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El club de la pelea

Drama. Thriller Un joven hastiado de su gris y monótona vida lucha contra el insomnio. En un viaje en avión conoce a un carismático vendedor de jabón que sostiene una teoría muy particular: el perfeccionismo es cosa de gentes débiles; sólo la autodestrucción hace que la vida merezca la pena. Ambos deciden entonces fundar un club secreto de lucha, donde poder descargar sus frustaciones y su ira, que tendrá un éxito arrollador. (FILMAFFINITY)
Críticas 608
Críticas ordenadas por utilidad
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1
11 de noviembre de 2012
114 de 190 usuarios han encontrado esta crítica útil
Poco que decir.
1-Argumento poco coherente.
2-Se hace larga.
3-Actuaciones aceptables pero de personajes sin sentido en una historia sin sentido.
4-Como 'manifiesto' anti-consumismo y anti-sistema, hace agua.
5-La reivindicación de la existencia de la pulsión o instinto de agresión, mayoritariamente masculinos, es lo único rescatable, pero con un encauzamiento rídiculo e inconsistente.
6-El desarrollo de la secta anarco-fascistoide, es una estupidez adolescente.
7-Logra parcialmente el hacer de lo detestable, sórdido y asqueroso, un culto sin sentido y una estética.
8-Sobra violencia sin sentido; fuertes alusiones al sado-masoquismo, del que se hace un culto.
9-Alusión interesante de la sórdidez de los submundos urbanos. Igualmente tiene más de superficialidad hollywoodense y de cine publicitario que de hiper-realismo o de cine fantástico.
10-Fotografía y efectos aceptables, ¿pero para qué?. Se vuelven innecesarios.
Analizarla más es una pérdida de tiempo.
¡Suerte con la sociedad que váis a crear!
2
14 de marzo de 2012
58 de 86 usuarios han encontrado esta crítica útil
Un perito de una importante compañía automovilística norteamericana (Edward Norton) lleva una vida anodina y marcada por el consumismo. Afectado por el insomnio, descubre que participar en reuniones de grupos de apoyo para personas que padecen enfermedades graves o terminales le permite conciliar el sueño... aunque él no padece ninguna de esas enfermedades.

En una de las reuniones de terapia para grupos conoce a Marla Singer (Helena Bonham Carter), otra impostora que también disfruta participando en esas reuniones. Y, durante uno de sus vuelos de negocios, el protagonista de la película conoce a un tipo llamado Tyler Durden (Brad Pitt), un individuo que no parece acatar las normas por las que se rige la sociedad actual.

La película va de cómo estos tres personajes se relacionan entre sí y de cómo ambos (Norton y Pitt) crean un club en el que los integrantes se pelean entre sí, a puñetazos, para dejar atrás sus frustraciones diarias y encarar la vida desde otra perspectiva.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
La simple presentación de las líneas básicas del argumento ya es una declaración de intenciones de lo que ofrece la película. Objetivamente hablando, el film es un despropósito y una gran mentira. Pretende ser anti-sistema, ácrata y nihilista, pero no es más que una cinta comercial al 100% (¡precisamente eso contra lo que pretende atentar!). Se presenta con un guión pedante y pretencioso, con frases graves y presuntamente imperecederas (casi místicas), pero resultan tan artificiales como una hamburguesa del McDonald's (o la comida que te dan en un avión). Al final, lo que prima en esta película es la forma sobre el fondo, cuando falsamente se presenta como justo lo contrario.

Capítulo destacado en ese apartado lo tienen las escenas de lucha, en la que tipos sudorosos se golpean sistemáticamente... es ahí donde se nota que David Fincher se encuentra en su salsa: músculos y sangre, hematomas faciales y dientes escupidos en el suelo... sería interesante que Sigmund Freud psicoanalizara a quienes encuentran ese tipo de escenas 'interesantes'...
Edward Norton & Brad Pitt
Entre lo poco positivo que puede destacarse de esta película es el estilo de la narración, en algunos momentos muy ágil (y con algunos planos realmente originales)... pero, en su conjunto, parece una sucesión de anuncios de la MTV. También resulta sorprendente el giro que se le da a la película cuando el espectador descubre que Tyler Durden es una proyección psicológica del protagonista: esto es, todo lo que él desearía haber sido y no es.

