Pleasure
6.2
4,271
17 de octubre de 2021
17 de octubre de 2021
101 de 138 usuarios han encontrado esta crítica útil
“Pleasure”, (2020, Ninja Thyberg) es ese cuento de hadas con poso terrorífico que acecha la ingenuidad del espectador. Su autora prescinde del manido decálogo “feminista” para exponer de una forma descarnada y brutal la nueva forma de explotación laboral del oficio más antiguo del mundo: la prostitución 2.0 que es el cine para adultos.
Allá por el año 2002 la productora de documentales Frontline, llevó a cabo el que es hoy por hoy, el mejor retrato jamás realizado sobre la industria del porno americano: “American Porn”, (2002) su estreno sucumbió los cimientos mismos de la industria con siniestros personajes como Rob Zicari terminando entre rejas o productoras como Lizzy Borden siendo investigados por el FBI. El mismísimo Larry Flynt, (director de la mítica revista porno Hustler) se horrorizó ante semejantes prácticas pues “su” producto era mucho más convencional y “humano”, (sic)
Lo que “Pleasure” hace es lo mismo que dicho documental, pero en clave dramática, sumergiéndonos en un personaje de provincias, Jessica, que abandona su Suecia natal para convertirse secretamente en estrella porno emergente en Los Ángeles, la meca del porno mundial.
Allá por el año 2002 la productora de documentales Frontline, llevó a cabo el que es hoy por hoy, el mejor retrato jamás realizado sobre la industria del porno americano: “American Porn”, (2002) su estreno sucumbió los cimientos mismos de la industria con siniestros personajes como Rob Zicari terminando entre rejas o productoras como Lizzy Borden siendo investigados por el FBI. El mismísimo Larry Flynt, (director de la mítica revista porno Hustler) se horrorizó ante semejantes prácticas pues “su” producto era mucho más convencional y “humano”, (sic)
Lo que “Pleasure” hace es lo mismo que dicho documental, pero en clave dramática, sumergiéndonos en un personaje de provincias, Jessica, que abandona su Suecia natal para convertirse secretamente en estrella porno emergente en Los Ángeles, la meca del porno mundial.

Sofia Kappel
Toda vez que nuestro personaje va “escalando” en el ranking de estrellas porno, (a base de someterse a prácticas cada vez más vejatorias y brutales) el personaje de Jessica evoluciona de una simple chica de provincias con ansias de descubrir mundo, a un pedazo de carne que debe transgredir todos sus límites físicos y psíquicos para encaramarse como la nueva estrella del porno mundial, al precio que sea: no en vano, su personaje nos emocionará y otras veces nos escandalizará su enajenación total ante el abuso y la violación frente a una cámara.
Ninja Thyberg busca deliberadamente noquear al espectador, ese que públicamente niega consumir determinados productos pero que en la intimidad da rienda suelta a sus perversiones más salvajes sin rubor alguno. Catalizando y expiando toda frustración a través de la terapia onanista. Generando un triangulo perverso que se retroalimenta en si mismo: Productores sin escrúpulos, actores y actrices sometidos a contratos leoninos e implacables y, finalmente, el consumidor onanista que vive cada vez más enganchado a esa tela de mentiras, abusos y engaños tejida por una industria sórdida que va dejando por el camino un inenarrable reguero de víctimas, (Darren James, Linda Lovelace, Agust Ames, Haley Paige, Savannah…)
Ninja Thyberg busca deliberadamente noquear al espectador, ese que públicamente niega consumir determinados productos pero que en la intimidad da rienda suelta a sus perversiones más salvajes sin rubor alguno. Catalizando y expiando toda frustración a través de la terapia onanista. Generando un triangulo perverso que se retroalimenta en si mismo: Productores sin escrúpulos, actores y actrices sometidos a contratos leoninos e implacables y, finalmente, el consumidor onanista que vive cada vez más enganchado a esa tela de mentiras, abusos y engaños tejida por una industria sórdida que va dejando por el camino un inenarrable reguero de víctimas, (Darren James, Linda Lovelace, Agust Ames, Haley Paige, Savannah…)
“Pleasure” está más cerca de notables cintas como “Joven y Bonita”, (2013, François Ozon) que de bodrios infumables como “Yo Puta”, (2002, María Lidon) su visionado es indispensable y una advertencia sobre el tipo de productos que muchos, cada vez más jóvenes, consumen en la intimidad sin considerar por un segundo el coste humano y social de dicha industria.
