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Arrástrame al infierno

Terror. Thriller La joven Christine Brown (Alison Lohman) trabaja en un banco de Los Ángeles concediendo préstamos hipotecarios. Un día la señora Ganush, una misteriosa anciana (Lorna Raver), va al banco para pedirle una moratoria, pero Christine se la niega, y la señora Ganush pierde su casa. La anciana decide entonces vengarse lanzándole una maldición que convierte su vida en un infierno. Ante la incomprensión de su escéptico novio Clay Dalton (Justin ... [+]
Críticas 267
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8
6 de agosto de 2009
11 de 13 usuarios han encontrado esta crítica útil
Ya era hora de que el bueno de Raimi volviera por los fueros que lo llevaron al éxito y al reconocimiento ahora que tiene las espaldas bien cubiertas gracias al conocido hombre de mallas y sus millonarias tres entregas de cuyo nombre no quiero acordarme. Ya nos estaba preocupando, pensábamos que ya se había olvidado de todos nosotros, los adeptos a su leyendaria trilogía de las peripecias de Ash, a todos los extraños seres que disfrutamos como enanos viendo casquería barata y un terror con mucho sentido del humor, echábamos de menos tu cine… por fin has vuelto.

Arrástrame al infierno es sin ninguna duda un homenaje a los inicios del director, realizada para satisfacer a todos los antiguos fans de la trilogía “Evil Dead”, que durante todos estos años se han convertido en películas de culto para aficionados de cine fantástico o simplemente para los degustadores de cine de divertimento.

Hartos ya de mediocridades y superproducciones ha vuelto por el fin el cine pasado de rosca e intranscendental que muchos pensábamos que no volveríamos a ver de manos del director. Yo personalmente he disfrutado muchísimo con esta película a pesar de carecer del encanto de su películas antaño, sin un guión muy elaborado y un abuso excesivo de recursos baratos como el susto fácil (se han sobrepasado con los sobresaltos) así como lo previsible de algunas escenas y situaciones.
El caso es que he sentido parte del espíritu gamberro que tanto echaba de menos, llegar a enlazar dos géneros como el terror y la comedia sin caer en el ridículo esta al alcance de muy pocos. El surrealismo de algunas escenas junto con lo absurdo de las situaciones son los puntos fuertes de esta autentica pieza de entretenimiento. Siento nostalgia y a la vez ilusión con esta película, ojalá Raimi no nos olvide y se marque otro homenaje y si no es mucho pedir con Bruce Campbell encabezando el reparto, y si encima vuelve a ser nuestro venerado Ash seré el hombre mas feliz del mundo.

Por mi parte me doy por satisfecho, hago las paces con Raimi. Si quiere reconciliarse con sus fans no estaría mal de de cuando en cuando y entre que graba alguna superproducción se acuerde de donde viene y haga un hueco para una humilde película de terror marca de la casa. Todos seremos más felices y estoy seguro que él también.
1
3 de agosto de 2009
32 de 56 usuarios han encontrado esta crítica útil
No entiendo las críticas a esta peli. Me he metido aquí porque pensaba echarme unas risas viendo los comentarios, y resulta que la mayoría son buenos!!! Supongo que a medida que pasen los días, los comentarios negativos superarán a algunos que me han dejado loco. Poner a esta peli como de las mejores de terror de los últimos años, tiene tela...

Esta película es una soberana Mierda. Pero así, con todas las letras.

Soy un aficionado al género de terror, y bueno,ya estoy acostumbrado a que se rian de nosotros, pero es que con esta película, se han pasado. Nunca me he sentido tan culpable de convencer a mis amigos para ver una peli como en esta ocasión. No da miedo, da risa, y los únicos dos sustos que tiene es porque suben el volumen de la peli tan alto, que como es lógico, tu cuerpo, se sobresalta.

