True DetectiveMiniserie
2014 

Nic Pizzolatto (Creador), Cary Joji Fukunaga
8.5
70,817
Serie de TV. Intriga. Thriller. Drama
Serie de TV (2014). 8 episodios. Dos detectives de Lousiana, Rust Cohle (Matthew McConaughey) y Martin Hart (Woody Harrelson), vuelven a investigar el difícil caso de un asesino en serie en el que ya habían trabajado. Obligados a regresar a un mundo tan siniestro, el avance de la investigación y el mayor conocimiento mutuo les enseñan que la oscuridad reside a ambos lados de la ley. (FILMAFFINITY)
11 de marzo de 2014
11 de marzo de 2014
113 de 158 usuarios han encontrado esta crítica útil
Pues eso, que no es para tanto. Indudablemente es una serie bien hecha y con buena producción, pero:
1. Su ritmo no es que sea denso, es que se empantana. Es innegable que los tres primeros episodios se centran tanto en la presentación de personajes que olvidan engancharnos a la trama.
2. La trama no es sólida. La investigación avanza a base de trompicones y casualidades afortunadas. ¿La secuencia final del episodio cuarto, pese a ser algo nunca visto en televisión, realmente no hace avanzar la trama. Podría haberse omitido.
3. El trasfondo de los personajes no es tal, no hay gran profundidad. Se nos dice desde el primer momento que Marty es un hipócrita que se autoengaña y que Cohle es un nihilista; ambos peligrosos. Estamos todos de acuerdo, ¿qué más? Pues... Nada más. Se declama y verbaliza tan insistentemente esta condición que los personajes se vacían: "yo soy, tú eres", y así hasta la extenuación. Para colmo, esta escena se repite una y otra vez, siempre a bordo de un coche.
1. Su ritmo no es que sea denso, es que se empantana. Es innegable que los tres primeros episodios se centran tanto en la presentación de personajes que olvidan engancharnos a la trama.
2. La trama no es sólida. La investigación avanza a base de trompicones y casualidades afortunadas. ¿La secuencia final del episodio cuarto, pese a ser algo nunca visto en televisión, realmente no hace avanzar la trama. Podría haberse omitido.
3. El trasfondo de los personajes no es tal, no hay gran profundidad. Se nos dice desde el primer momento que Marty es un hipócrita que se autoengaña y que Cohle es un nihilista; ambos peligrosos. Estamos todos de acuerdo, ¿qué más? Pues... Nada más. Se declama y verbaliza tan insistentemente esta condición que los personajes se vacían: "yo soy, tú eres", y así hasta la extenuación. Para colmo, esta escena se repite una y otra vez, siempre a bordo de un coche.

Matthew McConaughey
4. Los giros argumentales son caprichosos y arteros. Es inexplicable que, tras lo que han avanzado en la investigación (que, curiosamente, parece no haber costado tanto), uno de los policías haga lo que hace, por mucho que se hayan cargado previamente las tintas con su condición atormentada. Sorpresa de baratillo.
Y 5., de modo más subjetivo (si cabe) que las anteriores: las interpretaciones bordean el histrionismo. Atentos a las distintas posiciones que toma la mandíbula de Harrelson dependiendo de su estado de ánimo: si está enfadado, la saca hacia afuera tensando los labios, si está contento hace lo mismo pero forzando una leve sonrisa. Sobre McConaughey no voy a hablar demasiado porque interpreta a un personaje que invita al pasote, algo que le encanta, como ha demostrado en "El lobo de Wall Street", con ese siseo y arrastrar de palabras, esos aspavientos de brazos que tanto adornan y tanto me sacan del personaje, haciéndome consciente del actor.
Y 5., de modo más subjetivo (si cabe) que las anteriores: las interpretaciones bordean el histrionismo. Atentos a las distintas posiciones que toma la mandíbula de Harrelson dependiendo de su estado de ánimo: si está enfadado, la saca hacia afuera tensando los labios, si está contento hace lo mismo pero forzando una leve sonrisa. Sobre McConaughey no voy a hablar demasiado porque interpreta a un personaje que invita al pasote, algo que le encanta, como ha demostrado en "El lobo de Wall Street", con ese siseo y arrastrar de palabras, esos aspavientos de brazos que tanto adornan y tanto me sacan del personaje, haciéndome consciente del actor.

Por lo demás,hay que reconocer que la serie tiene una fotografía impresionante y determinadas conversaciones oscuras y tremendamente turbadoras. El ya célebre plano secuencia y, como he mencionado antes, la producción, la colocan por encima de series de temática similar, aunque solo sea porque el envoltorio es sublime.
