido. El espacio aparece como un territorio fascinante y aterrador al mismo tiempo. Cada pasillo de la nave cruje como si estuviera a punto de romperse; cada ventana abierta al cosmos recuerda lo insignificante que resulta el ser humano frente al vacío infinito.
Pero lo mejor de Proyecto salvación quizá sea su capacidad para emocionar sin manipular. Conforme avanza la historia, el relato se transforma en algo más grande que una misión espacial. Se convierte en una reflexión sobre la amistad, la confianza y la necesidad desesperada de encontrar conexión incluso en los lugares más imposibles del universo.
Cuando llegan los créditos finales, la sensación no es la de haber visto únicamente una superproducción de ciencia ficción. Lo que permanece es algo mucho más extraño y difícil de conseguir: la impresión de haber acompañado a alguien en un viaje emocional gigantesco, perdido entre estrellas lejanas y silencios infinitos. Ryan Gosling vuelve a demostrar que pocos actores saben transmitir tanto diciendo tan poco.
https://nuevoimagenesdeactualidad.blogspot.com/2026/05/el-ojo-critico-proyecto-salvacion-2026.html
Pero lo mejor de Proyecto salvación quizá sea su capacidad para emocionar sin manipular. Conforme avanza la historia, el relato se transforma en algo más grande que una misión espacial. Se convierte en una reflexión sobre la amistad, la confianza y la necesidad desesperada de encontrar conexión incluso en los lugares más imposibles del universo.
Cuando llegan los créditos finales, la sensación no es la de haber visto únicamente una superproducción de ciencia ficción. Lo que permanece es algo mucho más extraño y difícil de conseguir: la impresión de haber acompañado a alguien en un viaje emocional gigantesco, perdido entre estrellas lejanas y silencios infinitos. Ryan Gosling vuelve a demostrar que pocos actores saben transmitir tanto diciendo tan poco.
https://nuevoimagenesdeactualidad.blogspot.com/2026/05/el-ojo-critico-proyecto-salvacion-2026.html
20 de abril de 2026
20 de abril de 2026
2 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil
Decepción absoluta.
Me resulta incomprensible entrar a la ficha de la película y ver la exageradísima nota que ostenta (rondando el 7,5 de media). Parece que hoy en día basta con lanzar un blockbuster espacial para que el público la corone como la enésima obra maestra del género.
Leí en su día la novela de Andy Weir y me gustó bastante: allí había verdadera ciencia-ficción dura, drama genuino y una tensión constante ante un inminente fin del mundo, con personajes al límite dispuestos a darlo todo. Lo que me he encontrado en esta adaptación cinematográfica, sin embargo, me ha aburrido soberanamente.
El principal problema radica en la elección de los directores. Phil Lord y Christopher Miller son talentosos para el humor y la animación, pero aquí han transformado la desesperación apocalíptica del libro en una sucesión de chistes estúpidos. Han sustituido la angustia existencial por una constante playmusic que te saca por completo de la atmósfera opresiva que debería tener un technothriller de supervivencia. En lugar de sentir el peso de la humanidad extinguiéndose, parece que estemos en una parodia espacial ligera.
Me resulta incomprensible entrar a la ficha de la película y ver la exageradísima nota que ostenta (rondando el 7,5 de media). Parece que hoy en día basta con lanzar un blockbuster espacial para que el público la corone como la enésima obra maestra del género.
Leí en su día la novela de Andy Weir y me gustó bastante: allí había verdadera ciencia-ficción dura, drama genuino y una tensión constante ante un inminente fin del mundo, con personajes al límite dispuestos a darlo todo. Lo que me he encontrado en esta adaptación cinematográfica, sin embargo, me ha aburrido soberanamente.
El principal problema radica en la elección de los directores. Phil Lord y Christopher Miller son talentosos para el humor y la animación, pero aquí han transformado la desesperación apocalíptica del libro en una sucesión de chistes estúpidos. Han sustituido la angustia existencial por una constante playmusic que te saca por completo de la atmósfera opresiva que debería tener un technothriller de supervivencia. En lugar de sentir el peso de la humanidad extinguiéndose, parece que estemos en una parodia espacial ligera.

Si hay algo que rescatar de este despropósito (y el único motivo por el que rasca un 3), son las buenas escenas de Ryan Gosling en microgravedad. Gosling cumple físicamente en esos momentos técnicos y salva un poco los muebles, pero poco más. El resto del elenco está desaprovechado o fuera de lugar. Contar con nombres del talento de Sandra Hüller o Lionel Boyce para reducirlos a versiones descafeinadas y sin la garra que exigía el contexto de la historia es un desperdicio absoluto.
Y luego está la ejecución de Rocky. Todo el que haya leído el libro sabe que este personaje es el pilar central del segundo acto. Pues bien, la película no puede ocultar la cruda realidad: Rocky es (y parece) un innegable muñeco de cartón piedra. En una superproducción de más de 200 millones de dólares de presupuesto, presentar una criatura que grita "falsedad" a los cuatro vientos es imperdonable. El trabajo con el personaje, que recae también en actores como James Ortiz, fracasa a la hora de transmitir la organicidad que requería un primer contacto alienígena.
Y luego está la ejecución de Rocky. Todo el que haya leído el libro sabe que este personaje es el pilar central del segundo acto. Pues bien, la película no puede ocultar la cruda realidad: Rocky es (y parece) un innegable muñeco de cartón piedra. En una superproducción de más de 200 millones de dólares de presupuesto, presentar una criatura que grita "falsedad" a los cuatro vientos es imperdonable. El trabajo con el personaje, que recae también en actores como James Ortiz, fracasa a la hora de transmitir la organicidad que requería un primer contacto alienígena.