17 de octubre de 2021
17 de octubre de 2021
44 de 52 usuarios han encontrado esta crítica útil
Ninja Thyberg nos presenta su opera prima, se trata de una película nada complaciente sobre el universo de la industria de la pornografía. Hace unos años la directora ya dirigió un cortometraje llamado igual, donde nos mostraba como una chica quería ascender rápidamente dentro del cine porno. La cinta está liderada en todo momento por la estupenda interpretación de la actriz Sofia Kappel. La película recibió la etiqueta Sección Oficial de Cannes 2020 y también formo parte de la Sección oficial del Festival de cine de Sundance.
Bajo el pseudónimo de Bella Cherry, la joven protagonista abandona su pueblo natal en Suecia para marcharse a los Ángeles e intentar ser una estrella del porno. Cabe destacar el mensaje que le da su madre por teléfono "Siempre habrá personas que querrán humillarte, sobre todo si eres una mujer joven. Es tu vida, tú eres la que manda. Y cuando quieres algo de verdad, haces cualquier cosa”. Eso si la madre no sabe a lo que se dedica su hija, ella cree que trabaja en una cafetería como camarera.
La joven Bella se compromete con un agente para grabar escenas sexuales por 900 euros, por el momento son escenas más o menos normales. Además, cuando se instala comparte piso junto con otras tres chicas. Pero poco a poco se va dando cuenta que para triunfar tienes que tener dos cosas fundamentales: Llegar lo más lejos posibles grabando escenas muy fuertes (rozando el abuso) y teniendo muchos seguidores en las redes sociales.
La película trata de mostrarnos cómo funciona en la actualidad el mundo del porno y lo hace como si fuera un documental (aunque en todo momento es ficción). No es una película fácil de digerir, durante su visionado el espectador pasa por varios estados de ánimo. La forma de dirigir la película, el montaje y la fotografía son estupendas, te meten de lleno en la trama. Al igual que la música muy presente en todo momento.
Pero el verdadero pilar de la película es la portentosa interpretación de Sofia Kappel, ella tiene las ideas muy claras y hará todo lo posible por conseguir su sueño. Hay momentos que sientes pena por ella, pero en otras escenas no entiendes su actitud y hasta te llegar a caer mal. Ese juego es otro de los aspectos fundamentales para que el guion funcione. Abstenerse sobre todo personas sensibles y que no tengan la mente bien abierta, hay muchas escenas duras.
Lo mejor: La interpretación de Sofia Kappel
Lo peor: La temática puede echar atrás a muchos espectadores
Pueden leer esta crítica con imágenes y contenidos adicionales en: http://www.filmdreams.net
Bajo el pseudónimo de Bella Cherry, la joven protagonista abandona su pueblo natal en Suecia para marcharse a los Ángeles e intentar ser una estrella del porno. Cabe destacar el mensaje que le da su madre por teléfono "Siempre habrá personas que querrán humillarte, sobre todo si eres una mujer joven. Es tu vida, tú eres la que manda. Y cuando quieres algo de verdad, haces cualquier cosa”. Eso si la madre no sabe a lo que se dedica su hija, ella cree que trabaja en una cafetería como camarera.
La joven Bella se compromete con un agente para grabar escenas sexuales por 900 euros, por el momento son escenas más o menos normales. Además, cuando se instala comparte piso junto con otras tres chicas. Pero poco a poco se va dando cuenta que para triunfar tienes que tener dos cosas fundamentales: Llegar lo más lejos posibles grabando escenas muy fuertes (rozando el abuso) y teniendo muchos seguidores en las redes sociales.