Lo dicho, una serie recomendable, más aún teniendo en cuenta el revuelo que ha causado. Además, seguro que inclina a muchos a descubrir HBO y acercarse a la madre de todas las series, aquella que ocurre una vez en la vida: The Wire. Véanla, y comprendan por qué pido más.
Lo dicho, una serie recomendable, más aún teniendo en cuenta el revuelo que ha causado. Además, seguro que inclina a muchos a descubrir HBO y acercarse a la madre de todas las series, aquella que ocurre una vez en la vida: The Wire. Véanla, y comprendan por qué pido más.
11 de mayo de 2014
11 de mayo de 2014
55 de 65 usuarios han encontrado esta crítica útil
2º VISIONADO (2019): Es una obra maestra se mire por donde se mire. Mucho de lo que dije de ella en 2014 es una gilipollez (véase más abajo)
-------------------------------------
1r VISIONADO (2014):
Es difícil añadir algo más a las infinitas tertulias que ha suscitado esta serie. Muchos dicen que es la mejor serie de los últimos tiempos, que Nic Pizzolato y Cary Joji Fukunaga se acaban de marcar un buen tanto, que pasará al panteón de series ocupado por "The Wire" o "Los Soprano". Que esta es la serie/película definitiva del género. Viene abalada tanto por la crítica como por el público y tiene muchos números de ganar el premio a mejor serie en la próxima ceremonia de los Emmy (y, quien sabe, el de mejor actor de serie dramática). Pues mal que me pese, no opino lo mismo. Es un buen entretenimiento, está por encima de muchas, pero nada más.
Dos detectives de Louisiana, Rust Cohle (Matthew McConaughey) y Marty Hart (Woody Harrelson), son entrevistados por los detectives Maynard Gilbough (Michael Potts) y Thomas Papania (Tory Kittles), que están investigando un caso que ellos mismos ya investigaron hará quince años. Por aquel entonces, atraparon al culpable y el caso se cerró, pero el asesino en serie ha vuelto a matar durante estos últimos años y eso les obligará a rememorar todos los pasos que dieron por aquel entonces para desentrañar la identidad del asesino y poner fin a una cacería que se ha extendido demasiado en el tiempo.
-------------------------------------
1r VISIONADO (2014):
Es difícil añadir algo más a las infinitas tertulias que ha suscitado esta serie. Muchos dicen que es la mejor serie de los últimos tiempos, que Nic Pizzolato y Cary Joji Fukunaga se acaban de marcar un buen tanto, que pasará al panteón de series ocupado por "The Wire" o "Los Soprano". Que esta es la serie/película definitiva del género. Viene abalada tanto por la crítica como por el público y tiene muchos números de ganar el premio a mejor serie en la próxima ceremonia de los Emmy (y, quien sabe, el de mejor actor de serie dramática). Pues mal que me pese, no opino lo mismo. Es un buen entretenimiento, está por encima de muchas, pero nada más.
Dos detectives de Louisiana, Rust Cohle (Matthew McConaughey) y Marty Hart (Woody Harrelson), son entrevistados por los detectives Maynard Gilbough (Michael Potts) y Thomas Papania (Tory Kittles), que están investigando un caso que ellos mismos ya investigaron hará quince años. Por aquel entonces, atraparon al culpable y el caso se cerró, pero el asesino en serie ha vuelto a matar durante estos últimos años y eso les obligará a rememorar todos los pasos que dieron por aquel entonces para desentrañar la identidad del asesino y poner fin a una cacería que se ha extendido demasiado en el tiempo.

Woody Harrelson & Matthew McConaughey
A partir de aquí pueden haber spoilers.
Veamos, pues, qué es lo que tiene "True Detective" que no tengan otras series. Qué es lo que la hace tan espectacular.
A) Una ambientación muy conseguida; el sur de los Estados Unidos y la América profunda son retratados en toda su naturaleza. Un lugar crudo, muy conservador, y en el que aún late el horror que antaño impregnó la tierra. Es un lugar sucio, alejado de los pueblecitos idílicos made in Hollywood a los que tan acostumbrados estamos. Aproximación, sin embargo, para nada exclusiva de esta producción. Para retratos crudos de la America profunda, "Winter's bone" no le hace sombra. Quizás se eche en falta algo más de oscuridad, que se nos muestren los asesinatos como en todo buen thriller policial y que no acaben siendo meras anécdotas, pero la ambientación sigue siendo uno de sus puntos fuertes.
