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Loco y estúpido amor

Comedia. Romance. Drama Cal Weaver (Steve Carell), cuarentón y puritano, tiene una vida perfecta: un buen trabajo, una bonita casa, unos hijos estupendos y está casado con su novia de la adolescencia. Sin embargo, cuando se entera de que su esposa (Julianne Moore) lo ha traicionado y quiere el divorcio, su vida se desmorona. (FILMAFFINITY)
Críticas 151
Críticas ordenadas por utilidad
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6
24 de octubre de 2011
33 de 42 usuarios han encontrado esta crítica útil
"Crazy, stupid, love" es una película que habla de las maripositas.

Con esto no me refiero a que estemos ante uno de esos documentales de bichos de la BBC, lo cual tampoco estaría mal, sino que que habla de esas maripositas invisibles y probablemente rosáceas (y fans de Justin Bieber) que invaden nuestras entretelas cuando estamos enamorados y provocan a cometer todo tipo de magníficas tonterías.

De las maripositas no se libra nadie y si Clint Eastwood uno de los machos más machos de la historia de los machos hizo "Los puentes de Madison" y enchufó a su churri incompetente Sondra en varias de sus películas no fue porque su criterio así se lo indicaba como decente y conveniente, sino por culpa de estas maripositas causantes de lo bueno (los puentes) y a veces de lo malo y catastrófico (la Sondra).

Ficarra y Requa pueden no saber hacer un peliculón, pero en "Crazy, stupid, love" demuestran saber muy bien lo que son las maripositas y hacen una historia en las que los revoloteos se inician entre los personajes y acaban, por una extraña cuestión de alquimia pantalla-espectador, por alojarse en el estómago propio, haciendo recordar gratas y viejas sensaciones.
Steve Carell & Julianne Moore
La película es un revoloteo, dulce, mono y agradable con actores de buen ver (sí, conmigo también funcionaría el truco de Ryan Gosling...siempre que me lo hiciera Ryan Gosling) que además hacen de sus respectivas historias de amor algo muy cercano pese al cliché. .

La renuncia a lo corrosivo, a lo irónico, al cinismo, al sarcasmo y al orgasmo hacen de "Crazy, stupid, love" una insólita comedia blanca en los tiempos del cólera, un agradable placebo para adultos en busca de un momentáneo remanso en una cartelera plagada de crisis económicas, matrimoniales, sociales y existenciales.
7
12 de enero de 2012
34 de 45 usuarios han encontrado esta crítica útil
Antes de nada, decir que no pretendo ser sexista, tan solo tómenlo con humor.

¿Les suena esta frase?: "Y ¿si quedamos para ver una peli?" Quien haya pasado los veinti la conoce. Quien no, algún día la usará.

Yo la use un sábado con esa chica, y tal que hoy estoy aquí sentado enfrente de su DVD, hablando sobre qué película vamos a ver. Tu quieres ver coches explotando, peleas en el espacio, etc. Ella quiere ver a Jennifer Aniston. De repente ella dice:"Crazy, stupid, Love". En este momento tu opinión ya no importa, todo lo que ella quiere oír es su misma decisión, pero con voz más grave. Empezamos a verla pero no me importaba, en muchos casos no llegamos ni a mitad de la cinta. Pero esta vez algo es diferente. No está Jennifer, e incluso llego a sonreír varias veces...

Y aquí es cuando recomiendo la película. Yo defiendo que no todos los géneros han de ser valorados igual, ni sirven para lo mismo. Al igual que no veré esta película un día en el que quiera ver buen cine, tampoco valorare una comedia nunca con un 10. Ahora, si lo que queremos es una cinta sencilla para pasar la tarde acompañado. Hazlo con dignidad. Y esta película ayuda. Dentro del género esta en el montón de las buenas.
Ryan Gosling & Emma Stone
Por otra parte admito que la sobrevaloro, pero me da igual. Está bien interpretada y con eso lo justifico. Aunque con este repertorio de actores yo iría a por algo más que una simple comedia, pero eso es cuestión de gustos.

