Gran piano
5.1
8,671
Thriller. Intriga
Tom Selznick (Elijah Wood), un joven y talentoso pianista que reaparece ante el público tras una breve retirada por miedo escénico, se sienta al piano y se encuentra una nota amenazadora, en la que se le conmina a ejecutar el mejor concierto de su vida si quiere salvar su vida y la de su esposa. (FILMAFFINITY)
15 de octubre de 2015
15 de octubre de 2015
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Co - producción con equipo técnico español y reparto anglosajón, que sigue el molde de "Phone booth" y "Nick of time", adobado con aromas de Hitchcock y de Palma. A pesar de lo ridículo de la premisa inicial, unos personajes planos y un guión débil, cumple en el aspecto técnico y visual, y entretiene moderadamente.
21 de noviembre de 2015
21 de noviembre de 2015
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Grand Piano o Piano de cola es un intento de hacer una nueva Última llamada con Frodo de protagonista. La víctima es atormentada por un personaje desconodido para ella y para el público. Hasta el tono de voz, la forma de hablar y las amenazas del malo son iguales a aquella película protagonizada por Colin Farrell.
¿Qué pasa?, que la excusa para dar forma a esta película no tiene ni pies ni cabeza.
Un tío que se dedica a tocar el piano, que es un prodigio, un virtuoso del instrumento, que tiene un don, que es la hostia, se tira no sé cuántos años sin tocar porque un día se equivocó en una nota. Supongo que en vez de tocar RE tocó FA o algo así.
Cuando por fin se decide a volver a tocar el chaval está acojonado perdido, tanto que parece que va al matadero en lugar de a hacer su trabajo.
Tan mala suerte tiene Frodo que ese día se topa con un chiflao que está dispuesto a matarlo a él, a su novia y a quien haga falta si no hace un concierto perfecto.
¿Qué pasa?, que la excusa para dar forma a esta película no tiene ni pies ni cabeza.
Un tío que se dedica a tocar el piano, que es un prodigio, un virtuoso del instrumento, que tiene un don, que es la hostia, se tira no sé cuántos años sin tocar porque un día se equivocó en una nota. Supongo que en vez de tocar RE tocó FA o algo así.
Cuando por fin se decide a volver a tocar el chaval está acojonado perdido, tanto que parece que va al matadero en lugar de a hacer su trabajo.
Tan mala suerte tiene Frodo que ese día se topa con un chiflao que está dispuesto a matarlo a él, a su novia y a quien haga falta si no hace un concierto perfecto.

Elijah Wood
¿Un antiguo fan resentido?. Pues no, resulta que el Grand piano este, o Piano de cola, es una caja fuerte complejísimamente diseñada que sólo se abre si tocas a la perfección la obra más difícil, más compleja y más maldita de la historia. Claro, es Frodo el único que tiene los dedos tan ágiles para poder interpretar esa melodía y sacar de ahí el anillo único, el código Da Vinci, la caja de Pandora, el Arca de la alianza, la fórmula de la Cocacola, la puerta de Narnia o lo que sea que esconda el piano de cola.
Lo gracioso es que el tío, con sus santos cojones, con el loco amenazándole y con la vida de todo Dios en juego, toca una tecla mal aposta (pa chulo él). Y lo más alucinante es que ¡nadie se entera!. El pobre Frodo se tiró años sin levantar cabeza por haberse confundido en una ocasión y resulta que nadie se había enterado.
El malo se cabrea muchísimo y seguramente piensa que hubiera sido mejor romper a martillazos el Grand Piano, o Piano de cola, que hacer venir a Frodo desde la tierra media a pasar casi una hora y media dando un concierto con cara de estreñido.
Lo gracioso es que el tío, con sus santos cojones, con el loco amenazándole y con la vida de todo Dios en juego, toca una tecla mal aposta (pa chulo él). Y lo más alucinante es que ¡nadie se entera!. El pobre Frodo se tiró años sin levantar cabeza por haberse confundido en una ocasión y resulta que nadie se había enterado.
El malo se cabrea muchísimo y seguramente piensa que hubiera sido mejor romper a martillazos el Grand Piano, o Piano de cola, que hacer venir a Frodo desde la tierra media a pasar casi una hora y media dando un concierto con cara de estreñido.