La película trata de mostrarnos cómo funciona en la actualidad el mundo del porno y lo hace como si fuera un documental (aunque en todo momento es ficción). No es una película fácil de digerir, durante su visionado el espectador pasa por varios estados de ánimo. La forma de dirigir la película, el montaje y la fotografía son estupendas, te meten de lleno en la trama. Al igual que la música muy presente en todo momento.
Pero el verdadero pilar de la película es la portentosa interpretación de Sofia Kappel, ella tiene las ideas muy claras y hará todo lo posible por conseguir su sueño. Hay momentos que sientes pena por ella, pero en otras escenas no entiendes su actitud y hasta te llegar a caer mal. Ese juego es otro de los aspectos fundamentales para que el guion funcione. Abstenerse sobre todo personas sensibles y que no tengan la mente bien abierta, hay muchas escenas duras.
Lo mejor: La interpretación de Sofia Kappel
Lo peor: La temática puede echar atrás a muchos espectadores
Pueden leer esta crítica con imágenes y contenidos adicionales en: http://www.filmdreams.net
22 de octubre de 2021
22 de octubre de 2021
27 de 37 usuarios han encontrado esta crítica útil
Hay películas que son puerta para ser otros, sentir desde su piel, otras películas son evasión, algunas entretenimiento, pero hay unas que descubren, que abren puertas a preguntas no planteadas, a mundos vetados. Pleasure entra dentro de la última categoría y es por mostrar el mundo del porno, y su forma de hacerlo, que la película se eleva más allá de las tradicionales valoraciones sobre si es una película buena o mala. Es buena, sin lugar a dudas, pero es más que buena, quizá sea necesaria. Necesaria pese a la dureza de algunos de sus momentos, pese a que el tema tirará atrás a muchos de los espectadores.
La historia de Jessica en su búsqueda del ascenso por conseguir ser una estrella del porno, hace al espectador enfrentarse con una joven a quien en momentos no se entiende, horroriza, empatizas, te duele, permitiendo una narración compleja, llena de matices. Mostrando más allá de las escenas duras, la amistad, la ambición, la soledad, la degradación, hasta llegar a su acertado final.
Ninja Thyberg graba a la perfección escenas muy complejas, con la inestimable ayuda de una Sofia Kappel con una magnífica actuación, sin caer en el error de Doucouré en Mignonnes (Cuties), de acabar haciendo aquello que se intenta denunciar. Mientras la segunda crítica en su film la hipersexualización infantil, sexualizando a las niñas, sin aportar nada más, Thyberg, en cambio, es capaz de en las escenas de grabación de porno conseguir que se viva todo desde el punto de vista de Jessica, consigue que se vea la cara b de las escenas que ve el espectador común al mirar porno, y es ahí cuando consigue su mayor triunfo, la preocupación por la situación del otro, del otro que vemos a través de una pantalla, de hacernos considerar el coste humano de lo que se consume.
Y sin hacerlo de una forma explícita o evidente, lleva a cuestionar uno de los pilares de nuestra sociedad y del capitalismo; la eterna justificación para todo tipo de vejación, explotación o degradación; lo hace porque quiere, es libre de hacerlo o dejarlo de hacer (que suele servir igual para justificar la explotación de los ryders, como la prostitución, según dicho argumento siempre hay muchas que lo hacen porque quieren, los vientres de alquiler, o en este caso, el porno)
Es una película cuya existencia celebrar, no tanto por ella misma per se, como un ente separado de la sociedad, arte en sí mismo, sino al contrario, por como de ligada a esta. Lo que celebraría aún con mayor entusiasmo, sería que su visionado se ampliara más allá de las once personas que éramos en el único cine de Valencia que la proyecta (y los respectivos en los otras salas del país), el tema lo merece, la sociedad también.