Volviendo a mi historia, tengo que decir que la película no me ayudo. Me gusto y no la paré. Quise ver el final, se agoto el tiempo y llegaron sus padres....ahora echo de menos no haber elegido algo de Jennifer Anniston.
3
17 de octubre de 2011
46 de 73 usuarios han encontrado esta crítica útil
Lo primero que tiene que ser una comedia es divertida. Los puritanos americanos parece que se han tirado al monte y se creen que porque pillen a un chavalín haciéndose una paja (sin verse, ojo) o a una adolescente haciéndose fotos en bolas (tampoco se ve, claro) para provocar al divorciado de sus sueños ya es una comedia "vitriólica". Pues no, es de lo más convencional y previsible, porque no expresa sentimientos reales, sino situaciones tópicas, de manera que cada situación parece alargarse y alargarse sin que la cosa avance al ritmo que sería necesario, ya que si "lo bueno, si breve, dos veces bueno", que decir de lo malo. El final tiene una sorpresa que podría haber justificado la cinta si el resto no fuera soporífero (y si el propio final tuviera más ritmo). En fin, un "cognazo". Sinceramente, creo que los críticos están comprados o hablan de oídas y no han visto la película.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Parece querer ser realista, pero no hay quien se trague ni que la preciosa adolescente este prendada del anodino divorciado, ni el éxito sexual del divorciado reconvertido a “machomen”, en un club donde la más fea es tipo Eva Mendez, ni que el mujeriego cambie de la noche al día y se enamore, solo porque descubre que hasta el momento no había tenido ni media conversación con sus amantes y que ¡milagro! es intimar lo que le pone. El papel lo aguanta todo, pero o los actores no encajan en los papeles o lo que nos cuentan es todo el rato “fake”.
8
13 de octubre de 2011
27 de 35 usuarios han encontrado esta crítica útil
No sé si he visto muchas o pocas comedias en mi vida, pero sí las suficientes para saber que cada vez que leo en un cartel aquello de ‘desternillante’ o ‘la comedia del año’, debería llevarme a la sala de cine la almohada, el antifaz y algo calentito para abrazar.

Cada año se estrenan cientos de comedias. La mayoría de ellas resultan patéticas y producen más sueño que sonrisas, más bostezos que carcajadas y más dolores de cabeza que de mandíbula. Pero de vez en cuando aparece una, sólo una que acierta a convertir el patetismo en algo admirable.

Y en esas nos encontramos con ‘Crazy, Stupid, Love’. Es buena, muy buena. Lo es porque funciona también como drama. Eso es lo que hace grande a una comedia. Si no es una XL, está cerca de serlo.

Dos años después de estrenarse con la infravalorada ‘I love you Philip Morris’, el dúo formado por Glenn Ficarra y John Requa nos sorprende de nuevo con un buen lanzamiento de dardos llenos de amargura, mala hostia y melancolía.
Ryan Gosling
Los primeros minutos evocan a la maravillosa ‘Little Miss Sunshine’ con una similar banda sonora y con la presencia de Steve Carell en un casting de peso donde también brillan Ryan Gosling, Marisa Tomei y la insuperable Julianne Moore. La de Carell, por cierto, viene a ser su enésima consagración ya no como actor sino como camaleón exquisito.

Es verdad que las primeras secuencias cómicas funcionan peor que las dramáticas y que las tramas secundarias están un pelín dilatadas. Vale, a la película le cuesta arrancar. Pero tranquilidad: el titubeo se acaba pronto. La trama principal funciona deliciosamente y se echa la película a sus espaldas. El tono termina por engancharnos rápido.

El segundo acto levanta la película y el tercero la convierte en antológica. Es un gustazo cuando te invitan a leer entre líneas bien escritas. El tramo final es una inteligente acumulación de desenlaces y giros brillantes que culmina con otra excelente reinvención del ‘happy ending’ y que debería tener sitio en cualquier manual de la buena comedia.
Ryan Gosling
No quedan cabos sueltos en ‘Crazy, Stupid, Love’. Por fin una película que primero desordena la habitación y después la deja limpia como una patena. La alegría de toda madre y todo espectador. En otra comedia incluso sobraría la escena del discurso y la moralina, pero en esta el cuerpo y la mente dan una calurosa bienvenida a la dosis extra de azúcar.

La bofetada final no es sólo física, también es simbólica. De vez en cuando viene bien reírse a pecho descubierto de todos esos clichés con los que precisamente el cine ha hecho tanto daño al amor. Tal vez la Academia no tenga en cuenta este bombón para los Oscar, pero debería estar allí sin duda. Tampoco pondrá en su envoltorio aquello de ‘la comedia del año’ porque en realidad es mucho más. Hay que saborearlo mientras se deshace en la boca.
6
20 de octubre de 2011
17 de 19 usuarios han encontrado esta crítica útil
Extraña sensación agridulce me deja esta película tras el visionado. Hay algo que en el producto de Ficarra y Requa no termina de cerrar del todo bien y que genera mucho ruido a la hora de consolidar una idea general del film.

Por un lado, se nos enseña (en el comienzo) una propuesta interesante y fresca que apunta a deconstruir las relaciones románticas pasando por el disparate y lo irracional (a veces transgrediendo límites) , pero por el otro, poco a poco todo lo innovador empieza a desinflarse desembocando en un final metido con calzador y dificil de digerir.

Los últimos 15 minutos se transforman en un torrente de clichés típicos del género que terminan deshilachando una trama entretenida, coherente con los tiempos actuales y hasta en cierto punto, comprometida consigo misma. Todo lo bueno se va cayendo a pedazos y todo lo liberador y progresivo se vuelve conservador.

Es una lástima, pero se agradece el intento y la proyección de una serie de situaciones divertidas y bien construidas.
Las actuaciones están bastante bien, habiendo que destacar a un Gosling que certifica (creo yo) que es uno de los grandes actores, y con más variedad de registros, de su generación.
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