arrow
You must be a loged user to know your affinity with Juan Ángel
/
Críticas 453
Críticas ordenadas por utilidad
Críticas ordenadas por utilidad
El depredador de Sevilla (Miniserie de TV)
MiniserieDocumental
España2026
5.8
815
Documental
6
30 de marzo de 2026
17 de 19 usuarios han encontrado esta crítica útil
En Sevilla no solo tenemos al Sevilla FC y al Real Betis Balompié. También tenemos a pervertidos como el protagonista de esta miniserie, que narra, en el fondo, las profundas miserias a las que puede asomarse un ser humano sin ser (o no) consciente.

El depredador de Sevilla es un documental de tres capítulos que relata varias violaciones sucedidas en Marruecos hace más de diez años. Un guía turístico se aprovechaba de sus clientas, en su mayoría estadounidenses, con la excusa de jugar a juegos eróticos mientras bebían por las noches. El típico baboso que quiere jugar al Prueba o verdad para ver algún sujetador...aunque elevado al cubo.

Manuel, como se llama el tipejo, comenzó a estar en el ojo de mira gracias al atrevimiento de unas chicas que le sufrieron en sus carnes. Poco a poco fue haciéndose más grande la bola. Una bola que el propio Manuel evitaba gracias a su ego intrínseco.

El documental está bien estructurado, tiene buenas escenas de relleno y unas declaraciones idóneas. Aparecen muchas de las víctimas, por lo que la información de estas es crucial. En general, creo que estamos ante una miniserie interesante, con una notable técnica y un buen guion. No le pongo más nota porque creo que el tema no da para mucho. No hay ningún giro de guion en la historia, no existen demasiados protagonistas y no tiene mucho peso sociocultural. Aunque esto, claro, no es culpa de Olvera.
Baila, Vini
Documental
Brasil2025
1.9
3,900
Documental, Intervenciones de: Vinícius Junior, Karim Benzema ...
2
21 de mayo de 2025
16 de 21 usuarios han encontrado esta crítica útil
Este documental no merece ni un solo baile. Y lo dice un madridista de cuna que lleva años disfrutando del fútbol del brasileño. Este documental, lo que merece, es una autocrítica por parte de su equipo directivo, así como de su protagonista. Aunque ojo, Vini Jr no tiene por qué romperse la cabeza para mejorar sus productos audiovisuales. Lo único que debería hacer, en mi opinión, es romperse la cabeza para mejorar como futbolista y como competidor.

Como en la mayoría de contenido de este calado, "Baila, Vini" es una película de hora y pico que ensalza de principio a fin a Vinicius Jr. Lo único que me gusta de este tipo de documentales es el repaso biográfico que se le da al futbolista en cuestión. Como madridista y futbolero me ha gustado ver imágenes de aquel Vinicius Jr con el '28' a la espalda, que no faltaba al respeto a sus adversarios porque no tenía el nivel para ir de sobrado. Me ha gustado recordar aquel Real Madrid de Solari, que paradójicamente tan solo nos dejó un halo de luz entre tanta sombra: el buen hacer de Vinicius Jr en la 2018/19.
Sin embargo, hay demasiadas cosas que no valen la pena en la obra dirigida por Andrucha Waddington y Emilio Domingos. Para empezar, el trasfondo. ¿Cuál es? A uno no le termina de quedar claro. Aunque para llegar a la respuesta solo hay que hacerse dos preguntas: por qué y en qué momento. ¿En qué momento aparece el documental sobre la figura de Vini Jr? Tras la 2023/24, la mejor temporada de su carrera hasta la fecha. ¿Por qué? Aquí podríamos pensar que, como sucede en otros casos, porque tiene alguna historia de superación, porque ha ganado algún título individual importante o porque quiere patrocinarle alguna marca. Error. Vini Jr saca este documental porque, en mi opinión, su personaje rollo "Nelson Mandela de Aliexpress" se le ha ido de las manos. Y claro, cuando eres famoso y toda tu gente te ríe las gracias porque la cantidad de millones que posees les impide ver cualquier atisbo de crítica, el brasileño habrá pensado: "pues de perdidos al río".
Para cualquier aficionado que lleve viendo fútbol durante el último lustro, este retrato es incorrecto, incoherente y superficial. Vinicius Jr tuvo que aguantar infinidad de burlas en sus inicios. También debe aguantarlas un niño en el colegio por llevar gafas, ortodoncia o, simplemente, por formar parte del complejo sistema del bullying. La diferencia es que a Vini le pagan por ello, y no poco. Por otro lado se obvia la ridícula y bochornosa actitud del brasileño en todos y cada uno de los campos que ha visitado desde 2018. Ya con el Real Madrid Castilla protagonizó alguna anécdota digna del villano menos carismático de "Inazuma Eleven". Me he visto todos los partidos del Real desde que tengo conciencia. En el 85% de los que ha participado Vini Jr ha habido grescas. ¿De dónde provienen? En la mayoría de ocasiones de las burlas de este; en otras, del defensor de turno.