29 de marzo de 2016
29 de marzo de 2016
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El suspenso minimalista, no es fácil de manejar, a veces sale bien, pero en la mayoría de los casos queda a deber.
Aquí un pianista es acosado por un psicópata para que realice una excelente interpretación de una partitura casi imposible.
Con un prologo demasiado largo, la película dura apenas 78 minutos, y la "acción" comienza recién a los 22, la trama se regodea en la presentación de los personajes, que igual no logran que sintamos una verdadera empatía por ellos, el resto está bien, la tensión se sostiene por momentos, aunque llega a aburrir que todos los intentos del protagonista por liberarse del asesino se vean inmediatamente frustrados por este, que siempre va 2 pasos adelante que él, esa es una gran falla, ya que lo mejor de este tipo de thriller, es ese juego que se hace entre el cazador y su presa, y todo lo que la presa le logra frustrar.
La historia se hace lenta en muchos momentos, y el final tiene gusto a poco.
Aquí un pianista es acosado por un psicópata para que realice una excelente interpretación de una partitura casi imposible.
Con un prologo demasiado largo, la película dura apenas 78 minutos, y la "acción" comienza recién a los 22, la trama se regodea en la presentación de los personajes, que igual no logran que sintamos una verdadera empatía por ellos, el resto está bien, la tensión se sostiene por momentos, aunque llega a aburrir que todos los intentos del protagonista por liberarse del asesino se vean inmediatamente frustrados por este, que siempre va 2 pasos adelante que él, esa es una gran falla, ya que lo mejor de este tipo de thriller, es ese juego que se hace entre el cazador y su presa, y todo lo que la presa le logra frustrar.
La historia se hace lenta en muchos momentos, y el final tiene gusto a poco.
27 de abril de 2016
27 de abril de 2016
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Hay que agradecer a los cineastas españoles y, en líneas generales, a la industria cinematográfica española que haya ampliado sus miras artísticas, y que Amenábar y Almodóvar ya no sean las únicas excepciones que se salían de; o bien la comedia zafia o bien del drama maniqueo sobre la Guerra Civil. El cine español ha acrecentado su oferta de géneros del Séptimo Arte y se atreve a ser más prolífico (cosa que ha sido agradecida por el público con un grandísimo aumento del mismo en las salas) en dramas contemporáneos, en cintas de terror, de ciencia ficción, de intriga criminal, o de puro thriller de suspense como es el caso de "Grand Piano". Géneros que el cine español no solo está tratando en mayor abundancia sino también con muchísimo más mimo y trabajo de lo que se podía acostumbrar.
Lamentablemente "Grand Piano" no es uno de esos exponentes nuevos del cine español de gran cuidado tanto en puesta en escena como en guión, pues su trama y desarrollo en el libreto son algo neófitos y bisoños... alejando al espectador del metraje no tanto como pretendía el film, y no zambulléndole en una historia por culpa de ser ésta demasiado insignificante y con una evolución trivial a lo largo de los minutos.
Lamentablemente "Grand Piano" no es uno de esos exponentes nuevos del cine español de gran cuidado tanto en puesta en escena como en guión, pues su trama y desarrollo en el libreto son algo neófitos y bisoños... alejando al espectador del metraje no tanto como pretendía el film, y no zambulléndole en una historia por culpa de ser ésta demasiado insignificante y con una evolución trivial a lo largo de los minutos.

Elijah Wood
Y esa es de las peores cosas que le pueden pasar a un thriller que basa su encanto en el efectismo y en el suspense con McGuffins. "Grand Piano" nos narra la historia de un joven y talentoso pianista (Elijah Wood que, sin ser uno de los mejores actores del panorama actual, sostiene el metraje con decencia. Ahora bien, con este "Grand Piano" no se le quitará la etiqueta de ser Frodo de Bolsón Cerrado, pues este "Gran Piano" es sencillamente incomparable con la calidad argumental de las cintas de "El Señor de los Anilllos") que retoma con inseguridad su profesión tras cinco años de parón, y es el concierto de su reaparición lo que se convierte en el film en un tenso ejercicio de piano que el músico deberá cumplir a la perfección no solo por su público, sino también por un ser misterioso que amenaza con matarle si no toca bien cierta complicada pieza del concierto.