La historia de Jessica en su búsqueda del ascenso por conseguir ser una estrella del porno, hace al espectador enfrentarse con una joven a quien en momentos no se entiende, horroriza, empatizas, te duele, permitiendo una narración compleja, llena de matices. Mostrando más allá de las escenas duras, la amistad, la ambición, la soledad, la degradación, hasta llegar a su acertado final.
Ninja Thyberg graba a la perfección escenas muy complejas, con la inestimable ayuda de una Sofia Kappel con una magnífica actuación, sin caer en el error de Doucouré en Mignonnes (Cuties), de acabar haciendo aquello que se intenta denunciar. Mientras la segunda crítica en su film la hipersexualización infantil, sexualizando a las niñas, sin aportar nada más, Thyberg, en cambio, es capaz de en las escenas de grabación de porno conseguir que se viva todo desde el punto de vista de Jessica, consigue que se vea la cara b de las escenas que ve el espectador común al mirar porno, y es ahí cuando consigue su mayor triunfo, la preocupación por la situación del otro, del otro que vemos a través de una pantalla, de hacernos considerar el coste humano de lo que se consume.
Y sin hacerlo de una forma explícita o evidente, lleva a cuestionar uno de los pilares de nuestra sociedad y del capitalismo; la eterna justificación para todo tipo de vejación, explotación o degradación; lo hace porque quiere, es libre de hacerlo o dejarlo de hacer (que suele servir igual para justificar la explotación de los ryders, como la prostitución, según dicho argumento siempre hay muchas que lo hacen porque quieren, los vientres de alquiler, o en este caso, el porno)
Es una película cuya existencia celebrar, no tanto por ella misma per se, como un ente separado de la sociedad, arte en sí mismo, sino al contrario, por como de ligada a esta. Lo que celebraría aún con mayor entusiasmo, sería que su visionado se ampliara más allá de las once personas que éramos en el único cine de Valencia que la proyecta (y los respectivos en los otras salas del país), el tema lo merece, la sociedad también.
19 de febrero de 2022
19 de febrero de 2022
38 de 60 usuarios han encontrado esta crítica útil
Tenía bastantes ganas de ver el filme de Ninja Thyberg para ver si la directora sueca había puesto toda la carne en el asador después de ver las buenas críticas cosechadas y el éxito que la cinta tuvo en Sundance.
Eso y porque el tema de la pornografía y demás es un tema claramente EUROPEO (con la excepción de Boogie Nights), pues los yanquis suelen hacer comedias en las que todo va de puta madre en la industria (La vecina de al lado) o mierdas similares.
Y...me he quedado bastante a medias tintas con el filme en cuestión. No es que esperase una obra maestra, pero lo cierto es que me parece una obra bastante hueca y simplista. Bien es cierto que es un mensaje curioso el que manda (detallo en spoiler) pero tampoco me parece para tanto.
Por un lado, bien el tomarse en serio las escenas sexuales (no escatimar a la hora de mostrar). Es un acierto pues de otra manera restaría realismo al filme, además los momentos más cómicos del filme vienen de ahí (el inicio y el primer rodaje son las mejores partes del filme en cuestión).
Y es que hay un par de cosas que funcionan. El piso de las amigas, las amigas en sí (aunque leo por ahí que el tema la amistad está muy bien retratado y ahí yo disiento) y ciertas escenas son muy acertadas. De hecho me atrevería a decir que la parte del filme rodada como si de un filme se tratase cuadra.
La película me falla cuando se mueve como si fuese un documental. Primero, porque no lo es y segundo porque el personaje principal (protagonizado muy bien por Sofia Kappel) es bastante insufrible. Ya no solo por la actitud (desde la primera escena muestra esa cara de no saber bien donde se ha metido) sino porque tampoco comprendo muy bien las motivaciones ni los movimientos y giros del personaje.