Lo malo es que, una vez de descubre esto, el ritmo de la película (y el interés en el guión) cae en picado... el desenlace final acaba siendo tremendamente cutre: el protagonista se pega un tiro en la boca para acabar con su vida (y con su alter-ego)... y, efectivamente, logra deshacerse de Durden, ¡¡¡pero el protagonista no sólo no muere, sino que pretende formar una pareja estable con Marla Singer... la novia-cadáver!!! Puro delirio.
9
23 de abril de 2013
39 de 48 usuarios han encontrado esta crítica útil
Pocas películas retratan mejor las angustias y las frustraciones de una generación, en este caso de la generación los videojuegos y el consumismo, que ha crecido creyendo que podrían llegar a ser estrellas de rock, grandes futbolistas, brokers de éxito o geniales empresarios de los que empiezan en un garaje y acaban en la lista Forbes de los más ricos de mundo; para acabar trabajando en un empleo que odian para poder mantener un modo de vida que también odian y, posteriormente, como recompensa a tanto sacrificio, tocar fondo, quedarse en paro y tener que volver a vivir en casa de sus padres cobrando, en el mejor de los casos, algún sibsidio.
Para los grandes prebostes que están llevando a la ruina a los países del sur de Europa, este film debería ser de obligado visionado.
Hecha en el lejano y próspero 1999, este film de Fincher, el mejor que ha realizado para mi gusto, supone una especie de "Naranja Mecánica" del Siglo XXI, y, como tal, acabará pasando a la historia del cine.
Y es que los prebostes que están conduciendo al sur de Europa al suicidio económico deberían ser conscientes de que con sus decisiones están llevando a muchísima gente a tocar fondo, y una masa de personas muy cabreadas y sin nada que perder es una bomba de relojería en el corazón del estado del bienestar.
Por lo demás, las interpretaciones son geniales, con Brad Pitt, Edward Norton y Helena Bonham Carter en estado de gracia, y la dirección es tan estrambótica como genial.
En definitiva, una obra que empezó siendo muy controvertida, el típico film que se amaba o se odiaba, pero que, con el paso del tiempo y los acontecimientos, pasará a la historia del cine.
7
9 de octubre de 2006
52 de 76 usuarios han encontrado esta crítica útil
Los detractores y los fanáticos de la película solo ven que esta película es hincharse a ostias con otra peña y que es algo que tienen que hacer en la vida real (esto último los fanáticos). Crear clubes de la lucha (que los hay) y todo eso pero eso no es lo que quiere decirnos la película ni mucho menos. Desde luego captan erróneamente el mensaje de la película y que muchos de vosotros si habéis entendido (por lo que he podido leer).
Es como si decimos que lo que una porno nos quiere decir es que nosotros podemos hacer que dos tías que no conocemos de nada nos mamen la p..... en un ascensor sin motivo. Claro que si.

El mensaje es el capitalismo, el consumismo y las posesiones (las cosas que posees, te acabaran poseyendo) e incluso la felicidad. Porque Norton interpreta a un tipo que pese a tener una vida fácil que él ha ido llenando con su consumismo, le falta algo. Tiene un piso lleno de productos IKEA que ha ido comprando y tiene un aparentemente buen trabajo. Llena su vida yendo a varias terapias de gente enferma para sentirse feliz, pero le falta algo. Y la alcanza cuando conoce a Tyler y monta El club de la lucha. Pero la felicidad no es eterna y todo se va al traste. Lo más importante por encima de El club de la lucha es el proyecto Mayhem. Y esto está muy claro. El club de la lucha tan solo es una tapadera para este proyecto. Es lo que realmente importa en la película.
Ese es el mensaje de la película, nada de tíos dándose palos por todos los sitios. Pero lo que ha muchos le queda claro es que esta película es de tíos liándose a palos solo porque se llama “El club de la lucha”. Por eso lo creen. Menos mal que por los comentarios que he leído aquí no son todos los que piensan eso.