Dicho esto, la autocrítica que debería llevar a cabo Vinicius Jr está relacionada con esto. Su cabeza, así como su rendimiento, se aleja de las expectativas cada vez que un central le vacila o le da de más. Esto es fútbol, no un deporte hecho para los hijos de Ned Flanders. Otra cosa, ojo, son los insultos racistas, sobre lo cual voy a reflexionar en el siguiente y último párrafo. Dicho esto, Vini Jr debería centrarse en el juego, pues es buenísimo y tiene condiciones para ser aún mejor. El tema es que para esto debe buscar ayuda profesional y también personal. Viendo el documental, desafortunadamente, no parece que sus amigos sean los lápices más afilados del estuche.

Por último, el racismo. El racismo no ha desaparecido ni desaparecerá, es algo intrínseco en la sociedad desde tiempos inmemorables. Vini Jr tiene actitudes reprochables en los estadios, lo cual, a veces, ha desencadenado en insultos racistas hacia su figura. Esto, lógicamente, no me parece bien. Nada debería tolerar el racismo. Dicho esto, los vídeos de Mestalla que aparecen en el documental están editados. El campo al unísono no le cantó "mono, mono...", le cantó "tonto, tonto...". A Vini Jr se le ha insultado racialmente en otros campos, así como a Iñaki Williams o a Lamine Yamal en el mismísimo Santiago Bernabéu. Ahora bien, que haya descerebrados en todos los lados no significa que el Valencia CF sea racista, que València sea racista y que España sea racista. Vini Jr va demasiado lejos en una crítica al racismo que poca gente se toma en serio, y con razón.

Ojalá vuelva a recuperar el nivel que mostró desde 2021 hasta 2024. Lo deseo como futbolero y como madridista. Me sabe mal decir que todo lo que he escrito lo siento de verdad, que me quedo corto y que si sigue en este camino no volverá a la cima del fútbol. Y menos cuando viene de perder un balón de oro por ser un ejemplo nefasto para niños y futbolistas. Y esto no lo digo yo, lo han reconocido muchos capitanes que participaron en las votaciones. Hoy en día parece tan importante el nivel como la humanidad. Y más en un momento del fútbol en el que no hay un futbolista que se sobresalga del resto. Imagino que el brasileño recuperará su nivel. Dudo que su cabeza llegue a estar centrada algún día. De lo que no dudo es de que este documental es de los peores que he visto nunca.
6 de febrero de 2026
7 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
A veces, los rankings en Netflix reflejan buen gusto. Siempre en mi opinión, claro. Puedo estar de acuerdo, puedo ver algunos productos de la lista y pensar: "claro, no me extraña". Sin embargo, esta mañana he visto que La investigación sobre Lucy Letby se encuentra en el top1. No puedo estar más en desacuerdo.

Este documental, dirigido por Dominic Slvyer, investiga la detención de Lucy Letby, acusada de asesinar a varios bebés en el hospital en el que trabajaba. Lo hacía desde las incubadoras, controlando a su antojo todo lo que pasaba con las vidas de aquellos recién nacidos. Una premisa que duele, una historia cruda y triste a partes iguales.

Pero ojo, porque si en algo acierta Dominic Slvyer es en dividir la película. Y es que en la primera parte se nos presenta el caso desde el prisma policial, sí. Pero en la segunda mitad se nos presenta desde el prisma de la acusada, aunque no en su boca. Pero nos vale. Ahí es cuando cambia el asunto. Ahí comenzamos a pensar y a dudar sobre todo. He ahí el punto fuerte de la producción. Lástima que no haya mucho más que rascar. Los testimonios no aportan demasiado, el ritmo es flojo (la primera parte es algo aburrida y redundante) y el desenlace es algo ambiguo.

No recomendaría la película número 1 en el ranking actual de Netflix. Hay muchas mejores películas, por supuesto. Aunque esto es un documental acerca de un crimen. O sea, lo que se conoce como un true crime. Y sí...hay muchas mejores opciones. No os dejéis llevar por la moda.
9 de febrero de 2026
42 de 78 usuarios han encontrado esta crítica útil
Un domingo cualquiera, de esos en los que tienes resaca y en los que le coges la medida al sofá, esta miniserie apareció para salvarnos la tarde a mi novia y a mí. Bastante publicitada por Netflix, Salvador se puso rápidamente en el top1 de series de la plataforma. Esto, muchas veces, no significa nada. Aunque en este caso, la serie tiene aspectos interesantes.

El protagonista, Salvador, es un conductor de ambulancia que sufre el asesinato de su hija por parte de unos ultras. Para sorpresa de este, su hija formaba parte de un grupo ultra neonazi. Estos, apodados White Souls, hicieron de las suyas un día de partido de Copa de Europa. Les tocó bailar con los ultras del Olympique de Marseille, que son de izquierdas. Allá que fue la hija única de Salvador, que no pudo salvar su vida. A partir de aquí, el protagonista moverá cielo y tierra para encontrar la verdad detrás del asesinato de su hija, que a pesar de ser ultra no tenía enemigos en el grupo.