Por otro lado la historia no es más que la ambición y la búsqueda de la fama a cualquier precio (al ver al filme me estaba acordando lo bien que plasmaba Franco esto en The disaster artist).
AUNQUE, AUNQUE, AUNQUE he de admitir que hay una especie de crítica y mofa al sistema actual de promoción y marketing mediante los teléfonos, redes sociales, etcétera que a UN SERVIDOR LE HA PARECIDO COJONUDA, aunque hacia al final puede cansar un poco.
También me gustaría recalcar, que no hace mucho (hará unos años) hubo un par de casos de actrices porno que se suicidaron ante la precariedad laboral y lo achacaron al parecer a la edad y a la dificultad de encontrar trabajo en la industria pasada cierta edad. Nada de eso aquí, DESGRACIADAMENTE.
A los que les haya gustado el filme o tengan interés en hasta que punto la industria del porno no es más que otro entresijo en el que los poderosos sin moral hunden a cualquiera que no esté dispuesto a llegar a su degradación, recomendaría el libro que escribió Jenna Jameson junto con Neil Strauss, sobre su vida en la industria.
A mí personalmente, me ha decepcionado. En el spoiler especifico más.
Eso y porque el tema de la pornografía y demás es un tema claramente EUROPEO (con la excepción de Boogie Nights), pues los yanquis suelen hacer comedias en las que todo va de puta madre en la industria (La vecina de al lado) o mierdas similares.
Y...me he quedado bastante a medias tintas con el filme en cuestión. No es que esperase una obra maestra, pero lo cierto es que me parece una obra bastante hueca y simplista. Bien es cierto que es un mensaje curioso el que manda (detallo en spoiler) pero tampoco me parece para tanto.
Por un lado, bien el tomarse en serio las escenas sexuales (no escatimar a la hora de mostrar). Es un acierto pues de otra manera restaría realismo al filme, además los momentos más cómicos del filme vienen de ahí (el inicio y el primer rodaje son las mejores partes del filme en cuestión).
Y es que hay un par de cosas que funcionan. El piso de las amigas, las amigas en sí (aunque leo por ahí que el tema la amistad está muy bien retratado y ahí yo disiento) y ciertas escenas son muy acertadas. De hecho me atrevería a decir que la parte del filme rodada como si de un filme se tratase cuadra.
La película me falla cuando se mueve como si fuese un documental. Primero, porque no lo es y segundo porque el personaje principal (protagonizado muy bien por Sofia Kappel) es bastante insufrible. Ya no solo por la actitud (desde la primera escena muestra esa cara de no saber bien donde se ha metido) sino porque tampoco comprendo muy bien las motivaciones ni los movimientos y giros del personaje.
Por otro lado la historia no es más que la ambición y la búsqueda de la fama a cualquier precio (al ver al filme me estaba acordando lo bien que plasmaba Franco esto en The disaster artist).
AUNQUE, AUNQUE, AUNQUE he de admitir que hay una especie de crítica y mofa al sistema actual de promoción y marketing mediante los teléfonos, redes sociales, etcétera que a UN SERVIDOR LE HA PARECIDO COJONUDA, aunque hacia al final puede cansar un poco.
También me gustaría recalcar, que no hace mucho (hará unos años) hubo un par de casos de actrices porno que se suicidaron ante la precariedad laboral y lo achacaron al parecer a la edad y a la dificultad de encontrar trabajo en la industria pasada cierta edad. Nada de eso aquí, DESGRACIADAMENTE.
A los que les haya gustado el filme o tengan interés en hasta que punto la industria del porno no es más que otro entresijo en el que los poderosos sin moral hunden a cualquiera que no esté dispuesto a llegar a su degradación, recomendaría el libro que escribió Jenna Jameson junto con Neil Strauss, sobre su vida en la industria.