En cuanto a la película, ¿fascista, violenta y todo eso?. Pues claro que sí, porque tiene que serlo. No quiero una película que se quede a medias, tiene que ir al 100% con todo y si para eso tiene que utilizar esos métodos yo le pido que lo haga. A unos no les gustará y les parecerá despreciable. Pero es que la película es eso. Además los comentarios siempre se exageran.

Me identifico con el patetismo del personaje de Narrator (Edward Norton, no confundir su nombre con Jack). Porque sí, yo soy un ser patético y Tyler es la persona que nos gustaría llegar a ser. Los actores hacen una buena labor especialmente un sensacional e inmenso Edward Norton sin desmerecer a Brad Pitt. Helena Bonham Carter no molesta y el resto cumple. Y por supuesto está dirigida bien como suele ser habitual en un tío tan solvente como David Fincher. No cabría esperar menos.
No apta para todos los públicos. Te gustará o la odiaras. Pero no te dejará indiferente. Así que cuidado al verla, no esperes una película light, ya que es difícil de ver.
6
19 de noviembre de 2007
71 de 115 usuarios han encontrado esta crítica útil
Se trata de una película que requeriría de un análisis mayor, tanto en esta parte, como en la del spoiler, ya que es imposible entrar en un medianamente minucioso análisis sin desvelar el contenido del filme. Aquí sólo hablaré de detalles formales, para llegar a detalles narrativos en el spoiler.
Es una película con un buen montaje, interesantes personajes, en especial el de Tyler Durden, que podría definirse como una especie de "Superhombre nietzchiano", bien interpretados en general todos. La música extradiegética apenas aporta nada emocionalmente hablando, puesto que otra cosa es los millones que pudiese aportar vendiéndose en el mercado.
La fotografía es meramente correcta, y creo que los títulos de crédito no están acorde con la identidad de la película, esconden mucho más que aclaran sobre el contenido de la diégesis, de forma tramposa, como el resto del discurso. En definitiva, formalmente, estamos ante una atractiva producción audiovisual, con buenos actores y actrices, buen sonido, escenas espectaculares, decente montaje y música pegadiza. A continuación su aportación narrativa:
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Narrativamente hablando, se trata de una historia con un discurso ciertamente tramposo. La trampa se consolida cuando el narrador nos dice que Tyler Durden es una mera ilusión de un protagonista enfermo de esquizofrenia (una esquizofrenia realmente extraña), con un desdoblamiento de personalidad impresionante. Eso, amigos míos, es demasiado decir y es engañar al audioespectador, haciéndole creer que es una historia genial y sorprendente, cuando en realidad, es una trampa enorme. Nunca se sospecha de ello, entre otras cosas, porque no se puede sospechar de lo imposible en la diégesis, y así escribir un guión es lo más fácil del mundo. Tyler Durden es un personaje imaginario, que hace el amor a mujeres, conduce coches, mantiene conversaciones en público con el "otro yo" del protagonista, sin que nadie diga nada, en la primera pelea que tienen en público, unos tíos se les acercan y les dicen "¿qué haceis muchachos?", Tyler Durden es un "ente" al que se le llama por teléfono, que se presenta en casa de Marla (la chica morena), sin que esté el "otro yo" presente... En definitiva, demasiados aspectos, que deberían haber sido más cuidados si luego pretendes hacer un giro de 360 grados, como el que realiza el guionista. Y por ahí, no paso, puesto que yo, no me considero idiota, como para tragarme cualquier cosa. Un 6.
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