La punta del iceberg
2016 

5.6
3,387
Intriga. Drama
Una gran empresa multinacional se ve sacudida por el suicidio de tres de sus empleados. Sofía Cuevas (Maribel Verdú), alto cargo de la compañía, es la encargada de realizar un informe interno para esclarecer los hechos. A traves de sus entrevistas con los empleados irá descubriendo abusos de poder, mentiras y la existencia de un ambiente laboral enfermizo. (FILMAFFINITY)
28 de julio de 2020
28 de julio de 2020
7 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
Recuerdo a Maribel Verdú en sus inicios, cuando era una chiquilla tan guapa como mala actriz. Durante un buen puñado de años no entendía su éxito, enlazaba un proyecto tras otro y no parecía mejorar... pero continuaba trabajando. De pronto la vi en "El Laberinto del Fauno", y descubrí a esa magnífica actriz en la que se ha convertido. La madurez le ha sentado bien, y por fin tenemos delante a una interprete de categoría.
Magnífica utilización de la cámara, gestionada como el ojo del espectador que acompaña las secuencias entregándolas desde una perspectiva diferente. Durante todo el tiempo mantuvo la intriga, a través de una resolución correcta y bien ensamblada. Merece la pena.
Magnífica utilización de la cámara, gestionada como el ojo del espectador que acompaña las secuencias entregándolas desde una perspectiva diferente. Durante todo el tiempo mantuvo la intriga, a través de una resolución correcta y bien ensamblada. Merece la pena.
30 de agosto de 2016
30 de agosto de 2016
6 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
“¿Qué haremos? Cumplir con los plazos”
Que Maribel Verdú iba a estar bien, genial, estupenda era una obviedad, ya cierta incluso antes de ver la película, pues sus últimas interpretaciones confirman una serenidad y entereza de sabiduría de los años de experiencia, que se unen a la ya de por sí comprobada habilidad natural que ha demostrado siempre a la hora de hacer con satisfacción y esmero su trabajo; esa unión, empatía y transformación con el personaje, de credibilidad palpable y absorbente por la audiencia, es don y esfuerzo con el que cuentan un número contado de actores, a los cuales siempre es un placer ver en pantalla, tablas o escena, por supuesto entre ellos, a la susodicha, en esta ocasión me remito.
Firme, dura y formal es Sofía, segura de si misma y de sus decisiones, la mejor en la lucha por estar en las altas esferas ejecutivas, siempre preparada/siempre dispuesta, no se le dan bien las relaciones personales, su última encomienda volver donde empezó a poner a prueba su moral y ética, y a descubrir que tiene más importancia, las personas o cumplir los plazos y llevar a cabo lo convenido.
Que Maribel Verdú iba a estar bien, genial, estupenda era una obviedad, ya cierta incluso antes de ver la película, pues sus últimas interpretaciones confirman una serenidad y entereza de sabiduría de los años de experiencia, que se unen a la ya de por sí comprobada habilidad natural que ha demostrado siempre a la hora de hacer con satisfacción y esmero su trabajo; esa unión, empatía y transformación con el personaje, de credibilidad palpable y absorbente por la audiencia, es don y esfuerzo con el que cuentan un número contado de actores, a los cuales siempre es un placer ver en pantalla, tablas o escena, por supuesto entre ellos, a la susodicha, en esta ocasión me remito.
Firme, dura y formal es Sofía, segura de si misma y de sus decisiones, la mejor en la lucha por estar en las altas esferas ejecutivas, siempre preparada/siempre dispuesta, no se le dan bien las relaciones personales, su última encomienda volver donde empezó a poner a prueba su moral y ética, y a descubrir que tiene más importancia, las personas o cumplir los plazos y llevar a cabo lo convenido.