Vaya por delante que la puesta en escena de "Gran Piano" es realmente notable. Y es ese aspecto del metraje lo que lo sostiene durante sus minutos para con el público. Con un gran diseño de producción, con una acertada elección de sus escenarios, con una cinematografía elegante y refinada, con unos imponentes golpes de sonido (recurso obligado en el thriller) y con una realización que, sin ser nada del otro mundo y memorable, utiliza con suma habilidad el uso de zooms, pantallas partidas, travellings circulares, planos cerrados o contrapicados... "Grand Piano" compensa su falta de alma en su historia y logra distraer levemente.
Vaya por delante que la puesta en escena de "Gran Piano" es realmente notable. Y es ese aspecto del metraje lo que lo sostiene durante sus minutos para con el público. Con un gran diseño de producción, con una acertada elección de sus escenarios, con una cinematografía elegante y refinada, con unos imponentes golpes de sonido (recurso obligado en el thriller) y con una realización que, sin ser nada del otro mundo y memorable, utiliza con suma habilidad el uso de zooms, pantallas partidas, travellings circulares, planos cerrados o contrapicados... "Grand Piano" compensa su falta de alma en su historia y logra distraer levemente.

Elijah Wood
Pero es que... ¡ay, ese desarrollo argumental! Esta vez menos no es más, menos es menos y punto. Los personajes no nos atraen porque no hay construcción en ellos (el villano es villano es villano y punto, el bueno es bueno y punto, los amigos graciosillos y tontorrones son amigos graciosillos y tontorrones y punto), todos son convidados de piedra en un suspense de "villano que obliga al protagonista a tocar presionado amenazando su vida", un suspense (ya visto en cine por cierto, desde "Speed" hasta "Última llamada" entre otras) que se da durante el metraje en un concierto que no da para mucho en cuestión de matices, vicisitudes y profundidad en la trama. ¡Es más!, la trama se hace demasiado redundante y reiterativa (¿cuantas veces dice "el malo" "Si no tocas te juro que te mato"?, ¿cuantas veces dice el personaje de Elijah Wood "siempre fallo"?) con miradas asustadizas de Elijah Wood durante el concierto por aquí, miradas asustadizas de Elijah Wood durante el concierto por allá. El McGuffin por su parte se utiliza con equivocación y descuido (más en spoilers) comiéndose así cualquier misterio (aunque fuera tonto) que el film pudiera haber tenido. Y lo peor es que la trama no mejora en su nivel de repetición y simpleza, por lo que el espectador más exigente puede desviar su atención en cuanto observe que nada sucede y nada mejora. Por supuesto la cinta no aguanta más de un visionado, pues no tiene las dimensiones y el calado como para interesar más allá del entretenimiento momentáneo de un primer visionado (y esto lo logra a duras penas).
Evidentemente las hay peores y aun más tontorronas y perezosas, y por supuesto con una peor puesta en escena. Y hay que loar los esfuerzos de Mira; con su dirección homenajea a los grandes del suspense... pero no tiene un guión a la altura de lo mejor de Hitchcock, de De Palma, de Nolan o de Coppola. Por eso "Grand Piano" se queda en un ejercicio de técnica, en la fría propuesta sin más.
Eso es "Gran Piano": un largometraje perfecto en la técnica pero falto de alma, estéticamente bello pero falto de cualquier emoción. Su rédito es justito y tras su visionado no se tiene la sensación de haberse gastado el dinero de la cinta con gusto (si hay que recomendar algún trabajo de Elijah Wood, antes mejor cualquier entrega de "El Señor de los Anillos" que hace palidecer a "Grand Piano" tanto en entretenimiento como en hondanadas en el guión). Una lástima porque sus intenciones eran buenas y Mira demuestra ser un gran director, por lo que estoy completamente segura de que si se hubiera topado con un mejor guión, hubiera logrado otro "Lo imposible", otro "Mar adentro", otro "Ocho apellidos vascos". Habrá que esperar.
Lo mejor: La cinematografía.
Lo peor: El guión de Damien Chazelle (el gran director de "Whiplash")...
Evidentemente las hay peores y aun más tontorronas y perezosas, y por supuesto con una peor puesta en escena. Y hay que loar los esfuerzos de Mira; con su dirección homenajea a los grandes del suspense... pero no tiene un guión a la altura de lo mejor de Hitchcock, de De Palma, de Nolan o de Coppola. Por eso "Grand Piano" se queda en un ejercicio de técnica, en la fría propuesta sin más.