En resumen, “Proyecto Salvación” es el manual perfecto de cómo vaciar de contenido una gran novela de ciencia ficción para contentar al algoritmo y al público que no quiere pensar. Una obra aburrida, carente de la épica del material original y ahogada en humor fuera de lugar. Esa nota rozando el sobresaliente que le da gran parte de la comunidad es un misterio digno de Cuarto Milenio.
15 de mayo de 2026
15 de mayo de 2026
0 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
Phil Lord y Christopher Miller dirigen una de las mejores películas de 2026, sin lugar a dudas. El guion de Drew Goddard, adaptando la novela de Andy Weir, es verdaderamente brillante en una cinta espectacular en todos los sentidos.
El profesor de ciencias Ryland Grace (Ryan Gosling) despierta a bordo de una nave espacial, a años luz de la Tierra, sin recordar quién es ni cómo llegó allí. Poco a poco, mientras recupera la memoria, descubre que su misión es resolver el misterio de una extraña sustancia que amenaza con extinguir el sol. Con sus conocimientos científicos y métodos poco convencionales, deberá encontrar la forma de salvar todo lo que existe en la Tierra... aunque una amistad inesperada podría significar que no tendrá que enfrentarse a ello solo.
Es para mí una de esas películas que ya se perfilan para la temporada de premios venidera. Es un espectáculo visual, emocional y sensorial tremendo lo que logra la dupla de directores, dándonos una de esas películas de ciencia ficción que hacen amar al género cuando se alcanza esta maravilla. Un viaje por el espacio y una fraternidad magnífica entre dos personajes encantadores que nos hacen vibrar como niños con una amistad pura y hermosa. Ryan Gosling está fascinante tanto en su faceta cómica como en la dramática, y Rocky es uno de esos personajes que el cine nos regala para la cultura pop del futuro. Una aventura de ciencia ficción que recuerda al cine clásico y a esas películas que marcarán su legado con el paso del tiempo.
El profesor de ciencias Ryland Grace (Ryan Gosling) despierta a bordo de una nave espacial, a años luz de la Tierra, sin recordar quién es ni cómo llegó allí. Poco a poco, mientras recupera la memoria, descubre que su misión es resolver el misterio de una extraña sustancia que amenaza con extinguir el sol. Con sus conocimientos científicos y métodos poco convencionales, deberá encontrar la forma de salvar todo lo que existe en la Tierra... aunque una amistad inesperada podría significar que no tendrá que enfrentarse a ello solo.
Es para mí una de esas películas que ya se perfilan para la temporada de premios venidera. Es un espectáculo visual, emocional y sensorial tremendo lo que logra la dupla de directores, dándonos una de esas películas de ciencia ficción que hacen amar al género cuando se alcanza esta maravilla. Un viaje por el espacio y una fraternidad magnífica entre dos personajes encantadores que nos hacen vibrar como niños con una amistad pura y hermosa. Ryan Gosling está fascinante tanto en su faceta cómica como en la dramática, y Rocky es uno de esos personajes que el cine nos regala para la cultura pop del futuro. Una aventura de ciencia ficción que recuerda al cine clásico y a esas películas que marcarán su legado con el paso del tiempo.

Ryan Gosling
Los recursos estaban a disposición y sus directores los aprovecharon al máximo para crear un viaje espacial en el que realmente nos sentimos en el espacio. Un trabajo de creación tan brutal como hermoso. Es una película llena de texturas, colores y sonidos. La banda sonora de Daniel Pemberton y la fotografía de Greig Fraser son el mejor aliado para complementar la visión de sus directores. Es una obra que cautiva en todo su esplendor.
Es la superproducción de ciencia ficción que necesitamos en estos tiempos, cuando el cine parece solo repetir las mismas ideas. Project Hail Mary nos devuelve el amor por el cine y la esperanza de que todavía hay cineastas dispuestos a arriesgarse para ofrecernos la magia que recordamos. Es una película maravillosa en la que todo tiene sentido, donde las emociones se sienten auténticas y una historia de amistad se convierte en el mejor viaje para reencontrarnos con la bendita historia del cine.
Una película de ciencia ficción que te hace reflexionar logra la misma combinación que las mejores fantasías de Spielberg: asombro, aventura, humor, calidez y profundidad, todo impregnado con la sensibilidad de un niño. Es de esas películas a las que simplemente te dejas llevar, sin buscar defectos, que quizá los tenga, pero es tan mágica, pura y especial que te transforma en un niño viviendo su primer encuentro con el cine.
Es la superproducción de ciencia ficción que necesitamos en estos tiempos, cuando el cine parece solo repetir las mismas ideas. Project Hail Mary nos devuelve el amor por el cine y la esperanza de que todavía hay cineastas dispuestos a arriesgarse para ofrecernos la magia que recordamos. Es una película maravillosa en la que todo tiene sentido, donde las emociones se sienten auténticas y una historia de amistad se convierte en el mejor viaje para reencontrarnos con la bendita historia del cine.
Una película de ciencia ficción que te hace reflexionar logra la misma combinación que las mejores fantasías de Spielberg: asombro, aventura, humor, calidez y profundidad, todo impregnado con la sensibilidad de un niño. Es de esas películas a las que simplemente te dejas llevar, sin buscar defectos, que quizá los tenga, pero es tan mágica, pura y especial que te transforma en un niño viviendo su primer encuentro con el cine.

El cine ha encontrado su primera gran favorita al Oscar, y francamente, lo merece con creces. Project Hail Mary no es solo una película, es magia, amistad y esperanza. Sin duda, es la mejor cinta de este primer semestre de 2026 y probablemente será una de las mejores del año.
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