Carmelo Gómez & Maribel Verdú
“Los suicidios son la tasa más alta de mortalidad entre los 30 y los 60”, no hay forma de averiguar si es causa laboral, personal o una combinación de ambas, en las empresas “no se habla de suicidios, dicen que son contagiosos”, hay que dar positivos resultados, sacar la empresa adelante, reflotarla en caso extremo y si, hay que exprimir a los peones ¿cuál es el problema?
“Las mentes humanas no son engranajes perfectos”, son complicadas y variantes, “nos atrae el vacío”, como posibilidad de liberar remordimientos de conciencia, por esa venta del alma a cambio de más sueldo y mejor despacho; hacer lo correcto no tiene beneficios, las alimañas están al acecho de un mal paso o de una debilidad mostrada, todo depende de a qué se le dé prioridad e importancia, a la triunfante carrera laboral/a la descansada paz íntima.
Es eficaz, seria y directa, expone la cruda realidad de la sociedad capitalista donde no hay pausa, ni tregua, y donde la competencia es feroz y tirante; “la presión ayuda a rendir mejor” hasta que se sobrepasan los límites y ya no se es un trabajador, se es un esclavo supeditado a las rígidas exigencias.
“Las mentes humanas no son engranajes perfectos”, son complicadas y variantes, “nos atrae el vacío”, como posibilidad de liberar remordimientos de conciencia, por esa venta del alma a cambio de más sueldo y mejor despacho; hacer lo correcto no tiene beneficios, las alimañas están al acecho de un mal paso o de una debilidad mostrada, todo depende de a qué se le dé prioridad e importancia, a la triunfante carrera laboral/a la descansada paz íntima.
Es eficaz, seria y directa, expone la cruda realidad de la sociedad capitalista donde no hay pausa, ni tregua, y donde la competencia es feroz y tirante; “la presión ayuda a rendir mejor” hasta que se sobrepasan los límites y ya no se es un trabajador, se es un esclavo supeditado a las rígidas exigencias.

Crédito, emoción y entregada atención fija, en su directriz recta, son sus signos más visibles y disfrutados, más ese afirmado reflejo que admite es conocido lo narrado/te ha tenido atrapada en su evolución e intriga; Maribel te lleva con concisión y entrega a través de este sendero de lobos hambrientos y víctimas presa, miedo a hablar/insoportable no hacerlo, abusos y atropellos que se soportan por un sueldo y el consuelo de volver a casa con los seres queridos tras la jornada, hasta que la vergüenza de lo hecho, o no hecho, dificultan dicha vuelta.
Familiar la historia/con prudencia contada, apunta a evidentes malos/deja entrever la movilidad de esa línea, a través de excusas y contratiempos por los cuales todos participamos del juego, con mayor ventaja o claro perjuicio, pero todos dentro, pues a nadie apetece la opción de estar fuera del mercado.
Desnudez directiva cuya respiración se acelera sin sofoco ni aspavientos, muestra la radiografía con gelidez, la evolución del paciente a distancia y cada cual a hacerse su idea, mayormente todos a favor de la misma; David Cánovas aprovecha los tiempos de crisis actual para ofrecer un thriller solvente, sobre un tema de actualidad en boca de todos, ¿a qué estamos dispuestos por trabajar, por ascender, por triunfar?
“La punta del iceberg”, no provoca el hundimiento del Titanic, pero compromete lo suficiente para reconocer, hacer pensar y dejar huella de admitida reflexión sobre ella, no como para no olvidarla/si para conversación tras salir de la sala.
Violación de los derechos laborales y deshumanización del trabajador, que los sentimientos interfieren en el logro de los máximos rendimientos.
Lo mejor; la actualidad de su tema y Maribel Verdú.
Lo peor; tras esos malos capitalistas, hay mucho más que hurgar.
lulupalomitasrojas.blogspot.com.es
Familiar la historia/con prudencia contada, apunta a evidentes malos/deja entrever la movilidad de esa línea, a través de excusas y contratiempos por los cuales todos participamos del juego, con mayor ventaja o claro perjuicio, pero todos dentro, pues a nadie apetece la opción de estar fuera del mercado.
