Los años rugientes
7.3
266
Comedia
Apulia, 1936. Entre los jerifaltes locales del partido fascista se corre la voz de que llega de Roma un funcionario de incógnito para auditar su actividad. Su preocupación para que no se descubran sus chanchullos los lleva a confundir a un pobre vendedor de seguros con el enviado de Roma. Así es como se desencadena una serie de equívocos que abren los ojos del joven Omero. (FILMAFFINITY)
6 de mayo de 2020
6 de mayo de 2020
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Qué listos eran algunos directores italianos, como aquí Luigi Zampa, haciendo cine de crítica. Una crítica dura al fascismo de Mussolini pero sin toques de odio, sino llena de humor, dejando ver, al trasfondo, la tremenda injusticia.
A la vez permite entender que el fascismo no era en todas partes igual. En una ciudad provinciana como la de esta película perpetuaba las injusticias de siempre, la diferencia entre los aprovechados y los desgraciados.
Pero a la vez te hacer reír, como la espléndida escena del derribo de la casa.
De los intérpretes, ¿qué se puede decir? Los veteranos como Gino Cervi o Salvo Randone, el genial Nino Manfredi.
Todos, en realidad, porque esta es una de las virtudes del cine italiano de entonces. Los secundarios eran de primer orden.
A la vez permite entender que el fascismo no era en todas partes igual. En una ciudad provinciana como la de esta película perpetuaba las injusticias de siempre, la diferencia entre los aprovechados y los desgraciados.
Pero a la vez te hacer reír, como la espléndida escena del derribo de la casa.
De los intérpretes, ¿qué se puede decir? Los veteranos como Gino Cervi o Salvo Randone, el genial Nino Manfredi.
Todos, en realidad, porque esta es una de las virtudes del cine italiano de entonces. Los secundarios eran de primer orden.
27 de agosto de 2025
27 de agosto de 2025
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"Los años rugientes" es una pieza única del cine italiano, una comedia que bajo una premisa clásica esconde una de las críticas más afiladas al régimen fascista de Benito Mussolini. Dirigida por Luigi Zampa, la película adapta de manera no oficial la obra de Nikolái Gógol, "El inspector", y la traslada a la Italia de los años 30. Este trasplante satírico funciona como un espejo que refleja la corrupción y la superficialidad de una época que, irónicamente, se creía gloriosa.
La trama es sencilla: un don nadie es confundido con un inspector de alto rango del gobierno fascista en una pequeña localidad. A partir de ahí, se desata una serie de enredos que exponen la hipocresía y el servilismo de las autoridades locales. La comedia fluye con un humor que, si bien puede sentirse un poco anticuado, conserva una frescura admirable. Sin embargo, el contexto histórico es crucial para captar todas las sutilezas y referencias. Nombres como "Duce" o las alusiones a las campañas militares son una parte fundamental del humor y de la crítica, y si no estás familiarizado con la historia italiana, puedes perderte algunos de los chistes.
Pero la película va más allá de la simple comedia. Zampa se atreve a ser corrosivo, mostrando la ceguera de un pueblo que vive en la autocomplacencia. La censura, aunque menos estricta que en épocas pasadas, dejó su huella, como en la escena de un sacerdote que bendice a los voluntarios para la Guerra Civil Española, que fue eliminada.
Los años rugientes es una película que merece ser redescubierta. Es una sátira audaz y un drama humano que utiliza el humor para denunciar la podredumbre de un régimen. Su ambición y su inesperado cierre la convierten en una obra digna de ver.
La trama es sencilla: un don nadie es confundido con un inspector de alto rango del gobierno fascista en una pequeña localidad. A partir de ahí, se desata una serie de enredos que exponen la hipocresía y el servilismo de las autoridades locales. La comedia fluye con un humor que, si bien puede sentirse un poco anticuado, conserva una frescura admirable. Sin embargo, el contexto histórico es crucial para captar todas las sutilezas y referencias. Nombres como "Duce" o las alusiones a las campañas militares son una parte fundamental del humor y de la crítica, y si no estás familiarizado con la historia italiana, puedes perderte algunos de los chistes.
Pero la película va más allá de la simple comedia. Zampa se atreve a ser corrosivo, mostrando la ceguera de un pueblo que vive en la autocomplacencia. La censura, aunque menos estricta que en épocas pasadas, dejó su huella, como en la escena de un sacerdote que bendice a los voluntarios para la Guerra Civil Española, que fue eliminada.
Los años rugientes es una película que merece ser redescubierta. Es una sátira audaz y un drama humano que utiliza el humor para denunciar la podredumbre de un régimen. Su ambición y su inesperado cierre la convierten en una obra digna de ver.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
El final de la película, con su inesperado giro hacia la melancolía, es su punto más fuerte. Después de una serie de situaciones ridículas, la cinta concluye con una nota agridulce. El falso inspector se marcha, pero en su mano lleva una carta conmovedora, el ruego de un hombre humilde al Duce para que le conceda una ventana, ya que vive en una cueva y nunca ha tenido una ventana donde asomarse... Este cierre es la guinda del pastel, un recordatorio de que bajo la fachada de la comedia, la realidad de la represión y el dolor humano persiste.
5 de abril de 2020
5 de abril de 2020
0 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
El injustamente olvidado Luigi Zampa dirige esta implacable y divertidísima parodía del fascismo desde dentro, desde la comuna de Matera, cerca de Bari.
Comedia de enredo que acaba amargamente, y que tiene en el gran Nino Manfredi en uno de sus mejores papeles.
Hay que verla.
Comedia de enredo que acaba amargamente, y que tiene en el gran Nino Manfredi en uno de sus mejores papeles.
Hay que verla.
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