Si ves el trailer, bueno, te puede llamar la atención...pero la peli es infumable. Un guión que parece hecho por niños, unos actores y unas actrices que no se creen su papel y escenas más propias de una comedia que de una peli de terror, eso sin contar los múltiples fallos que tiene la peli, que hacen pensar que se ha hecho como pensando "qué más da, si los espectadores son idiotas". Lo paso a analizar todo en el spoiler.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
1.- La vieja, que supuestamente está enferma, se convierte sin venir a cuento en He-man.
2.- la escena de la pelea en el coche es de risa, con tanto puñetazo entre las dos. Además, hay una escena calcada a Scream, cuando Neve Campbell está en el coche encerrada y el asesino se agacha para que ella desde dentro no pueda ver en qué puerta está.
3.- ¿Cómo sabía la vieja que ese era el coche de la chica? ¿Cómo entra en el coche? Ah si!! que es He-man!!!
4.- Cuando supuestamente el demonio pega una paliza a la prota en su casa,a ésta le deja una herida en un labio, cuando ella se besa con su chico zas!! ya no la tiene, para posteriormente, en otro plano, volver a tenerla.
5.- Lo de la cabra ya fue de coña, pensé que estábamos viendo Ice age.
6.- La sesión de espriritismo es de risa, con un poseido al que se el ven los cables y con una medium de coña.
7.- qué casualidad también que cuando le echan el maleficio, sospechosamente, después, tienen el coche aparcado al lado de una santeria.
8.- Por qué cojones no se le dice a la chica desde el primer momento que si regala el botón pasa la maldición?????
9.- La prota es una superhéroe también, porque hay que ver el cacho agujero que hace en el cementerio ella solita para llegar a la tumba de la vieja. Eso sin contar con el plano en el que parece la de Kill bill. Absurdo hasta decir basta.
10.- El final, roza lo absurdo...vamos a ver...¿El novio no sabía que el botón era el causante de todo? Claro que lo sabía, pero al final, este """"""""director"""""""" nos hace pensar que no (pero si recordamos al principio de la peli, el de la santeria les dice a ambos que el botón es lo que tiene la maldición). Pues bien, resulta que al final, la chica se equivoca de sobre (cosa que sabemos todos) y el muy inútil resulta que en vez de llamarla cuando lo ve, se espera al día siguiente (día en el que viene el demonio a por ella) para soltarla: "Cari, te he traido el botón, por si lo quieres coser". Ahí es cuando todo el cine dijo: "Vamos, no me jodas".

Y así, mil situaciones más. Si invierten los 6 euros de la entrada del cine para tirarlos a una fuente y pedir un deseo, estarán mejor invertidos que si se los gastan en ver "esto".Lo peor de todo, es que será un éxito de taquilla.
9
16 de junio de 2009
16 de 24 usuarios han encontrado esta crítica útil
Debo decir que la película realmente sabe cómo mantenerte atento a ella, no es de aquellas que te muestran gore y violencia desmesurada, no hay estallamiento de cuerpos, no ves por ningún lado desmembramientos, pero sí que estás sufriendo con la protagonista por la maldición que le echaron encima, que, mención aparte merece, tiene una actuación que pudo haber sido muchísimo mejor.

El final es algo predecible, cosa que ya empiezas a imaginar desde 3/4 partes de la película, pero que no lo puedes confirmar hasta que terminas de verla, y esa es, amigos, la expectación que te mantiene aún más pegado a tu butaca y saliendo del cine con la grata sensación que no has sido estafado o defraudado.

Me parece que hay ciertos gags de la segunda parte de "the evil dead" que le dan ese toque de "back to basics" tan mencionado, de hecho la sra. Ganosh tiene cierto parecido a la mujer del sótano que aparece en la anteriormente citada película.
En fin, el demonio que quiere arrastrar al infierno a nuestra protagonista tal parece que también nos está atormentando a nosotros, y además, reafirmando lo que muchas películas de terror ya han hecho: No te metas con los gitanos o sufrirás como nadie.... ¿Qué opinarán ellos de esta temática?
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
La parte en que el demonio va a buscarla a su habitación y ves por debajo de la puerta la sombra de las patas de cabra rememora muchos momentos de pánico que está fuertemente relacionado a los relatos de nuestra niñez, es realmente macabra esa parte.
5
2 de agosto de 2009
11 de 14 usuarios han encontrado esta crítica útil
Se ha repetido hasta la saciedad el hecho de que Sam Raimi, ese acróbata en triste decadencia, parecía volver sobre sus orígenes con el estreno de su nueva incursión terrorífica, Arrástrame al infierno, la cual ha despertado un arrebato desproporcionado por parte de neófitos y nostálgicos que codiciaban ver en ella las mismas peculiaridades que hicieron del padre de la trilogía Evil Dead uno de los creadores más enloquecidos, libres y aprovechables de la serie B cachonda, gore y salvaje, el bizarro príncipe de las tinieblas que sumaba con gracia y frenético estilo una filmografía peculiar desatada de pretensiones pero adobada en un indomable nervio visual que nunca lo ha abandonado del todo.