Desnudez directiva cuya respiración se acelera sin sofoco ni aspavientos, muestra la radiografía con gelidez, la evolución del paciente a distancia y cada cual a hacerse su idea, mayormente todos a favor de la misma; David Cánovas aprovecha los tiempos de crisis actual para ofrecer un thriller solvente, sobre un tema de actualidad en boca de todos, ¿a qué estamos dispuestos por trabajar, por ascender, por triunfar?
“La punta del iceberg”, no provoca el hundimiento del Titanic, pero compromete lo suficiente para reconocer, hacer pensar y dejar huella de admitida reflexión sobre ella, no como para no olvidarla/si para conversación tras salir de la sala.
Violación de los derechos laborales y deshumanización del trabajador, que los sentimientos interfieren en el logro de los máximos rendimientos.
Lo mejor; la actualidad de su tema y Maribel Verdú.
Lo peor; tras esos malos capitalistas, hay mucho más que hurgar.
lulupalomitasrojas.blogspot.com.es
21 de mayo de 2017
21 de mayo de 2017
5 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
Film en un principio, sobre el papel, muy interesante, que toca un tema delicado de bastante candente actualidad, cual es, las tensiones producidas por el capitalismo a ultranza que hace que en las grandes empresas sus empleados son llevados al límite en aras de conseguir una mayor productividad, a costa de su salud física y mental.
No aburre y Maribel Verdú, que hace ya años que está en primera línea de interpretación no sólo en España sino en Europa, logra una estupenda interpretación.
Sin embargo la cinta es envarada, encorsetada, demasiado fría, demasiado correcta en todos los sentidos, por lo que no emociona y hasta en algunos momentos da lugar a un atisbo de tedio.
Además, al menos en mi caso, no convence pues algunos aspectos no están, creo, bien explicados o al menos llevados a la pantalla, resultando hasta algo importados.
Muy fría, en esencia contiene, no obstante, algunos estimables diálogos y escenas con tensión. Por su parte, las interpretaciones, dejando aparte a Verdú, resultan claramente irregulares.
En suma, que no está mal... pero tampoco bien. Es interesante por el tema, pero creo que se han quedado a medias, resultando para mi gusto un poco decepcionante.
http://filmsencajatonta.blogspot.com.es
No aburre y Maribel Verdú, que hace ya años que está en primera línea de interpretación no sólo en España sino en Europa, logra una estupenda interpretación.
Sin embargo la cinta es envarada, encorsetada, demasiado fría, demasiado correcta en todos los sentidos, por lo que no emociona y hasta en algunos momentos da lugar a un atisbo de tedio.
Además, al menos en mi caso, no convence pues algunos aspectos no están, creo, bien explicados o al menos llevados a la pantalla, resultando hasta algo importados.
Muy fría, en esencia contiene, no obstante, algunos estimables diálogos y escenas con tensión. Por su parte, las interpretaciones, dejando aparte a Verdú, resultan claramente irregulares.
En suma, que no está mal... pero tampoco bien. Es interesante por el tema, pero creo que se han quedado a medias, resultando para mi gusto un poco decepcionante.
http://filmsencajatonta.blogspot.com.es
11 de noviembre de 2018
11 de noviembre de 2018
5 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
Voy a hacer mi crítica toda en spoiler porque esta película y algunos detalles me han costado una bronca con un amigo, de más edad que la mía y que dándole vueltas me parece que se han "normalizado" temas que no deberían ser tan normales.
Para los que no queráis leer spoiler solo decir que Maribel Verdú está como siempre soberbia y correctisima en el papel, que la verdad tiene muchos registros, ya explicaré por qué, pero ella, como es habitual, los hace todos increíblemente bien. El resto del elenco actoral también están muy bien. Carmelo Gómez y Fernando Cayo, aunque en realidad casi no aparecen lo hacen siempre fenomenal. En esta ocasión, prácticamente todo el papel y el protagonismo es para la siempre guapísima Verdú.