B) Un reparto de lujo. McConaughey y Harrelson están geniales en sus respectivos papeles. McConaughey borda su personaje pesimista y complejo, en especial cuando luce la estética del presente, y Harrelson interpreta su papel de tipo insatisfecho y autodestructivo a la perfección. Sin ellos, "True Detective" no sería lo mismo. A destacar también el elenco de secundarios, algo fugaces y demasiado en un segundo plano, como los jefes de policía interpretados por Kevin Dunn y Paul Ben-Victor, y que podrían dar para mucho más, pero que su sola presencia ya eleva la calidad del producto. Michelle Monaghan está muy bien en su papel de mujer desdichada y la pareja de detectives interpretados por Potts y Kittles son un buen contrapunto a McConaughey a lo que actuaciones se refiere.
Veamos, pues, qué es lo que tiene "True Detective" que no tengan otras series. Qué es lo que la hace tan espectacular.
A) Una ambientación muy conseguida; el sur de los Estados Unidos y la América profunda son retratados en toda su naturaleza. Un lugar crudo, muy conservador, y en el que aún late el horror que antaño impregnó la tierra. Es un lugar sucio, alejado de los pueblecitos idílicos made in Hollywood a los que tan acostumbrados estamos. Aproximación, sin embargo, para nada exclusiva de esta producción. Para retratos crudos de la America profunda, "Winter's bone" no le hace sombra. Quizás se eche en falta algo más de oscuridad, que se nos muestren los asesinatos como en todo buen thriller policial y que no acaben siendo meras anécdotas, pero la ambientación sigue siendo uno de sus puntos fuertes.
B) Un reparto de lujo. McConaughey y Harrelson están geniales en sus respectivos papeles. McConaughey borda su personaje pesimista y complejo, en especial cuando luce la estética del presente, y Harrelson interpreta su papel de tipo insatisfecho y autodestructivo a la perfección. Sin ellos, "True Detective" no sería lo mismo. A destacar también el elenco de secundarios, algo fugaces y demasiado en un segundo plano, como los jefes de policía interpretados por Kevin Dunn y Paul Ben-Victor, y que podrían dar para mucho más, pero que su sola presencia ya eleva la calidad del producto. Michelle Monaghan está muy bien en su papel de mujer desdichada y la pareja de detectives interpretados por Potts y Kittles son un buen contrapunto a McConaughey a lo que actuaciones se refiere.

C) Una selección de temas muy acertados que consiguen meterte en la historia. A destacar el tema del opening, y el propio opening, uno de los mejores que he visto nunca. Sin embargo, aquí abajo os dejo uno de los temas más que más me han gustado y que le va como anillo al dedo a la serie.
D) Diálogos muy elaborados. La verborrea de McConaughey y lo trascendental de sus reflexiones ayudan a dotar de grandilocuencia a lo que se nos cuenta y de que la serie esté a otro nivel. Estamos acostumbrados a los diálogos que no procesamos de lo sencillos que son, a las frases hechas manidas y a líneas de diálogo que no ocupan más de cinco palabras, y en "True Detective" son tan absorbentes y recargados que el mínimo despiste implica perder el hilo. Y es de agradecer cuando una serie le activa las neuronas a uno.
Y veamos qué la convierte en una más, en un producto más interesante que excelente:
A) Tramas poco desarrolladas y que caen en los estereotipos. Los aspectos positivos mencionados con anterioridad no ocultan que las tramas secundarias, que debieran serlo más, como los asuntos familiares de Woody Harrelson y las diferencias entre los dos detectives, toman un papel demasiado preponderante a lo largo de los capítulos, hasta el punto de empañar el caso y convertirse, en algunos capítulos, en el eje principal de la serie. Así pues, asistimos a melodramas familiares muy vistos ya: hombre casado que tiene una amante, escenas de sexo made in HBO con la susodicha, la-mujer-no-sabe-nada-al-principio-y-luego-se-entera-y-la-lían, hijas que no se llevan bien con él y así sucesivamente. Da igual si el papel de hombre infiel lo interpreta Woody Harrelson, que las actuaciones sean increíbles o te creas lo que ocurre: es tan previsible y redundante que es imposible abandonar la sensación de dejà vu.
Continúo en spoiler por falta de espacio.
D) Diálogos muy elaborados. La verborrea de McConaughey y lo trascendental de sus reflexiones ayudan a dotar de grandilocuencia a lo que se nos cuenta y de que la serie esté a otro nivel. Estamos acostumbrados a los diálogos que no procesamos de lo sencillos que son, a las frases hechas manidas y a líneas de diálogo que no ocupan más de cinco palabras, y en "True Detective" son tan absorbentes y recargados que el mínimo despiste implica perder el hilo. Y es de agradecer cuando una serie le activa las neuronas a uno.