Visto los resultados uno se pregunta qué narices le ha pasado a Raimi en todos estos años en donde sus demostradas aptitudes han quedado totalmente volcadas en la multimillonaria saga de Spiderman, la misma que le ha facilitado cantidades exorbitantes de dinero. Con Drag Me To Hell lo único que queda claro es que Raimi tenía ganas de liberarse, solo de forma pasajera, de las imposiciones y contrariedades que suponen las vinculaciones a superproducciones mastodónticas y a las presiones absolutistas de los grandes estudios.
Arrástrame al infierno es un pasatiempo con regularidad controlable, una obra de género pulcra y domesticada que sin llegar a decepción poco o nada tiene que ver con las andanzas de un Bruce Campbell poseído por el espíritu de un cartoon loco y desarticulado, aquí la pobre Alison Lohman (nada mal por cierto en su papel de sufridora maldita) se las apaña como puede para no hacernos caer en el averno de una película abruptamente alargada, con repeticiones y estancamientos que mezclan momentos de fuerza operística que corroboren los conocimientos artísticos del cineasta, con otros apelmazados, desganados, apoyados en unos diálogos propios de principiante, y el hedor perezoso de un entertainer malgastado, brillando de manera esporádica: el potente prólogo, la pelea hilarante del aparcamiento, los planos del cementerio, el ocasional humor malintencionado, la brillante crítica financiera, y dando gato por liebre en un film demasiado mainstream, prendado de modas adolescentes que rechazan la violencia en favor de sustos prioritarios o un peligroso aperitivo de que a pesar de ser muy superior al resto del terror actual, incluso gentes como Raimi pueden caer en la peor de las costumbres, hacer solamente lo justo para satisfacer a unos pocos y cabrear a otros a los que nos sigue manifestando dotes totalmente desaprovechadas.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
LO MEJOR: Que con sus imperfecciones y todo la película entretenga. La dirección de Raimi en los minutos más desmelenados, las pasiones afloradas del realizador de Rápida y Mortal (una de sus mejores piruetas cinematográficas) tratando temas habituales de su curriculum como santería, maldiciones, brujería, médiums, espiritismo, protagonistas irritados ante las circunstancias, apego por las sustancias viscosas, etc..., y la música de Christopher Young, barroca y expansiva luciendo excelente en sus hechiceros títulos de crédito.

LO PEOR: Lo bien que hubiera quedado su Arrástrame al infierno como un episodio de series del tipo Historias de la cripta sin necesidad de rellenar la historia con tonterías excéntricas y mediocridades acorde con lo peor de su trayectoria, a saber Entre el amor y el juego, Premonición y la tercera entrega del hombre araña.
7
12 de agosto de 2009
11 de 14 usuarios han encontrado esta crítica útil
Angustiante, loca, brutal, divertida. Todos ellos adjetivos que definen a la perfección el último trabajo de Sam Raimi. Este es el retorno en mayúsculas de un director que, después del apabullante éxito de taquilla de su trilogía sobre Spider-man, con este film, decide volver a sus raíces, aunque eso sí, sin poder obviar que ya no es un simple joven director ejerciendo de outsider del género de terror de serie B.

Por ello, una de las mayores virtudes que atesora Arrástrame al infierno es su capacidad de equilibrio entre el mainstream puro y duro y un cierto aire de gamberrismo de film de bajo presupuesto. Raimi ofrece una historia de posesiones ciertamente clásica, no hay nada nuevo ni especialmente original en la historia de una chica atormentada por espíritus malignos. Sin embargo es en el tratamiento de la trama donde afloran los mejores golpes de la película, combinando de forma efectiva los ya típicos juegos de sonidos y luces fuera de campo con momentos de violencia tan explícita como grotesca.
Así pues, a primera vista, parece que a pesar de toda la crudeza y su look por momentos circense, nos encontramos ante un producto de terror efectivo pero sin un aporte significativo al género. Nada más lejos de la realidad, precisamente en esta apariencia de divertimento banal encuentro Raimi su mejor baza para diseñar un tratado sobre el comportamiento humano que rezuma mala leche por todos lados.

Como es de lógica este planteamiento no puede ser mostrado como eje principal para no confundir a una audiencia que a priori no es lo que anda buscando. Sin embargo, gracias al excelente trabajo en la puesta en escena y en un retrato psicológico de los personajes articulado más en los detalles que en una observación exhaustiva, no resulta difícil descubrir bajo la capa del gore más cafre una historia que nos está hablando de la bajeza moral del ser humano y de la codicia como eje vertebrador del mundo en que vivimos.

Con una gama de colores que roza el tono pastel se nos sumerge de inmediato en un ambiente casi onírico, de bondad y buenas intenciones. Sin embargo, sin apartarse un ápice de esto mismo, se empiezan adivinar mediante sutiles gestos y frases que nada es lo que parece: Aparece pues la hipocresía, el convencionalismo social, la avaricia, el ansia por trepar en un mundo laboral y social despiadado.(sigue en spoiler)
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Se diría que Arrástrame al infierno se articula en dos niveles, el del terror producido por lo sobrenatural y la crítica al horror al que un cierto modelo de sociedad basado en el éxito no está conduciendo. Calificar pues esta cinta como modelo de crítica social sería exagerado, y sin embargo no cabe duda que este posicionamiento inteligente, rayando en una subversión postmoderna del género, resulta cuando menos reconfortante por su capacidad de jugar al “rope-a-dope”, de amagar y golpear, convirtiendo de alguna manera a la Lamia, el espíritu maligno del film, en una suerte de vengador social, un ente retributivo cuya misión es sencillamente hacer realidad la mentira que viven los protagonistas, desvelando que el falso paraíso no es más que la antesala del infierno.
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