Por otro lado, tanto la fotografía como el guion para mí están acertadísimos. Y, aunque no hay nada, excepto oficinas y más oficinas en todo el metraje, recrea una atmósfera agobiante, con un ritmo de trabajo frenético, opresivo, estresante. Un diez.
Para los que no queráis leer spoiler solo decir que Maribel Verdú está como siempre soberbia y correctisima en el papel, que la verdad tiene muchos registros, ya explicaré por qué, pero ella, como es habitual, los hace todos increíblemente bien. El resto del elenco actoral también están muy bien. Carmelo Gómez y Fernando Cayo, aunque en realidad casi no aparecen lo hacen siempre fenomenal. En esta ocasión, prácticamente todo el papel y el protagonismo es para la siempre guapísima Verdú.
Por otro lado, tanto la fotografía como el guion para mí están acertadísimos. Y, aunque no hay nada, excepto oficinas y más oficinas en todo el metraje, recrea una atmósfera agobiante, con un ritmo de trabajo frenético, opresivo, estresante. Un diez.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Quiero empezar escribiendo/comunicando que yo he estudiado psicología, así que esta crítica la escribo desde el conocimiento. No soy de recursos humanos, pero sí de clínica y además en la carrera abordamos muchos temas de trabajo.
La cinta comienza presentándonos un suicidio. En la empresa es el tercero. Deciden enviar a Verdú, que deja claro que ella no es de recursos humanos y que no tiene ni idea de hablar con la gente en ciertos términos, que ella no es muy sociable. Le explican, que la quieren a ella por eso mismo. A Verdú, en un primer momento nos la presentan como una mujer con carácter, metiendo cierta presión a uno de sus empleados para que termine el trabajo cuando ella dice y no dos días después.
Sabiendo esto empieza realmente la trama de la peli. Ella se estudia los tres casos, averigua algo de las tres personas que se han suicidado y se dirige a la empresa. Después de toda una investigación basada en preguntas a los jefes (que no le responden nada claro) y lo más importante, al resto de compañeros e incluso al camarero del bar de la empresa que está enterado de muchos detalles de todo el mundo (todos sabemos que los camareros son los psicólogos de los bares y que les contamos nuestras penas a la mínima de cambio), Verdú empieza a sospechar que todo viene por la nueva dinámica de trabajo que exige más de lo que pueden dar la mayoría de los que trabajan allí (que además ya tienen otros problemas familiares en su espalda, como líos, hijos, esposas, maridos, hipotecas, el despido (que siempre te ronda por la cabeza)), en fin, de todo un poco. El nuevo jefe no tiene escrúpulos en decir que están produciendo mucho gracias a la presión que ejercen en los trabajadores. Por otro lado, ellos, responden en voz baja a las preguntas de Verdú, en plan, aquí estamos todos bien y somos cordiales: "somos cordiales cuando ellos nos piden algo y nosotros obedecemos". Claro, ¿quién no obedece si te dejan claro que tu puesto lo puede cubrir una persona que sí va a hacer lo que le digas?
A todo esto, el detalle importante, es cuando se ve en ciertas imágenes a empleados tomando pastillas, o incluso esnifando no sabemos el qué: "cocaína", "Speed" o un sin fin de productos que podría escribir.