Y veamos qué la convierte en una más, en un producto más interesante que excelente:
A) Tramas poco desarrolladas y que caen en los estereotipos. Los aspectos positivos mencionados con anterioridad no ocultan que las tramas secundarias, que debieran serlo más, como los asuntos familiares de Woody Harrelson y las diferencias entre los dos detectives, toman un papel demasiado preponderante a lo largo de los capítulos, hasta el punto de empañar el caso y convertirse, en algunos capítulos, en el eje principal de la serie. Así pues, asistimos a melodramas familiares muy vistos ya: hombre casado que tiene una amante, escenas de sexo made in HBO con la susodicha, la-mujer-no-sabe-nada-al-principio-y-luego-se-entera-y-la-lían, hijas que no se llevan bien con él y así sucesivamente. Da igual si el papel de hombre infiel lo interpreta Woody Harrelson, que las actuaciones sean increíbles o te creas lo que ocurre: es tan previsible y redundante que es imposible abandonar la sensación de dejà vu.
Continúo en spoiler por falta de espacio.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
El caso tiene potencial, pero no es explotado adecuadamente. El primer capítulo apunta a que el cadáver de la chica no es más que una pieza de un complejo puzzle que apenas somos capaces de atisbar. Además, la información que recibimos es poca y desordenada; hay ocasiones que uno no sabe muy bien por donde tirará el caso y qué pistas les conducirán por el buen camino y cuáles no. Y eso es un acierto. Sin embargo, poco a poco dicha complejidad se va diluyendo. No hay nada detrás de los diálogos retorcidos, los saltos temporales y la evolución de los personajes. Es un caso como otro cualquiera, donde los personajes van de A a B y de B a C sin desviarse ni un ápice de los estereotipos del género. Es casi insultante que al final todo sea producto de un perturbado, por muchos implicados que hayan quedado en la sombra; la historia se prestaba a otra cosa y caen en la opción más fácil. El asesino recuerda, y mucho, al Buffalo Bill de "El silencio de los corderos", un personaje que sentó precedente. Para bien y para mal.

B) Luego están los altibajos a lo que ritmo se refiere. Hay capítulos intensos, con un torrente desbordante de información, de diálogos bien construidos y de hechos impactantes. Y luego están los que no aportan prácticamente nada a la historia. Así pues, después de un buen capítulo inicial, sobreviene un segundo capítulo aburrido y tedioso, más centrado en la relación de los personajes y en construir su psicología que en el propio caso; luego viene el tercer capítulo, centrado casi exclusivamente en el caso, con un McConaughey muy inspirado y un final impactante. Luego viene el capítulo cuatro, uno de los más flojos, donde se gastan cerca de cincuenta minutos en infiltrar a McConaughey en una banda de moteros. Y así hasta llegar a los dos capítulos finales, donde se apresuran a hacer todo lo que no habían hecho con anterioridad. Ya es demasiado tarde para hacerlos trabajar juntos, como verdaderos detectives. Ya es demasiado tarde para centrarse en el caso. Y ahí es cuando empiezan a sacarse datos de la manga, conexiones imposibles y situaciones que rozan lo inverosímil. No me creo el detalle de la pintura verde y cómo les conduce al asesino; es muy precipitado y nada acorde al personaje que hace la deducción y al ritmo de la investigación. Roza lo inverosímil que McConaughey, tras tantos años de investigación, no conecte eso y que Harrelson lo haga en un par de minutos. No me trago que McConaughey se infiltre a lo Jason Bourne en la casa de un cargo tan importante como es el del reverendo Tuttle, ni más ni menos que el hermano del gobernador del estado, y tampoco me creo que secuestren a un sheriff y no pase nada en ese sentido. Y es entonces cuando, desgraciadamente, todo el aparato se desmonta y queda una serie -más- de policías interesante y, lamentablemente, que se mueve más en el terreno de la fantasía que en el del realismo. Llegados a este punto, ¿qué la diferencia de la primera temporada de "The Killing"?
En conclusión, la forma está más cuidada que el fondo. Una trama poco trabajada, mal desarrollada y que cae en los tópicos del género acaba lastrando una ambientación, unos personajes, unas actuaciones y unos diálogos excelentes. Por suerte, el balance es positivo, pero no es la obra maestra en la que podría haberse convertido.