Eso es "Gran Piano": un largometraje perfecto en la técnica pero falto de alma, estéticamente bello pero falto de cualquier emoción. Su rédito es justito y tras su visionado no se tiene la sensación de haberse gastado el dinero de la cinta con gusto (si hay que recomendar algún trabajo de Elijah Wood, antes mejor cualquier entrega de "El Señor de los Anillos" que hace palidecer a "Grand Piano" tanto en entretenimiento como en hondanadas en el guión). Una lástima porque sus intenciones eran buenas y Mira demuestra ser un gran director, por lo que estoy completamente segura de que si se hubiera topado con un mejor guión, hubiera logrado otro "Lo imposible", otro "Mar adentro", otro "Ocho apellidos vascos". Habrá que esperar.
Lo mejor: La cinematografía.
Lo peor: El guión de Damien Chazelle (el gran director de "Whiplash")...
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
... ya no es que todo lo que se sucede esté cogido con alfileres y sea demasiado peregrino y anecdótico (que también), y que el argumente no se sostenga si uno se pone a pensar mínimamente (y lo dice alguien que es fan del cine fantástico... si respeta a su propio universo con mimo) (¿para que obliga el malo al protagonista a no fallar durante todo el concierto si tan solo tiene que bordar una de las piezas del concierto?, ¿no le podía haber soltado presión durante las piezas previas?, si el malvado quiere que el protagonista no falle... ¿por qué se molesta en distraerle continuamente?, ¿por que no para de decirle "mira hacia arriba", "haz esto", "haz aquello" mientras está tocando?), es que los recursos de intriga se desperdician torpemente (vaya error el que se nos diga nada más comenzar el film lo que se esconde dentro del piano: la gran fortuna monetaria del famoso Patrick. No solo que se nos diga, sino que se nos recuerde continuamente. Debió de ser un gran misterio). En fin, la cinta tiene tales brochazos en el guion que sacan de la trama a casi todo espectador en varios de sus minutos y cada vez más y más.
23 de agosto de 2016
23 de agosto de 2016
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Rabia. Eso es lo que sentí cuando termine de ver Grand piano. Rabia por poder acabar de ver una gran película, pero no hacerlo. Me explico.
Grand piano es una película que tiene todo para triunfar: Buenos actores (Elijah Wood, John Cusack), una historia más que interesante (está escrita por Damian Chazelle, creador de Whiplash, mi película favorita), acción, intriga, muy buena música (el piano en las películas es algo que siempre funciona), e infinidad de cosas más. Pero tiene el mayor defecto que puede tener una película. No engancha. No es capaz de hacer que conectes con los personajes, que entres por completo en la historia y te olvides del resto. Y el final. Qué final. Espantoso
.
El final da la sensación que el director de la película tenía la necesidad de hacer el largometraje menos largo del mundo, y decide cortar la película en un momento donde esta podía dar un giro que finalmente enganchase al espectador. Pero no. Prefieren acabarla. Dejar un final abierto, tan abierto, que aborrece.
En conclusión, Grand piano es una película “de pasar el rato”, de estas que se te olvidan a los diez minutos de verla. Y es una pena. Con lo que podía haber sido.
Grand piano es una película que tiene todo para triunfar: Buenos actores (Elijah Wood, John Cusack), una historia más que interesante (está escrita por Damian Chazelle, creador de Whiplash, mi película favorita), acción, intriga, muy buena música (el piano en las películas es algo que siempre funciona), e infinidad de cosas más. Pero tiene el mayor defecto que puede tener una película. No engancha. No es capaz de hacer que conectes con los personajes, que entres por completo en la historia y te olvides del resto. Y el final. Qué final. Espantoso
.
El final da la sensación que el director de la película tenía la necesidad de hacer el largometraje menos largo del mundo, y decide cortar la película en un momento donde esta podía dar un giro que finalmente enganchase al espectador. Pero no. Prefieren acabarla. Dejar un final abierto, tan abierto, que aborrece.
En conclusión, Grand piano es una película “de pasar el rato”, de estas que se te olvidan a los diez minutos de verla. Y es una pena. Con lo que podía haber sido.
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