A mí personalmente, me ha decepcionado. En el spoiler especifico más.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
1) Me molesta que se trate a la protagonista como SI NO TUVIESE OTRA ESCAPATORIA pues no es cierto. Me estaba acordando de Cowboy de Medianoche y en esa escena en el cine (ya saben, cuando Jon Voight tiene que masturbar a un hombre para ganar dinero) o en The Deuce (cuando las prostitutas se pasan al cine en vez de la prostitución para evitar ser asesinadas). Esta muchacha vive en una casa con tres personas más, tiene un teléfono de última generación, va en limusinas y encima HA EVITADO CUALQUIER TIPO DE ADICCIÓN (que era justo lo que hundía en la miseria al mismísimo Dirk Diggler en Boogie Nights). Con lo cuál el rollo pobre de mí quiero volver a casa porque me estoy dando cuenta de la degradación del ser humano TRAS FILMAR UNA ESCENA DE SEXO DURO con lo que ello conlleva aunque YO LO HE PEDIDO...no me cuadra. Lo puedo entender, pero me cuesta creérmelo con el trato que se le da a la protagonista en el filme.
2) Es un compendio de escenas, cuatro o cinco rodajes (cada cuál con un punto positivo y otro negativo) y unas relaciones superficiales (sus compañeras de piso, en una escena no les aguanta a la siguiente parecen más amigas y luego tras una sesión de fotos son besties). Tampoco ayuda que tras su HORRIBLE EXPERIENCIA en la que pide volver a casa, de repente se decida a hacer más cine adulto duro PORQUE ELLA LO VALE. Literalmente ha pedido volver a Suecia (hay una constante en el filme con criticar a Suecia por parte de la protagonista) y ha dejado a su agente, después de que este no fuese asertivo con su situación. Y tras una conversación bastante simple con su madre, decide volver.
3) Admito que el hecho de que David acabe convirtiéndose en Goliath me gustó. Sobre todo porque me estaba temiendo algo MUY WOKE rollo todos los rodajes con hombres son malos y sin embargo al final, la protagonista por el hecho de la fama se muestra tan hija de puta como el sistema que tanto quiere criticar.
4) El que espere tramas espinosas rollo suicidios, adicciones o obsesión con el peso, olvídense.
5) El final. Se da cuenta en la cumbre que todo es superficial y que lo importante es la amistad y demás. Bien, pero es que la protagonista TAMBIÉN ES SUPERFICIAL. Vive anclada en un mundo de teléfonos, fotos, maquillaje y rodando FICCIÓN. En ningún momento se nos da a entender que Bella no sea superficial (coño, si incluso cuando le preguntan porque está en el porno, ella responde con sarcasmos e ironías).
En fin, no sé. A mí son muchas cosas que no me cuadran. Reitero, las escenas de los rodajes y alguna escena suelta vale, pero la mayoría del metraje a mí me deja indiferente y con un regusto a algo ya visto previamente.
YO ME QUEDO CON BOOGIE NIGHTS Y THE DEUCE.
2) Es un compendio de escenas, cuatro o cinco rodajes (cada cuál con un punto positivo y otro negativo) y unas relaciones superficiales (sus compañeras de piso, en una escena no les aguanta a la siguiente parecen más amigas y luego tras una sesión de fotos son besties). Tampoco ayuda que tras su HORRIBLE EXPERIENCIA en la que pide volver a casa, de repente se decida a hacer más cine adulto duro PORQUE ELLA LO VALE. Literalmente ha pedido volver a Suecia (hay una constante en el filme con criticar a Suecia por parte de la protagonista) y ha dejado a su agente, después de que este no fuese asertivo con su situación. Y tras una conversación bastante simple con su madre, decide volver.
3) Admito que el hecho de que David acabe convirtiéndose en Goliath me gustó. Sobre todo porque me estaba temiendo algo MUY WOKE rollo todos los rodajes con hombres son malos y sin embargo al final, la protagonista por el hecho de la fama se muestra tan hija de puta como el sistema que tanto quiere criticar.
4) El que espere tramas espinosas rollo suicidios, adicciones o obsesión con el peso, olvídense.