***Esta crítica puedes encontrarla en: http://www.elblogdeivanrumar.com/2014/05/critica-serie-true-detective-1-temporada.html
En conclusión, la forma está más cuidada que el fondo. Una trama poco trabajada, mal desarrollada y que cae en los tópicos del género acaba lastrando una ambientación, unos personajes, unas actuaciones y unos diálogos excelentes. Por suerte, el balance es positivo, pero no es la obra maestra en la que podría haberse convertido.
***Esta crítica puedes encontrarla en: http://www.elblogdeivanrumar.com/2014/05/critica-serie-true-detective-1-temporada.html
26 de junio de 2015
26 de junio de 2015
84 de 126 usuarios han encontrado esta crítica útil
Ahora resulta que McConaughey es un buen actor. Hace un año era malo. Hoy es bueno. Qué descubrimiento, oye. La corriente de opinión ha dictado que es un intérprete de talento y carisma y, claro, cómo vas a decir tú lo contrario de la mayoría. Así, mágicamente los espectadores se han convencido de que Matthew es muy bueno y del mismo modo defenderán con pasión que «True Detective» es la mejor serie del mundo. Hoy lo es. Mañana ya veremos. Con esto no quiero despreciar a quienes les gusta «True Detective», sino resaltar el poder que un criterio establecido tiene sobre la masa. Admitámoslo: somos muy manipulables.
Lousiana, 2012. Dos ex policías están siendo interrogados sobre un crimen que investigaron hace diecisiete años. Se entremezcla, no sin pretenciosidad, presente, pasado y muchos monólogos entre humo de tabaco. El todopoderoso Rustin Cohle expulsa por su boquita, con aire de ser muy listo y muy profundo, palabras tipo oscuridad, moral, vacío, existencia, universo, muerte. Qué pasada, ¿eh?, os decís desde casa, y os creéis que Rust es nihilista, concepto sinónimo de calidad instantánea, porque es un ateo pesimista a quien las drogas le han dejado secuelas. Sin embargo, si este señor fuese de verdad nihilista, ni siquiera podría hacer una distinción entre lo correcto o incorrecto. Le daría igual resolver la muerte de una mujer o de cien. Le importaría un bledo la amistad de Martin. Iría por la vida sin juzgar nada ni a nadie. Esto no es filosofía camuflada. No es literatura en imágenes. Es apariencia y sombra. Nada tangible, sincero y afilado. Solo palabras con bonita sonoridad y una maravillosa interpretación del siempre, ayer, hoy y mañana, McConaughey.
Lousiana, 2012. Dos ex policías están siendo interrogados sobre un crimen que investigaron hace diecisiete años. Se entremezcla, no sin pretenciosidad, presente, pasado y muchos monólogos entre humo de tabaco. El todopoderoso Rustin Cohle expulsa por su boquita, con aire de ser muy listo y muy profundo, palabras tipo oscuridad, moral, vacío, existencia, universo, muerte. Qué pasada, ¿eh?, os decís desde casa, y os creéis que Rust es nihilista, concepto sinónimo de calidad instantánea, porque es un ateo pesimista a quien las drogas le han dejado secuelas. Sin embargo, si este señor fuese de verdad nihilista, ni siquiera podría hacer una distinción entre lo correcto o incorrecto. Le daría igual resolver la muerte de una mujer o de cien. Le importaría un bledo la amistad de Martin. Iría por la vida sin juzgar nada ni a nadie. Esto no es filosofía camuflada. No es literatura en imágenes. Es apariencia y sombra. Nada tangible, sincero y afilado. Solo palabras con bonita sonoridad y una maravillosa interpretación del siempre, ayer, hoy y mañana, McConaughey.

Matthew McConaughey & Woody Harrelson
Woody Harrelson también hace un trabajo excelente, aunque le toque el personaje de policía incompetente... Ah, ¿que no es ese su papel? Pues, chico, que revisen el guión, porque su Martin Hart no hace absolutamente nada útil para la investigación hasta los dos últimos capítulos, y encima le pone trabas a Rust quitándole la razón o negando sus hipótesis de trabajo. Pero qué pachorra, hijo. Mujer, no te fíes de un hombre que al llegar a casa pone a lavar su ropa. Mala señal. La señora Hart lo sabe y actuará en consecuencia desencadenando lo que sabemos desde el capítulo uno; igual que sabemos lo que quieren y buscan los agentes en su interrogatorio. ¿Misterio? Por favor.