La premisa es atractiva. Más si cabe porque el ambiente por el que se movía Milena está en las antípodas de la esencia de Salvador, un médico atormentado de izquierdas, exalcohólico, exludópata y exsimpático, como dice él mismo. He aquí el primer punto positivo de la serie. Digamos que Salvador tiene que hacer la de Derek Vinyard en American History X pero a la inversa. Se nos plantea un debate interesantísimo, aunque lejos de la novedad en el mundo cinematográfico, acerca de la moral, del valor de una vida y del sentido de venganza ligado con el de la justicia. Salvador conocerá a gente muy diferente a él pero con un mismo denominador común: honrar la memoria de Milena.
Alejandro Casaseca & Luis Tosar
En mi opinión hay otros dos puntos clave para disfrutar de la producción de Gabilondo y Calparsoro. En primer lugar, el elenco. Hay caras conocidas y que cumplen realmente bien. Tosar come a parte, pues todo lo que toca lo convierte en oro (ejem, Los favoritos de Midas, ejem). Me refiero a Claudia Salas, quien realiza un papel bastante similar al que realiza en Élite; a Leonor Watling, a quien desconocía; a Alejandro Casaseca (El internado); a Juan Carlos Vellido (Bajo terapia) y a Patricia Vico (Asalto al banco central). En segundo lugar, la acción. Calparsoro se mueve muy bien en estos lares. Tiros, violencia, sangre, peleas...un sinfín de escenas grabadas con mimo y con mucha coherencia. Es todo bastante explícito y crudo, sí, pero no superficial.

Dicho lo cual, Salvador no es más que una serie interesante. El guion y los diálogos son flojos. De hecho, con un vistazo al primer capítulo uno ve que los creadores no le han dado importancia a este asunto, lo cual me parece legítimo, ojo. Los personajes tienen poca profundidad más allá del de Julia, que está atrapada por lo de la tutela de su hija, y de Salvador, que es el protagonista. Lejos de esto, los personajes son superfluos y, sobre todo, están muy etiquetados. Este es otro punto negativo. El mundo ultra no es así ni por asomo. Quizá en los 80, antes de las tragedias de Hillsborough y demás, se parecía un poco a esto. Ahora, no, y mucho menos en nuestro país. La escena del bus es un chiste se mire por donde se mire. Si alguien quiere adentrarse en este mundillo recomiendo Desorden público.
Luis Tosar, Aitor Gabilondo (Creador), Claudia Salas & Daniel Calparsoro
En resumidas cuentas, Salvador es una de esas miniseries que uno puede zamparse en una tarde (servidor). Tiene acción, dinamismo, un protagonista que no defrauda y una historia tensa y con cierto sentido. Existen fallos y algunas carencias, aunque no desvirtúa todo el trabajo de Gabilondo, Calparsoro y los suyos. Una miniserie que mejora, que va de menos a más y que nos plantea una bonita pregunta...¿todos los fachas tienen fachada?
23 de enero de 2026
7 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil
Me encuentro, de repente, con un nuevo documental acerca de un secuestro. Este ocupa el puesto número 2 en el ranking de películas en Netflix, por lo que decido darle una oportunidad. No me equivoqué, pues el caso de Elizabeth Smart causa escalofríos.

Esta producción de hora y media relata el secuestro de Elizabeth Smart, una adolescente estadounidense de Utah. El secuestro se produjo a principios de este siglo y mantuvo en vilo a todo un país. No porque fuese una víctima de alta alcurnia, como en muchos otros sucesos del estilo (Madeleine McCann), sino porque los secuestradores raptaron a Elizabeth en su propia habitación una noche cualquiera. Todo bastante extraño y atípico, más si cabe teniendo en cuenta que la familia de Elizabeth era una familia mormona que vivía en un barrio seguro y tranquilo.

Benedict Sanderson acierto de pleno con la estructura y la narración. Al principio vemos los testimonios que rodean a la víctima; luego vemos otros con más importancia. No quiero desvelar nada, claro. El caso es que hay un guion interesante, que te mantiene vivo y tenso, con ganas de proseguir. La producción dura lo justo. Menos tiempo hubiera sido insuficiente; más, aburrido. De hecho, no le pongo más nota porque estamos ante un evento que no da mucho de sí. No hay un trasfondo complejo, no duró mucho si lo comparamos con otros casos parecidos y no hay demasiada reflexión al respecto.
En general, un documental escalofriante que retrata dos cosas: las incongruencias de la policía estadounidense y la enorme e inacabable secta de los mormones. Si eres fan de este tipo de documentales, échale un vistazo.
Cancelar
Limpiar
Aplicar
  • Filters & Sorts
    You can change filter options and sorts from here
    arrow