5) El final. Se da cuenta en la cumbre que todo es superficial y que lo importante es la amistad y demás. Bien, pero es que la protagonista TAMBIÉN ES SUPERFICIAL. Vive anclada en un mundo de teléfonos, fotos, maquillaje y rodando FICCIÓN. En ningún momento se nos da a entender que Bella no sea superficial (coño, si incluso cuando le preguntan porque está en el porno, ella responde con sarcasmos e ironías).
En fin, no sé. A mí son muchas cosas que no me cuadran. Reitero, las escenas de los rodajes y alguna escena suelta vale, pero la mayoría del metraje a mí me deja indiferente y con un regusto a algo ya visto previamente.
YO ME QUEDO CON BOOGIE NIGHTS Y THE DEUCE.
28 de enero de 2022
28 de enero de 2022
16 de 18 usuarios han encontrado esta crítica útil
Ninja Thyberg estudió el género y las representaciones de la mujer, además de hacer un cortometraje con el mismo título y temática: Pleasure (2013). En una entrevista realizada por El País, aclaró que entró a su estudio de la pornografía con muchos prejuicios, pero que poco a poco descubrió tanto las sombras como las luces de la industria. En Pleasure (2021), eso es lo que vemos. Posiblemente en nombre de la denuncia social sería muy fácil caer en los estereotipos, pero Thyberg entiende muy bien la humanidad detrás de todo y que en la industria hay tanto gente buena como gente mala. Por ello entrega una historia con personajes matizados, tanto los amigos que apoyan como los directores y actores violentos, que solo buscan el dinero.
En forma, la película es naturalista pero efectiva y propositiva cuando necesita serlo, sobretodo desde el principio en el que, mientras pasan los créditos iniciales oímos a actores porno teniendo sexo y diciendo diálogos genéricos de películas porno. Esta manera de comenzar nos introduce al tono (elevado y realista) del film; Thyberg nos dice que esta no será una película en donde desvíe la cámara, sino que la dejará lo que sea necesario y sin embargo, el film es tan autoconsciente de no enaltecer la pornografía. La dirección de Ninja es muy pulcra, porque generalmente cuando se denuncia algo, caer en lo contrario (la exaltación de ese algo) es muy sencillo y peligroso, para muestra ver Saló, o los 120 días de Sodoma (1975). En Pleasure Thyberg es más inteligente que hacer una película de denuncia, y ofrece su interpretación de la verdad, lejos de moralismos o prejuicios. Cuando hay escenas de sexo no vemos el acto, sino que todo se ofrece desde una mirada subjetiva, la mirada femenina, la mirada de Linnéa (Sofia Kappel) nuestra protagonista. Esta mirada no es una mirada erótica, tampoco es una mirada pornográfica en donde el morbo y la sexualización esté presente, sino que es una mirada realista en donde vemos como es todo detrás de cámaras. Los actores se conocen unos momentos antes de grabar, el director "dirige" y le da unas cuantas indicaciones a los intérpretes, un camarógrafo con una cámara no mayor a una DLSR o una XDCAM graba con cámara en mano, mientras el director mira.
"¿Estás aquí por negocios o por placer?" pegunta el hombre. "Por placer" responde ella. Con este diálogo empieza la película, solo que en un contexto muy diferente al del resto de la película: un aeropuerto. Al final, placer es lo que menos hay en la película, solo una inalcanzable búsqueda de la fama, del éxito. Bella (Linnéa) no está por placer como realmente dice estar, está por el éxito, por el prestigio, por ser "la mejor". Pero la industria matizada de Thyberg nos muestra lo difícil y unilateral que es ser la mejor: solo hay un camino, ser capaz de hacer "todo, todo". Y en este limbo, en dónde "No tienes que hacer nada que no quieras" se mueve Bella, en donde nadie la obliga, en donde no hay violencia aparente, pero todo es violento, todo es dominación. No es casualidad que los únicos directores que se preocupan por Bella y su bienestar sean mujeres, en un mundo masculino donde las mujeres son un objeto y donde la satisfacción masculina, la dominación y la violencia explícita y simbólica domina. Y a pesar de eso, Thyberg no cae en la caricaturización de lo que quiere decir, ni tampoco en un panfleto feminista. Simplemente es, la reflexión, el juicio moral es individual, pero no te deja indiferente, aunque sería casi imposible con escenas como la segunda experiencia de sexo rudo de Bella, más parecido a una película de terror que a lo que esperarías de una experiencia profesional.