Pese a todo, lo principal es descubrir quién o quiénes son los culpables del horrendo crimen de una mujer encontrada en el bosque. Así arranca la serie y así nos vemos envueltos en una investigación dividida en dos fases que, por desgracia, deja bastante que desear. El grueso de la información se destapa en el penúltimo capítulo, así, de golpe, tras casi veinte años mirándose el ombligo. Quizá los detectives se engañen, pero nosotros no nos engañamos con los datos y los sospechosos que van apareciendo. Además, el desenlace viene a ser el siguiente: la historia es tan fuerte, retorcida, misteriosa, increíble, espectacular y asombrosa... que no vamos a contártela. ¡Oh, Dios mío! ¡No me lo esperaba! ¡Qué pasada de serie!
Pese a todo, lo principal es descubrir quién o quiénes son los culpables del horrendo crimen de una mujer encontrada en el bosque. Así arranca la serie y así nos vemos envueltos en una investigación dividida en dos fases que, por desgracia, deja bastante que desear. El grueso de la información se destapa en el penúltimo capítulo, así, de golpe, tras casi veinte años mirándose el ombligo. Quizá los detectives se engañen, pero nosotros no nos engañamos con los datos y los sospechosos que van apareciendo. Además, el desenlace viene a ser el siguiente: la historia es tan fuerte, retorcida, misteriosa, increíble, espectacular y asombrosa... que no vamos a contártela. ¡Oh, Dios mío! ¡No me lo esperaba! ¡Qué pasada de serie!

Matthew McConaughey
No me causa antipatía y tiene una correcta realización, pero se mueve entre estereotipos, vaguedades y reclamos obvios como puede ser el sexo. La sigues con el interés de resolver un crimen pero termina sin convencerte. El interrogatorio en Spoiler.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
-Se encuentra un cadáver con simbología desconocida. ¿Tratan de averiguar el significado de esos símbolos y, de paso, rastrear los cotos de caza o cazadores por la cornamenta? Nada. Con el tiempo se demostrará que hubiera sido lo más inteligente.
-Consiguen el diario de la víctima. ¡El diario íntimo de la víctima! Martin llega a decir que eso para qué les sirve... Sin comentarios. Rust lo lee por encima y saca el nombre de «El rey amarillo». ¿Se investiga? No. ¿Se sabe que/quién es al final? No. ¿De verdad pretenden hacernos creer que ese psicópata Childress ha leído a Chambers, si es que Chambers tiene algo que ver? ¿O que ha cautivado a las víctimas hasta el punto de convertirlas en seguidoras de no sabemos qué? Hombre, por favor.
-En la iglesia evangélica a la que llegan por algunos testimonios, unas feligresas les hablan de un hombre con cicatrices en la cara que sin duda puede ser interesante. ¿Le buscan? ¡No! ¿Se olvidan de él? ¡Sí! ¿Continúan tirando del hilo de las iglesias? Para qué, ¿verdad? Como es evidente que el crimen no tiene nada que ver con esos asuntos... De hecho, Rust niega al principio que esté relacionado con el satanismo. En fin.
-Consiguen el diario de la víctima. ¡El diario íntimo de la víctima! Martin llega a decir que eso para qué les sirve... Sin comentarios. Rust lo lee por encima y saca el nombre de «El rey amarillo». ¿Se investiga? No. ¿Se sabe que/quién es al final? No. ¿De verdad pretenden hacernos creer que ese psicópata Childress ha leído a Chambers, si es que Chambers tiene algo que ver? ¿O que ha cautivado a las víctimas hasta el punto de convertirlas en seguidoras de no sabemos qué? Hombre, por favor.
-En la iglesia evangélica a la que llegan por algunos testimonios, unas feligresas les hablan de un hombre con cicatrices en la cara que sin duda puede ser interesante. ¿Le buscan? ¡No! ¿Se olvidan de él? ¡Sí! ¿Continúan tirando del hilo de las iglesias? Para qué, ¿verdad? Como es evidente que el crimen no tiene nada que ver con esos asuntos... De hecho, Rust niega al principio que esté relacionado con el satanismo. En fin.

-¿Hacen un perfil psicológico del psicópata? En absoluto. De hecho, atrapan a un traficante de drogas del que nadie, menos ellos, se cree que sea el culpable y el incompetente de Martin le mata como todo un policía profesional. Bueno, vale. A partir de aquí, ¿establecen nexos entre el traficante y el resto de pistas? No. Tienen que pasar diez años para que Rust empiece a pensar lo que los espectadores sabemos desde hace capítulos: ¡que el culpable sigue libre!