Aquí llegó la discusión. Mi amigo comentaba que cuando él trabajaba en "cierta empresa" que no voy a escribir aquí, como estaba en pañales tenían un ritmo de trabajo frenético, que se hacían muchas horas extra, y que un "Optalidón" o un "Katovit" de vez en cuando para poder seguir alerta y despierto no estaba de más. Mi cara de poker lo decía todo. Si todos los días necesitas "algo", me da igual que sea una sustancia lega o ilegal para aguantar tu día a día (por no hablar de los que toman Xanax o cosas así para la ansiedad, el estrés), es que algo va mal en el mundo y en esa empresa en particular. Es decir, forzar el cuerpo hasta el límite de que te importa más el trabajo que tu propia vida (ya no hablo de tu familia), sino de ti mismo, es que las cosas no van bien, pero, lo peor, es que me lo dijera como si fuera algo normal, que pasa siempre, que tienes y que debes hacerlo...Sinceramente, haciendo balance a mí, en mi profesión, me enseñan todo lo contrario. Que debes valorarte a ti mismo y tu vida. Que nada merece la pena para que te quieras suicidar. No sé, me hizo pensar muchas cosas que veo que se piensan y se hacen como si fuera lo correcto y no creo que lo sea.
Solo por esto, por dar que pensar, el guion está de diez.
Maribel Verdú pasa de ser esa jefa que presiona a sus empleados a darse cuenta de que el ritmo es demencial y que hay que cuidar a las personas que trabajan para ti. Ella cambia de registro durante la cinta. Dándose cuenta de que es una verdadera locura lo que hacen.
Para terminar, decir, que Verdú, al igual que yo, piensan que no todas las personas aguantan la presión de igual forma y que hubieran necesitado todos una ayuda profesional. Más apoyo psicológico.
Una peli para reflexionar,.
La cinta comienza presentándonos un suicidio. En la empresa es el tercero. Deciden enviar a Verdú, que deja claro que ella no es de recursos humanos y que no tiene ni idea de hablar con la gente en ciertos términos, que ella no es muy sociable. Le explican, que la quieren a ella por eso mismo. A Verdú, en un primer momento nos la presentan como una mujer con carácter, metiendo cierta presión a uno de sus empleados para que termine el trabajo cuando ella dice y no dos días después.
Sabiendo esto empieza realmente la trama de la peli. Ella se estudia los tres casos, averigua algo de las tres personas que se han suicidado y se dirige a la empresa. Después de toda una investigación basada en preguntas a los jefes (que no le responden nada claro) y lo más importante, al resto de compañeros e incluso al camarero del bar de la empresa que está enterado de muchos detalles de todo el mundo (todos sabemos que los camareros son los psicólogos de los bares y que les contamos nuestras penas a la mínima de cambio), Verdú empieza a sospechar que todo viene por la nueva dinámica de trabajo que exige más de lo que pueden dar la mayoría de los que trabajan allí (que además ya tienen otros problemas familiares en su espalda, como líos, hijos, esposas, maridos, hipotecas, el despido (que siempre te ronda por la cabeza)), en fin, de todo un poco. El nuevo jefe no tiene escrúpulos en decir que están produciendo mucho gracias a la presión que ejercen en los trabajadores. Por otro lado, ellos, responden en voz baja a las preguntas de Verdú, en plan, aquí estamos todos bien y somos cordiales: "somos cordiales cuando ellos nos piden algo y nosotros obedecemos". Claro, ¿quién no obedece si te dejan claro que tu puesto lo puede cubrir una persona que sí va a hacer lo que le digas?
A todo esto, el detalle importante, es cuando se ve en ciertas imágenes a empleados tomando pastillas, o incluso esnifando no sabemos el qué: "cocaína", "Speed" o un sin fin de productos que podría escribir.