Eso sí, se necesita tener estómago para verla.
En forma, la película es naturalista pero efectiva y propositiva cuando necesita serlo, sobretodo desde el principio en el que, mientras pasan los créditos iniciales oímos a actores porno teniendo sexo y diciendo diálogos genéricos de películas porno. Esta manera de comenzar nos introduce al tono (elevado y realista) del film; Thyberg nos dice que esta no será una película en donde desvíe la cámara, sino que la dejará lo que sea necesario y sin embargo, el film es tan autoconsciente de no enaltecer la pornografía. La dirección de Ninja es muy pulcra, porque generalmente cuando se denuncia algo, caer en lo contrario (la exaltación de ese algo) es muy sencillo y peligroso, para muestra ver Saló, o los 120 días de Sodoma (1975). En Pleasure Thyberg es más inteligente que hacer una película de denuncia, y ofrece su interpretación de la verdad, lejos de moralismos o prejuicios. Cuando hay escenas de sexo no vemos el acto, sino que todo se ofrece desde una mirada subjetiva, la mirada femenina, la mirada de Linnéa (Sofia Kappel) nuestra protagonista. Esta mirada no es una mirada erótica, tampoco es una mirada pornográfica en donde el morbo y la sexualización esté presente, sino que es una mirada realista en donde vemos como es todo detrás de cámaras. Los actores se conocen unos momentos antes de grabar, el director "dirige" y le da unas cuantas indicaciones a los intérpretes, un camarógrafo con una cámara no mayor a una DLSR o una XDCAM graba con cámara en mano, mientras el director mira.
"¿Estás aquí por negocios o por placer?" pegunta el hombre. "Por placer" responde ella. Con este diálogo empieza la película, solo que en un contexto muy diferente al del resto de la película: un aeropuerto. Al final, placer es lo que menos hay en la película, solo una inalcanzable búsqueda de la fama, del éxito. Bella (Linnéa) no está por placer como realmente dice estar, está por el éxito, por el prestigio, por ser "la mejor". Pero la industria matizada de Thyberg nos muestra lo difícil y unilateral que es ser la mejor: solo hay un camino, ser capaz de hacer "todo, todo". Y en este limbo, en dónde "No tienes que hacer nada que no quieras" se mueve Bella, en donde nadie la obliga, en donde no hay violencia aparente, pero todo es violento, todo es dominación. No es casualidad que los únicos directores que se preocupan por Bella y su bienestar sean mujeres, en un mundo masculino donde las mujeres son un objeto y donde la satisfacción masculina, la dominación y la violencia explícita y simbólica domina. Y a pesar de eso, Thyberg no cae en la caricaturización de lo que quiere decir, ni tampoco en un panfleto feminista. Simplemente es, la reflexión, el juicio moral es individual, pero no te deja indiferente, aunque sería casi imposible con escenas como la segunda experiencia de sexo rudo de Bella, más parecido a una película de terror que a lo que esperarías de una experiencia profesional.
Eso sí, se necesita tener estómago para verla.
Cancelar
Limpiar
Aplicar
Filters & Sorts
You can change filter options and sorts from here
US
Canadá
México
España
UK
Irlanda
Australia
Argentina
Chile
Colombia
Uruguay
Paraguay
Perú
Ecuador
Venezuela
Costa Rica
Honduras
Guatemala
Bolivia
Rep. Dominicana