-La trama criminal no se explica, lo que me parece imperdonable. No se trata de ser ambiguos o dejar abiertas varias posibilidades, sino de pasar directamente de toda coherencia interna y de los propios elementos que la historia ha planteado. El resultado es un final chapucero donde se quedan sin resolver todas las preguntas importantes porque no son capaces de componer la historia y, por lo tanto, la trama se desmorona. ¿Qué relación hay con las iglesias y los proyectos educativos? ¿Qué pasa dentro de la familia Childress? ¿Qué es la «ascensión»? ¿Qué es el símbolo del espiral? ¿Qué ritual hay detrás? Si hay rituales, ¿de qué tipo? ¿De qué forma interviene Errol Childress en todo el entramado? ¿Cuál es su trasfondo? ¿Qué consecuencias tiene «Carcosa»? ¿Dónde encaja el traficante? ¿Y la familia Tuttle?
-Lo más inquietante: ¿el Sur de los Estados Unidos es así de sucio, degradante y endogámico?
-La trama criminal no se explica, lo que me parece imperdonable. No se trata de ser ambiguos o dejar abiertas varias posibilidades, sino de pasar directamente de toda coherencia interna y de los propios elementos que la historia ha planteado. El resultado es un final chapucero donde se quedan sin resolver todas las preguntas importantes porque no son capaces de componer la historia y, por lo tanto, la trama se desmorona. ¿Qué relación hay con las iglesias y los proyectos educativos? ¿Qué pasa dentro de la familia Childress? ¿Qué es la «ascensión»? ¿Qué es el símbolo del espiral? ¿Qué ritual hay detrás? Si hay rituales, ¿de qué tipo? ¿De qué forma interviene Errol Childress en todo el entramado? ¿Cuál es su trasfondo? ¿Qué consecuencias tiene «Carcosa»? ¿Dónde encaja el traficante? ¿Y la familia Tuttle?
-Lo más inquietante: ¿el Sur de los Estados Unidos es así de sucio, degradante y endogámico?
20 de enero de 2014
20 de enero de 2014
56 de 72 usuarios han encontrado esta crítica útil
La verdad es que tenía muchas esperanzas en esta serie, por todo lo que se ha hablado de ella antes de estrenarse: un buen escritor que ya hizo buen material en The Killing firma una serie de HBO sobre asesinatos en serie protagonizada por dos superestrellas. Además, para que la crítica tuviera esas buenas sensaciones era de esperar que la trama tuviera un trasfondo oscuro y bien trabajado, con personajes absorbentes, ritmo y dirección de primer nivel. Eso es lo que esperaba de esta serie, y como buen fan del cine negro y los thrillers detectivescos, parecía que se iba a convertir en uno de los must del año.
Y empieza la serie y desde el minuto 1 te atrapa mucho más de lo que creías. Un macabro asesinato pone patas arriba un pueblo del interior de EEUU, y dos investigadores, uno que parece un tío normal y un freaky de la ostia, se ponen a investigar. Pero no importa el crimen, todo es una excusa para hablar de personajes. Y es que esta serie tiene de bueno lo que sus dos protagonistas nos ofrecen. Magistrales actuaciones para dos hombres distintos pero parecidos, que muestran en 1 hora numerosos detalles de su personalidad al tiempo que esconden una serie de misterios mucho más interesantes que la resolución de un crimen.
Y empieza la serie y desde el minuto 1 te atrapa mucho más de lo que creías. Un macabro asesinato pone patas arriba un pueblo del interior de EEUU, y dos investigadores, uno que parece un tío normal y un freaky de la ostia, se ponen a investigar. Pero no importa el crimen, todo es una excusa para hablar de personajes. Y es que esta serie tiene de bueno lo que sus dos protagonistas nos ofrecen. Magistrales actuaciones para dos hombres distintos pero parecidos, que muestran en 1 hora numerosos detalles de su personalidad al tiempo que esconden una serie de misterios mucho más interesantes que la resolución de un crimen.

Woody Harrelson & Matthew McConaughey
Además, uno de los atractivos de la serie es que el crimen de 1995 está narrado por los dos personajes, que ya mayores, son llamados para ayudar un caso reabierto. Se les pide contar sus historias, y ves como el tiempo y lo que sucedió en el 95 los ha cambiado completamente.
Todo esta profundidad en los personajes se junta para hacer que llegados a un punto del Piloto, ni siquiera te importe el crimen que están investigando. Lo que te atrapa de verdad son ellos.
Veremos como avanza la serie, pero de momento tiene muy buena pinta.
Todo esta profundidad en los personajes se junta para hacer que llegados a un punto del Piloto, ni siquiera te importe el crimen que están investigando. Lo que te atrapa de verdad son ellos.
Veremos como avanza la serie, pero de momento tiene muy buena pinta.