Aquí llegó la discusión. Mi amigo comentaba que cuando él trabajaba en "cierta empresa" que no voy a escribir aquí, como estaba en pañales tenían un ritmo de trabajo frenético, que se hacían muchas horas extra, y que un "Optalidón" o un "Katovit" de vez en cuando para poder seguir alerta y despierto no estaba de más. Mi cara de poker lo decía todo. Si todos los días necesitas "algo", me da igual que sea una sustancia lega o ilegal para aguantar tu día a día (por no hablar de los que toman Xanax o cosas así para la ansiedad, el estrés), es que algo va mal en el mundo y en esa empresa en particular. Es decir, forzar el cuerpo hasta el límite de que te importa más el trabajo que tu propia vida (ya no hablo de tu familia), sino de ti mismo, es que las cosas no van bien, pero, lo peor, es que me lo dijera como si fuera algo normal, que pasa siempre, que tienes y que debes hacerlo...Sinceramente, haciendo balance a mí, en mi profesión, me enseñan todo lo contrario. Que debes valorarte a ti mismo y tu vida. Que nada merece la pena para que te quieras suicidar. No sé, me hizo pensar muchas cosas que veo que se piensan y se hacen como si fuera lo correcto y no creo que lo sea.
Solo por esto, por dar que pensar, el guion está de diez.
Maribel Verdú pasa de ser esa jefa que presiona a sus empleados a darse cuenta de que el ritmo es demencial y que hay que cuidar a las personas que trabajan para ti. Ella cambia de registro durante la cinta. Dándose cuenta de que es una verdadera locura lo que hacen.
Para terminar, decir, que Verdú, al igual que yo, piensan que no todas las personas aguantan la presión de igual forma y que hubieran necesitado todos una ayuda profesional. Más apoyo psicológico.
Una peli para reflexionar,.
2 de enero de 2017
2 de enero de 2017
6 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil
Sin rodeos ni literaturas: indiferente. No consigue removerme ni hacerme conectar con los personajes. La trama está teñida de un tono conspiranoico que no me convence en absoluto. Lo más realista que le veo es el profundo machismo que refleja en el mundo empresarial.
Mucho spoiler a continuación.
Mucho spoiler a continuación.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Hombres de negro sin escrúpulos, casi robóticos, que aplastan cabezas sin pestañear... ¿No está ya muy usado? ¿No está desgastada la figura de empresarios malos, malísimos, al borde de la psicopatía, torturando a pobres trabajadores? ¿Hasta el punto de tener vídeos privados sobre cada uno de los empleados para chantajearlos de forma personalizada? ¿En una gran empresa? Qué pereza...
Y, ¿era necesario el suicidio de la última chica sabiendo que su única esperanza a punto de escribir un informe que puede beneficiarlos? Quiero decir, aguanta años en la oscuridad y cuando llega la oportunidad de cambio se tira al vacío antes de saber el resultado.
Pañuelos al viento. Pos vale. Muerte gratuita donde las haya.
Realmente me habría resultado más interesante que la protagonista entregase sólo la primera parte del informe, obtuviese su aumento salarial y a continuación, después de haber tomado esa decisión, la última empleada se suicidase (estando claro que la situación va a continuar y que la empresa tiene el poder para corromper a todos - por tanto nada va a cambiar, no hay esperanza - indefensión aprendida - me suicido). Eso es lo que podría haberle removido la conciencia a la protagonista y al espectador: El "no hacer nada", tan relevante al inicio de la película. Creo que habría sido más efectivo eso que el arranque de buenismo final con predecible resultado.
Y, ¿era necesario el suicidio de la última chica sabiendo que su única esperanza a punto de escribir un informe que puede beneficiarlos? Quiero decir, aguanta años en la oscuridad y cuando llega la oportunidad de cambio se tira al vacío antes de saber el resultado.
Pañuelos al viento. Pos vale. Muerte gratuita donde las haya.
Realmente me habría resultado más interesante que la protagonista entregase sólo la primera parte del informe, obtuviese su aumento salarial y a continuación, después de haber tomado esa decisión, la última empleada se suicidase (estando claro que la situación va a continuar y que la empresa tiene el poder para corromper a todos - por tanto nada va a cambiar, no hay esperanza - indefensión aprendida - me suicido). Eso es lo que podría haberle removido la conciencia a la protagonista y al espectador: El "no hacer nada", tan relevante al inicio de la película. Creo que habría sido más efectivo eso que el arranque de buenismo final con predecible resultado.
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