11 de marzo de 2014
11 de marzo de 2014
40 de 44 usuarios han encontrado esta crítica útil
Apasionante como pocas. Aunque personalmente me apasiona más el arranque de la serie que su desenlace. En los dos últimos episodios el desarrollo lineal de 2012 le resta la estimulante complejidad estructural de los primeros capítulos y si al principio la serie se recreaba analizando la vida interior de Cohle y Hart y se permitía profundizar temáticamente y jugar estilísticamente llega un punto en que, necesariamente, la trama tiene que centrarse en lo policíaco. La gran batalla final aunque es hipnótica y, una vez más, no puede estar mejor rodada de cómo lo hace Fukunaga, no podría ser más típica y lejos de ser la cumbre de la serie es más bien un trámite, el inevitable precio que hay que pagar por haber elegido este género y no otro como escenario para que se paseen los ya míticos Martin Hart y Rustin Cohle.
Los primeros capítulos sentaban las bases de lo que parecía iba a ser una historia mucho más compleja y fascinante que la típica consistente en seguir un par de pistas hasta descubrir quién es el malo y matarlo a tiros. Finalmente, aunque la trama policial quizá sí se queda en eso, lo realmente interesante de True Detective nunca fue el caso en sí, que desde el principio no es más que una excusa para reflexionar sobre temas más atractivos, porque si algo hace de puta madre True Detective es reflexionar sobre todos los temas de este mundo sobre los que vale la pena reflexionar. Pocos personajes de la ficción universal han escupido tantas verdades por minuto como Rust, pocos tan lúcidamente pesimistas, tan inmutables, tan seguros de los mecanismos de la realidad, tan cerrados al amor y a los demás, tan carismáticos.
Son Rust y Marty lo que hace True Detective apasionante e inolvidable, es la inteligencia, la elegancia y el estilo con la que está contada, son los diálogos tan trascendentes como cómicos, con tanta frase mítica por minuto como Casablanca, es la ambientación, esa Lousiana de árboles retorcidos y aire malsano, es la insuperable música de T Bone Burnett siempre creando el clima perfecto a cada momento, son las caras de Marty cuando Rust suelta una de las suyas, son los innumerables momentos que ya quedan para la historia. Y sus defectos son tan pequeños, tan inevitables y necesarios y están tan enterrados entre tanta mastodóntica virtud que ni merecen tal nombre.
Así que la luz va ganando a la oscuridad. Habrá que ver qué maravillas nos depara la segunda temporada. Porque si hasta el puto Rust Cohle puede volverse optimista ¿por qué no esperar que esto no sea el final de algo grande sino el principio de algo más inmenso aún?
Los primeros capítulos sentaban las bases de lo que parecía iba a ser una historia mucho más compleja y fascinante que la típica consistente en seguir un par de pistas hasta descubrir quién es el malo y matarlo a tiros. Finalmente, aunque la trama policial quizá sí se queda en eso, lo realmente interesante de True Detective nunca fue el caso en sí, que desde el principio no es más que una excusa para reflexionar sobre temas más atractivos, porque si algo hace de puta madre True Detective es reflexionar sobre todos los temas de este mundo sobre los que vale la pena reflexionar. Pocos personajes de la ficción universal han escupido tantas verdades por minuto como Rust, pocos tan lúcidamente pesimistas, tan inmutables, tan seguros de los mecanismos de la realidad, tan cerrados al amor y a los demás, tan carismáticos.
Son Rust y Marty lo que hace True Detective apasionante e inolvidable, es la inteligencia, la elegancia y el estilo con la que está contada, son los diálogos tan trascendentes como cómicos, con tanta frase mítica por minuto como Casablanca, es la ambientación, esa Lousiana de árboles retorcidos y aire malsano, es la insuperable música de T Bone Burnett siempre creando el clima perfecto a cada momento, son las caras de Marty cuando Rust suelta una de las suyas, son los innumerables momentos que ya quedan para la historia. Y sus defectos son tan pequeños, tan inevitables y necesarios y están tan enterrados entre tanta mastodóntica virtud que ni merecen tal nombre.
Así que la luz va ganando a la oscuridad. Habrá que ver qué maravillas nos depara la segunda temporada. Porque si hasta el puto Rust Cohle puede volverse optimista ¿por qué no esperar que esto no sea el final de algo grande sino el principio de algo más inmenso aún?
Cancelar
Limpiar
Aplicar
Filters & Sorts
You can change filter options and sorts from here
Canadá
México
España
UK
Irlanda
Australia
Argentina
Chile
Colombia
Uruguay
Paraguay
Perú
Ecuador
Venezuela
Costa Rica
Honduras
Guatemala
Bolivia
Rep. Dominicana


